September 28, 2021
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鈥 Seg煤n el 煤ltimo informe anual de la organizaci贸n Global Witness, el 2020 fue el a帽o m谩s violento desde que empezaron a monitorear los asesinatos de l铆deres del medio ambiente. Se registraron 227 casos mientras que en 2019 la cifra fue de 212.

鈥 Por segundo a帽o consecutivo Colombia, con 65 asesinatos, fue el pa铆s m谩s peligroso para los defensores ambientales. En segundo lugar est谩 M茅xico con 30 casos y entre los 10 primeros tambi茅n aparecen Brasil, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Per煤.

La pandemia del COVID-19 no solo trajo impactos en la salud de las personas y en la econom铆a global. Expertos aseguran que en muchos pa铆ses las medidas de aislamiento, lejos de mejorar la seguridad de los defensores del medioambiente, llevaron a un incremento en el n煤mero de asesinatos.

La organizaci贸n internacional Global Witness acaba de publicar su m谩s reciente
informe anual sobre homicidios de defensores ambientales y revel贸 que el 2020
fue el a帽o m谩s letal desde que la entidad presenta estos reportes. El a帽o
pasado se presentaron 227 asesinatos, un incremento de
casi el 7 % comparado con 2019, cuando se registraron 212 casos.

Por segundo a帽o consecutivo, Colombia se posicion贸 como el pa铆s m谩s peligroso del mundo para ejercer la
defensa del medioambiente
 y los territorios con 65 asesinatos, es decir, el 29 % de los casos. Y no solo esto, en general, Latinoam茅rica preocupa porque tres de cada cuatro personas asesinadas
perdieron la vida en esta regi贸n
 que, adem谩s, tiene a siete de sus
pa铆ses en el listado de los 10 m谩s peligrosos para los defensores ambientales.
Despu茅s de Colombia, M茅xico se ubica en el segundo lugar con 30 asesinatos,
Brasil en el cuarto lugar con 20, Honduras en el quinto con 17, Guatemala en el
s茅ptimo con 13, Nicaragua en el octavo con 12 y Per煤 en el noveno puesto con 6
asesinatos.

鈥淓ntre todos los pa铆ses en que tenemos registros, Colombia es quiz谩s el m谩s complejo por el contexto pol铆tico y social, muchos a帽os de conflicto, acuerdos de paz con una implementaci贸n muy pobre que ha llevado a m谩s violencia y ausencia del Estado en algunos territorios. Todo esto hace muy dif铆cil la identificaci贸n de los casos鈥, le dice Laura Furones, integrante de la campa帽a de personas defensoras de la tierra y el medioambiente de Global Witness a Mongabay Latam.

Ismael Moreno, quien trabaja en el Equipo de Reflexi贸n, Investigaci贸n y Comunicaci贸n de ERIC y Radio Progreso, que forman parte de la Compa帽铆a de Jes煤s en Honduras. Ismael aparece en la foto dando una entrevista a periodistas en Guapinol, una aldea ubicada en el valle del Bajo Agu谩n, en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.
Ismael Moreno, quien trabaja en el Equipo de Reflexi贸n, Investigaci贸n y Comunicaci贸n de ERIC y Radio Progreso, que forman parte de la Compa帽铆a de Jes煤s en Honduras. Ismael aparece en la foto dando una entrevista a periodistas en Guapinol, una aldea ubicada en el valle del Bajo Agu谩n, en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.

Tres de cada cuatro
asesinatos ocurrieron en Latinoam茅rica

La situaci贸n de las personas defensoras del
medioambiente y el territorio en Latinoam茅rica es preocupante. El informe
indica que en 2020 no solo se incrementaron los asesinatos sino que 鈥渉ubo un
aumento en el tipo de amenazas que reciben defensores y defensoras. Estas
incluyen arrestos, campa帽as de desprestigio,
actos de criminalizaci贸n
 bajo una ret贸rica antiterrorista y otro tipo de
ataques no letales, en un contexto en donde los Estados utilizaron la pandemia
para restringir el espacio c铆vico鈥.

Seg煤n la investigaci贸n hecha por Global Witness, la mayor铆a de los defensores (71 %) fueron asesinados por proteger a los
bosques de la deforestaci贸n y el desarrollo industrial
. Adem谩s, el informe
destaca que 23 asesinatos estuvieron relacionados con la tala, 20 con agua y
represas, 17 con agroindustria, 17 con miner铆a y otras actividades extractivas,
17 con sustituci贸n de cultivos ilegales, 12 con reformas a los usos de la
tierra, 6 con la caza furtiva, 2 con v铆as e infraestructuras y 1 con pesca.

