December 9, 2020
De parte de La Haine
365 puntos de vista


La Ley Trans est谩 en el centro de una campa帽a transf贸bica de la derecha y hasta de algunos sectores que se reclaman de 鈥渋zquierda鈥 o 鈥渇eministas鈥, ante la promesa de aprobaci贸n de un Gobierno que la hab铆a frenado. Aunque es un avance fundamental, es necesario ir m谩s all谩.

Algunas de las demandas hist贸ricas y a帽os de trabajo de las organizaciones de personas trans se reflejaron en una propuesta de ley presentada en marzo de 2018 por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos-En Com煤 Podem-En Marea. Desde entonces las propias organizaciones trans han tenido que reclamar en numerosas ocasiones a UP que 鈥渟acaran la ley del caj贸n鈥 ante la urgencia de su aprobaci贸n a nivel estatal. En este tiempo se han aprobado adem谩s leyes trans en 8 de las 17 comunidades aut贸nomas, mientras la Ley Trans estatal era aplazada durante a帽os.

Y es que no todo el Gobierno del PSOE-UP est谩 a favor de la Ley Trans. Adem谩s del rechazo de la derecha reaccionaria y sectores de la Iglesia, algunos sectores que dicen ser de izquierda o feministas lo consideran 鈥渦n ataque a las mujeres鈥, como el Partido Feminista, Frente Obrero, la plataforma 鈥淐ontra el borrado de las mujeres鈥 (sic) o, algunas figuras del PSOE.

Por ejemplo, la ministra Carmen Calvo afirmaba que 鈥淓l denominado 鈥榙erecho a la libre determinacio虂n de la identidad sexual鈥 o 鈥榙erecho a la autodeterminaci贸n sexual鈥 carece de racionalidad juri虂dica鈥 ante un documento del PSOE en el que se pronunciaba junto con el ministro Jos茅 Luis 脕balos 鈥渃ontra los posicionamientos que defienden que los sentimientos, expresiones y manifestaciones de la voluntad de la persona tienen autom谩ticamente efectos jur铆dicos plenos”

Esta ley no existe autom谩ticamente por la voluntad del Estado de reconocer derechos, sino que responde a una pelea, organizaci贸n y reclamaci贸n de las organizaciones trans. Esto constituye lo opuesto a 鈥渦n borrado o un ataque a las mujeres鈥, sino a la resoluci贸n de situaciones urgentes (especialmente en el 谩mbito sanitario-administrativo) de un sector especialmente 鈥渂orrado鈥 y atacado hist贸ricamente, como son las personas trans.

Excepto para una minor铆a tr谩nsfoba, para la mayor parte del movimiento de mujeres y LGBTI se fortalece la lucha del conjunto de los sectores oprimidos cuando uno de ellos avanza y arranca conquistas como esta ley. Que se legislen derechos a favor de las personas trans es un avance fruto de d茅cadas de lucha, tal como fue la aprobaci贸n del matrimonio igualitario, el derecho al voto de las mujeres, al divorcio, o al aborto legal en la sanidad p煤blica, por ejemplo.

Aunque no se conoce una versi贸n definitiva, seg煤n la propuesta de ley depositada en 2018, ser谩 posible cambiar el nombre y sexo en los registros oficiales sin tener que pasar el actual proceso de dos a帽os de evaluaci贸n psicol贸gica, patologizaci贸n y medicalizaci贸n, teniendo que presentar un informe m茅dico y 24 meses de hormonaci贸n en base a la ley de 2007. Incluso las leyes trans auton贸micas ya reconocen la posibilidad del cambio de nombre s贸lo para tr谩mites de 谩mbito local.

El texto de la ley se concentra en el 谩mbito sanitario y administrativo, as铆 como el educativo y laboral, destacando la situaci贸n de las personas trans menores de edad, entre el acoso y la falta de opciones en el sistema de salud. Con la nueva normativa, a partir de los 16 a帽os ya no corresponder铆a a la patria potestad decidir el cambio de nombre o el acceso a tratamientos hormonales.

Por todos estos motivos, porque significa la legislaci贸n de derechos para un sector oprimido y discriminado en diferentes 谩mbitos, es necesario apoyar la aprobaci贸n de una ley Trans, tal como exigen las organizaciones de activistas y familiares desde hace a帽os, rechazando los intentos reaccionarios de frenar estos avances.

