April 25, 2021
De parte de SAS Madrid
164 puntos de vista


Desembolsos millonarios, brechas de seguridad, incumplimientos de la ley de protecci贸n de datos de menores, vulneraci贸n de las leyes de transparencia鈥 son algunas de las sombras en la gesti贸n de herramientas online de educaci贸n en la Comunidad de Madrid.

Las plataformas educativas online han estallado al calor de la pandemia, los confinamientos y los alumnos en cuarentena. EducaMadrid es la plataforma p煤blica de la Comunidad de Madrid que da soporte a las videoconferencias y a las comunicaciones centro-alumno, al tiempo que aloja aulas virtuales y contenidos educativos digitales de docentes y centros, entre otras cosas.

Seg煤n denuncian los docentes esta plataforma ha sido un erial por el abandono institucional al que ha sido sometida durante a帽os. Ca铆das continuas del sistema por falta de potencia en los servidores, incidencias t茅cnicas que no son resueltas por falta de personal, usabilidad contraintuitiva鈥 pero la pandemia lo puso todo patas arriba llevando a EducaMadrid a ser la cuarta plataforma m谩s usada en toda Espa帽a.

Para algunos la soluci贸n pasa por un incremento de la inversi贸n para disponer de una plataforma 100% p煤blica, mientras que para otros la soluci贸n pasa por la privatizaci贸n y delegar esta obligaci贸n del gobierno auton贸mico en empresas privadas como Microsoft, Google y el Grupo Planeta.

Aula Planeta y OdiloTid

Entre abril y junio de 2020 la Comunidad de Madrid anunci贸 que dentro de los contenidos de EducaMadrid se hab铆a incluido Aula Planeta de forma gratuita. Hasta ah铆 todo correcto, afirma Enrique Garc铆a, de la asociaci贸n de docentes por la educaci贸n p煤blica 鈥擜DEPEM鈥, aunque muchos profesores no la utilizaron dado que 鈥渓os contenidos eran p谩ginas de libros est谩ticas y con algunas actividades embutidas, sin m谩s鈥.

La sorpresa lleg贸 el 25 agosto, pero se materializ贸 el 16 septiembre cuando el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid firm贸 la adjudicaci贸n 鈥榓 dedo鈥, mediante la figura de la 鈥渄eclaraci贸n de emergencia鈥 y por valor de 14,54 millones de euros, un contrato con Editorial Planeta e Inform谩tica El Corte Ingl茅s. Esta adquisici贸n, que se encuentra recurrida ante  el TSMJ por la Asociaci贸n de Editores de Libros y Material de Ense帽anza 鈥擜NELE鈥, permite el uso de esta herramienta a trav茅s de EducaMadrid 煤nicamente por un periodo de dos a帽os y solamente para las asignaturas troncales entre quinto curso de educaci贸n primaria y segundo curso de bachillerato.

Seg煤n denuncia Garc铆a, existe un retraso deliberado del contrato de emergencia, dado que para poder hacerlo por esta v铆a no puede hacerse con menos de un mes de antelaci贸n. Para E.C, funcionaria de educaci贸n de la Comunidad Aut贸noma de Madrid 鈥擟AM鈥 esta adjudicaci贸n por la v铆a de emergencia no tiene ning煤n sentido, ya que Aula Planeta aterriza entre los meses de octubre y noviembre 鈥渃uando los alumnos ya ten铆an sus libros de texto y los docentes sus programaciones desarrolladas鈥.

Tambi茅n ADIMAD 鈥擜sociaci贸n de Directores de Institutos P煤blicos de Madrid鈥 denunci贸 este gasto, ya que a su juicio era innecesario y existen otras prioridades: 鈥淐on 15 millones da para contratar 394 maestros todo el curso o 374 profesores de secundaria o 427 enfermeros o 16.666 equipos inform谩ticos incluyendo conexiones y licencias, o 19.700 becas de comedor鈥, manifestaban.