Si estos datos ya son escandalosos, una de las cifras
m谩s impactantes es que en 112 casos no se pudo determinar el
sector de donde provino el ataque
. 鈥淟o que sucede en muchos de estos
casos es que detr谩s hay conflictos de tierras y aunque no se puede confirmar su
nexo con un sector en particular, como el minero o el forestal, s铆 se pueden
relacionar con el tema ambiental鈥, dice Laura Furones.

Otro de los hallazgos que destaca Global Witness es que, en 2020, m谩s de un tercio de todos los asesinatos se dieron en contra de pobladores ind铆genas, a pesar de que solo representan el 5 % de la poblaci贸n mundial. Muchos de ellos perdieron la vida en asesinatos colectivos.

Juana Z煤niga se asienta en el r铆o Guapinol, en el pueblo de Guapinol, ubicado en el valle del Bajo Agu谩n en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Juana Z煤niga es miembro de la comunidad Guapinol y del Comit茅 Municipal de Tocoa, Col贸n por la defensa de los recursos naturales. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.
Juana Z煤niga se asienta en el r铆o Guapinol, en el pueblo de Guapinol, ubicado en el valle del Bajo Agu谩n en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Juana Z煤niga es miembro de la comunidad Guapinol y del Comit茅 Municipal de Tocoa, Col贸n por la defensa de los recursos naturales. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.

Tambi茅n preocupa la situaci贸n de los guardaparques ya
que 28 de las 227 v铆ctimas fatales eran
funcionarios del Estado o guardianes de la naturaleza
 que trabajaban
en la protecci贸n del medioambiente. Estos homicidios se registraron en ocho
pa铆ses: Brasil, Colombia, Rep煤blica Democr谩tica del Congo, Guatemala,
Filipinas, Sri Lanka, Tailandia y Uganda.

Otro dato del informe que llama la atenci贸n es
que Nicaragua, aunque se ubica en el
octavo lugar por el n煤mero de asesinatos, fue el pa铆s m谩s letal per c谩pita pues
su poblaci贸n rodea solo los seis millones de habitantes. La naci贸n centroamericana pas贸 de 5 homicidios en 2019 a 12 en 2020.

鈥淎 pesar de contar con protecciones legales vigentes,
los sucesivos gobiernos han socavado los derechos territoriales ind铆genas y han
permitido que las agresiones contin煤en con impunidad. En un ataque, cuatro
l铆deres de una comunidad ind铆gena mayangna en la Reserva de la Biosfera de
Bosaw谩s murieron en manos de decenas de colonos armados鈥, resalta el reporte.

A pesar de que las cifras muestran un panorama desolador para Latinoam茅rica, Laura Furones de Global Witness destaca que la regi贸n cuenta con organizaciones de la sociedad civil muy fuertes y hay una l铆nea de la defensa de los recursos naturales muy comprometida. 鈥淭ienen muy documentados los casos. En M茅xico, Colombia, Brasil y Honduras hay organizaciones que espec铆ficamente dedican tiempo y recursos a documentar los ataques contra las personas defensoras y esto no ocurre en otras regiones del mundo o por lo menos no a esta escala鈥, dice. 鈥淟atinoam茅rica es un mosaico muy complejo con muchas fortalezas pero tambi茅n con muchos retos鈥, a帽ade.

Una carretera en el pueblo de Guapinol, ubicado en el valle del Bajo Agu谩n en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.
Una carretera en el pueblo de Guapinol, ubicado en el valle del Bajo Agu谩n en el norte de Honduras, el 4 de julio de 2021. Foto: Global Witness / Mar铆a Aguilar / Iolany P茅rez.

Colombia y M茅xico: la
violencia sigue en aumento

Un tercio de los defensores ambientales asesinados en
Colombia eran pobladores ind铆genas o afrodescendientes, y casi la mitad de los
homicidios fueron en contra de quienes se dedicaban a la agricultura a peque帽a
escala, destaca el reporte de Global Witness.

Lourdes Castro, coordinadora del programa Somos Defensores, que colabora con
las investigaciones de Global Witness en el pa铆s, le dijo a Mongabay Latam
que 2020 ha sido el a帽o en que m谩s se han
matado defensores en Colombia, tanto ambientales como de otros sectores
La
organizaci贸n report贸 199 asesinatos de l铆deres el a帽o pasado
.

Castro identifica cuatro grandes razones de ese
constante repunte en el n煤mero de homicidios. En primer lugar, dice que las
medidas de aislamiento social como respuesta a la pandemia elevaron la
vulnerabilidad de los liderazgos sociales en materia de seguridad. 鈥淐ontrario a
lo que se pensaba, de que las cuarentenas podr铆an ayudar a protegerlos, fueron
ubicados con mayor facilidad y por eso muchos de los homicidios se perpetraron
en sus domicilios o en sus alrededores鈥, comenta y agrega que 鈥渉ab铆a menos respuesta
de las autoridades porque tambi茅n estaban resguardadas y, parad贸jicamente, los
violentos tuvieron la posibilidad de andar libremente por los territorios鈥.

