October 13, 2020
De parte de Revista Rebeldias
124 puntos de vista


Quienes y porqu茅 escribimos

Diversas coyunturas hist贸ricas han abierto la caja de la memoria colectiva respecto a la historia reciente de Chile. La detenci贸n del dictador Augusto Pinochet en Londres en el a帽o 1998, sin duda, inici贸 este periodo de revisi贸n del pasado reciente 鈥揹oloroso -, de nuestra historia. Diversos historiadores e historiadoras entraron en un debate sobre el sentido del pasado, particularmente, en relaci贸n al desgarro que hab铆an provocado los terribles cr铆menes de lesa humanidad en contra del pueblo chileno. El silencio se hizo insostenible, y como arg眉铆a el polit贸logo Norbet Lechner, 鈥渓os conflictos silenciados conservan actualidad鈥[1]. Entonces, fue necesario, mirar con ojo cr铆tico lo acontecido durante la dictadura c铆vico militar, tensionando la fr谩gil, maquillada y forzada paz que los gobiernos de la post-dictadura impusieron en el pa铆s.

La historiograf铆a comenz贸 a avanzar en el sentido de entrar en la disputa de la 鈥渂atalla de la memoria鈥, de la mano de los esfuerzos de colectivos de derechos humanos y sobrevivientes de la oscura dictadura en la pelea por la verdad y justicia. Disputas que, hacia fines del siglo pasado, comenzaron a llegar a las aulas[2], donde los hijos e hijas de la transici贸n pudimos encontrarnos con una 鈥渢ibia鈥 historia, que muchas veces fue eludida por los mismos docentes en las escuelas, quienes prefer铆an no entrar en ese terreno minado, donde las frescas heridas del pasado pod铆an debelar 鈥渟esgos pol铆ticos鈥 o simplemente 鈥渆ntrar en terrenos peligrosos鈥. Las disputas, muchas veces se limitaron a una discusi贸n sem谩ntica sobre como nominar el criminal gobierno del dictador Pinochet, 驴dictadura o gobierno militar?, 驴golpe de Estado o pronunciamiento militar? Aunque necesaria discusi贸n, lo que recib铆a la generaci贸n de los 鈥90 era 煤nicamente una discusi贸n vac铆a de sentido, donde no se alcanzaba a debatir en profundidad el pasado. Existi贸 miedo de preguntar; la historia reciente estaba oculta, era algo doloroso, un tab煤, algo de lo que no pod铆amos opinar, puesto que 鈥渘i siquiera hab铆amos nacido鈥. Se nos desacredit贸 por no ser testigos directos, y se nos silenci贸, en medio de una sociedad que no sab铆a c贸mo hacerse cargo de su propia historia reciente.

Pese a las reformas curriculares, las aulas no entregaron respuestas, ni siquiera hacia entrado el nuevo milenio. Para los a帽os 2006 y 2008, un estudio exploratorio sobre la ense帽anza y aprendizaje del contenido de 鈥淩茅gimen militar y transici贸n a la democracia鈥 revel贸 que cerca del 60% de los estudiantes de segundo medio (donde se deb铆a abordar el contenido antes mencionado) declaraban no haber visto los contenidos de dictadura e historia reciente de Chile[3]. Lo anterior, dram谩ticamente opuesto a un inter茅s innegable de los j贸venes en formaci贸n por conocer la historia reciente del pa铆s[4], por entender c贸mo se hab铆a cimentado la sociedad que ve铆amos, por entender el miedo y el silencio que se nos inculc贸. M谩s a煤n, junto al velo con el que se cubr铆a el periodo dictatorial, la Unidad Popular era solo una idea lejana, un periodo, aunque bello (para algunos miembros de nuestras familias), algo vinculado al dolor de la dictadura, indisoluble, por lo tanto, tampoco ten铆amos acceso al mismo, no pod铆amos preguntar, tampoco pod铆amos imaginar que era ello.

Pero nuestra propia historicidad continu贸 su marcha y, sin lugar a dudas, el a帽o 2006 nos marc贸 cuando fuimos parte de un fuerte remez贸n a la sociedad chilena del periodo, cuando como estudiantes secundarios y universitarios salimos a las calles, luchando contra una educaci贸n cimentada en el contexto dictatorial, dijimos 鈥淣o a la LOCE鈥. Y en medio de las tomas de los liceos y universidades, entendimos que muchas de las consignas que cant谩bamos en las calles hab铆an sido usadas en el pasado, que 鈥測 va a caer, y va a caer, la educaci贸n de Pinochet鈥 ten铆a que ver justamente con eso que no se nos hab铆a querido contar. Finalmente, comenzamos a acercarnos a la historia de este pa铆s, y muchas y muchos nos interesamos, y buscamos e indagamos, porque pese a que se nos neg贸 (porque no hab铆amos sido testigos), nos apropiamos de la historia.