Al mismo tiempo que se conced铆a el contrato al Grupo Planeta e Inform谩tica El Corte Ingl茅s se concedi贸 otro segundo contrato, por la misma v铆a, a la empresa Odilo por el acceso a una biblioteca de libros digitales y con un coste de 2,55 millones de euros. Seg煤n denuncia Garc铆a, MadRead supone no ya una duplicidad, sino una triplicidad, ya que existe un servicio muy similar en el Ministerio de Educaci贸n bajo el nombre de Ebiblio y en la propia Comunidad de Madrid bajo el nombre BiblioMad.

E.C. destaca que pese al incremento de inversi贸n en la mejora de los servidores y el aula virtual de EducaMadrid el gasto en Aula Planeta y MadRead 鈥擮dilo Tid鈥 sigue siendo injustificable y 鈥減odr铆a haberse dedicado a mejorar un servicio a煤n deficitario鈥, m谩xime teniendo en cuenta que para dicha implementaci贸n los trabajadores de EducaMadrid deben crear e instalar los 鈥楶lugins鈥 y el mantenimiento 鈥榚n caliente鈥 鈥攅s decir, durante los horarios lectivos o de uso鈥. Tambi茅n destaca la subdivisi贸n en dos direcciones generales que ha sufrido EducaMadrid desde la llegada de Isabel D铆az Ayuso al gobierno auton贸mico; que ha pasado de depender de la ya extinta 鈥淒irecci贸n general de becas y ayudas a la educaci贸n鈥 a depender de la 鈥淒irecci贸n general de infraestructuras鈥 鈥攑ara todo lo relacionado con servidores y desarrollo de programaci贸n鈥 y de la 鈥淒irecci贸n general de biling眉ismo y calidad educativa鈥 鈥攑ara todo lo relacionado con los contenidos鈥.

Esta subdivisi贸n, a juicio de E.C., es la que est谩 provocando gran parte de los problemas; ya que a la DG de infraestructuras le falta presupuesto y las decisiones adoptadas por la DG de biling眉ismo y calidad de ense帽anza no tiene en cuenta los requisitos necesarios para su implantaci贸n en EducaMadrid ni las necesidades de los docentes 鈥淓ducamadrid ha recibido en varias fases 鈥攅n a帽o y medio鈥 unos 2 millones de euros, mientras que entre Aula Planeta, El Corte Ingl茅s y Smile and Learn han recibido cerca de 20 millones de euros para cosas que no se est谩n utilizando o se est谩n utilizando muy poco鈥.

Microsoft Teams

Otro de los puntos calientes de la gesti贸n del gobierno de Isabel D铆az Ayuso ha sido el convenio establecido con Microsoft para el uso de su herramienta de videoconferencias Microsoft Teams.

Todo comenz贸 con el sobrevenido estado de alarma y el confinamiento total decretado el 14 de Marzo de 2020. El pa铆s entero se paraliz贸 y las calles se vaciaron, pero en Madrid las aulas ya se encontraban vac铆as desde tres d铆as antes. Empez贸 entonces una carrera contrarreloj en todos los niveles de la administraci贸n para recuperar la actividad lectiva en este panorama tan novedoso hasta entonces y, en cierto modo, apocal铆ptico.

A bombo y platillo el 20 de Marzo la Comunidad de Madrid, de la mano de sus m谩ximos dirigentes y a trav茅s de redes sociales, anunci贸 que se pod铆a usar Microsoft para poder retomar el curso acad茅mico.

Un d铆a antes de este anuncio todos los docentes y alumnos fueron dados de alta en la plataforma, sin m谩s aviso previo que otro tweet de Isabel D铆az Ayuso en el que adelantaba el inicio de las negociaciones con la multinacional. Seg煤n explica Ofelia Tejerina Rodr铆guez 鈥攁bogada especializada en protecci贸n de datos, doctora en Derecho Constitucional, presidenta de la asociaci贸n de internautas y profesora de Derecho en la Universidad Pontificia Comillas ICADE鈥, deben ser los propios usuarios los que consientan y autoricen expresamente la informaci贸n que figurar谩 en sus perfiles, siempre y cuando los t茅rminos y condiciones que deben aceptarse est茅n en un lenguaje correcto y accesible para menores. Adem谩s; hace distinci贸n entre mayores de 14 a帽os y menores de 14 a帽os, siendo en este 煤ltimo caso los padres o quien ostente su patria potestad quienes deben aceptar dichos t茅rminos de uso.

