January 18, 2021
De parte de La Haine
301 puntos de vista

Se cumplieron cinco a帽os de la injusta prisi贸n a la que a煤n est谩 sometida Milagro Sala y otrxs militantes de la Tupac Amaru en la provincia de Jujuy, perseguidxs y detenidxs por decisi贸n pol铆tica y un Poder judicial provincial sometido a los deseos del gobernador Gerardo Morales.

La persecuci贸n y la c谩rcel para Milagro y lxs suyxs, fue motivada en su militancia y compromiso con lxs m谩s humildes. Hoy todav铆a esperan que la Corte Suprema de Justicia de la Naci贸n revise la causa conocida como “Pibes Villeros”, en la que fueron condenados. Se trata de un proceso escandaloso, absolutamente viciado y por lo tanto nulo, que depende por estas horas de la buena voluntad de lxs magistradxs del M谩ximo Tribunal. Veremos si deciden consolidar una nueva infamia o finalmente har谩n justicia.

Esto escrib铆amos al cumplirse 3 a帽os de la injusta detenci贸n de Milagro:

A Milagro Sala la tienen presa hace 3 a帽os por ser negra, pobre y mujer

“Hace tres a帽os atr谩s los chicos collas estaban panza arriba tomando sol en la pileta. Hoy, est谩n trabajando en la ca帽a y el tabaco”

Milagro Sala en “Maldita Suerte” (FM La Patriada)

Tras haber pospuesto el comienzo de la audiencia durante m谩s de diez horas, el Tribunal Oral en lo Criminal n煤mero 3 de Jujuy conden贸 a la dirigente social juje帽a Milagro Sala a 13 a帽os de prisi贸n. La hall贸 culpable de los delitos de asociaci贸n il铆cita, extorsi贸n y defraudaci贸n al Estado a pesar de que las querellas, impulsadas por el Poder Ejecutivo provincial, y la Fiscal铆a no pudieron aportar pruebas fehacientes que acrediten la responsabilidad de la referente de la Tupac Amaru en esos hechos. Fue el cuarto juicio que afront贸 desde su detenci贸n, hace tres a帽os. La condena es la primera que, de quedar firme, la mantendr铆a encerrada.

Ni durante la instrucci贸n ni a lo largo del juicio oral la Fiscal铆a logr贸 acreditar los testimonios que inculpan a Sala por los delitos por los que fue juzgada y condenada. Entre ellas, la Fiscal铆a no logr贸 se帽alar un marco temporal a los delitos de asociaci贸n il铆cita ni de extorsi贸n supuestamente cometidos por Sala. “No se puede saber, y menos ella puede defenderse, de hechos que no fueron precisados, algo que fue reconocido por el Ministerio P煤blico en el debate y que constituye un conflicto procedimental”, explic贸 Mat铆as Duarte, uno de sus defensores.

El mi茅rcoles 16 Milagro Sala cumpli贸 tres a帽os de encierro bajo el r茅gimen de prisi贸n preventiva sin que pese sobre su persona condena firme alguna. El equipo jur铆dico que la representa solicitar谩, a pesar de esta sentencia condenatoria, que sea puesta en libertad.

芦Es una persecuci贸n pol铆tica in茅dita en democracia禄, dijo G贸mez Alcorta, una de las abogadas de la presa pol铆tica, tras la condena a 13 a帽os de prisi贸n y adelant贸 que van a apelar. 芦Una vez que est茅n los fundamentos, vamos a recurrir no solo ante las instancias de Jujuy -donde no tenemos esperanza ni una cuota de luz de justicia-, sino tambi茅n a las instancias federales como la Corte Suprema de Justicia y tambi茅n la CIDH禄, explic贸.

La abogada asegur贸 que 芦ninguna de las tres juezas que condenaron a Milagro integran el Tribunal”. “Incluso una reprob贸 tres veces el examen”, a帽adi贸.

“La preventiva de Milagro venc铆a justo ma帽ana, el poder pol铆tico necesitaba que la condenaran como sea禄, plante贸 G贸mez Alcorta. “Para los diarios hoy Milagro Sala es una corrupta, pero nadie dice que la causa est谩 plagada de irregularidades muy graves”, complet贸.

