October 27, 2020
De parte de El Libertario
272 puntos de vista


 




Bruce
Trigg

 

La
mayor铆a
de
los
problemas
de
salud
p煤blica
son,
en
煤ltima
instancia,
locales.
Los
proyectos
de
ayuda
mutua
y
las
zonas
aut贸nomas
desde
la
ciudad
de
Nueva
York
hasta
Seattle,
y
desde
Chiapas
y
Rojava
han
demostrado
c贸mo
las
comunidades
no
jer谩rquicas,
controladas
democr谩ticamente,
brindan
no
solo
alimentos
y
refugio,
sino
tambi茅n
educaci贸n,
capacitaci贸n
y
herramientas
para
la
salud
para
que
las
personas
se
cuiden
a
s铆
mismas
y
a
sus
seres
querido,
comunidades,
familias
y
compas.

Durante
la
crisis
del
COVID
hemos
visto
que
los
activistas
de
ayuda
mutua
a
menudo
funcionan
como
trabajadores
comunitarios
de
salud
que
protegen
la
salud
p煤blica.
Con
una
formaci贸n
especial
y
la
adquisici贸n
de
nuevas
habilidades,
pueden
convertirse
en
profesionales
de
la
salud
p煤blica
eficaces.
Los
trabajadores
comunitarios
de
la
salud
que
viven
y
conocen
sus
propias
comunidades
est谩n
mejor
preparados
para
educar
a
las
personas
sobre
las
precauciones
de
salud,
para
realizar
pruebas
y
rastrear
contactos,
en
lugar
de
usar
polic铆as,
como
hicieron
imprudentemente
recientemente
en
Nueva
York
para
hacer
cumplir
las
reglas
de
distanciamiento
social
a
las
personas
contratadas
por
corporaciones
para
centros
de
llamadas
distantes.



Una
joven
activista
dijo
recientemente
que
se
sent铆a
como
si
estuviera
viviendo
en
“1918,
1929
y
1968
todos
a
la
vez”.
De
hecho,
ahora
estamos
atravesando
la
peor
crisis
sanitaria
mundial
en
100
a帽os
y
el
colapso
econ贸mico
m谩s
devastador
desde
la
Gran
Depresi贸n,
el
cual
a煤n
se
est谩
produciendo.
Tambi茅n
en
Estados
Unidos
estamos
en
medio
de
un
movimiento
en
pro
de
justicia
social
de
masas
radical,
amplio
y
sostenido
contra
el
racismo
estructural
y
la
violencia
policial
como
no
hab铆amos
visto
desde
los
movimientos
de
derechos
civiles
y
contra
la
guerra
de
la
d茅cada
de
1960.
驴Esta
tormenta
perfecta
finalmente
nos
acercar谩
a
un
mundo
mejor
o
reforzar谩
los
peores
aspectos
de
los
estados-naci贸n
y
el
neoliberalismo?

El
COVID-19
es
la
pandemia
m谩s
mortal
en
un
siglo,
pero
es
poco
probable
que
sea
la
煤ltima.
El
siglo
XXI
ya
ha
tenido
dos
pandemias
declaradas
oficialmente:
la
pandemia
de
influenza
H1N1
en
2009
y
el
COVID-19.
El
SARS,
el
茅bola,
la
gripe
aviar
y
otros
rozaban
la
categor铆a
de
pandemia,
pero
no
se
declararon
oficialmente.
Durante
los
煤ltimos
102
a帽os
ha
habido
5
pandemias,
en
promedio
una
cada
20
a帽os.
Fundamentalmente,
todas
estas
infecciones
fueron
infecciones
zoon贸ticas
virales
que
se
originaron
en
animales
no
humanos
y
luego
se
transmitieron
e
infectaron
a
humanos.