Despu茅s de una Ley Trans, 驴c贸mo sigue la lucha contra la transfobia?

En medio de un debate tan polarizado con la extrema derecha y la transfobia, no podemos dejar de lado, sin embargo, que aun cuando la aprobaci贸n de una Ley Trans supondr铆a un avance necesario, quedan grandes cuestiones pendientes, para que esta pase efectivamente del papel a la realidad.

Por una parte este art铆culo plantea l铆mites concretos que esta ley tiene en la cuesti贸n migratoria y en el sector laboral y en particular el privado. Por otra parte tambi茅n se帽ala m谩s adelante que las instituciones que promueven la transfobia siguen con pactos privilegiados con el Estado que ning煤n gobierno se ha atrevido a cuestionar.

Si gran parte de las urgencias a las que responde la Ley Trans se dan en el 谩mbito administrativo y sanitario, 驴qu茅 pasa con las personas trans migrantes? Ante la doble y triple opresi贸n que sufren, esta Ley no afecta ni una coma de las racistas leyes de extranjer铆a, ni la situaci贸n de las personas dentro de los CIEs. De hecho, frente a la barrera que supone la exclusi贸n sanitaria y las restricciones para obtener papeles, el proyecto de Ley 煤nicamente responde en el punto 5 del art铆culo 6 que 鈥渓as personas trans migrantes que se encuentren en territorio nacional y sufran persecuci贸n por motivo de identidad sexual o expresi贸n de g茅nero en su pa铆s de origen, tendr谩n derecho a la protecci贸n internacional que otorga la legislaci贸n vigente (Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protecci贸n subsidiaria)鈥. Esto dejar铆a por fuera de la protecci贸n a todas aquellas personas trans migrantes que vienen de pa铆ses donde no se puede demostrar una clara persecuci贸n por motivos sexuales.

Se les exige que aporten pruebas 鈥渃onvincentes鈥 sobre su persecuci贸n. Sin embargo, la mayor铆a han tenido que ocultar los casos de torturas, abusos sexuales y encarcelamientos que han sufrido y aqu铆 se ven en la tesitura de declarar en los aeropuertos al llegar ante la polic铆a, la misma que en muchas ocasiones ejerce las persecuciones y las agresiones a estas personas en sus pa铆ses de origen.

As铆 mismo, otro de los puntos en los que este proyecto de Ley se queda corto es en la necesaria ampliaci贸n de derechos es el mundo laboral. La elevad铆sima discriminaci贸n laboral de las personas trans es un ejemplo flagrante de desigualdad en la pr谩ctica. Aunque esta ley trata de abordarla en varios art铆culos, este tipo de medidas en muchas ocasiones no se cumplen en los centros de trabajo sin una lucha que presione por imponerlas como una conquista.

Aunque en el art铆culo 17 sume 鈥渓a discriminaci贸n por raz贸n de identidad sexual y expresi贸n de g茅nero a la legislaci贸n laboral y social vigente鈥 y en el 21 habla de 鈥渟ancionar las situaciones discriminatorias y de acoso laboral (mobbing)鈥, esta protecci贸n llega una vez que las personas trans ya han sido contratadas, sin tomar en cuenta que en realidad es la no contrataci贸n la forma de discriminaci贸n m谩s frecuente, que lleva a unos elevad铆simos 铆ndices de desempleo.

La investigaci贸n reciente de la FRA (Agencia Europea de Derechos Fundamentales) da unos datos para el Estado espa帽ol de un 77% de mujeres trans que han sufrido discriminaci贸n a la hora de buscar empleo. Tambi茅n refleja que un 34% de personas trans han sufrido discriminaci贸n en el trabajo y un 58% de las que tienen empleo oculta su identidad en el mismo. Si esta ley permite acelerar el cambio de nombre administrativo, la discriminaci贸n tr谩nsfoba en la contrataci贸n quedar铆a desligada del nombre reflejado en los documentos, pero a merced del 鈥減assing鈥 (no ser detectada como persona trans).