Esto no se hizo as铆, y fue la propia Consejer铆a de Educaci贸n y Juventud de la Comunidad de Madrid quien les dio de alta y cre贸 dichos perfiles sin el conocimiento previo de docentes y alumnos. Para esta abogada especializada en protecci贸n de datos esto supone un hecho de extrema gravedad y duda que el procedimiento empleado pueda acogerse a la figura legal de 鈥渋nter茅s leg铆timo鈥 o pueda estar respaldado por el Estado de Alarma, aunque no se atreve a calificarlo como un il铆cito.

Pero no terminan aqu铆 los problemas para Microsoft y la Consejer铆a, ya que ha pasado m谩s de un a帽o desde que se anunciara la colaboraci贸n de ambas partes, hasta que se ha plasmado en convenio con sus cl谩usulas y las condiciones se han hecho p煤blicas.

Para Tejerina deber铆a haberse hecho p煤blico much铆simo antes, ya que seg煤n establece la Ley de Contratos P煤blicos hay que cumplir con unos requisitos m铆nimos de transparencia, claridad y detalle; pero matiza que al no ser un contrato sino un convenio al menos s铆 se debe cumplir la ley de transparencia, especialmente en lo relativo a la protecci贸n de datos por tratarse de un derecho fundamental 鈥測 cuando hablamos de menores deber铆a estar a煤n m谩s claro鈥. Tejerina aclara que el hecho de que no se haya hecho p煤blico no implica que se hayan inclumplido las normas, pero 鈥渁 diferencia de los ciudadanos, que pueden hacer todo lo que la ley no les proh铆ba expl铆citamente, las administraciones p煤blicas s贸lo pueden hacer aquello que la ley les permita鈥.

Conocer los detalles de este convenio en materia de protecci贸n de datos fue uno de los objetivos de Enrique Garc铆a, que a fecha 29 de mayo de 2020 registr贸 una solicitud tanto para poder acceder al convenio entre la Comunidad de Madrid con Microsoft, como para conocer cu谩les eran los datos que la Consejer铆a hab铆a cedido a Microsoft para dicho fin.

Como cab铆a esperar, esta demanda no logr贸 su objetivo, teniendo que recurrir al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno de Espa帽a 鈥擟TBG鈥, quien reconoci贸 la obligaci贸n de la Consejer铆a a facilitarle dicha informaci贸n. Es entonces cuando por primera vez le es comunicado que se trata de 鈥渦n acuerdo verbal鈥 justificado por 鈥渓a situaci贸n sanitaria excepcional鈥 y dado el 鈥渃ar谩cter de emergencia鈥 previsto en art铆culo 37 de la ley de contratos p煤blicos. Junto a esta explicaci贸n se adjunta un enlace a los t茅rminos de uso generales de los 鈥渟ervicios en l铆nea鈥 de Microsoft.

Tras la firma escrita, como obliga RGPD, el 8 de marzo 2021, el 30 de marzo de 2021, es publicado el convenio entre la CAM y Microsoft, un a帽o y diez d铆as despu茅s de lo que deber铆a haberse realizado. Seg煤n la abogada Ofelia Tejerina, dicho convenio deber铆a haberse publicado ante la primera consulta y considera injustificable que se haya tardado m谩s de un a帽o en publicar.

Tampoco terminan en este punto las pol茅micas en torno a esta plataforma que se encuentra implantada en un amplio n煤mero de comunidades aut贸nomas, pues una de las funcionalidades que permite Microsoft Teams es la b煤squeda de cualquier alumno o docente de su comunidad aut贸noma independientemente del centro educativo al que pertenezcan.  Al realizar b煤squedas con nombres o apellidos aleatorios en la plataforma, hemos llegado a obtener m谩s de cinco p谩ginas de resultados para el apellido Mart铆nez.

En estas b煤squedas aparecen los perfiles diferenciando entre 鈥減rofesorado鈥 o 鈥渁lumnado鈥 junto a su nombre y apellidos completos, direcci贸n de correo, el n煤mero de tel茅fono del centro al que pertenece y la posibilidad de chatear con ellos desde la plataforma o iniciar una videollamada con ellos.