Las
zoonosis
se
est谩n
propagando
con
mayor
frecuencia
porque
los
h谩bitats
de
los
animales
est谩n
sometidos
a
un
mayor
estr茅s
debido
a
actividades
humanas
como
la
agricultura
industrial
y
las
industrias
extractivas
destructivas
como
la
miner铆a,
el
petr贸leo
y
la
tala.
La
construcci贸n
de
carreteras
y
el
traslado
de
trabajadores
a
谩reas
que
alguna
vez
fueron
remotas
aumenta
la
propagaci贸n
a
centros
de
poblaci贸n
cercanos
y
regionales.
Permite
la
recolecci贸n
comercial
de
animales
ex贸ticos
para
el
consumo
de
los
habitantes
urbanos
ricos.
El
dram谩tico
crecimiento
de
los
viajes
internacionales
completa
esta
cadena
mortal
de
eventos
que
conduce
r谩pidamente,
como
hemos
visto
con
el
COVID,
a
nuevas
pandemias
globales.

El
cambio
clim谩tico
causado
por
los
humanos
tambi茅n
puede
hacer
que
las
personas
entren
en
contacto
con
especies
que
antes
no
se
hab铆an
encontrado,
ya
que
muchos
animales
necesitan
buscar
nuevos
h谩bitats.
Un
n煤mero
creciente
de
personas
tambi茅n
ingresa
a
nuevas
谩reas
para
cultivar
a
medida
que
las
lluvias
y
las
temperaturas
cambian
dr谩sticamente.

Existen
diferencias
notables
en
la
forma
en
que
los
pa铆ses
se
han
enfrentado
a
la
pandemia
de
COVID.
Independientemente
de
la
riqueza
econ贸mica
de
una
naci贸n,
los
pa铆ses
con
sistemas
de
salud
p煤blica
que
funcionan
bien
tienen
tasas
de
infecci贸n
y
muerte
significativamente
m谩s
bajas
que
las
de
EE.
UU.
A
pesar
de
d茅cadas
de
advertencias
de
los
cient铆ficos
de
que
las
pandemias
globales
estaban
en
el
horizonte,
los
sistemas
de
salud
p煤blica
y
atenci贸n
m茅dica
de
EE.
UU.
segu铆an
sin
estar
preparados
para
una
epidemia
de
esta
magnitud.

A
pesar
de
ser
la
naci贸n
m谩s
rica
del
mundo
y
tener
la
atenci贸n
m茅dica
m谩s
cara,
en
el
momento
de
escribir
este
art铆culo
mueren
m谩s
de
1.000
personas
a
diario.
Estados
Unidos,
con
el
4%
de
la
poblaci贸n
mundial,
tiene
una
cuarta
parte
de
sus
infecciones
y
muertes.
Cuatro
millones
se
han
infectado
en
Estados
Unidos
y
al
menos
140.000
han
muerto.
El
sistema
de
salud
p煤blica
de
los
EE.
UU.
Generalmente
opera
detr谩s
de
escena
y
recibe
poca
atenci贸n
p煤blica,
excepto
cuando
hay
brotes
de
enfermedades
o
desastres.
Pero
con
el
COVID-19
esto
ha
cambiado.
Ahora
est谩
muy
a
la
vista
del
p煤blico.
Conceptos
t茅cnicos
epidemiol贸gicos
como
inmunidad
colectiva,
R0
(n煤mero
reproductivo)
y
rastreo
de
contactos
se
est谩n
discutiendo
en
los
medios
de
comunicaci贸n
y
en
los
hogares
durante
la
cena.

Este
es
el
momento
para
que
la
sociedad
comprenda
c贸mo
el
potencial
de
la
salud
p煤blica
se
ha
visto
limitado
por
su
papel
subordinado
en
los
sistemas
pol铆ticos
y
de
salud
de
EE.
UU.
Y
ha
obstaculizado
su
capacidad
para
prevenir
y
contener
el
COVID.
La
disciplina
de
la
salud
p煤blica
se
basa
en
la
ciencia,
pero
tambi茅n
es
una
empresa
social
y
pol铆tica
destinada
a
promover
y
proteger
la
salud
de
toda
la
poblaci贸n.
La
atenci贸n
m茅dica,
por
otro
lado,
se
centra
en
tratar
a
las
personas
enfermas
o
lesionadas.