Sobre el desempleo la ley contempla una 鈥渃uota de reserva de puestos de trabajo para personas trans en el sector p煤blico鈥 en el art铆culo 19, pero sin determinar su porcentaje. Tambi茅n es necesario resaltar que la idoneidad para un puesto p煤blico implica la ausencia de antecedentes penales, algo significativo, ya que muchas personas trans tienen o han tenido como sustento de vida la prostituci贸n y por ello pueden estar m谩s expuestas al hostigamiento, la persecuci贸n y la violencia policial.

Pero m谩s all谩 del sector p煤blico, en el sector privado la ley propone en el art铆culo 20 que la patronal no pierda ni un euro, sino que se deduzca 鈥渆l sesenta por ciento (60%) de las retribuciones correspondientes al personal trans contratado en cada periodo fiscal鈥, recibiendo durante cinco a帽os dinero p煤blico. por estas contrataciones. Sin embargo, no establece ning煤n cupo obligatorio, lo que ser铆a necesario en empresas de gran tama帽o, por ejemplo, para garantizar la contrataci贸n de personas trans.

Tambi茅n esta ley modificar铆a el art铆culo 52 D) del Estatuto de los Trabajadores, a帽adiendo la no computaci贸n de los tr谩mites relacionados 鈥渃on el proceso de transici贸n de las personas trans鈥 como faltas de asistencia al trabajo. Es de gran importancia que la ley ampare esta situaci贸n, ampliando la no computaci贸n que ya ata帽e a lo relacionado con la maternidad y el embarazo, entre otras causas. Sin embargo, este tipo de legislaci贸n se viola en muchas ocasiones, como se puede ver en los casos de despido de trabajadoras al quedarse embarazadas.

Sin una pelea por imponer los derechos conquistados m谩s all谩 del papel, esta ley tiene muchas papeletas para perderse en las puertas de los centros de trabajo, al igual que cualquier otra ley que cuestione alg煤n tipo de mandato de la clase capitalista.

Mientras la Ley Trans es objeto de pol茅mica a煤n llevando varios a帽os 鈥渆n el caj贸n鈥, los acuerdos del Estado con la reaccionaria y LGBTIf贸bica Iglesia no se ven cuestionados. Esta instituci贸n cuenta con inmensos fondos de dinero p煤blico para continuar con su campa帽a de odio, con fundaciones como Hazte O铆r, cursos ilegales para 鈥渃urar鈥 lo que no es heterosexual o sucesivas declaraciones LGBTIf贸bicas.

El paso que supondr铆a aprobar esta ley, con medidas para mejorar la situaci贸n de menores trans, nos lleva a cuestionar qu茅 aplicaci贸n tiene dentro de los m谩s de 2.500 centros educativos que controla la Iglesia en el Estado espa帽ol a trav茅s de subvenciones millonarias del Estado.

Nos lleva a cuestionar c贸mo se van a desarrollar las conquistas para las personas trans en el sistema sanitario que recoge esta ley, en una sanidad p煤blica desfinanciada y privatizada durante d茅cadas de recortes, cuyas consecuencias se han agudizado en la pandemia.

Nos lleva a cuestionar c贸mo se van a aplicar sus medidas contra la discriminaci贸n laboral de las personas trans dentro de los centros de trabajo, ante la 鈥渘ormalidad鈥 de abusos que comete la patronal cuando no se ve presionada y cuenta con un estado que responde a la organizaci贸n de sus intereses.

A pesar de que es un avance hist贸rico, ser铆a ingenuo pensar que si se aprueba esta ley se va a terminar la transfobia, como no se terminan los abusos patronales porque haya derechos laborales, ni la violencia machista porque haya leyes de violencia de g茅nero. Si se aprueba, no s贸lo ser谩 necesaria una pelea para imponerla de forma efectiva, sino tambi茅n por combatir las instituciones de un sistema capitalista que utilizan la transfobia y el resto de opresiones patriarcales para dividir al conjunto de los sectores explotados y oprimidos.

Estos son algunos de los puntos por los que esta ley supone una conquista a pesar de los sectores que quieren negar derechos a las personas trans, pero no puede ser el fin 煤ltimo de la pelea en una sociedad en la que la igualdad ante la ley no siempre es igualdad ante la vida.

http://www.izquierdadiario.es/Ley-Trans-los-derechos-no-se-cuestionan-ni-se-racionan-se-conquistan




Fuente: Lahaine.org