July 9, 2021
De parte de ANRed
285 puntos de vista


Ilustraci贸n: Sebasti谩n Damen

El decreto de emergencia sanitaria por el Covid-19 mantuvo la actividad agropecuaria como 芦esencial禄 y con ella el modelo a base de fumigaciones con agrot贸xicos. Paula y Juliana Ortu帽o, de 12 y 2 a帽os, su prima Josefina Guerra, de 8; y Gonzalo Neiff, de 14, resisten al agronegocio a trav茅s del arte. 鈥淗icimos un rap para que se den cuenta de que hay ni帽os cerca y paren de fumigar鈥, relata Paula. Por Mari谩ngeles Guerrero (Agencia Tierra Viva).


Las familias campesinas que habitan las provincias del norte argentino enfrentan las aspersiones de agrot贸xicos que avanzan contra la salud del ambiente y de las personas. A principios de este a帽o, un video de tres ni帽as cantando se hizo viral: 鈥Nosotros no podemos caminar/ los sojeros s铆 pueden fumigar / no podemos ya ni respirar鈥, entonan junto al cartel que indica la entrada al paraje Los Soraires, en el departamento R铆o Hondo, Santiago del Estero; en el l铆mite con Tucum谩n. 鈥淨ue todos sepan que hay un pueblo que lucha鈥, rapean las hermanas Paula y Juliana Ortu帽o y su prima Josefina Guerra.

Hace 60 a帽os que su familia vive en el campo donde son fumigadas. Detr谩s del alambrado del patio, el cultivo extensivo de soja implica un peligro permanente para la vida. 鈥淓n esta tierra hermosa que nos dio la vida, buscamos tener paz, amor, techo y comida. Buscamos creer en los sue帽os y en la esperanza, pero al parecer gritar fuerte ya no alcanza鈥, dice la letra de la canci贸n. 鈥淪e imponen las finanzas a nuestro buen vivir, as铆 no hay paz social que pueda resistir鈥, denuncia.

La canci贸n, titulada 鈥淟os Soraires鈥, es una copla rapera que se compuso con la trama misma de la lucha campesina e ind铆gena contra el negocio que arrasa el monte. La idea inicial fue del sacerdote Sergio Raffaelli, que integra la Mesa Sacerdotal de Tierras y est谩 a cargo de la Parroquia Nuestra Se帽ora de La Merced, en el departamento Jim茅nez.

Raffaelli se comunic贸 con las madres de las ni帽as de Los Soraires y les propuso hacer una canci贸n para visibilizar la situaci贸n que estaban viviendo: en plena pandemia, parec铆a no ser esencial la salud de las familias fumigadas. De las nenas surgi贸 el estribillo: 鈥淣osotras no podemos caminar, los sojeros s铆 pueden fumigar鈥. Ese verso expresa la contradicci贸n de una pol铆tica sanitaria que, en la ruralidad, env铆a a las familias a su casas donde respiran a diario el glifosato. Es decir: un Estado que sigue permitiendo el envenenamiento de quienes habitan los territorios campesinos.

鈥淗icimos el rap para que se den cuenta de que hay ni帽os y paren de fumigar鈥

Paula Ortu帽o tiene 12 a帽os y va a la Escuela y Liceo Vocacional de la Universidad Nacional de Tucum谩n. Su prima, Josefina Guerra, tiene 8 y asiste a la Escuela Primaria 724 de la localidad de Bobadal. El tr铆o de cantantes se completa con Juliana Ortu帽o, de 2 a帽os. En conversaci贸n con Tierra Viva, Paula relata que es nieta de Mercedes Contreras, que a diario respira los agroqu铆micos en su patio.

鈥淰ivir con la situaci贸n de las fumigaciones nos genera angustia porque nos empieza a arder la garganta, a picar la cara, los ojos鈥, cuenta la ni帽a. 鈥淢i abuelo tuvo Covid-19 y estoy preocupada por ellos. Tienen que parar de fumigar porque fumigan muy cerca, no respetan. Ese veneno puede hacer mal鈥, dice Paula. 鈥淗icimos ese rap para que se den cuenta de que hay ni帽os cerca y paren de fumigar鈥, destaca.

