October 12, 2022
De parte de La Peste
273 puntos de vista


Este 12 de octubre se cumplen 530 a帽os de la primera invasi贸n del continente por la civilizaci贸n europea, que avanz贸 en estas tierras abri茅ndose paso con violencia y manoteando las riquezas que pod铆a. Entre esas riquezas, la energ铆a vital de los pueblos, convertida en fuerza de trabajo, disciplinada por el terror. Los invasores trajeron sus valores y su religi贸n como los 煤nicos aceptables, heredados por las oligarqu铆as criollas que continuaron el saqueo. Pero fue al final del siglo XIX que estas avanzaron sobre territorios aun preservados. Con nuevas tecnolog铆as y con la codicia alimentada por las demandas de las industrias del Norte global, consiguieron arrancar m谩s y m谩s riquezas.

Hoy vivimos en todo el continente una embestida acelerada de las fronteras extractivas. Las dictaduras que se abatieron sobre nuestra regi贸n en las d茅cadas del 鈥60 y 鈥70 prepararon el terreno, desarticulando posibles resistencias y endeudando a los pueblos para desarrollar obras de infraestructura log铆stica y energ茅tica necesarias para la inserci贸n de la regi贸n latinoamericana en la econom铆a internacional. Fueron, sin embargo, los gobiernos civiles, de todos los colores, quienes integraron fuertemente nuestros territorios a las cadenas extractivas.

Esta Iniciativa de interconexi贸n entend铆a al subcontinente como la sumatoria de cinco islas que deb铆an ser conectadas entre s铆: la plataforma del Caribe, la cornisa andina, la plataforma atl谩ntica, el enclave amaz贸nico central y el enclave amaz贸nico sur. Quienes delinearon la IIRSA consideraban que estas islas se encontraban desconectadas a causa de la presencia de barreras naturales, tales como la Cordillera de los Andes, la selva Amaz贸nica, el R铆o Amazonas, entre otros. As铆, el objetivo era desarrollar obras de infraestructura que logren sortear estas 芦barreras禄.

El primer gran proyecto de infraestructura en Sudam茅rica para la extracci贸n y circulaci贸n de riquezas que respond铆a a la demanda de las cadenas de acumulaci贸n, fue la Iniciativa para la Integraci贸n de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), constituida en el a帽o 2000, en Brasilia, en el marco de la primera Reuni贸n Cumbre de Presidentes Sudamericanos. Este encuentro cont贸 con la participaci贸n especial del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y el Banco de Desarrollo de Am茅rica Latina (CAF). Durante la reuni贸n, y a pedido de Fernando Henrique Cardoso, por entonces presidente brasile帽o, el presidente del BID, Enrique Iglesias Garc铆a, present贸 un documento en donde se evaluaban los 芦deficits禄 de la infraestructura en Sudam茅rica. Este escrito fue tomado como base para lanzar la IIRSA.

La IIRSA divide al subcontinente en 12 Ejes de Integraci贸n y Desarrollo, dentro de los cuales se plante贸 avanzar con obras viales, de energ铆a y de comunicaci贸n que pretenden reorganizar el territorio sudamericano en aras de garantizar una explotaci贸n m谩s intensiva de los bienes comunes. Cada eje se pone al servicio de una cantidad de proyectos de explotaci贸n, sumando un total de 562 proyectos seg煤n el 煤ltimo informe oficial de IIRSA, del periodo 2017.

Esta propuesta surgi贸 en un contexto de intensas discusiones respecto a la creaci贸n del 脕rea de Libre Comercio de las Am茅ricas (ALCA). La iniciativa se plante贸 como una r茅plica del Tratado de Libre Comercio de Am茅rica del Norte (TLCAN) en dimensiones continentales y ten铆a como objetivo disminuir las barreras comerciales y tarifarias entre los pa铆ses de la regi贸n, lo cual la convertir铆a 鈥 porque nunca se concret贸 鈥 en la mayor zona de libre comercio del planeta: de haber salido del papel, el ALCA contar铆a con una poblaci贸n de 800 millones de personas y un Producto Interno Bruto de m谩s de 11 trillones de d贸lares. Aun con el fracaso del ALCA, la IIRSA permaneci贸 como pauta, y fue asumida por la Uni贸n de Naciones Suramericanas (UNASUR), constituida en 2011, por medio de uno de sus consejos, el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN).

A pesar de que la UNASUR se encuentra paralizada desde 2018 -y por ende el COSIPLAN-, los objetivos de la IIRSA vienen siendo implementados fragmentariamente, con otras denominaciones y muchas veces presentados como iniciativas locales y contingentes, de inter茅s de la poblaci贸n de los territorios que impacta. La fragmentaci贸n de proyectos de car谩cter regional es una estrategia pol铆tica. Es el caso del Programa de Aceleraci贸n del Crecimiento, desarrollado durante el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, en Brasil, o el de Argentina Grande, presentado por Alberto Fern谩ndez. Y tambi茅n seguir谩 ese rumbo la anunciada nueva Ruta de la Seda y la expansi贸n de inversiones chinas.