Y comenz贸 nuestra b煤squeda, nos interesamos por Allende, nos interesamos por las y los luchadores sociales que resistieron al tirano, miramos con atenci贸n las luchas emprendidas del pasado, interpelamos a las generaciones mayores, preguntando d贸nde estuvieron para el golpe, y nos dimos cuenta, que la Unidad Popular no estaba separada de la dictadura, que la alegr铆a del periodo, estaba cargada por el dolor de la derrota. La Unidad Popular, solo pod铆a ser entendida con el corolario del terrorismo de Estado, como si la lecci贸n aprendida, luego de 17 a帽os de dictadura, hubiera sido que no era posible so帽ar, que el 鈥渘unca m谩s鈥 de los sitios de memoria tambi茅n significaba que el pueblo no fuera activo, que la 煤nica forma de convivir 鈥渄emocr谩ticamente鈥 (como nos ense帽aron los gobiernos de la post-dictadura), era siendo pasivos frente al r茅gimen imperante, agachando la cabeza, llegando a acuerdos 鈥渆n la medida de lo posible鈥, guardando silencio y aguantando las frustraciones. Pero nos dimos cuenta, mientras escudri帽谩bamos en la historia, que no todo era derrota, que era justo so帽ar y construir, nos dimos cuenta que el 鈥渇in de la historia鈥 no era una determinaci贸n, que las derrotas deb铆an ser aprendizajes, y que 鈥渘o se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza鈥.

Comenzamos a mirar la Unidad Popular, pero ansiando quitar el peso de la derrota. Intentamos imaginarnos en esa coyuntura, construyendo una sociedad nueva., Y nos dimos cuenta que hab铆a mucho m谩s que Allende: que el 鈥渃ompa帽ero presidente鈥 era el rostro de un periodo, pero que 茅ste hab铆a sido construido por miles, cuyas historias -en la mayor铆a de casos- no hab铆an sido recuperadas. Aprendimos, en definitiva, la complejidad, la riqueza y la hermosura de la historicidad del pueblo que hab铆a asumido como propia la 鈥渧铆a chilena al socialismo鈥 o que al menos crey贸 en un mundo nuevo, m谩s solidario y m谩s justo. De esa forma es que nos reunimos y escribimos, registramos esas experiencias, y las admiramos y criticamos, no solo como historiadoras e historiadores, sino que como constructores sociales, que nos encontramos en la b煤squeda de lecciones y herramientas del pasado para nutrir las actuales iniciativas por la construcci贸n de una sociedad mejor. Hoy escribimos, las hijas e hijos de una 茅poca de silencio.

Raz贸n de estas reflexiones, las investigaciones que componen este libro se han interesado, en ir tras esas historias, conversando, dialogando, aprendiendo de los diversos sectores populares y de las peque帽as organizaciones pol铆ticas que fueron sepultadas por el paso del tiempo. El trabajo de Esperanza D铆az, 鈥淓n la casa y en la calle. La participaci贸n de las mujeres en las Juntas de Abastecimiento y Precio (JAP) en el gran Concepci贸n, 1970-1973鈥, busca relevar y analizar el porqu茅 de la alta participaci贸n de mujeres en las JAP, quienes lograron alcanzar una notoria masividad, desarrollando una activa colaboraci贸n. La autora contesta a algunas interrogantes vitales para comprender esta articulaci贸n entre g茅nero y autogesti贸n as铆 como las motivaciones y roles que asumieron.

En una l铆nea similar, el trabajo del Enrique Gatica, 鈥淭oma de la poblaci贸n Nueve de Mayo. Una experiencia de organizaci贸n popular en la comuna de Colina durante el gobierno de la Unidad Popular鈥, busca a trav茅s de la memoria de sus protagonistas, relatar c贸mo los pobladores que, buscando un hogar, deciden asumir solidariamente a trav茅s del trabajo colectivo, la b煤squeda de 鈥渟u鈥 lugar en la nueva sociedad que se estaba gestando. A trav茅s de la caracterizaci贸n de la experiencia de un colectivo de pobladores de la zona norte de Santiago (Colina), se busca ejemplificar una de las tantas experiencias en que fueron protagonistas los pobladores durante el periodo en cuesti贸n, sin perder de vista las particularidades de este caso, realizado dentro de una comunidad de fuerte identidad campesina y popular.

Otro sujeto hist贸rico que de relevante protagonismo durante los mil d铆as de Salvador Allende, fue la clase trabajadora. El trabajo de Ren茅 Cerda 鈥淒e la mina al congreso: la lucha de los trabajadores y trabajadoras del cobre por la nacionalizaci贸n del mineral, El Salvador, Potrerillos, Llanta y Barquito 1951-1973鈥 indaga en uno de los procesos m谩s significativos de la Unidad Popular como lo fue la nacionalizaci贸n del metal rojo. Cerda busca examinar la lucha que dieron los trabajadores y trabajadoras por concretar este proceso, centr谩ndose en cuatro campamentos cupr铆feros ubicados en las cercan铆as del r铆o Salado, los cuales actuaron como una sola unidad productiva y de movilizaci贸n, consolid谩ndose, seg煤n el autor, como los campamentos m谩s radicalizados en las diversas luchas que se fueron gestando desde 1951 a 1971, conjunto a ser los m谩s fieles al gobierno de Salvador Allende.