Tejerina explica que los datos de los alumnos deber铆an ser 鈥渃ompartimentos estancos por centros鈥 para que no se pueda acceder a los datos de los menores y docentes desde cualquier punto de la comunidad aut贸noma 鈥渆s algo que deber铆a haber hecho Microsoft鈥. Asimismo; considera que se est谩 vulnerando el principio de proporcionalidad, idoneidad y calidad 鈥渘o es necesario que los datos de los ni帽os est茅n compartidos entre centros鈥 鈥攜 remarca que 鈥減ara recibir ese servicio yo no necesito conocer los datos de terceros y terceros no tienen que conocer que yo estoy dada de alta ah铆, me parece muy grave y debe ponerse en conocimiento de la Agencia de Protecci贸n de Datos鈥.

Tanto para E.C. como para Enrique Garc铆a esto supone un hecho grav铆simo por los mismos motivos que alega Tejerina, pero a帽aden que supone adem谩s un riesgo para la propia integridad tanto de menores como de docentes.

En primer lugar esto abre una nueva ventana al ciberacoso al permitir el acceso a las herramientas b谩sicas de comunicaci贸n de los menores, pero tambi茅n al abuso sexual de menores al permitir que adultos sin ning煤n tipo de relaci贸n con los mismos puedan localizarlos tan f谩cilmente e iniciar un chat con ellos.

En segundo lugar, E.C. explica que ya se han producido casos de acoso al personal docente por parte de padres o alumnos. Al tener estos acceso al correo electr贸nico de los docentes les han presionado para rectificar las calificaciones de sus hijos, llegando al extremo de producirse este acoso a docentes sin ninguna relaci贸n con dichos alumnos por la mera coincidencia del nombre de pila o alg煤n apellido.

Y, nuevamente, este tampoco es el 煤ltimo problema con la aplicaci贸n de la multinacional estadounidense.

Desde un primer momento E.C. se帽ala e insiste en que esta herramienta s贸lo puede ser empleada con car谩cter educativo y que bajo ning煤n concepto puede emplearse para labores de evaluaci贸n o enviar a trav茅s de ella calificaciones, notas de ex谩menes o actas de evaluaci贸n. Sin embargo E.C. tiene constancia de que as铆 fue de abril a agosto de 2020, ya que cualquier usuario de la comunidad educativa madrile帽a introduciendo en el buscador la palabra 鈥渁cta鈥 pod铆a acceder a todos aquellos documentos que se hab铆an enviado internamente entre profesores, claustros鈥 鈥渟i pon铆as en el buscador de Teams 鈥榓cta鈥 te encontrabas actas de evaluaci贸n de alumnos, o el acta de un certificado de un alumno con necesidades educativas especiales, y eso est谩 recogido en un informe que se llama An谩lisis de seguridad y privacidad de Microsoft Teams en la Consejer铆a de Educaci贸n y Juventud de la Comunidad de Madrid: se cre贸 una brecha de seguridad enorme. Microsoft no puede tener esa informaci贸n鈥.

Para a帽adir m谩s le帽a al fuego, y al margen del contrato por 14,5 millones con el Grupo Planeta, encontramos OneSpace. Se trata de una alianza fraguada en 2019 entre el Grupo Planeta y Microsoft para el lanzamiento de un plugin de la herramienta educativa de la editorial en Microsoft Teams. Todo parece normal hasta que una diapositiva en la p谩gina oficial de OneSpace 鈥擜ula Planeta鈥 aparece en pantalla 鈥淢onitoriza el desarrollo de las competencias b谩sicas de los alumnos鈥.