En segundo lugar est谩n los incumplimientos a lo
pactado en el Acuerdo de Paz con
la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Castro
asegura que ha habido muy poca implementaci贸n y eso ha contribuido a una
reconfiguraci贸n de las violencias en los territorios, particularmente contra
liderazgos sociales y ambientales.

El tercer punto es la ausencia de una pol铆tica integral de garant铆as para las personas defensoras de derechos humanos y medioambiente. 鈥淟as estrategias implementadas por el gobierno son coyunturales y b谩sicamente se sustentan en un componente militar que no da una respuesta adecuada para proporcionar entornos seguros鈥, dice Castro.

Portada especial Defensores ambientales la violencia del desplazamiento
Portada del especial de Mongabay Latam 鈥楧efensores ambientales: la violencia del desplazamiento鈥

Finalmente, la coordinadora de Somos Defensores afirma
que existe un contexto m谩s amplio, a nivel Latinoam茅rica, donde se vive el
cierre del espacio c铆vico y de participaci贸n social, lo que lleva a un aumento
de las protestas para reivindicar derechos, las cuales terminan siendo
atendidas por los gobiernos con acciones violentas.

Aunque Colombia repite como el pa铆s m谩s letal para los
defensores ambientales y duplica en casos a M茅xico, lo que ocurre en este 煤ltimo preocupa tanto a expertos nacionales como
internacionales: pas贸 de 18 asesinatos en 2019 a 30 en
2020, un incremento del 40 %.

鈥淓n M茅xico se produjo un aumento importante de
los asesinatos relacionados con la tala y la
deforestaci贸n
, con un total de nueve casos en 2020鈥, dice el informe de Global Witness y
en esto coincide Luz Coral Hern谩ndez, abogada e investigadora del 谩rea de
Derechos Humanos del Centro Mexicano de Derecho
Ambiental (Cemda)
. 鈥淓l sector de mayor porcentaje es el forestal,
junto con el de v铆as, donde hay varias carreteras y megaproyectos como el tren
maya. Los m谩s afectados han sido los defensores que protegen 谩reas naturales
protegidas y 谩reas forestales importantes鈥.

Hern谩ndez asegura que desde Cemda hacen un ejercicio de investigaci贸n y documentaci贸n bastante amplio porque implica diversas fuentes de informaci贸n pero existe una cifra de subregistro bastante grande. 鈥淣uestras cifras se quedan cortas debido a la falta de acceso de informaci贸n鈥, se帽ala.

Jos茅 Enrique Cuero Botello, t铆o de Norma Adams y uno de los familiares m谩s cercanos de Oscar Eyraud Adams, activista ind铆gena de Baja California, M茅xico que fue asesinado. Foto: Felipe Luna / Global Witness.
Jos茅 Enrique Cuero Botello, t铆o de Norma Adams y uno de los familiares m谩s cercanos de Oscar Eyraud Adams, activista ind铆gena de Baja California, en M茅xico, que fue asesinado. Foto: Felipe Luna / Global Witness.

En Cemda registraron 18 homicidios de defensores
ambientales durante 2020, un n煤mero menor en comparaci贸n al que aparece en el
informe de Global Witness (30), pero esto se debe a que ambas organizaciones
utilizan criterios y metodolog铆as distintas. Con todo, a Hern谩ndez le preocupa
que de los 18 homicidios que su organizaci贸n report贸 en 2020, solo en un caso
se ha abierto una investigaci贸n. 鈥淓so es muy impactante鈥, afirma.

Por otro lado, los obst谩culos no solo los enfrentan
las comunidades que resisten a proyectos que vulneran sus derechos o amenazan
el medioambiente, sino organizaciones como Cemda y Somos Defensores.

Lourdes Castro dice que 2020 fue muy dif铆cil por los retos que impuso la pandemia como, por
ejemplo, la imposibilidad de ir a territorio, los problemas de conectividad y
鈥渓a enorme brecha digital que existe en el pa铆s. Hay lugares donde la
posibilidad de comunicarse es nula鈥. Tambi茅n a帽ade que hay mucha desconfianza
de organizaciones locales al momento de brindar informaci贸n por tel茅fono u otro
medio, debido a los graves problemas de seguridad en los territorios.

Para Luz Coral Hern谩ndez, uno de los mayores obst谩culos en M茅xico es que muchas veces no se presentan las denuncias por agresiones por temor a los victimarios o por desconfianza en las autoridades ambientales a la hora de investigar. 鈥淓so restringe la informaci贸n a la que tenemos acceso y va sesgando los n煤meros, que no reflejan la realidad en cuanto al n煤mero de violaciones que se est谩n cometiendo鈥.

