May 19, 2022
De parte de Nodo50
189 puntos de vista

  • Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acci贸n, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han enviado una carta al Gobierno espa帽ol pidiendo el abandono inmediato del Tratado de la Carta de la Energ铆a.
  • Las organizaciones han alertado sobre los peligros que conlleva continuar en un tratado obsoleto que protege las inversiones en combustibles f贸siles y permite que los pa铆ses sean demandados ante tribunales privados.
  • El env铆o de la carta se ha efectuado en la fase final del proceso de modernizaci贸n en curso que deber铆a alinear el Tratado con los objetivos clim谩ticos europeos e internacionales.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acci贸n, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han enviado una carta a la vicepresidenta tercera y ministra de Transici贸n Ecol贸gica y Reto Demogr谩fico, Teresa Ribera, a la Secretaria de Estado de Energ铆a, Sara Agaesen, a la Secretaria de Estado de Comercio, Xiana Margarida M茅ndez B茅rtolo, y a la Secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, 脕ngeles Moreno Bau, solicitando la salida inmediata del Tratado de la Carta de la Energ铆a (TCE) en vista del fracaso del actual proceso de modernizaci贸n.

La carta se ha enviado coincidiendo con el inicio de la 煤ltima ronda de negociaciones para modernizar el TCE y con la filtraci贸n  de un documento que revela que Espa帽a, Alemania, Pa铆ses Bajos y Polonia tienen serias dudas sobre la viabilidad de este proceso y piden a la Comisi贸n Europea que eval煤e c贸mo podr铆a iniciarse una salida coordinada del Tratado. Una noticia que las organizaciones celebran y que esperan cristalice, ya que es un paso imprescindible en la descarbonizaci贸n de nuestra econom铆a.

El TCE, firmado por Espa帽a en 1994 a espaldas de la ciudadan铆a y sin participaci贸n y debate p煤blico junto a otros 52 pa铆ses de Europa y Asia, es un acuerdo internacional para el sector de la energ铆a que se ha vuelto en contra de la soberan铆a de los Estados y la lucha contra el cambio clim谩tico, adem谩s de convertirse en una fuente inagotable de demandas millonarias contra los Estados.

El Tratado incide en la protecci贸n de  las inversiones  en el sector energ茅tico, especialmente aquellas relacionadas con el carb贸n, el petr贸leo y el gas. 鈥淎 d铆a de hoy la infraestructura f贸sil protegida por el TCE en Europa asciende a 344.600 millones de euros鈥, advierten las organizaciones. Su piedra angular, el mecanismo de resoluci贸n de controversias inversor-Estado (ISDS por sus siglas en ingl茅s), permite a inversores y multinacionales energ茅ticas demandar a los Estados ante tribunales privados y reclamar compensaciones millonarias por pr谩cticamente cualquier medida que perjudique sus intereses econ贸micos. Un hecho que ha dado lugar a 142 demandas conocidas, muchas de ellas a ra铆z del desarrollo de planes para la descarbonizaci贸n por parte de los pa铆ses.

En 2020 se inici贸 un proceso para modernizar el TCE, pero despu茅s de dos a帽os y a un mes para que terminen las negociaciones para reformar el texto, las cinco organizaciones ecologistas insisten en que es hora de abandonar el Tratado, dado que toda la informaci贸n disponible indica que poco se ha conseguido en relaci贸n con los puntos m谩s cr铆ticos del Tratado.

Por un lado, los cinco grupos ambientales han alertado que alinear el TCE con el Acuerdo de Par铆s requiere la finalizaci贸n inmediata de la protecci贸n de las inversiones en combustibles f贸siles en todos los pa铆ses signatarios, algo que no est谩 sobre la mesa de negociaci贸n y que adem谩s requerir铆a el voto un谩nime. De hecho, la propuesta m谩s ambiciosa hasta la fecha, de la Comisi贸n Europea, propone mantener la protecci贸n de las inversiones f贸siles hasta mediados de la d茅cada de 2030 para las inversiones existentes, y hasta 2040 para las nuevas inversiones en infraestructuras de gas. Si  no se efect煤a la salida del Tratado, las inversiones en combustibles f贸siles van a seguir estando protegidas durante los a帽os cr铆ticos de la transici贸n energ茅tica.

Por otro lado, las organizaciones destacan que el mecanismo ISDS no se ha incluido en la agenda de modernizaci贸n del TCE y permanece intacto. Un hecho que choca directamente con el ordenamiento jur铆dico de la UE y que se traduce en que los pa铆ses seguir谩n recibiendo demandas multimillonarias por impulsar cambios en su pol铆tica energ茅tica, tal y como le ha ocurrido a Pa铆ses Bajos tras la aprobaci贸n de una ley para eliminar el carb贸n en 2030.

Adem谩s, las cinco organizaciones ecologistas han denunciado que las doce rondas de negociaci贸n celebradas se han desarrollado sin transparencia y escrutinio p煤blico. 鈥漀o hay documentos significativos disponibles sobre las negociaciones en curso y las opciones actuales que se est谩n considerando para eliminar la protecci贸n de los combustibles f贸siles鈥, afirman.

El  pr贸ximo 24 de junio tendr谩 lugar una conferencia extraordinaria de la Secretar铆a del TCE, que tiene por objetivo alcanzar un texto modernizado. Se trata de un encuentro que las organizaciones consideran preocupante, ya que este plazo no deja espacio suficiente para consultas y debates p煤blicos adecuados, tanto a nivel europeo como nacional.

En la carta, la coalici贸n de organizaciones ha reclamado el abandono del Tratado:  鈥淟a salida conjunta de la UE del TCE [鈥 es la 煤nica manera para garantizar que las pol铆ticas clim谩ticas no sean socavadas y que la legislaci贸n de la UE no sea eludida鈥. En el contexto de crisis energ茅tica actual agudizada por la guerra en Ucrania, se帽alan que 鈥渓a adicci贸n a los combustibles f贸siles tiene que acabar y para ello es crucial eliminar instrumentos como el Tratado de la Carta de la Energ铆a鈥.

Esta iniciativa tiene un amplio respaldo de la sociedad civil. M谩s de un mill贸n de personas en toda Europa, m谩s de 400 organizaciones en todo el mundo (de las cu谩les 102 pertenecen al Estado espa帽ol) y m谩s de 500 miembros de la comunidad cient铆fica han solicitado la salida del Tratado.

La retirada de Espa帽a del TCE es una de las 10 propuestas que recientemente presentaron al Gobierno las cinco organizaciones ecologistas para hacer frente a la vulnerabilidad social y a la emergencia ecol贸gica en el contexto de crisis derivada de la guerra en Ucrania.





Fuente: Ecologistasenaccion.org