Cuando le explicamos esta funcionalidad, que la propia plataforma promociona, a la abogada Ofelia Tejerina lo primero que comenta es 鈥渁 m铆 la palabra monitorizar ya me escandaliza鈥 y prosigue explicando que el reglamento de protecci贸n de datos tiene una prohibici贸n expresa para la creaci贸n de perfiles y la toma de decisiones automatizada en base a dichos perfiles. Tejerina se cuestiona 鈥溌縀sa monitorizaci贸n qu茅 va a dar? 驴Datos anonimizados y perfiles estad铆sticos generales o una calificaci贸n de esos trabajos?鈥 鈥溌緾贸mo lo va a utilizar Teams y c贸mo va a informar a los centros y docentes de qu茅 se est谩 utilizando, qu茅 implicaciones legales tiene, hasta d贸nde se puede llegar…?鈥 y lanza una advertencia a Microsoft 鈥渟i yo fuera Teams me cuidar铆a 鈥榤uy mucho鈥 de evitar que se convierta en un perfilado automatizado de menores para la toma de decisiones. Estamos hablando de datos muy sensibles, en mi opini贸n, contradice el reglamento de protecci贸n de datos鈥. Por 煤ltimo, explica que los datos personales y acad茅micos de los alumnos deben estar en un servidor 煤nico y califica la posibilidad de que cualquiera de estos datos sean alojados en los servidores de Google o Microsoft como 鈥渦na salvajada鈥.

Para E.C. se trata de un desprop贸sito desde el primer momento, ya que todas las funcionalidades que aporta Teams; como el aula virtual, la nube, la posibilidad de gestionar p谩ginas, el almac茅n del correo electr贸nico o las videoconferencias; ya exist铆an en la plataforma de EducaMadrid sin necesidad de crear una duplicidad y darle los datos de alumnos y docentes a una multinacional estadounidense.

ODEC

Una de las novedades que el SARS-CoV2 nos ha tra铆do es la necesidad de realizar evaluaciones online, y con ellas ha aflorado la picaresca. Con el objetivo de evitar el fraude y el 鈥榗opieteo鈥 de los alumnos, la Comunidad de Madrid puso en marcha un concurso p煤blico para la creaci贸n de un sistema de evaluaci贸n online con medidas de protecci贸n antifraude.

La empresa adjudicataria de este concurso por valor de 824.736 euros 鈥攓ue ya han sido desembolsados pese a no estar implantado鈥 fue ODEC (Centro de C谩lculo y Aplicaciones Inform谩ticas, S.A). Entre las numerosas especificaciones t茅cnicas recogidas en el pliego de prescripciones del contrato destaca una sobre todas ellas: Los controles de seguridad. En el propio pliego se especifica que el sistema deber谩 contar con 鈥淩econocimiento facial mediante t茅cnicas de Inteligencia Artificial, detecci贸n de objetos extra帽os en la imagen del alumno y acciones de teclado sospechosas鈥.

Cuando le explicamos a la abogada Ofelia Tejerina estas especificaciones del programa enseguida se escandaliza y alarma, pareciendo no creer lo est谩 escuchando. Comienza explicando que no es lo mismo la grabaci贸n que la identificaci贸n biom茅trica 鈥攅n este caso identificaci贸n facial鈥 y que este tipo de sistemas de identificaci贸n implica 鈥渋r un paso m谩s all谩鈥.

Esta abogada experta en protecci贸n de datos expone que ya solamente con la grabaci贸n de la imagen se puede acceder a datos personales especialmente sensibles, como la raza o la incluso la religi贸n, y que por ello goza de especial protecci贸n tanto en la ley como en el reglamento de protecci贸n de datos, y enfatiza 鈥渆n menores ni te cuento鈥. Tejerina considera que el uso de este tipo de mecanismos de autenticaci贸n es 鈥渄esproporcionado y absolutamente innecesario鈥 y cree que su uso en menores es ilegal.

Para su uso abre una 煤nica ventana, que es un consentimiento de los padres o tutores legales plenamente informado y libre, para el cual deben ofrecerse alternativas factibles que permitan que los alumnos se examinen por otros medios que no requieran dicho mecanismo, por lo que de existir dichas alternativas este sistema caer铆a por su propio peso.

Tejerina califica estas condiciones recogidas en el pliego antes mencionado como 鈥渦na barbaridad鈥 que 鈥渄ebe ser puesto en manos de la Agencia Espa帽ola de Protecci贸n de Datos鈥.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 24/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org