Con el estribillo resuelto, otro sacerdote, Rub茅n Lassaga, compondr铆a el resto de la letra con base de rap junto al joven Gonzalo Neiff, de 14 a帽os. 鈥淓l padre Rub茅n me coment贸 qu茅 pasaba en Los Soraires, por qu茅 la gente se quejaba tanto. Si uno se pone en el lugar del otro, a cualquiera le puede enojar esa situaci贸n鈥, contextualiza Gonzalo, en di谩logo con Tierra Viva.

En ese momento, el joven m煤sico santiague帽o estaba incursionando en el rap, el freestyle y la improvisaci贸n. El sacerdote lo convoc贸 para terminar de pulir la pieza musical sobre la situaci贸n en Los Soraires: 鈥溍塴 ya ten铆a la letra y me pidi贸 que le pongamos un estilo m谩s rapero. Me dijo que le saque lo que le tenga que sacar, pero me encantaba y solo cambi茅 algunos detalles para que quede m谩s prolijito鈥, cuenta Gonzalo. 鈥淐reo que no hay mejor forma de protestar que haciendo arte, que haciendo m煤sica. Es una linda forma de alzar la voz鈥, subraya.

La versi贸n final, que se puede ver en Youtube, fue su primera experiencia de grabaci贸n. 鈥淵o siempre me mov铆a m谩s por el lado de rapear y eso era entrar en un mundo nuevo. Me pareci贸 copado porque la idea estaba y transmit铆a esa energ铆a linda de que con tu canto ayud谩s a la gente鈥, relata.

Para las ni帽as de Los Soraires tambi茅n fue ingresar en un mundo nuevo. El pasado 8 de marzo, con compromiso militante, volvieron a la canci贸n contra la violencia de g茅nero: 鈥淐on mis primas hicimos una adaptaci贸n de una canci贸n de Vivir Quintana para recordar que esa no es una fecha para celebrar, sino un d铆a de lucha para conmemorar a las mujeres que murieron por los femicidios鈥, explica la joven cantante.

Defender Los Soraires, defender el monte: identidad y memoria campesina

Cien comunidades campesinas se distribuyen en 5000 kil贸metros cuadrados, en el departamento Jim茅nez. Es una zona de monte boscoso, donde nacieron coplas y chacareras. Es un territorio arrasado por la frontera agropecuaria donde, no obstante, germina la lucha. 鈥淟as comunidades han quedado como islas en medio del mar de soja鈥, denuncia Sergio Raffaelli, p谩rroco cat贸lico que brinda misa en la zona desde 2004.

鈥淎qu铆 todas las comunidades, desde octubre o noviembre hasta abril, son fumigadas. Es una realidad que vivimos a diario鈥, describe y agrega: 鈥淐uando empec茅 a visitar las comunidades en todas se planteaba esto como una preocupaci贸n muy grande. Las fumigaciones impactan en los animales, en la flora, en los sembrad铆os de las familias que se queman enseguida, en los reservorios de agua. Es un c铆rculo vicioso de contaminaci贸n que produce enfermedades y muertes鈥.

鈥斅緾贸mo surge la idea de componer una canci贸n?

鈥擡so surgi贸 el a帽o pasado, a los pocos d铆as del inicio del aislamiento. En Santiago del Estero, una de las medidas era que no se pod铆a salir a la calle, a caminar o a correr. Mientras que se hab铆a puesto a los sojeros en la categor铆a de actividad esencial porque ellos, supuestamente, produc铆an alimentos para el pueblo. Entonces, llam茅 a la mam谩 de una de las nenas, porque yo sab铆a que les gustaba la m煤sica, y le digo: 鈥溌縉o te anim谩s a decirle a las chicas que armen algo?鈥. Santiago es una cultura hist贸ricamente silenciada, su modo de expresarse es el arte. Los mitos, las leyendas, la literatura, las letras de las chacareras, expresan la relaci贸n del ser humano con el medio que lo rodea. Las chicas buscaron ese modo de expresar la lucha de la comunidad.

El monte para el campesino y el originario es donde come sus alimentos, donde cuida a sus animales, el que lo protege del viento, es el que absorbe el agua cuando llueve, es la farmacia de donde se sacan los remedios caseros. 鈥淎rrasar el monte no es solo una cuesti贸n comercial sino tambi茅n arrasar una cultura y un modo de vida鈥, subraya Rafaelli. La defensa del monte es tambi茅n la defensa de la identidad cultural y de la memoria santiague帽a.