La
salud
p煤blica
aplica
los
m茅todos
cient铆ficos
de
la
epidemiolog铆a
para
estudiar
c贸mo
ocurren
las
enfermedades
en
diferentes
grupos
de
personas
y
por
qu茅.
Las
disparidades
amplias
y
persistentes
en
el
estado
de
salud,
como
la
esperanza
de
vida,
las
muertes
por
sobredosis
de
drogas,
el
suicidio,
las
tasas
de
enfermedades
cr贸nicas,
la
mortalidad
materna
e
infantil
est谩n
fuertemente
influenciadas
por
determinantes
sociales
de
la
salud
como
el
nivel
socioecon贸mico,
la
educaci贸n,
la
jerarqu铆a,
el
racismo,
la
violencia,
el
estado
migratorio
,
el
entorno
f铆sico,
el
empleo
y
las
redes
de
apoyo
social.
El
acceso
a
la
atenci贸n
m茅dica
tambi茅n
juega
un
papel,
pero
no
tan
grande
como
las
desigualdades
sociales
y
pol铆ticas
subyacentes.
Al
abordar
los
determinantes
sociales
de
la
salud,
la
salud
p煤blica
puede
ser
una
herramienta
poderosa
para
un
cambio
social
radical.

La
Organizaci贸n
Mundial
de
la
Salud
(OMS)
ha
desempe帽ado
un
papel
crucial
en
muchos
brotes
y
pandemias
anteriores
y
es
muy
apreciada
por
sus
altos
est谩ndares
cient铆ficos.
Sin
embargo,
tambi茅n
est谩n
limitados
por
las
restricciones
pol铆ticas
que
provienen
de
sus
estados
miembros
y
la
dependencia
de
la
financiaci贸n
de
los
gobiernos
y
el
sector
privado.
La
OMS
tiene
prohibido
incluso
trabajar
con
no
estados
aut贸nomos
como
Chiapas
y
Rojava.
Adem谩s,
a
diferencia
de
las
organizaciones
globales
como
la
OMC,
el
Banco
Mundial
y
el
FMI
que
se
ocupan
de
asuntos
econ贸micos
y
pueden
imponer
sanciones
comerciales
o
retener
cr茅ditos,
la
OMS
no
tiene
capacidad
para
presionar
o
sancionar
a
las
naciones
para
que
sigan
sus
directrices.

La
amenaza
constante
de
pandemias
requerir谩
una
respuesta
coordinada
a
nivel
mundial,
independiente
de
los
estrechos
intereses
nacionalistas.
Necesitamos
un
movimiento
de
salud
p煤blica
mundial
basado
en
la
ciencia,
cooperativo,
no
estatal,
no
jer谩rquico,
democr谩tico
y
anticapitalista.
Se
podr铆an
haber
salvado
decenas
de
miles
de
vidas
si
se
hubiera
implementado
un
sistema
global
de
este
tipo
en
el
momento
en
que
apareci贸
COVID-19.

La
salud
p煤blica
est谩
actualmente
cautiva
del
Estado.
Pero
no
es
inherentemente
una
funci贸n
estatal
como
la
polic铆a,
las
c谩rceles,
el
ej茅rcito
y
los
tribunales
que
deben
abolirse
junto
con
el
Estado.
La
salud
p煤blica
debe
liberarse
del
control
estatal
y
convertirse
en
un
movimiento
democr谩tico,
cient铆fico,
humanitario
y
descentralizado
por
la
libertad
y
la
liberaci贸n
humanas.

[Art铆culo
originalmente
en
ingl茅s
publicado
en
la
revista

Fifth
Estate
,
Michigan,
#
407,
oto帽o
2020.
Accesible
en

https://www.fifthestate.org/archive/407-fall-2020/liberating-public-health-from-the-state
.
Traducido
al
castellano
por
la
Redacci贸n
de

El
Libertario
.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com