July 6, 2021
De parte de SAS Madrid
298 puntos de vista


El movimiento pensionista denuncia que ha sido marginado del acuerdo pese a llevar a帽os en las calles. Seg煤n critican, el pacto supone un nuevo recorte de las pensiones p煤blicas y mantiene intactas las amenazas que intentan acabar con el sistema p煤blico.

La imagen de la firma del acuerdo de pensiones entre el Gobierno, los grandes sindicatos y la patronal el pasado 1 de julio ha dado pie a diversas interpretaciones. Para el presidente Pedro S谩nchez, representa un 鈥減aso crucial鈥, 鈥渢ranscendental鈥. Para el secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, una estampa hist贸rica que da 鈥渓a respuesta a la necesidad de un nuevo contrato intergeneracional en Espa帽a鈥, un acuerdo que 鈥済arantiza el poder adquisitivo鈥 de los pensionistas y recupera la tradici贸n de 鈥渃onducir el sistema p煤blico de pensiones por la v铆a de los consensos sociales y pol铆ticos鈥. Una tradici贸n que se hab铆a roto en 2011, precisamente con la firma del acuerdo firmado por Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero y los agentes sociales que alargaba progresivamente la edad de jubilaci贸n de 65 a 67 a帽os, y que este pacto ha dejado intacto.

No parece que sea el mismo acuerdo del que habla el amplio movimiento estatal de pensionistas, que se ha volcado a las calles desde hace a帽os para luchar por las pensiones dignas, aunque admiten que el pacto supone la derogaci贸n de la reforma de las pensiones de 2013, un avance que achacan a 鈥渓a movilizaci贸n del movimiento pensionista鈥. Dos de sus principales reclamos se han visto cubiertos por el reciente acuerdo: una nueva forma de calcular la revalorizaci贸n de las pensiones que entierra el famoso 0,25% de la era Rajoy y permite que crezcan con el IPC; y el compromiso de derogar este a帽o el Factor de Sostenibilidad, el c谩lculo introducido por el PP que permit铆a recortar las pensiones a medida que aumenta la esperanza de vida. 鈥淪e trata de dos reivindicaciones fundamentales que ha reclamado el movimiento de pensionistas durante m谩s de tres a帽os, y nos congratulamos de que por fin se nos haya hecho caso. Ha merecido la pena nuestro esfuerzo鈥, dicen en un comunicado conjunto lanzado este 5 de julio entre diversas plataformas de pensionistas de toda Espa帽a.

No es extra帽o que el acuerdo sepa a poco a las organizaciones que ya hab铆an conseguido, gracias a innumerables movilizaciones, que ning煤n gobierno desde 2018 鈥攏i del PP ni del PSOE鈥 se animara de facto y sin que mediara ninguna ley a aplicar estas medidas. La novedad del pacto es que a partir de ahora habr谩 una ley que avale lo que el movimiento pensionista ya hab铆a logrado.

El pacto tambi茅n incluye otros elementos demandados por estas plataformas y que califican como 鈥減ositivos鈥, como la transferencia anual 鈥攏o pr茅stamos como hasta ahora鈥 a las cuentas de la Seguridad Social de 21.000 millones de euros de los Presupuestos Generales del Estado para sostener las pensiones p煤blicas. Seg煤n explican, no se trata de un 鈥渞egalo鈥, sino una compensaci贸n por los 鈥済astos impropios鈥 incluidos en los gastos de la Seguridad Social. No se trata, matizan, de 鈥渄esnudar a un santo para vestir a otro鈥 y este dinero no puedo salir de nuevos recortes en el gasto social sino que tiene que venir de 鈥渘uevos impuestos a los sectores privilegiados鈥. 

Ah铆 se acaban los 鈥渁spectos positivos鈥 del acuerdo, seg煤n las principales organizaciones de pensionistas que han firmado este comunicado en el que muestran su 鈥渞echazo鈥 a un pacto que no ha contado para nada con los principales afectados de las pol铆ticas decididas: los pensionistas y las organizaciones que llevan a帽os manifest谩ndose, a煤n en tiempos de pandemia, para garantizar sus derechos y los de los pensionistas del futuro.

Seg煤n denuncian, el acuerdo busca 鈥渁callar鈥 y 鈥渄ividir鈥 al movimiento pensionista y advierten que seguir谩n manifest谩ndose cada semana y preparando un 鈥渙to帽o caliente鈥 frente a las amenazas de desvirtuar y recortar las pensiones p煤blicas, 鈥渋ntactas鈥 tras el reciente acuerdo. As铆 lo reconoci贸 en un lapsus el propio padre del pacto, el ministro Jos茅 Luis Escriv脿 al afirmar que los baby boomer, aquellos nacidos entre los 50 y los 70, tendr谩n que elegir entre trabajar m谩s o cobrar menos, una versi贸n libre y con nombre amable del Factor de Sostenibilidad derogado.

