May 28, 2021
De parte de Todo Por Hacer
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Mohammed El Kurd es un poeta palestino de 22 a帽os. Su historia vital es la de la ocupaci贸n en tiempo real. La mitad de su casa, situada en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusal茅n Este, fue ocupada en 2009 por colonos jud铆os. 脡l ten铆a entonces 11 a帽os. Desde entonces ha crecido con esos hombres a su lado, que buscan expulsarle a 茅l, a su familia y a 27 familias m谩s en Sheikh Jarrah. Lo mismo sucede en el 谩rea de Silwan con 84 familias que afrontan demandas de desalojo presentadas por colonos que reclaman su propiedad. A veces, cuando Mohammed regresaba de la escuela, los colonos coreaban consignas como 芦pronto estar茅is durmiendo en un basurero en Ramala禄 o 芦a sangre y a fuego expulsaremos a los 谩rabes芦. Su abuela, Rifqa, 鈥 que muri贸 en 2020 con 103 a帽os 鈥 resisti贸 durante a帽os los intentos de desalojo y se convirti贸 en un icono en el barrio.

A principios de mayo se encontraba previsto que el Tribunal Supremo israel铆 se pronunciara de una vez por todas sobre los derechos de vivienda de las familias de Sheikh Jarrah. Durante estos d铆as se celebraron algunas protestas 鈥 mayoritariamente pac铆ficas 鈥 pro-palestinas, las cuales provocaron que el Supremo suspendiera la publicaci贸n de su sentencia. A las habituales protestas en los territorios ocupados se han sumado las manifestaciones palestinas dentro de las fronteras de Israel, algo poco comunes. Estas movilizaciones no est谩n organizadas por partidos pol铆ticos, sino por j贸venes activistas palestinos, comit茅s vecinales y colectivos de base. Buscan evidenciar que no nos encontramos ante un conflicto inmobiliario entre particulares y que la palabra 鈥渄esahucio鈥 no ilustra adecuadamente lo que puede suceder. 鈥Esto es un desplazamiento 茅tnico forzoso鈥, explic贸 El Kurd ante distintos medios de comunicaci贸n.

La limpieza 茅tnica palestina y el cintur贸n jud铆o

Yonatan Yosef, portavoz de los colonos israel铆es en Sheikh Jarrah, parece darle la raz贸n a El Kurd: 鈥Tomamos casa tras casa, toda esta zona ser谩 un barrio jud铆o. No hemos terminado el trabajo, despu茅s iremos al siguiente barrio, y tras ello iremos a otro. Nuestro sue帽o es que todo Jerusal茅n Este sea como el Oeste, la capital jud铆a de Israel鈥, explicaba en una entrevista con varios medios. Otro colono a帽ade lo siguiente: 鈥Lo veo como la continuaci贸n del proyecto sionista. El regreso a Si贸n. 驴A costa de los 谩rabes? S铆. Pero nuestras instituciones tambi茅n fueron construidas a costa de los 谩rabes que viv铆an aqu铆. Y el propio Estado israel铆鈥.

El origen del conflicto se remonta a 1948, cuando se fund贸 el Estado de Israel y se desplaz贸 forzosamente a m谩s de 700.000 palestinos (un episodio conocido como la Nakba). En 1957, gracias a la intervenci贸n de Jordania, miles de familias palestinas fueron reubicadas en el barrio de Sheikh Jarrah. Cuando en 1967 Jerusal茅n Este fue ocupada ilegalmente por Israel, el Gobierno de Tel Aviv aprob贸 la Ley de Asuntos Legales y Administrativos, que determina que los terrenos de Jerusal茅n Este que hubieran pertenecido a jud铆os (y solo a jud铆os) antes de 1948 ser铆an devueltos a sus due帽os si los reclamaban. Los palestinos, por su parte, ser铆an trasladados forzosamente, vetados de entrar siquiera en el Estado de Israel y de visitar las tierras de sus ancestros y despose铆dos de sus tierras, acciones contempladas como un crimen de guerra por el Estatuto de Roma. B鈥橳selem, la principal organizaci贸n israel铆 de derechos humanos, se帽al贸 en 2019 que la Justicia israel铆 ha revocado la residencia de m谩s de 14.500 palestinos de Jerusal茅n Este.