La copla rapera que puso m煤sica al reclamo de Los Soraires combina estilo criollo y urbano en un hacer creativo intergeneracional. 鈥淢e gust贸 c贸mo qued贸 la versi贸n final, adem谩s me inform茅 bastante sobre el tema y te da esa sensaci贸n de molestia por lo que la gente vive. Pens谩s que como ese caso pueden haber muchos m谩s en la provincia, en el pa铆s o en el mundo鈥, dice Gonzalo.

Con esta canci贸n estamos hablando por la gente que tambi茅n protesta, que tambi茅n pone su parte y que est谩 harta de que la fumiguen. Buscamos que m谩s personas se enteren de lo que pasa y que sientan la empat铆a de ponerse en el lugar de esa familia. Tambi茅n darles un mensaje de que no est谩n solos, que hay gente que los apoya鈥, finaliza el joven compositor.

El pasado 17 de abril, el D铆a de las Luchas Campesinas, se hizo una feria para las familias productoras. Una radio abierta invitaba a las comunidades a tomar la palabra y contar lo que produc铆an, con el objetivo de agregar contenido pol铆tico a la feria, que se pueda escuchar: 鈥淣o queremos este modelo productivo porque no nos beneficia, beneficia a los de afuera, nos enferma y nos mata. S铆 queremos apostar al modelo productivo de la gente de ac谩, de producir sano, sin agrot贸xicos, alimentando al pueblo鈥, repone Sergio.

Para el p谩rroco, expresiones culturales como las canciones o las ferias contribuyen a visibilizar el modelo productivo que se reivindica: 鈥淓l del originario, el del campesino que sabe que el monte es su vida. Hay una cuesti贸n de cosmovisi贸n del mundo. Para el agronegocio la tierra es un material que hay que explotar lo m谩s posible, mientras que en la cosmovisi贸n de los pueblos originarios y campesinos somos parte de esa tierra, no hay por qu茅 maltratarla鈥.

Rub茅n Lassaga es el p谩rroco de Nueva Esperanza, en el departamento Pellegrini, y es quien estuvo a cargo de estructurar la letra de la copla rapera de Los Soraires, con los aportes de las ni帽as y del joven Gonzalo Neiff. 鈥淓l arte es una forma de resistir. Los campesinos no son escuchados: la m煤sica es una forma de recrear la lucha y la esperanza y de expresar lo que est谩 pasando鈥, explicita Lassaga.

En la historia de este rap es evidente la articulaci贸n de las familias con las parroquias locales. Tanto Raffaelli como Lassaga sostienen su pr茅dica cristiana acompa帽ando la lucha de las familias campesinas: 鈥Sabemos que a veces no es una opci贸n institucional de la Iglesia como cuerpo decir 鈥榚ste modelo no, vamos a cuidar este otro鈥鈥, reconoce Raffelli.

鈥淓n nuestra zona muchos sojeros son tucumanos, que se confiesan cat贸licos, de misa dominical, de esa religiosidad hueca que en el fondo no tiene nada. A veces hemos tenido alg煤n llamado de atenci贸n de alg煤n obispo tucumano como diciendo: 鈥鈥樎縌u茅 pasa con este hombre que se queja, que en Santiago hay unos curas que no lo dejan trabajar?鈥鈥, agrega sobre lo que implica acompa帽ar la lucha campesina e ind铆gena.

Lassaga, comprometido con la misma causa, sostiene que la canci贸n de las ni帽as de Los Soraires es parte de 鈥渓a lucha por lo que queda de monte鈥, porque el impacto en la salud y en los desastres naturales es parte de la cotidianeidad. 鈥淎c谩 llueven dos gotas y nos inundamos, los vientos son terribles porque no hay monte鈥, grafica. Por eso, para Lassaga es esperanzador que 鈥渓as generaciones j贸venes se vayan involucrando en esto y puedan recrear la vida en el monte santiague帽o鈥. 鈥淓s una lucha muy desigual, el poder de las multinacionales es muy grande鈥, advierte.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/las-ninas-de-los-soraires-historia-de-una-cancion-contra-las-fumigaciones/





Fuente: Anred.org