Comunicado del Comit茅 por la Libertad de Milagro Sala

En el d铆a de ayer, el Tribunal Oral Criminal N掳3 de la Provincia de Jujuy, conden贸 a Milagro Sala a 13 a帽os de prisi贸n por encontrarla culpable de asociaci贸n il铆cita, extorsi贸n y defraudaci贸n al Estado. Su defensa anticip贸 que apelar谩 la sentencia en todas las instancias. “En la Argentina el Estado de Derecho est谩 siendo vulnerado, son condenas decididas en el escritorio del gobernador Gerardo Morales y que suspenden todas las garant铆as democr谩ticas” aseguraron desde el Comit茅 por la Libertad de Milagro Sala quien desde ayer incorpora al pedido de libertad a otros tres presos pol铆ticos de la Organizaci贸n Barrial Tupac Amaru. As铆 es el caso de Patricia Cabana, Iv谩n Altamirano y Miguel Angel Sivila quienes recibieron 7 a帽os de prisi贸n por fraude a la administraci贸n p煤blica. Es importante destacar que los tres militantes sociales se encontraban en libertad al momento de recibir la sentencia y fueron trasladados de forma inmediata a los penales provinciales.

En la larga lista de irregularidades que caracterizaron esta causa, se encuentra el tribunal puesto a dedo por el Gobernador provincial que estuvo presidido por la Jueza Mar铆a Alejandra Tolaba, quien reprob贸 en dos oportunidades el examen para ocupar su cargo. En ese sentido, Milagro Sala declar贸 en sus palabras finales “se帽oras Juezas: hoy ustedes pasar谩n a la historia por lo que decidan, como mujeres y como trabajadoras ya sea bueno o malo, su decisi贸n va a pasar a la historia”.

Seis a帽os de prisi贸n recibieron Mirta Aizama, Gladys D铆az y Mirta Rosa Guerrero (conocida como Shakira), tras ser encontradas culpables de integrar una asociaci贸n il铆cita y cometer fraude a la administraci贸n p煤blica. Es necesario se帽alar que las tres integrantes de la Organizaci贸n Barrial Tupac Amaru se encuentran injustamente detenidas desde hace dos a帽os y nueve meses y han denunciado de forma sistem谩tica los tratos crueles e inhumanos que han recibido en el Penal de Alto Comedero. Shakira, quien hoy se encuentra cumpliendo prisi贸n domiciliaria por un cuadro de eventraci贸n abdominal, declar贸 en sus palabras finales “llevo 915 d铆as detenida, escuchando barbaridades contra mis compa帽eras y mi organizaci贸n; quiero que sepan que soy inocente y me duele mucho, se agrav贸 mi salud de forma f铆sica y psicol贸gica por todo esto y solo pido que se haga justicia”.

Graciela L贸pez, detenida en el Penal de Alto Comedero desde abril de 2016, recibi贸 8 a帽os de prisi贸n por fraude a la administraci贸n p煤blica y asociaci贸n il铆cita. En sus palabras finales Graciela remarc贸: “esta causa es un mix de causas, es un combo, una ensalada y quiero expresar que soy absolutamente inocente al igual que mis compa帽eras. Nosotras hemos sido formadas como militantes en la crisis del 2001 y venimos luchando desde entonces por salud, educaci贸n y trabajo y hoy somos testigos de c贸mo est谩n pulverizando a las organizaciones sociales”.

Ra煤l Noro, compa帽ero de la Diputada del Parlasur, Milagro Sala, y quien se encuentra gravemente enfermo fue sentenciado a una pena de tres a帽os de prisi贸n en suspenso por supuesta participaci贸n como integrante de asociaci贸n il铆cita. Javier Nieva, detenido en el Penal de Alto Comedero, recibi贸 8 a帽os de prisi贸n por fraude a la administraci贸n p煤blica y asociaci贸n il铆cita. Alberto Esteban Cardozo fue absuelto, al igual que en el juicio conocido como “La Balacera de Azopardo”, sentencia que se conoci贸 el pasado 27 de diciembre y d贸nde tambi茅n fue absuelta Milagro Sala.

“Es una sentencia d贸nde habr谩 que esperar a los fundamentos para conocer la opini贸n de las juezas. Todos quienes asistieron a este debate vieron que no hay pruebas suficientes sobre las graves acusaciones contra Milagro. Se refirieron solamente a fotocopias, no hay originales, los hechos no tienen fecha y por ende vamos a esperar esos fundamentos para por supuesto impugnar. Esta condena tiene un componente pol铆tico, donde hay un patr贸n de persecuci贸n en contra de Milagro Sala y la organizaci贸n Tupac Amaru con diversas causas abiertas simult谩neamente que se van encadenando una con otra y pretenden sacar a Milagro de la vida pol铆tica”, as铆 se refiri贸 Mat铆as Duarte, abogado defensor de la Dirigente Social cuando consultado por las impresiones de este juicio que concluy贸 con 13 a帽os de prisi贸n para Milagro Sala.

