October 18, 2021
De parte de La Haine
304 puntos de vista


La riqueza de los europeos, y sus hijos putativos, los estadounidenses, es la contracara del expolio de los pueblos latinoamericanos desde hace 530 a帽os

鈥淧ara m铆 es una satisfacci贸n enorme haber escrito un libro que sobrevivi贸 a m谩s de una generaci贸n y que sigue estando vigente, pero a la vez me genera una enorme tristeza porque el mundo no ha cambiado en nada. Para m铆 ser铆a mejor que ese libro estuviera en un museo de arqueolog铆a junto a las momias egipcias, pero no es as铆鈥.
Eduardo Galeano, 2011.

El que un libro de ciencias sociales llegu茅 a la cifra de diez mil o veinte mil ejemplares es ya sorprendente, y resulta extraordinario que alcanc茅, al cabo de medio siglo, cien ediciones legales y otras tantas piratas, con un tiraje de m谩s de un mill贸n de ejemplares en idioma castellano, junto con su traducci贸n a diversas lenguas. Este es el caso de Las venas abiertas de Am茅rica Latina, de Eduardo Galeano, cuya primera edici贸n se public贸 en 1971 y del cual estamos celebrando con regocijo cincuenta a帽os.

S铆ntesis magistral de nuestra historia de dependencia

驴A qu茅 se debe ese inusitado despliegue de un libro que no es ficci贸n literaria? La raz贸n fundamental radica en que all铆 se expresa en forma viva la truculenta historia del continente con un lenguaje sencillo, pero profundo, y hablando siempre en presente. No se emplean insoportables m茅todos eruditos ni se separa tajantemente el pasado y el presente. Se analiza la historia de nuestro continente a partir del saqueo y la expoliaci贸n permanentes que han caracterizado nuestro azaroso devenir durante m谩s de cinco siglos. No se evoca el pasado como una realidad muerta y petrificada, sino como un mosaico aterrador que la dependencia que ha desangrado a Latinoam茅rica.

Es la historia de los 鈥減ersonajes鈥 que han desfilado ef铆meramente por el escenario de la divisi贸n internacional del trabajo: el az煤car, cuya blancura y dulzor empalag贸 a las cortes europeas a costa del sudor y la sangre de los negros de las plantaciones; el caucho, que enriqueci贸 a los nacientes magnates de la industria automovil铆stica, a la par que extermin贸 a comunidades milenarias de la selva amaz贸nica; el oro y la plata, que fortalecieron a los par谩sitos hidalgos, empobreciendo de paso al pueblo espa帽ol y contribuyendo a desarrollar la acumulaci贸n originaria de capital en Inglaterra a costa del trabajo forzado de cientos de miles de ind铆genas y de esclavos negros; el esta帽o, materia prima de la industria de enlatados desechables del mundo industrializado, enlatados que nunca ven los mineros bolivianos que mueren con los pulmones destrozados por la silicosis que los hace ver viejos a los 35 a帽os; el petr贸leo, la m谩s importante de las materias primas y que en la mayor parte de nuestros pa铆ses solo ha dejado malos recuerdos, huecos con holl铆n y contaminaci贸n鈥

La riqueza del suelo con su variedad de bienes comunes, fauna y flora, y los territorios que habitan pueblos de una amplia diversidad 茅tnica y cultural solo ha servido en este continente para facilitar nuestra inserci贸n en la divisi贸n internacional del trabajo, cuya esencia final no se apoya, como pensaba el economista ingles David Ricardo, en la ventaja comparativa, sino en la formula que postula Eduardo Galeano: la especializaci贸n, para que unos ganen mientras que otros pierden. Y nosotros, los latinoamericanos, siempre hemos sido los perdedores. No solo perdimos bienes naturales, sino lo m谩s importante radica en que esos bienes tienen trabajo coagulado, que se nos roba, y se materializa en bienes primarios y mercanc铆as que se van a los centros capitalistas, y a cambio de los cuales se nos env铆a menos trabajo.

A esa realidad cotidiana que se expresa en que, por ejemplo, cada vez necesitamos m谩s bultos de caf茅 para comprar menos tractores, es lo que los economistas de la Cepal llamaban el deterioro de los t茅rminos de intercambio, y que Galeano describe magistralmente en su obra.