En una visita a Jerusal茅n Este en 2002 el entonces ministro de Turismo Binyamin Elon se帽al贸 que el plan estrat茅gico para la ciudad era asegurar 芦un cintur贸n de continuidad jud铆a de este a oeste芦.

En 2021, este cintur贸n jud铆o se va expandiendo y los territorios palestinos se van reduciendo y se encuentran cada vez m谩s desconectados, lo cual imposibilita la creaci贸n de un Estado propio: Cisjordania se encuentra f铆sicamente separada de Jerusal茅n Este por el muro (el cual, en palabras del historiador Ilan Papp茅, convierte a Cisjordania en 鈥la c谩rcel m谩s grande de la Tierra) y Gaza se compone de municipios divididos por controles militares imposibles de sortear.

Y es en este contexto en el que comenzaron, a principios de mayo, las protestas contra los desplazamientos forzosos en Jerusal茅n Este que previsiblemente autorizar谩 el Supremo.

Con un tono de voz suave y calmado y un buen dominio del ingl茅s, Mohammed El Kurd se convirti贸 en el s铆mbolo de la resistencia palestina de Jerusal茅n Este, durante una entrevista en la CNN. La 鈥減eriodista鈥 le pregunt贸 鈥溌緼poya usted las protestas violentas surgidas en solidaridad con usted y con familias como la suya?鈥 a lo cual le respondi贸 El Kurd 鈥溌緼poya usted mi desposesi贸n violenta y la de mi familia?鈥. Tras unos segundos de inc贸modo silencio la entrevistadora repiti贸 鈥Simplemente quiero saber si usted apoya las protestas que han estallado apoy谩ndole a usted y a su familia鈥. El Kurd respondi贸 鈥Apoyo movilizaciones populares contra la limpieza 茅tnica, s铆鈥.

Estados Unidos y la comunidad internacional

La frase 鈥溌緼poya usted mi desposesi贸n violenta y la de mi familia?鈥 recorri贸 el mundo. Resume a la perfecci贸n la situaci贸n que estamos viviendo: una limpieza 茅tnica, en vivo y en directo, ante los ojos de la comunidad internacional, que permanece impasible.

Naciones Unidas sostiene, al menos oficialmente, que todos los territorios ocupados por Israel desde 1967 son ilegales e insta a su retirada de todos ellos. Pero su inacci贸n y el apoyo expreso de Estados Unidos ha supuesto que Israel ha podido operar con impunidad e, incluso, proclamar Jerusal茅n como la capital indivisible de Israel y el pueblo jud铆o.

Se trata del caso de colonialismo m谩s reciente de nuestra historia, produci茅ndose ante nuestras narices y ante la indiferencia del mundo entero.

鈥淢uerte a los 谩rabes鈥 en Al-Aqsa

En este contexto de tensiones y protestas en Jerusal茅n Este, y en pleno Ramad谩n, la polic铆a israel铆 tom贸 la zona de Haram al-Sharif, o el Noble Santuario, el tercer lugar m谩s sagrado del mundo para los musulmanes porque es donde se encuentra la mezquita de Al-Aqsa. Esta misma zona, conocida como el Monte del Templo, es de gran importancia tambi茅n para la fe jud铆a, pues es el lugar donde se encontraba el templo del rey Salom贸n, destruido por los babilonios y desde hace a帽os diferentes grupos extremistas jud铆os disputan la administraci贸n de este lugar sagrado.

El 10 de mayo, jornada en que se celebra el D铆a de Israel, se produjeron enfrentamientos en Haram-al-Sharif, despu茅s de que un grupo extremista de supremac铆a jud铆a organizara una marcha en la que los participantes corearon 鈥Muerte a los 谩rabes y algunos palestinos atacaran a jud铆os ortodoxos. Los incidentes finalizaron con cargas y disparos de la polic铆a, que incluso se adentraron en la mezquita y agredieron a fieles que rezaban en pleno Ramad谩n.

Bombardeos en Gaza

Al d铆a siguiente de las cargas en la mezquita, Hamas lanz贸 algunos cohetes hacia Jerusal茅n Oeste. Y a esta acci贸n y a la escalada de tensiones le siguieron bombardeos israel铆es en Gaza contra, supuestamente, objetivos de Hamas. Evidentemente, los dos bandos en conflicto no son sim茅tricos y la sofisticaci贸n y letalidad de las bombas israel铆es es notablemente superior a la de Hamas. No en vano, Estados Unidos le brinda un apoyo armament铆stico a Israel de 3.800 millones de d贸lares anuales.

