December 5, 2020
De parte de La Haine
152 puntos de vista

La derecha no siempre est谩 unida, ni es tan monol铆tica ni homog茅nea como se presupone. Pas贸 en Bolivia y ha pasado en muchos otros pa铆ses de Am茅rica Latina

Cada vez resta menos para que termine el a帽o 2020; un a帽o que ha tenido de todo: desde la pandemia Covid-19 hasta la muerte de Maradona. En este tiempo, Chile aprob贸 un plebiscito para enterrar definitivamente la constituci贸n pinochetista; Trump perdi贸 las elecciones desconociendo los resultados; Guaid贸 se qued贸 en eso, en seguir siendo Guaid贸, sin m谩s pena ni gloria que una autoproclamaci贸n sin efectos; en Per煤 modificaron el Congreso y luego el presidente, hasta dos veces, sin necesidad de acudir a las urnas; en Ecuador cambiaron varias veces de vicepresidente; se consolid贸 el eje progresista Argentina-M茅xico con dos presidentes muy protag贸nicos en lo geopol铆tico, Alberto Fern谩ndez y Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, cada cual a su manera. 

En esta Am茅rica Latina tensionada, Bolivia nuevamente se convirti贸 en el epicentro en este 2020, sobre todo porque nos dej贸 varias lecciones imprescindibles para tener en cuenta en los meses venideros.

Primero, no se consigue tan f谩cilmente la desaparici贸n de una identidad pol铆tica arraigada en la ciudadan铆a, ni con un golpe de Estado, ni con proscripciones, ni con persecuci贸n.

Segundo, el neoliberalismo demuestra una vez m谩s su incapacidad para consolidar democracias, gestionar la econom铆a (en lo macro y en lo micro), administrar el Estado, garantizar estabilidad institucional, proporcionar seguridad jur铆dica.

Tercero, las convicciones son rentables electoralmente a pesar de lo que digan muchos manuales ortodoxos de comunicaci贸n pol铆tica. Un corpus ideol贸gico, bien traducido en propuestas cabales, cuando sintonizan con los sentidos comunes tienen alta probabilidad de tener mayor铆as

Cuarto, gobernar desgasta mucho y limita la posibilidad de reciclar la 茅pica, el relato, la narrativa, los horizontes. En el caso del MAS, en este corto periodo de tiempo afuera de la gesti贸n gubernamental, se regeneraron din谩micas que hab铆an quedado relativamente oxidadas alg煤n tiempo atr谩s.

Quinto, la derecha no siempre est谩 unida, ni es tan monol铆tica ni homog茅nea como se presupone. Pas贸 en Bolivia y ha pasado en muchos otros pa铆ses de Am茅rica Latina. Existen muchos m谩s matices en el universo conservador del que nos imaginamos (visiones regionales, intereses econ贸micos, v铆nculos internacionales, etc.)

Sexto, los grandes medios de comunicaci贸n se han convertido en objetos de consumo masivo, de entretenimiento, pero no constituyen ninguna fuente de credibilidad. Si hici茅ramos un ejercicio de correlaci贸n estad铆stica simple entre cantidad de portadas y titulares en contra de Evo y Arce en Bolivia, o de Cristina Fern谩ndez de Kirchner en Argentina, e intenci贸n de voto, nos encontrar铆amos una relaci贸n inversa.

S茅ptimo, las redes sociales importan, pero resulta importante dimensionarlas en su justa medida. El crecimiento de ese universo es evidente, pero no hay que confundir ese progreso con considerar que todo el mundo decide su voto seg煤n lo que lea en twitter, facebook o instagram. A煤n resta mucho por conocer c贸mo ellas transforman nuestras mentes, nuestros pensamientos y nuestras preferencias pol铆ticas y electorales.

Octavo, y no por 煤ltimo menos importante: todos aquellos que pregonan que no hay relevo detr谩s de los liderazgos hist贸ricos de la izquierda latinoamericana vuelven a hacerse trampas al solitario. Lucho Arce y Alberto Fern谩ndez ya son presidentes. Hay muchas probabilidades que Andr茅s Arauz lo sea en Ecuador. Hay l铆deres como Daniel Jadue en Chile, Ver贸nika Mendoza en Per煤 y Gustavo Petro en Colombia, que tambi茅n tienen significativas opciones para ello.

Son todos aprendizajes 煤tiles para lo que se viene en nuestra Am茅rica Latina en disputa. 

www.celag.org




Fuente: Lahaine.org