Algunas de las materias primas que se mencionan en el libro siguen estando presente en la historia extractivista de nuestro continente, sobre todo el petr贸leo, pero han aparecido otras, tales como la carne de res y de pollo, la soja, el aguacate鈥, todas las cuales siguen sujetas a la misma l贸gica de dependencia, de deterioro de t茅rminos de intercambio, de expolio, de despojo, de destrucci贸n ambiental, de super explotaci贸n de trabajadores 鈥抋unque sean menos los que se empleen en las nuevas ramas exportadoras con respecto a lo que suced铆a en las minas y en los enclaves cl谩sicos鈥, de aniquilaci贸n de ind铆genas y campesinos. Como lo sintetizaba magistralmente en su obra p贸stuma El cazador de historias [2016], refiri茅ndose al espinoso asunto de las drogas de uso il铆cito: 鈥淎s铆 funciona el gran negocio de la coca铆na en la divisi贸n internacional del trabajo: unos ponen la nariz y otros ponen los muertos鈥.

En esa perspectiva, la contra historia que se relata en Las venas abiertas no es cosa del pasado, es de gran actualidad y, por desgracia, para los habitantes de ese continente, sigue estando al orden del d铆a. Por eso, dec铆a Galeano en 2009: 芦Lo que describ铆a sigue siendo cierto. El sistema internacional de poder hace que la riqueza se siga alimentando de la pobreza ajena. S铆, las venas de Am茅rica Latina todav铆a siguen abiertas禄.

Los agentes internos de la dominaci贸n

En esta obra tambi茅n se cuenta la historia de los testaferros de la dominaci贸n interna, que son los agentes que generan y fomentan la dependencia. Es la historia de las dictaduras, las guerras sangrientas, el robo territorial, las disputas fronterizas la consolidaci贸n de las oligarqu铆as locales. En el libro, Galeano nos describe a personajes tan pintorescos como el dictador salvadore帽o Maximiliano Hern谩ndez Mart铆nez, 鈥渉茅roe鈥 de la matanza anticomunista de treinta mil campesinos en El Salvador en 1932, quien argument贸 que era m谩s criminal matar a una hormiga que a un hombre, porque al fin y al cabo este 煤ltimo sobrevive en el m谩s all谩, mientras que la primera no.

Galeano tambi茅n nos habla de la primera violencia colombiana que asol贸 campos y ciudades en la d茅cada de 1950, enriqueciendo a煤n m谩s a la burgues铆a cafetera e industrial y dejando a su paso 300 mil colombianos muertos. Nos recuerda la guerra de la Triple Alianza, que desangr贸 a Paraguay y termin贸 con casi todos sus hombres adultos, generando un desbalance demogr谩fico que afect贸 a ese pa铆s durante todo el siglo XX. En fin, una gran cantidad de acciones infames, que deleitan a eruditos europeos o estadounidenses, fueron recreadas por Galeano, pero no en aras de la curiosidad del coleccionista, sino del pensador preocupado por la suerte actual de un continente, que sigue desangr谩ndose con nuevos y sofisticados m茅todos de saqueo y expolio. Eso es lo que Galeano denomina la estructura contempor谩nea del despojo, la cual no necesita recurrir, salvo en casos excepcionales, a la invasi贸n directa, pues para eso est谩n las multinacionales, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.

Esa estructura actual del despojo extrae los bienes naturales con nuevos procedimientos tecnol贸gicos y recurre a la tecnocracia interna para garantizar la entrada del capital financiero y la apropiaci贸n de los bienes comunes que se encuentran en nuestros tierras y mares. Y cuando esa entrega no es 鈥渧oluntaria鈥, y en un pa铆s emerge cierta dosis de nacionalismo, el imperialismo acude a los m茅todos cl谩sicos de saboteo, bloqueo, guerra abierta, para apropiarse del petr贸leo, el oro, el colt谩n, el litio o lo que sea necesario para garantizar el funcionamiento material del capitalismo, aunque ese saqueo lo encubra ahora con nuevos t茅rminos como defensa de los derechos humanos, promoci贸n de la democracia y la libertad. Si, para Estados Unidos y la Uni贸n Europea derechos humanos quiere decir petr贸leo, democracia y libertad son nuevos eufemismos para referirse a la riqueza mineral y forestal de nuestros pa铆ses y as铆 sucesivamente.

Un libro siempre actual

Las venas abiertas de Am茅rica Latina es un libro escrito con indignaci贸n y pasi贸n, apoyado en la m谩s importante literatura hist贸rica y social de su tiempo e influido notablemente por el paradigma te贸rico predominante por entonces en el continente: la teor铆a de la dependencia. Partiendo del material investigativo sobre diversas 茅pocas y realidades, Galeano recre贸 literariamente nuestra historia en 400 p谩ginas, llenas de vida, para presentar el cuadro m谩s dram谩tico, desgarrador e impactante que se pueda conseguir en un libro.