Desde el Comit茅 por la Libertad de Milagro Sala aseguraron: “Estamos frente a procesamientos hechos a medida d贸nde hay una clara decisi贸n de perseguir pol铆ticamente a la principal oposici贸n pol铆tica que existe en Jujuy. Es una causa armada para enjuiciar a l铆deres sociales, a los m谩s humildes, a los ind铆genas y a las mujeres. Es sin dudas una causa que est谩 atravesada por el odio pol铆tico de Gerardo Morales aliado con los intereses econ贸micos de la provincia. Seguiremos reclamando de forma irrenunciable la libertad de Milagro Sala y de todos los presos y presas pol铆ticas. Como lo dijimos el primer d铆a: con presxs pol铆ticxs, no hay democracia”.

Reproducimos la nota del 10.2.2016

隆Hip贸critas!

La detenci贸n de Milagro Sala por la presunta comisi贸n del delito de “asociaci贸n il铆cita”, que ha merecido los pronunciamientos del Presidente del Parlasur, el ex Juez de la Corte Suprema, Ra煤l Zaffaroni, el CELS, Amnist铆a Internacional, el presidente de la OEA y representantes del Parlamento Europeo, entre otros, por considerarlo un caso de violaci贸n a los Derechos Humanos y criminalizaci贸n de la protesta social, ha sido aprovechado por los grandes medios y el gobierno de Mauricio Macri para poner en tela de juicio los emprendimientos productivos cooperativos vinculados a la Econom铆a Popular.

As铆, La Naci贸n del pasado 20 de enero, entre otros, se帽alaba que: “El nuevo gobierno afronta el desaf铆o de sanear un sistema de asistencialismo basado en la militancia pol铆tica, que desvirtu贸 la sana figura de las cooperativas”.

Para continuar: “A trav茅s de los programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen, que alcanzan a m谩s de 200.000 personas e insumen entre 15.000 y 20.000 millones de pesos anuales, se constituyeron, por decisi贸n del gobierno saliente, seudocooperativas de trabajo, siguiendo un modelo que ya hab铆a sido desarrollado en la provincia de Santa Cruz, a partir de un falso concepto de cooperativismo asociado a una dependencia permanente de la asistencia del Estado. Salvo escasas y honrosas excepciones, sus integrantes, que en la mayor铆a de los casos ni siquiera se conocen, cobran mensualmente un subsidio.

Los recursos para adquirir los materiales y las herramientas de las obras que, a trav茅s de esos programas, supuestamente debieron realizarse han sido dirigidos exclusivamente hacia municipios con afinidad pol铆tica y en otros casos, de manera directa, a cooperativas con reconocida influencia partidaria en su administraci贸n.

En aquellos pocos casos en que las obras se concretaron, se las ha presentado como p煤blicas, realizadas por el gobierno nacional, encubriendo bajo la pantalla de un programa social una real precarizaci贸n laboral. No han sido los trabajadores quienes decidieron constituir la cooperativa, no fue el Estado el que decidi贸 contratarlos; por el contrario, los subsidi贸 para disminuir ficticiamente y disimular el 铆ndice de desocupaci贸n y, en el mejor de los casos, los utiliz贸 para la realizaci贸n de obras con contabilidades dif铆ciles de conciliar, apelando incluso a la dudosa supervisi贸n, en algunos casos, de universidades nacionales”.

El verdadero alcance de la Econom铆a Popular

En Argentina el t茅rmino “Econom铆a popular” (EP) ha sido asociado al llamado sector informal y el de “Econom铆a social” a la promoci贸n de emprendimientos productivos asociativos de personas excluidas o pobres, supuestamente rehenes de punteros pol铆ticos y el car谩cter precario en sus condiciones laborales y sociales, cuando en realidad el uso de esta categor铆a es parte de una batalla para darles nombre y representaci贸n a hombres y mujeres cuyas vidas laborales han sido desvalorizadas moral, econ贸mica y socialmente. EP es una categor铆a pol铆tica que altera los t茅rminos de esta desvalorizaci贸n.

Se trata de un proceso que comenz贸 15 a帽os atr谩s, previo al kirchnerismo, causado por la crisis del neoliberalismo, el quiebre del Estado y el crecimiento de la desocupaci贸n que llev贸 a miles de trabajadores a buscar en emprendimientos asociativos un lugar de inclusi贸n y hoy representa entre el 25/30% de la poblaci贸n econ贸micamente activa.

