October 20, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
186 puntos de vista


Hace varios a帽os tuve contacto por primera vez con el cine kurdo. No fue en una proyecci贸n comercial sino en uno de los ciclos especiales de la Cineteca Nacional o en alg煤n cineclub universitario. Las tortugas pueden volar (2004), de Bahman Ghobadi; Vodka lim贸n (2003) y Mi dulce tierra de pimienta (2013), de Huner Saleem, son los t铆tulos que fue posible ver en algunas salas mexicanas alrededor de los a帽os 2000. Entonces yo no sab铆a que se trataba de pel铆culas kurdas o que sus creadores se identificaban a s铆 mismos de esa manera. En las fichas t茅cnicas, Ghobadi aparec铆a como director iran铆, y Saleem como iraqu铆; y es que, en efecto, los realizadores hab铆an nacido en esos estados, en los que, desde su creaci贸n en el siglo XX, se ha discriminado sistem谩ticamente a la poblaci贸n kurda y se ha negado la existencia del Kurdist谩n. Este territorio, situado en la confluencia de cuatro pa铆ses (Turqu铆a, Ir谩n, Iraq y Siria), es el hogar de alrededor de 35 millones de personas que se identifican como kurdas, pero que no cuentan con un estado reconocido.

La ausencia de dicho Estado y las condiciones de profunda exclusi贸n en las que han vivido los kurdos no implica que, pese a sus propias diferencias culturales, ling眉铆sticas, pol铆ticas y/o sociales, no exista un fuerte sentido nacionalista; al contrario, este se ha exacerbado y expresado en formas diversas durante los 煤ltimos dos siglos, a trav茅s de las luchas pol铆ticas y sociales, del trabajo intelectual, y, sin duda, del art铆stico. El cine, me parece, ha sintetizado gran parte de estas manifestaciones.

La cinematograf铆a kurda, nombrada as铆 desde principios de los a帽os 2000, inici贸 uno de sus itinerarios en la d茅cada de 1970 a trav茅s de la filmograf铆a de Yilmaz G眉ney. Luego de muchos a帽os de una exitosa carrera como actor en el cine comercial turco, G眉ney vir贸 hacia la direcci贸n con una perspectiva profundamente cr铆tica, identificada con lo que se llam贸 el cine social turco. Su origen kurdo y su abierta militancia comunista lo llevaron a proponer un cine casi testimonial, que exhibi贸 con crudeza las agudas desigualdades que se viv铆an en su pa铆s y que aquejaban especialmente a los kurdos del este.

G眉ney llev贸 la lucha de clases a la pantalla, retrat贸 en ella la precariedad en que viv铆a una sociedad rural casi feudal -de la que eran parte los kurdos. Ah铆, el h茅roe tr谩gico era el campesino, el obrero, el preso; y, en relaci贸n a ellos, y sus historias estaban las mujeres: sometidas a las estructuras patriarcales, a la moral familiar y religiosa, a la exclusi贸n y la pobreza, al silencio. Las mujeres, en el trabajo del padre del cine kurdo, estaban impedidas de tomar decisiones por s铆 mismas y no pod铆an rehuir su destino, que frecuentemente era la muerte misma.

El tratamiento de los personajes femeninos en la filmograf铆a de G眉ney no dist贸 mucho de la perspectiva que tuvieron otros realizadores kurdos. En la cinta Zar茅 (Hamo Beknazarian, 1926) se帽alada por algunos autores como la primera kurda, el director presenta al personaje femenino protag贸nico doblegado a la autoridad patriarcal de su familia, sus captores e incluso de su salvador. Zar茅 es condenada incluso por otras mujeres cuando se pone en duda su moral y se le culpa por ser deseada por un hombre. Como sea, el cine nos present贸 -en la Armenia de principios del siglo XX o en la Turqu铆a de finales del mismo- a mujeres juzgadas a partir de lo que los hombres y la sociedad exig铆an de ellas. Su virtud, asociada con su cuerpo, devino un s铆mbolo de la patria que hab铆a que defender.

Otros directores se aproximaron a experiencias distintas de ser mujer fuera del espacio dom茅stico. Su participaci贸n en actividades pol铆ticas y guerrilleras, particularmente desde la d茅cada de 1970, fue un tema que no pas贸 en absoluto desapercibido. Dentro de lo que podr铆amos llamar un cine de propaganda, la representaci贸n de la vida en la guerrilla fue significativa y las mujeres, centrales. El director Halil Dag, quien fue uno de los creadores de la primera cadena de televisi贸n kurda por sat茅lite en Europa y luego militante en la guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores de Kurdist谩n (PKK), realiz贸 varios filmes en torno a la vida de quienes participaban en estas actividades en las monta帽as.

Eyna Bejn锚 (Halil Uysal, 2002) y Ber卯tan (Jinda Baran, Halil Uysal, Dersim Zeravanr, 2006) son dos pel铆culas cuyas fuerzas protag贸nicas son las guerrilleras kurdas. En la primera, se trata de la peque帽a Sakine y su proceso de formaci贸n en estos grupos, mientras se observa la cotidianidad de hombres y mujeres en el entrenamiento pol铆tico y militar. La segunda, es acerca de la guerrillera Ber卯tan, integrante del PKK, durante un conflicto que este grupo sostuvo con los militantes del Partido Democr谩tico del Kurdist谩n (PDK) en Iraq, y del cual ella se convierte en m谩rtir al suicidarse en uno de los enfrentamientos. Es importante se帽alar que en esta cinta, el gui贸n estuvo a cargo de una mujer: Jinda Baran.

M谩s all谩 de la importancia de estos trabajos y de su trascendencia dentro del cine kurdo, una perspectiva parec铆a estar ausente, la de las mujeres como narradoras de historias: otras y las propias. Si bien, en todas estas cintas las mujeres ocuparon un lugar central, tambi茅n es verdad que se trat贸 de la expresi贸n de miradas masculinas, fundamentalmente de personajes construidos a partir de su relaci贸n con otros hombres: padres, esposos, gobernantes, l铆deres religiosos, el Estado mismo. Resalto intencionalmente que 鈥減arec铆a estar ausente鈥 porque, aunque su visibilidad era menor, en las d茅cadas de 1990 a 2000, las mujeres s铆 estaban definiendo sus propias rutas pol铆ticas y creativas en el cine a pesar de que en la literatura sobre el tema, as铆 como en las pr谩cticas de la industria f铆lmica, sus nombres aparecieran con menor frecuencia.

FUENTE: 脡rika Gonz谩lez Flores / Luminicas

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org