El conjunto de obras de infraestructura log铆stica y energ茅tica, en sus diferentes versiones, ocupan los territorios en car谩cter colonial, optimizan la extracci贸n y el flujo de riquezas del continente para exportaci贸n, y reducen sus costos. Permiten el uso flexible de las tierras para que las cadenas de commodities se instalen y se retiren seg煤n sus conveniencias contingentes. Los mega-emprendimientos extractivistas no son rentables sin la infraestructura que asegure su circulaci贸n y suministre energ铆a barata o gratuita producida en el mismo territorio. La infraestructura vial reordena los territorios, entendiendo que eso incluye las relaciones sociales y sus subjetividades.

As铆 como las ciudades portuarias tuvieron especial importancia durante el per铆odo colonial para la organizaci贸n de los territorios ocupados por las metr贸polis. As铆 como fueron esas ciudades donde se desarrollaron actividades comerciales exportadoras que dise帽aron las burgues铆as comerciales criollas, de especial protagonismo en la formaci贸n de los Estados nacionales. As铆 tambi茅n los puertos de salida de las commodities  en  este nuevo modelo de acumulaci贸n cumplen un rol protag贸nico en la circulaci贸n de mercader铆as extra铆das y en la organizaci贸n de las rutas en el interior de los territorios.

En el mapa, las 鈥渕anchas鈥 continuas y discontinuas de cada commodity avanzan y retroceden unas sobre las otras, sin que las fronteras de los Estados nacionales las detengan. Al contrario, los Estados se adelantan a los intereses de los fondos de inversi贸n de diferentes procedencias, adecuando los marcos regulatorios (ambientales, laborales, financieros, de inversi贸n y circulaci贸n, as铆 como sus pol铆ticas monetarias) para facilitar la integraci贸n de los territorios a esas cadenas de commodities. As铆, los marcos legales de los pa铆ses de la regi贸n, independientemente de los gobiernos de turno, se van tornando m谩s parecidos.

Los Estados nacionales son los que pagan por la construcci贸n de esas obras de infraestructura, para la que contratan empresas privadas. De manera que su construcci贸n, en s铆 misma, ya configura una transferencia de recursos p煤blicos para el sector privado.  Las obras benefician a mega-emprendimientos transnacionales, pero son los pueblos los que pagan las deudas de su construcci贸n.

Cada carretera, cada tendido ferroviario, abre una herida en el territorio, confina fauna y flora e impide el enriquecimiento gen茅tico de las especies, que as铆 se tornan decr茅pitas, cuando no, directamente, las extermina.  Cada hidroel茅ctrica o cada transposici贸n de cursos de agua altera la vida del r铆o y sus m谩rgenes. Cada termoel茅ctrica, cada campo de producci贸n de energ铆a e贸lica o solar en escala, destruye el bioma y sus formas de vida, inclusive las de las comunidades humanas. Adem谩s, el tendido de transmisi贸n de energ铆a impacta sobre los territorios por donde pasa. Y, lo que es a煤n peor, abren camino, crean mejores condiciones para la extracci贸n y agotamiento de todas las energ铆as vitales de los territorios atravesados 鈥嬧媝or esas obras. Una vez instaladas, las 鈥渕anchas鈥, las fronteras de las mercanc铆as podr谩n avanzar sobre ellas.

Muchas regiones han permanecido relativamente preservadas porque faltaban 鈥渧enas abiertas鈥 para la sangr铆a y 鈥渃orazones鈥 para bombearla. Evitar que se abran esos canales y esa infraestructura de producci贸n de energ铆a es tambi茅n poner la vida en el centro de nuestras prioridades. Es necesario denunciar lo que ocurre, visibilizar las problem谩ticas, integrar las distintas resistencias y luchas regionales, romper los cercos comunicacionales en p贸s de la defensa de los territorios.

Si bien hay investigadores cient铆ficos y organizaciones no gubernamentales que denuncian los impactos ambientales y sociales de las cadenas extractivas, hay tambi茅n universidades, centros de investigaci贸n y organizaciones no gubernamentales que se integran a ellas. Sea en la producci贸n de innovaci贸n y la formaci贸n de fuerza de trabajo para las empresas, sea proveyendo de argumentos para convencer a la sociedad de los 芦beneficios禄 de su presencia. Y tambi茅n ofreci茅ndose como mediadores de conflictos para desarmar la resistencia de los pueblos.

