October 23, 2020
De parte de Kurdistan America Latina
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Las mujeres de la regi贸n rural de Jazira, en el noreste de Siria, est谩n acostumbradas a un arduo trabajo f铆sico, incluso el que requiere mucha fuerza y 鈥嬧媝ara la que ya son demasiado mayores.

Amasar barro, fabricar y transportar ladrillos de barro, recoger paja y construir casas de barro son trabajos asociados con las mujeres en la regi贸n.

Zuweyda Al Mahmoud, residente de la zona rural de Jil Agha, est谩 construyendo sola una peque帽a habitaci贸n para la familia, hecha de piedras y ladrillos de barro.

Zuweyda dijo que la ausencia de su esposo, quien viaja al extranjero por trabajo, le permiti贸 depender de s铆 misma. A veces, se detiene por un d铆a debido a la fatiga y la sensibilidad que tiene al heno y al polvo. 鈥淧ero pronto regreso al trabajo. 驴Qui茅n lo har谩 en mi lugar?鈥, afirm贸.

Tambi茅n explic贸 que nadie la puede criticar por hacer esos trabajos, porque los estaba haciendo para su familia y en su propia casa, y 鈥渙tras mujeres tambi茅n hacen lo mismo鈥.

Muchas familias en Siria sufren la ausencia del sost茅n de familia debido a una d茅cada de guerra, migraci贸n y deterioro de las condiciones de vida.

Algunas mujeres en la zona rural de Jil Agha que realizan trabajos pesados 鈥嬧媠ufren lesiones en la columna, partos prematuros o p茅rdida fetal; algunas incluso pierden la vida por insolaci贸n y estr茅s en el trabajo.

Hadla Al Khalaf, residente de una aldea en el campo occidental de Jil Agha, dijo que sufre de compresi贸n vertebral debido a su trabajo diario. La mujer record贸 que muchas mujeres dieron a luz a sus hijos en los campos donde recolectaban paja o cuando estaban cosechando.

鈥淎lgunas de ellas perdieron la vida, no solo por dar a luz en un lugar no calificado, sino como resultado de desmayos, presi贸n arterial alta o baja, y exposici贸n a la insolaci贸n mientras se esforzaban鈥, asegur贸.

Al Khalaf hace pan y prepara comida por la noche para poder cuidar a las ovejas por la ma帽ana y tener tiempo para ayudar a su esposo a mover ladrillos. Pero se ha acostumbrado a su arduo trabajo. 鈥淒esde nuestra infancia, nuestras manos estaban manchadas de barro, agrietadas y heridas por recolectar le帽a y paja 鈥揺xplic贸-. La crueldad de la vida nos obliga a ayudar a nuestras familias y a nuestros maridos鈥.

A pesar de d茅cadas de una dif铆cil vida rural desde que estas mujeres eran ni帽as, el deterioro del nivel de vida en los 煤ltimos a帽os ha aumentado la carga de muchas familias y ha devuelto la miseria a sus vidas.

Umm Ahmad, residente del pueblo de Amara, en el campo occidental de Jil Agha, dijo que su vida no es diferente a la de los dem谩s. A pesar de su edad y de sufrir dolores de espalda y de cabeza como consecuencia de la exposici贸n prolongada al sol, 鈥渓as exigencias de la vida me obligan a hacer el trabajo, que tambi茅n me distrae de la crianza de mis hijos, por lo que no tengo tiempo para sentarme con ellos鈥, reconoci贸.

Umm Ahmad agreg贸: 鈥淐ortamos los ladrillos de barro, recolectamos heno y desechos de animales (para quemarlos), realizamos trabajos agr铆colas estacionales, reparamos casas y criamos animales鈥.

Si bien estas acciones reflejan su salud f铆sica, Umm Ahmad explic贸 que se ven obligadas a realizar estos trabajos debido a la dif铆cil situaci贸n que atraviesan.

FUENTE: Salam al Ahmed / North Prees Agency / Traducci贸n y edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org