Este proceso se vio fortalecido en la 煤ltima d茅cada por una serie de pol铆ticas p煤blicas impulsadas desde el Estado, en particular las cooperativas de trabajo. Es el caso del programa “Argentina Trabaja” que mantiene el sentido de reinsertar a los pobres en el mercado que los excluy贸, aunque muchas veces, como destaca La Naci贸n, precariamente y sin sostenibilidad.

No obstante, esos programas han sido extraordinariamente importantes en medio de una crisis brutal como la heredada en el 2003 y la imposibilidad del sistema para absorber toda la poblaci贸n que busca trabajo.

Las f谩bricas recuperadas y los emprendimientos productivos de las organizaciones de trabajadores desocupados, heredadas por el kirchnerismo, son otros buenos ejemplos donde el trabajo aut贸nomo, en especial el asociativo, es el factor central.

La multiplicaci贸n de redes de econom铆a social y solidaria atestigua que no se trata de algo pasajero. Cada vez m谩s Universidades y ONG incorporan a su agenda aportar capacidades indispensables a la EP y la Econom铆a Social y Solidaria se ha convertido en objeto de programas de investigaci贸n y formaci贸n de posgrado.

Las redes de software libre son formas de trabajo autogestionado que se han transformado en uno de los rubros m谩s importantes de exportaci贸n ingresando m谩s de U$S 3.000 millones al haber de nuestro comercio exterior. La red de productores del mercado de la Estepa en R铆o Negro o la de 55 ferias francas en Misiones establecen otro tipo de relaciones entre miles de consumidores y productores artesanales y de la econom铆a familiar. La “econom铆a del cuidado familiar” cuyo valor equivalente de mercado es de alrededor de un 15% del PBI, las cooperativas de vivienda, las redes de comercio justo, son parte de la econom铆a social, ocultada por una visi贸n que limita la econom铆a mixta a solo dos sectores: el p煤blico y el de las empresas de capital privado.

Otro ejemplo son las actividades de reciclado y el uso de tierras urbanas para huertas familiares y comunitarias y el espacio p煤blico para la instalaci贸n de ferias populares.

Sin reconocer la EP es imposible entender c贸mo funciona el sistema econ贸mico, c贸mo pueden vivir las mayor铆as con salarios que no alcanzan para comprar lo que se necesita para vivir. En la EP no predomina el objetivo de la ganancia sino el de reproducir la vida de los trabajadores y sus familias.

La EP solidaria es un sector cultural y pol铆ticamente estrat茅gico que apunta a fortalecer lazos sociales y el cuidado del medio ambiente, frente al neoliberalismo individualista que propugna el “s谩lvese quien pueda”. Para esto, entre otras cosas, requiere superar la estigmatizaci贸n.

Otro aspecto de la batalla cultural, y tal vez el m谩s peligroso desde el punto de vista de la econom铆a tradicional, es que todo este proceso es posible sin necesidad de un patr贸n o un capitalista. Un buen ejemplo es la Red Textil Cooperativa, que nuclea a m谩s de 70 cooperativas de todo el pa铆s, que intervino en talleres de la Ciudad de Buenos Aires que explotaban a trabajadores de la comunidad boliviana con trabajo esclavo y los incorpor贸 a la autogesti贸n, lo que les permiti贸 desarrollarse como trabajadores libres con trabajo digno y dirigir su propia empresa. Donde fracasaron las instituciones del Estado que deber铆an regular y controlar estas actividades, triunf贸 la EP “Social y Solidaria”.

Lo que el sector de la EP necesita, no es la cr铆tica parcial y sin fundamento de los grandes medios vinculados a los intereses de la econom铆a capitalista que no solo provoc贸 la crisis del 2001-2 y fue incapaz de resolverla, sino de pol铆ticas p煤blicas como pueden ser una Ley de compra cooperativa, un porcentaje de obras p煤blicas para las cooperativas, la legalizaci贸n de la tenencia de tierras para los peque帽os productores y la agricultura familiar, solucionar la propiedad de los bienes inmuebles y maquinarias de las empresas recuperadas, contra el veto sistem谩tico a las leyes que las protegen, como el reciente caso de “La Robla” por el flamante Jefe de Gobierno de la CABA, Rodr铆guez Larreta, siguiendo los pasos de su antecesor, Mauricio Macri; la creaci贸n de un fondo para el otorgamiento de cr茅ditos, etc.