Pese a los cincuenta a帽os transcurridos desde su publicaci贸n original, a los cambios mundiales, as铆 como a la derechizaci贸n o socialdemocratizacion de los estudios sociales e hist贸ricos, el libro sigue siendo permanentemente actual. Eso resulta muy inc贸modo a muchos acad茅micos del continente que antes compartieron los planteamientos de Galeano, pero que hoy en d铆a forman parte de los ej茅rcitos burocr谩ticos, estatales y privados, que alimentan la explotaci贸n y desigualdad y se niegan a pronunciar los t茅rminos de dependencia, imperialismo, desigualdad, capitalismo, lucha de clases鈥 como si dejando de usar los conceptos cr铆ticos desapareciera la quemante realidad de la injusticia y la opresi贸n.

Cinco d茅cadas despu茅s el libro de Eduardo Galeano est谩 m谩s vivo que nunca, por un sinn煤mero de razones: las dictaduras de la d茅cada de 1970, las torturas y desapariciones de todos esos a帽os; el endeudamiento eterno del continente en la d茅cada perdida de 1980; los planes de ajuste inhumanos del Fondo Monetario Internacional; el deterioro constante de los precios internacionales de nuestras materias primas (caf茅, banano, az煤car, carne, esta帽o, cobre, petr贸leo); las democracias de papel; los millones de ni帽os que viven en condiciones infrahumanas; la arrogancia imperialista de los Estados Unidos con sus acuerdos de libre comercio; la militarizaci贸n del continente por las tropas imperiales y sus ej茅rcitos locales de ocupaci贸n para mantener la expropiaci贸n y el despojo鈥.Todos estos fen贸menos que mantienen nuestras venas abiertas, en lugar de superarse en los 煤ltimos cincuenta a帽os tienden a agravarse.

De ah铆 la vitalidad de un libro cuya lectura equivale a recibir una bofetada en el rostro, que produce rabia y dolor. Pese a que transcurran los decenios y el libro, como hist贸rico y relativo que es, por ser resultado de la acci贸n cr铆tica de un individuo, pierda vigencia en algunos pasajes, esencialmente seguir谩 vivo durante mucho tiempo, por lo menos hasta el momento en que se cierren las heridas del continente y termine el desangre material, econ贸mico, social y cultural de los millones de ind铆genas, negros, mestizos, mujeres pobres, ni帽os humildes que habitamos en Nuestra Am茅rica.

Galeano nunca reneg贸 de Las venas abiertas

En la II Bienal del Libro y la Lectura de Brasilia, en abril de 2014, Eduardo Galeano afirm贸 sobre Las venas abiertas que 芦no ser铆a capaz de leerlo de nuevo禄, porque le parec铆a que 芦esa prosa de izquierda tradicional es aburrid铆sima. Mi f铆sico no aguantar铆a. Ser铆a ingresado al hospital禄. Agreg贸 que, cuando escribi贸 el libro, 芦no ten铆a los suficientes conocimientos de econom铆a ni de pol铆tica鈥, para rematar la tarea que en ese momento se propuso, cuando ten铆a 30 a帽os. Despu茅s se帽al贸, y es lo importante de resaltar: 芦No estoy arrepentido de haberlo escrito, pero ya es una etapa que para m铆 est谩 superada禄.

Estas declaraciones fueron tomadas por falsimedia mundial y sus telectuales (es decir, aquellos que presumen de ser pensadores y solo desean figurar en las pantallas de televisi贸n) como una prueba de que Galeano hab铆a abjurado y renegado de Las venas abiertas. The New York Times, El Pa铆s de Espa帽a, Washington Post y sus sucursales medi谩ticas de baja estofa en las capitales de los pa铆ses latinoamericanos se apresuraron a replicar las palabras de Galeano, afirmando que estaba arrepentido, renegaba de sus ideas de izquierda, repudiaba su propio libro y dejaba a los revolucionarios de nuestro continente sin una de sus obras emblem谩ticas. Incluso, algunos en forma osada llegaron a afirmar que Galeano hab铆a entrado a forma parte de los pragm谩ticos y conversos, siguiendo la senda de Mario Vargas Llosa.