Estos enfrentamientos se han saldado con m谩s de 254 palestinos muertos (m谩s de 60 de ellos ni帽os), m谩s de 1.700 heridos y la destrucci贸n de numerosos edificios en Gaza (incluyendo oficinas de prensa). En el otro lado de la balanza, en el israel铆, han muerto 12 personas, entre ellas una mujer india y dos hombres tailandeses.

El hecho de que, pese a contar con unas armas inteligentes, hayan muerto tantos civiles en Gaza, nos muestra, una vez m谩s, que al Estado de Israel no le importan las vidas palestinas.

Seg煤n datos de Naciones Unidas, desde 2008 hasta 2020 han muerto 5.590 palestinos por ataques israel铆es y se han producido 115.000 heridos. En el mismo periodo hubo 251 muertos israel铆es por ataques palestinos y 5.600 heridos. 

Estados Unidos y Marruecos: aliados de Israel

En las 煤ltimas semanas hemos acudido a manifestaciones en apoyo a Palestina en ciudades occidentales y hemos visto actos de solidaridad preciosos, como el hecho de que los estibadores del puerto de Livorno impidieran salir a un barco que iba cargado de armas con destino a Israel.

Estibadores de Livorno

Pero tambi茅n hemos presenciado declaraciones miserables de la derecha y ultraderecha europea expresando su apoyo claro e incondicional a Israel.

El pol茅mico tuit de Toni Cant贸 en apoyo a Israel | El Correo

En cuanto a las posturas oficiales de los Estados, cabe destacar que durante los bombardeos en Gaza EEUU fue la 煤nica potencia del Consejo de Seguridad de la ONU que vet贸 una petici贸n de alto el fuego.

Pero la postura marroqu铆 es m谩s desconcertante. Como ya explicamos hace unos meses, Marruecos, que siempre ha apoyado oficialmente la causa palestina, se abri贸 a reconocer el Estado de Israel a cambio de que Estados Unidos reconociera su soberan铆a sobre el S谩hara Occidental, a lo cual accedi贸 Donald Trump. Con la llegada de Joe Biden a la presidencia su postura no cambi贸 respecto de la de su predecesor y los pueblos palestino y saharaui se han visto abandonados una vez m谩s y hermanados por la desgracia.

A mediados de mayo el r茅gimen marroqu铆 abri贸 sus fronteras en Ceuta coincidiendo con la ofensiva israel铆 despu茅s de que se descubriera que el Gobierno espa帽ol ha dado asistencia m茅dica al l铆der del Frente Polisario, Brahim Gali. Marruecos chantajea a Espa帽a y Europa por la causa saharaui con el objetivo de presionar tambi茅n a Biden, a cambio de su mediaci贸n en Palestina y de su posici贸n en 脕frica. La dictadura alau铆 se ofrece para ser enclave para las tropas de Estados Unidos y aliado frente a la influencia china en el continente.

Por supuesto, Rabat tambi茅n quiere mandar un mensaje a Madrid y Bruselas de que puede crearles un problema migratorio cuando quiera. Los pa铆ses europeos est谩n pagando a Marruecos, como hacen con Turqu铆a o Libia, para que sean nuestra brutal polic铆a fronteriza. El 18 de mayo el gobierno espa帽ol aprob贸 el pago de 30 millones de euros a Marruecos con esta finalidad mientras que la Audiencia Nacional espa帽ola reactivaba una causa por genocidio contra Brahim Gali tras una querella interpuesta por un hombre de confianza del rey de Marruecos.

Las potencias occidentales, con tal de mantener su hegemon铆a y poder en zonas remotas de 脕frica y Asia, se han puesto al servicio de quienes violan sistem谩ticamente los derechos humanos. Y quienes sufren las consecuencias son los m谩s d茅biles.

Este art铆culo ha sido escrito con informaciones publicadas por Olga Rodr铆guez y Javier Gallego en distintas entradas publicadas en eldiario.es


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Fuente: Todoporhacer.org