El ministro pidi贸 perd贸n por sus palabras, producto de 鈥渦n mal d铆a鈥, y los grandes sindicatos no parecieron muy c贸modos 鈥攖ampoco la patronal鈥 con las declaraciones. 鈥淣o hay ninguna propuesta sobre el Factor de Equidad Intergeneracional encima de la mesa. Cualquier especulaci贸n al respecto responder谩 a la idea de quien la hace. Y desde luego, estos mensajes presagian una negociaci贸n a煤n m谩s compleja de la que se prev茅鈥, declar贸 Unai Sordo en redes sociales.

El llamado Mecanismo de Equidad Generacional sustituir谩 al Factor de Sostenibilidad seg煤n el texto del acuerdo y se debe negociar en la segunda ronda de encuentros con sindicatos y patronal. Deber铆a aprobarse antes del pr贸ximo 15 de noviembre. 

鈥淢edida discriminatoria鈥

Las principales cr铆ticas del movimiento pensionista est谩n dirigidas a la penalizaci贸n de las jubilaciones anticipadas y a los incentivos a los trabajadores que retrasen su jubilaci贸n, una medida 鈥渆specialmente discriminatoria para las personas con trabajos m谩s penosos鈥 y con mayores grados de precariedad. Miles y miles de personas con pocos recursos al borde de la jubilaci贸n tendr谩n que elegir, afirman, en mantenerse sin ingresos suficientes o aceptar una quita considerable de sus derechos de pensi贸n adquiridos tras d茅cadas de trabajo. 

La elevaci贸n de la 鈥渏ubilaci贸n real鈥 鈥64,5 a帽os鈥 hasta la 鈥渄eseada鈥 鈥66,5 a帽os鈥 se realizar谩 recortando las prestaciones de quien quiera o necesite adelantar su retiro, aunque no se aplicar谩 hasta 2024, para evitar una avalancha de peticiones antes de su entrada en vigor. Seg煤n el pacto, el recorte de la jubilaci贸n podr铆a llegar a ser del 21% en el caso de las personas que tengan cotizados menos de 38 a帽os y seis meses y adelanten su jubilaci贸n dos a帽os. 

Con la reforma de 2011 intacta, 鈥渟e sigue alargando la vida laboral y recortando las pensiones, cuando precisamos empleo para j贸venes y las mujeres que desean un puesto de trabajo鈥, indican en el comunicado.

Para Mar铆a Gadea, del movimiento pensionista del Pa铆s Vasco, resulta especialmente sangrante que este recorte de pensiones se haga en nombre de la 鈥渟olidaridad intergeneracional鈥, cuando 鈥渓a mejor equidad est谩 en derogar las reformas laborales鈥, que condenan a la precariedad en la vida laboral, con bajos salarios y bajas prestaciones, y a la precariedad en la vejez, con pensiones de miseria. 

El movimiento pensionista tambi茅n lamenta que no se haya producido un acuerdo sobre las pensiones m铆nimas, que se sit煤an actualmente entre los 400 y los 600 euros, y obligan a los pensionistas a situarse por debajo del umbral de la pobreza. Gadea tambi茅n lamenta la falta de 鈥渕edidas efectivas鈥 que hagan frente a la brecha de g茅nero en las pensiones. 

Pese a los avances, se mantienen las mismas 鈥渁menazas鈥 que acechan al sistema p煤blico de pensiones. Los recortes en las prestaciones y las dificultades a帽adidas para poder jubilarse son medidas que insisten en la l铆nea de hacer menos atractivo el sistema p煤blico, una estrategia estrechamente unida a la promoci贸n de los planes privados de empresa, la otra gran batalla del Ministerio de Escriv谩 que queda aparcada para el siguiente a帽o y para la que no se espera una gran oposici贸n de los grandes sindicatos, que hasta ahora no se han opuesto a los globos sonda lanzados por Escriv谩 al respecto.

鈥淣os quieren tomar por tontos鈥, denuncia el Movimiento Andaluz en Defensa de las Pensiones P煤blicas. 鈥淧orque el problema no es que haya mucha poblaci贸n en edad de jubilarse en comparaci贸n con la poblaci贸n en edad activa. El problema es el enorme paro que hay. Y retrasar la edad de jubilaci贸n lo agrava a煤n m谩s鈥, dicen.

La plataforma acusa a Escriv谩 de plantear la sostenibilidad de las pensiones 鈥渃omo un problema intergeneracional, tratando as铆 de enfrentarnos entre nosotros, a dos sectores de la clase trabajadora, las personas jubiladas contra las activas鈥. De esta forma, 鈥渢rata de ocultar la responsabilidad que tiene el capital en los salarios y pensiones bajas鈥. No se trata de un conflicto entre generaciones, dicen, sino 鈥渆ntre clases鈥, una cuesti贸n de 鈥渞edistribuci贸n鈥 de riqueza. 鈥淓sa redistribuci贸n es lo que molesta al Ibex”, se帽alan.

鈥淪e帽or ministro, aunque ha retirado sus palabras ya se le ha visto el plumero y ya ha dejado su mensaje a la sociedad. No pretenda enfrentarnos a los jubilados con los trabajadores鈥, advierten.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 05/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org