Aunque debe incluir las pol铆ticas laborales y los programas redistributivos como la AUH, las “pol铆ticas sociales” son complementarias y no alternativas al trabajo autogestionado. Con recursos, la EP puede cubrir parte importante de la demanda de alimentos y textiles, construir barrios enteros, redes de infraestructura, sistemas de comercializaci贸n y transporte, etc., como ya lo ha demostrado.

Pol铆ticas activas que impliquen una revalorizaci贸n social y monetaria de sus actividades mejorando los ingresos y remunerando trabajos todav铆a invisibilizados como el realizado en la econom铆a familiar, casi exclusivamente por las mujeres.

El caso de la T煤pac Amaru

La organizaci贸n construy贸 dos escuelas. Una fue bautizada Germ谩n Abdala, lo otra, Olga Aredes. Los trabajadores terminan sus estudios primarios o secundarios y obtienen t铆tulos legales reconocidos por la provincia. Entre ambos colegios tienen 150 profesores, cuyos sueldos paga la organizaci贸n. Los fines de semana los profesores realizan trabajo voluntario en los barrios m谩s humildes de Jujuy. A las escuelas asisten j贸venes y adultos de 17 a帽os en adelante. Adem谩s del programa de estudios se dictan tres materias obligatorias: Autoestima, Historia y cultura de Jujuy y de los pueblos originarios y Lucha del movimiento obrero. En dos centros de salud atienden 42 m茅dicos y hay farmac茅uticos, bioqu铆micos, y enfermeros. Funcionan una farmacia y un laboratorio. Adem谩s, adquirieron un tom贸grafo y un mam贸grafo.

En el barrio T煤pac Amaru est谩 el CEMIR (Centro Integral de Rehabilitaci贸n para personas discapacitadas) que fue construido en cuatro meses. Hay una plaza con juegos adaptados. El edificio es gratuito y abierto a la comunidad. A 茅l son derivados pacientes de los hospitales provinciales. Hay salas preparadas para diferentes discapacidades, un gimnasio acondicionado, pileta climatizada, una sala con C谩mara Gesell para el uso de psic贸logos y psicopedagogos. Hay ba帽os en distintas versiones y con variantes de protecci贸n, y salas con la ac煤stica preparada para discapacidades auditivas. Compraron dos ambulancias de alta complejidad equipadas para el traslado y la atenci贸n de pacientes. La atenci贸n y los remedios son gratuitos.

Se establecieron seis f谩bricas con fondos del Ministerio de Desarrollo Social que emplean a 600 ex desocupados. Todas ellas venden su producci贸n al p煤blico. En el barrio T煤pac Amaru hay una f谩brica textil con 146 empleados. Hacen delantales blancos, acolchados y remeras por encargo. La T煤pac Amaru cre贸 una f谩brica de bloques de construcci贸n, con los que se ahorran buena parte de los costos de las viviendas.

La T煤pac Amaru trabajando como cooperativa de vivienda, construy贸 -con dinero del Gobierno Nacional para cooperativas de vivienda- un barrio de 1.800 casas llamado 芦El Cantri de los Villeros禄 en el Alto Comedero, a 15 kil贸metros de la capital provincial.

Todos los barrios tienen pileta de nataci贸n, cibercaf茅, telecabinas, minimercado y polideportivo con canchas de f煤tbol, b谩squet, hockey y rugby. A partir de 2003 recibieron planes para la construcci贸n de viviendas de 54 m虏, con dos habitaciones, cocina comedor, ba帽o y lavadero. Desde entonces llevan levantadas 3.800 viviendas. Cada casa cuesta $ 86.700 y da empleo a cuatro personas -contra $ 130.000 pesos y un empleo y medio cuando son construidas por empresas comerciales-, porque producen ellos mismos los bloques de cemento y las carpinter铆as met谩licas son hechas en el taller metal煤rgico. Las cooperativas de la T煤pac Amaru construyen 200 casas populares en seis meses, mientras que a las constructoras privadas les llevar铆a dos a帽os o m谩s.

La intendencia de San Salvador ha empleado a otras 13 cooperativas municipales. Tambi茅n tienen cooperativas la Iglesia cat贸lica y otras ONG. Realizan, por ley provincial de Jujuy, el mantenimiento de los edificios p煤blicos y escuelas como cooperativa social. La T煤pac tiene 8 de esas cooperativas y se encarga de la mayor铆a de los trabajos, los cuales siempre son entregados a tiempo.

Entre lo que recaudan por construir casas (130 millones de pesos), reparar edificios, coser delantales, fabricar bloques de ladrillos, un porcentaje de los planes y otros ingresos, los fondos de la T煤pac rondan los $ 200 millones al a帽o.

La Haine




Fuente: Lahaine.org