March 17, 2021
De parte de Indymedia Argentina
238 puntos de vista


El 2020 ser谩, en muchos sentidos, un a帽o imposible de olvidar. Las consecuencias de la pandemia del COVID-19 todav铆a est谩n lejos de poder ser evaluadas y se expanden sobre pr谩cticamente todos los aspectos de la vida social.

Las relaciones laborales no s贸lo no escapan a esta afirmaci贸n de car谩cter general, sino que por el contrario han sido una de las dimensiones m谩s relevantes para el inter茅s colectivo luego de aquellas cuestiones vinculadas a la protecci贸n de la salud y la vida de la poblaci贸n.

Durante el 煤ltimo a帽o, las referencias del impacto de la pandemia sobre el mercado de fuerza de trabajo fueron generalizadas. En particular, la persistente ca铆da del empleo y los salarios fue reflejada en los informes peri贸dicos publicados por distintas instancias gubernamentales y recibi贸 una atenci贸n central en los medios de comunicaci贸n, que mayoritariamente optaron por concentrar su mirada en la foto del 2020, en vez de analizarlos como parte un proceso cuyos or铆genes se remontan a 2012 y que a partir de 2018 tom贸 un marcado sesgo desfavorable para los trabajadores y trabajadoras. La intervenci贸n estatal para tratar de mitigar, al menos parcialmente, los efectos de la crisis tambi茅n fue abordada desde m煤ltiples perspectivas.

El impulso de programas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producci贸n (ATP), e incluso la promoci贸n de mecanismos institucionales que habilitaron suspensiones masivas de trabajadores y trabajadoras como herramienta para suavizar el impacto en t茅rminos de puestos de trabajo, fueron parte de una agenda que estuvo en el centro de la escena a lo largo de todo el a帽o, sumado a la suspensi贸n de la f贸rmula jubilatoria y el otorgamiento de aumentos discrecionales inferiores a los que hubiera correspondido.

La agenda de intervenci贸n estatal sobre el sistema de relaciones laborales, aun en un a帽o muy particular, no se limit贸 a medidas vinculadas estrictamente al impacto de la pandemia del Covid-19. En efecto, durante el a帽o 2020 distintas iniciativas que afectan de manera m谩s o menos directa a los trabajadores y trabajadoras fueron impulsadas y aprobadas a nivel legislativo. Entre ellas se encuentran la aprobaci贸n del Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo, la sanci贸n de la ley 27.555 que regul贸 la modalidad del teletrabajo, el dictado del decreto 721/20 por medio del cual se garantiza el Cupo Laboral Travesti Trans en el sector p煤blico, y finalmente la aprobaci贸n de la ley 27.605 que estableci贸 una contribuci贸n extraordinaria a las grandes fortunas destinada a financiar los gastos originados en la pandemia.

El relato dominante sobre el impulso de este tipo de iniciativas suele relegar a un lugar secundario al papel de los trabajadores y trabajadoras, quienes habitualmente son presentados como meros destinatarios de estas pol铆ticas, y no como actores activos en la promoci贸n de iniciativas vinculadas a la regulaci贸n de las relaciones laborales.

Por un lado, la primac铆a del an谩lisis cuantitativo en el abordaje del impacto de la crisis sobre el sistema de relaciones laborales impidi贸 que la atenci贸n se focalizara en los mecanismos de acci贸n y organizaci贸n colectiva que, aun en el marco de una de las peores crisis que se recuerde en d茅cadas, continuaron estando presentes. Ello fue una constante desde los primeros d铆as de la pandemia: trabajadores y trabajadoras que ya desde el mes de abril debieron enfrentar estrategias patronales tendientes a eludir restricciones a la movilidad impuestas por el Gobierno Nacional; ajustes salariales generalizados que alcanzaron a煤n a quienes debieron trabajar m谩s horas y m谩s intensamente que antes como por ejemplo los trabajadores y trabajadoras de la salud; transformaci贸n de millones de hogares en oficinas sin que los empleadores compensaran los mayores gastos; en definitiva, trabajadores y trabajadoras que pusieron en riesgo su salud y sus vidas, sin por ello dejar de organizarse y reclamar por sus derechos. Por el otro, el predominio de una mirada institucionalista, donde los mecanismos de intervenci贸n estatal sobre las relaciones laborales aparecen como producto de una decisi贸n tomada de manera aut贸noma por los miembros del gobierno de turno o las dirigencias sindicales, oculta la existencia de las luchas colectivas, pasadas y presentes, sin las cuales la implementaci贸n de dichos mecanismos dif铆cilmente pueda ser explicada.

En efecto, la organizaci贸n y la acci贸n colectiva siguieron siendo, durante el 2020, una nota distintiva de la intervenci贸n de les trabajadores en materia econ贸mica, pol铆tica y social. Aun con los l铆mites que impuso la pandemia, los reclamos tanto centralizados como descentralizados estuvieron presentes a lo largo de todo el a帽o, por cierto que con distinta intensidad y contenidos: desde conflictos por condiciones de trabajo hasta una negociaci贸n salarial que, si bien se posterg贸 en el tiempo, finalmente lleg贸 a casi todos los sectores.

El informe anual 2020 del Observatorio del Derecho Social de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Aut贸noma) apunta a volver a poner en el centro de la escena a los trabajadores y trabajadoras. No s贸lo a partir de sistematizar el impacto de la crisis en el empleo y los salarios, sino principalmente a partir de resaltar c贸mo el conflicto y la negociaci贸n colectiva continuaron siendo mecanismos de acci贸n y organizaci贸n que dan cuenta de una vitalidad que a煤n se encuentra presente pese a los obst谩culos que crecientemente se vienen acumulando desde hace casi una d茅cada.

Por otra parte, el 2020 mostr贸 a las claras los l铆mites de circunscribir la acci贸n y organizaci贸n sindical a los trabajadores formales. El brutal ajuste de la cantidad de ocupados en el segundo trimestre, que se explica fundamentalmente por la p茅rdida de puestos de trabajo de asalariados no registrados y de no asalariados, sumado al impacto sorpresivo del IFE que super贸 las previsiones m谩s extremas del propio gobierno, obligan a poner atenci贸n sobre un sector de la clase trabajadora que se encuentra en los m谩rgenes de las organizaciones sindicales tradicionales. Los desaf铆os aqu铆 son incluso mayores, tanto en un contexto de continuidad de las restricciones a la movilidad como en un escenario optimista, donde una hipot茅tica superaci贸n de la pandemia del COVID-19 nos volver谩 a enfrentar con obst谩culos estructurales que ya se encontraban presentes, y en estado cr铆tico.

Descargar el informe completo (formato PDF):

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El Ano Que Vivimos En Pandemia IA 2020 Version Final




Fuente: Argentina.indymedia.org