Durante semanas enteras falsimedia en espa帽ol, principalmente, se encarg贸 de difundir la noticia sobre el enterramiento de Las venas abiertas por parte de su propio autor. Neoliberales y neoconservadores saltaban de la dicha al considerar que Galeano hab铆a reconocido sus errores y eso significaba el entierro definitivo de ese libro y, sobre todo, el abandono de cualquier cr铆tica radical al capitalismo e imperialismo que ha asolado durante siglos a nuestro continente, como se expresa en la mencionada obra.

Ante los gritos destemplados de la dicha de los corifeos del capitalismo e imperialismo, Galeano se vio obligado a aclarar su postura, y por supuesto estas declaraciones no fueron replicadas por aquellos que aplaud铆an la pretendida defunci贸n de Las venas abiertas: 鈥淟adran, Sancho. Es la prueba de que escribir sirve, al menos para despertar celebraciones y protestas, aplausos y tambi茅n indignaciones. El libro, escrito hace siglos, sigue vivo y coleando. Simplemente tengo la honestidad de reconocer que a esta altura me resulta un estilo pesado en el que me cuesta reconocerme ahora que quiero ser cada vez m谩s breve y volandero. Con Vargas Llosa nada que ver鈥. [鈥. Y, concluy贸, para que no quedaran dudas de lo que pensaba: 鈥淟as voces que se han lanzado contra m铆 y contra Las venas abiertas est谩n gravemente enfermas de mala fe鈥.

Y esto nos sirve para se帽alar que hoy es necesario 鈥渁ctualizar鈥 Las venas abiertas, no porque est茅 desfasada, ni mucho menos. El libro fue publicado hace medio siglo y desde entonces dos elementos deben ser considerados: la dura realidad transcurrida desde 1971, que confirma lo dicho por Galeano en t茅rminos de explotaci贸n, sometimiento y dependencia, realidad que debe ser incorporada en esa actualizaci贸n del libro; y los avances en el conocimiento social de diversas latitudes que han aportado al conocimiento de la historia del despojo de nuestro continente. Esto es necesario en t茅rminos de nueva informaci贸n, que no niega ni desdice lo planteado en Las venas abiertas, sino que debe incluirse, siempre en la perspectiva de escribir una contra historia de nuestros pa铆ses, en un esfuerzo de pensar a contracorriente, de leer la historia a contrapelo como lo propuso Walter Benjamin, siempre rescatando a los vencidos y sus luchas.

En esta direcci贸n, si alg煤n libro se acerca a esa perspectiva de la historia a contrapelo, para darle voz a los vencidos de nuestro continente, ese es el de Las venas abiertas y, por eso, medio siglo despu茅s de su primera edici贸n sigue siendo tan vivo como en 1971, porque esa obra demuestra que no puede existir una historia de Am茅rica Latina que no sea al mismo tiempo una historia del colonialismo y el imperialismo, si se tiene en cuenta que la riqueza de los europeos, y sus hijos putativos, los estadounidenses, es la contracara del expolio de los pueblos latinoamericanos desde hace 530 a帽os.

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ANEXO

EL RELATO DE EDUARDO GALEANO SOBRE EL EJEMPLAR MAS QUERIDO DE LAS VENAS ABIERTAS DE AMERICA LATINA

James Cantero, uruguayo como yo soy, jugador de f煤tbol como yo hubiera querido ser, me escribi贸 una carta, en el a帽o 2009. Yo no lo conoc铆a. 脡l me dijo que ten铆a algo para darme. Y me lo dio. Una vieja edici贸n de Las venas. Un capit谩n del ej茅rcito de El Salvador se lo hab铆a dado, hac铆a ya unos cuantos a帽os. El libro hab铆a viajado medio mundo, acompa帽ando a James y sus andanzas futboleras.

-脡l te busc贸. Te estaba esperando -me dijo, cuando me lo entreg贸.

El libro estaba atravesado por un balazo, herido de muerte: un agujero en la tapa, otro en la contratapa. El capit谩n hab铆a encontrado el libro en la mochila de un guerrillero muerto entre los muchos ca铆dos en la batalla de Chalatenango, a fines de 1984. Nada m谩s hab铆a en la mochila.

El capit谩n nunca supo por qu茅 lo recogi贸, ni por qu茅 lo guard贸. Y James tampoco pudo explicar, ni explicarse, por qu茅 lo llev贸 con 茅l durante un cuarto de siglo, de pa铆s en pa铆s.

El hecho es que a la larga, despu茅s de mucho andar, el libro lleg贸 a mis manos. Y en mis manos est谩. Es lo 煤nico que queda de aquel muchacho sin nombre. Este libro fusilado es su cuerpo.

El Colectivo




Fuente: Lahaine.org