La casa de Jos茅 Cuero en Juntas de Nej铆, M茅xico. Foto: Felipe Luna / Global Witness.
La casa de Jos茅 Cuero en Juntas de Nej铆, M茅xico. Foto: Felipe Luna / Global Witness.

Se necesita voluntad
pol铆tica

鈥淟os gobiernos han estado muy dispuestos a hacer los
de la vista gorda y no han cumplido su mandato b谩sico de defender y proteger
los derechos humanos. No protegen a los defensores, en muchos casos perpetran
directamente actos de violencia contra ellos y, en otros, posiblemente son
c贸mplices de las empresas鈥. Esa es una de las conclusiones m谩s duras del
informe de Global Witness.

En ese sentido, recomiendan a las empresas y a los
gobiernos a rendir cuentas por la violencia contra los defensores de la tierra
y el medio ambiente, que a menudo se encuentran en la primera l铆nea de la
crisis clim谩tica. 鈥淪e necesitan acciones urgentes a nivel internacional,
regional y nacional para poner fin a la violencia y otras injusticias que
enfrentan鈥, destaca el reporte.

Es ah铆 donde entran en juego instrumentos
internacionales como el Acuerdo de Escaz煤 que busca garantizar los derechos de
todas las personas a vivir en un medio ambiente sano, proteger a los defensores
ambientales y garantizar el derecho a acceder a la informaci贸n y participar en
pol铆ticas, proyectos y decisiones que afectan el medioambiente. Este
tratado ya fue ratificado por M茅xico y
est谩 en espera de que el presidente Iv谩n Duque presente de nuevo el proyecto de
ratificaci贸n, luego de que el Congreso
colombiano lo hundiera
.

El problema en M茅xico es que 鈥渢enemos actividad gubernamental que no se encamina a cumplir con las obligaciones a las que se comprometi贸 el Estado鈥, dice Luz Coral Hern谩ndez de Cemda y agrega que 鈥淓scaz煤, como muchos otros instrumentos de orden internacional que hemos ratificado, no se ven materializados鈥.

Yea Chieu, de 47 a帽os, inspecciona un 谩rbol de durian en la comuna de Chi Kor Loeu, provincia de Koh Kong, en las 1,5 hect谩reas de tierra que le dio como compensaci贸n la empresa azucarera KSL con sede en Tailandia. Su familia es una de las 200 familias involucradas en el caso Tate & Lyle. Foto: Andrew Ball / Panos / Global Witness.
Yea Chieu, de 47 a帽os, inspecciona un 谩rbol de durian en la comuna de Chi Kor Loeu, provincia de Koh Kong, en las 1,5 hect谩reas de tierra que le dio como compensaci贸n la empresa azucarera KSL con sede en Tailandia. Su familia es una de las 200 familias involucradas en el caso Tate & Lyle. Foto: Andrew Ball / Panos / Global Witness.

Por su parte, Lourdes Castro de Somos Defensores cree
que el Acuerdo es una herramienta que
empodera los liderazgos.
 Sin embargo, para ella, el fondo del asunto es
de voluntad pol铆tica; algo que no ve en Colombia luego de que el Congreso no
debatiera su ratificaci贸n. 鈥淪e hundi贸 porque muchos de esos pol铆ticos que est谩n
ah铆 est谩n en defensa de los intereses inversionistas y ven en el acuerdo una
talanquera de esos intereses. Aunque lo ratifiquen, si no hay voluntad pol铆tica
nos va a pasar como con el Acuerdo de Paz o con muchos tratados internacionales
suscritos por Colombia en materia de derechos humanos: no se cumple鈥.

Finalmente, uno de los grandes problemas en los pa铆ses
latinoamericanos es la impunidad. Laura Furones, integrante de la campa帽a de
personas defensoras de la tierra y el medioambiente de Global Witness, resalta
que la justicia en  la regi贸n suele ser d茅bil y tiene capacidades t茅cnicas
muy limitadas para juzgar bajo una lente de derechos humanos. Adem谩s, asegura
que la corrupci贸n, los amiguismos y el poder oculto tanto en el sistema
judicial como en otros niveles estatales impiden que los casos lleguen a buen
t茅rmino.

鈥淟os procesos judiciales se encuentran con sistemas
muy opacos y es dif铆cil saber si hay avances. Se da la vuelta a la realidad, se
criminaliza al defensor y no al victimario, es por eso que no me deja de
impresionar el papel tan valiente de estas personas [defensores ambientales]
que resisten contra viento y marea鈥, concluye Furones.

Fuente: https://es.mongabay.com/2021/09/latinoamerica-asesinatos-defensores-ambientales-global-witness/




Fuente: Rebelion.org