Debido al avance de la 鈥淩uta del Saqueo鈥, en nuestros territorios nos hemos articulado diferentes asambleas territoriales, de diferentes lugares de Latinoam茅rica, que se sit煤an en distintos puntos dentro de los intereses del mega proyecto extractivista IIRSA/COSIPLAN, donde distintos proyectos ecocidas (miner铆a, agroindustrias, energ铆a, formas de extracci贸n no convencionales, como el fracking y la pesca de arrastre, y la producci贸n de energ铆as renovables, etc.) se pretenden unir mediante una gran carretera  para trasportar hacia China nuestros bienes comunes explotados y saqueados dentro de la marco de lo que se conoce como 鈥淟a ruta de la seda鈥. Espec铆ficamente esta carretera, ya en construcci贸n, se enmarca en el corredor bioce谩nico central que va desde el oc茅ano Atl谩ntico en Brasil, particularmente con la ciudad industrial de Porto Alegre, pasando por las provincias de Corrientes, Entre r铆os, Santa Fe, C贸rdoba, La Rioja y San Juan en Argentina perforando la cordillera con un gran t煤nel (T煤nel de Aguas Negras), para unirse con el puerto de Coquimbo en el Pac铆fico.

En este contexto, debemos coordinar acciones ya que comprendemos que las amenazas particulares se enmarcan en un plan mayor de reordenamiento territorial de todo nuestro continente suramericano. Es as铆 que, como en cada  encuentro sostenido, hemos conocido entre todes la experiencia de lucha de cada territorio, desde Mar del Plata por el Atl谩ntico al Valle del Elki por el Pac铆fico, como tambi茅n la devastaci贸n de nuestros pueblos y ecosistemas y c贸mo los estados c贸mplices con grandes empresas trasnacionales son facilitadores de las pol铆ticas extractivistas, utilizando estrategias  como el abandono y la precarizaci贸n de la vida en los territorios, la criminalizaci贸n a los movimientos sociales que se oponen a los megaproyectos de extracci贸n, la violaci贸n sistem谩tica de los derechos humanos y de la naturaleza, el cerco comunicacional y la estrategia de parcializaci贸n de los proyectos que generan la infraestructura para la devastaci贸n,  present谩ndolos bajo los mismos discursos desarrollistas de siempre, donde solo los ricos se benefician, dejando  muerte y destrucci贸n para nuestros territorios y nuestra gente.

El actual modelo de acumulaci贸n del capital se organiza por cadenas o redes flexibles, que tienen, en una punta, los fondos de inversi贸n de diferentes procedencias y, en la otra punta, los territorios de la vida que resiste al saqueo. Frente a la lucha para evitar la destrucci贸n, los Estados y las cadenas extractivas quieren amortiguar nuestra resistencia ofreciendo compensaciones monetarias o de otra 铆ndole, para as铆 continuar destruyendo, legalizando 芦zonas de sacrificio禄. No le ponemos precio a la vida. Estamos contra el capital y sus emprendimientos de muerte. Vienen por todo. Y buscan aqu铆 complicidades para desarticular las redes que defienden los bienes comunes. Utilizan la desinformaci贸n, la descalificaci贸n y, unidos a los medios hegem贸nicos, el desprestigio contra las comunidades y generalmente las mujeres, quienes son las primeras afectadas. Colonialismo y patriarcado se dan la mano. Las asambleas que aqu铆 est谩n reunidas sabemos que nos enfrentamos a todo eso: extractivismo, capital, colonialismo, patriarcado. Pero no nos queda otra: o enfrentamos, o sucumbimos.

  • Asamblea Ag眉ita Pura para San Juan
  • Asamblea Jachal
  • Asamblea Paravachasca
  • Asamblea de Punilla
  • Autoconvocados por el Agua Pura de Tunuy谩n, Mendoza
  • Asamblea por un Mar Libre de Petroleras de Mar del Plata
  • Uni贸n de Asambleas de Comunidades  (UAC), Argentina 
  • Asamblea Permanente del Comahue por el Agua (APCA) 鈥 Neuqu茅n
  • Red Jarilla Plantas Saludables
  • Asamblea en Defensa del Elki
  • Asamblea Socioambiental por el Agua de Gllen Mendoza
  • Asamblea en Defensa del Limar铆
  • Asamblea por la Vida de Chilecito, La Rioja
  • Asamblea de las Heras por el Agua Pura, Mendoza
  • Asamblea Cachapoal Leuf眉
  • Asamblea de Fiambal谩

Bolet铆n Asambleas contra las rutas del saqueo, n掳4, 12 de octubre 2022


Mensajes de cada una de las asambleas contra la ruta del saqueo


Colaboraciones a edicionesapestosas[arroba]riseup.net





Fuente: Lapeste.org