El trabajo de Xaviera Salgado 鈥淥rganizaci贸n Pol铆tica y Sociabilidad Popular: Cord贸n Industrial Cerrillos-Maip煤 y el paro de octubre de 1972鈥, es otro ejemplo de c贸mo la clase obrera se organiza y moviliza durante la Unidad Popular. Este trabajo reconstruye y analiza la formaci贸n y desarrollo del Cord贸n Cerrillos-Maip煤 en la ciudad de Santiago durante los a帽os 1972 y 1973, teniendo en consideraci贸n la coyuntura del paro de octubre de 1972, y busca relevar esta iniciativa de autogesti贸n para los movimientos sociales y las experiencias de construcci贸n de poder popular y sociabilidad en nuestro pa铆s. Adem谩s, la autora destaca dentro de esta experiencia de aprendizaje pol铆tico, la articulaci贸n de distintos sectores populares potenciada a ra铆z de la cercan铆a territorial entre la ubicaci贸n de las industrias, los campamentos y fundos, como una pieza clave para comprender la sociabilidad popular del sector de Cerrillos 鈥 Maip煤, movilizado en torno a demandas particulares, pero tambi茅n colectivas.

La investigaci贸n de Yanny Santa Cruz 鈥淟as y los 麓Ping眉inos麓 en la Unidad Popular. La vida pol铆tica de los estudiantes secundarios de izquierda en Santiago鈥, busca comprender el proceso revolucionario que se gest贸 durante el periodo desde la significaci贸n de los propios estudiantes. Para ello, la autora considera procesos e instancias relevantes para esta construcci贸n como lo fueron el militar en un partido pol铆tico, el formar parte de los Centros o Federaciones de Estudiantes o los Trabajos Voluntarios. Con la finalidad de comprender las diferentes experiencias, acciones y discursos de 鈥lo juvenil鈥, Santa Cruz utiliza el testimonio de aquellos estudiantes de la 茅poca que formaron y se sintieron part铆cipes del proyecto de la Unidad Popular.

Finalmente, el trabajo de Francisco Pe帽a 鈥淒iscursos armados en la v铆a institucional al socialismo. Integraci贸n, subordinaci贸n y represi贸n en los casos del MIR, el ELN y la VOP. 1970-1971鈥 analiza comparativamente el discurso y la pr谩ctica de tres agrupaciones identificadas con la izquierda revolucionaria en Chile: el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional-Chile y la Vanguardia Organizada del Pueblo, que en la segunda mitad de la d茅cada de 1960 proclamaron la v铆a armada como medio para hacer la revoluci贸n. El autor realiza el an谩lisis teniendo en consideraci贸n la coyuntura de la victoria electoral de Salvador Allende para responder algunas interrogantes, como las caracter铆sticas de estos grupos antes y despu茅s de este suceso, dejando en manifiesto las complejas interacciones entre la lucha armada y la v铆a electoral.

De esta forma se configura un conjunto de textos que, adem谩s de ser escritos por las nuevas generaciones de historiadores e historiadoras, busca dar algunas luces de lo que fue el periodo de la Unidad Popular m谩s all谩 de las l贸gicas estatales y partidistas, adem谩s de incorporar experiencias regionales, que para el periodo son, por lo general, escasas en los estudios. Sumado a esto, este conjunto de investigaciones busca entrar en la disputa contra las corrientes negacioncitas y neofascistas que han comenzado a proliferar en Chile y el mundo, posicion谩ndonos como investigadores e investigadoras comprometidas con los cambios sociales que viven nuestros territorios los cuales no distan demasiado de los que vivieron hombres y mujeres que lucharon a lo largo del siglo XX.

Conjunto a lo anterior es relevante se帽alar que este libro se hizo sin el aporte de ning煤n fondo, por lo que cada una de estas investigaciones junto a la producci贸n y edici贸n de este, fue realizada a pulso, tal cual nuestras luchas y experiencias nos han ense帽ado.

Comit茅 Editorial

Grupo de estudios Germinal

Verano de 2019

[1] Norbert Lechner, Obras escogidas. Tomo 1, (LOM, Santiago, 2006), 510.

[2] Leonora Reyes, 鈥淎ctores, conflicto y memoria: Reforma curricular de Historia y Ciencias Sociales en Chile, 1990 鈥 2003鈥, en Jelin, E. y Lorenz, F. (comps.). Educaci贸n y memoria. La escuela elabora el pasado, (Siglo XXI, Madrid, 2004).

[3] Mar铆a Isabel Toledo, y Abraham Magendzo, La ense帽anza de la Sub Unidad 鈥淩茅gimen Militar y Transici贸n a la Democracia鈥 en Segundo a帽o de Ense帽anza Media desde la perspectiva de los estudiantes, (Praxis, Santiago, 2009), 11-32.

[4] Fabi谩n Gonz谩lez y Enrique Gatica, Perspectivas de estudiantes secundarios chilenos en torno al aprendizaje hist贸rico del Gobierno de la Unidad Popular y la Dictadura Militar, (Cl铆o & Asociados, Santa Fe, 2015).

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Fuente: Revistarebeldias.wordpress.com