May 15, 2022
De parte de Nodo50
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Red Antimilitarista y Noviolenta de Andaluc铆a

Red de grupos antimilitaristas, noviolentos, ecologistas y feministas. La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ning煤n tipo de guerra, y a luchar por la eliminaci贸n de todas sus causas.

Llamamiento GDAMS 2022 路 Demos un presupuesto a la paz (Give Peace a Budget)

Este a帽o el mundo est谩 pagando las consecuencias de invertir en la guerra. La violencia que se ejerce sobre las personas de todo el mundo a manos de estados militarizados ha tenido un impacto devastador sobre la humanidad y el medio ambiente. Los 1,98 billones de d贸lares gastados en ej茅rcitos en 2020 no nos proporcionaron una verdadera seguridad, sino que esos hinchados presupuestos para armas y guerra nos dejaron sumidos en un ciclo de violencias. Es hora de que nos unamos y pidamos a los gobiernos de todo el mundo que recorten el gasto militar y que, en su lugar, inviertan en seguridad com煤n y humana. Es momento de darle un presupuesto a la paz.

La invasi贸n militar rusa de Ucrania este febrero puso de manifiesto los defectos del enfoque militarista que se da a los asuntos internacionales y de seguridad. A pesar de ello, la mayor parte de la clase pol铆tica y los medios de comunicaci贸n siguen impulsando soluciones centradas en la proyecci贸n de poder militar y en la disuasi贸n, a financiar con presupuestos militares a煤n m谩s elevados. Pero si el gasto en el ej茅rcito pudiera verdaderamente proporcionarnos seguridad, 驴no lo habr铆amos conseguido ya? Las cada vez mayores capacidades militares y las pol铆ticas y discursos militaristas s贸lo nos han tra铆do devastaci贸n humana y ecol贸gica. M谩s de lo mismo no cambiar谩 la situaci贸n. El gasto militar colectivo de los miembros de la OTAN, que es 18 veces superior al de Rusia, no impidi贸 que el presidente Putin invadiera Ucrania. Aun as铆, sus estados miembros se han han reafirmado en su compromiso de dedicar un 2% de su PIB al gasto militar en respuesta a la guerra de agresi贸n de Rusia. A estas alturas deber铆a ser obvio que unos pa铆ses intentando superar el gasto de otros en armas de todos los tama帽os no constituye una estrategia de defensa y seguridad adecuada. No ha funcionado en el pasado y nunca lo har谩.

Del mismo modo, estamos asistiendo a una carrera armament铆stica en la regi贸n de Asia-Pac铆fico que s贸lo puede conducir a un aumento de las tensiones y a la guerra. La experiencia de Oriente Medio ha demostrado el impacto de la militarizaci贸n y la intervenci贸n extranjera creando caos y conflictos en toda la regi贸n desde hace d茅cadas, con dolorosos y muy vivos recordatorios en Afganist谩n, Siria, Yemen, Palestina y Libia.

La apuesta global por la militarizaci贸n tambi茅n destruye la confianza y socava los esfuerzos de cooperaci贸n entre pa铆ses. Si nos centr谩ramos en la cooperaci贸n y el multilateralismo, podr铆amos reimaginar la seguridad internacional de una manera que no excluya personas en base a fronteras nacionales. Los gobiernos deben invertir en estas alternativas y legitimarlas, poniendo m谩s opciones sobre la mesa para que la amenaza de la guerra y la aniquilaci贸n desaparezcan de ella. Mientras el gasto militar aumenta, la construcci贸n de la paz sigue sin tener fondos suficientes, y la acci贸n colectiva necesaria para hacer frente a las emergencias globales de nuestro tiempo queda en un segundo plano.

Los costes del militarismo global no s贸lo afectan a la pol铆tica exterior y a las relaciones internacionales, sino que tambi茅n impiden abordar crisis como el cambio clim谩tico, las pandemias y el bienestar de la humanidad. El 煤ltimo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim谩tico (IPCC) inclu铆a de nuevo una dura advertencia sobre la crisis clim谩tica y, sin embargo, los gobiernos nacionales siguen invirtiendo m谩s en sus ej茅rcitos que en mantener el planeta habitable. La pandemia de la COVID-19 de los 煤ltimos dos a帽os ha sido otra potente demostraci贸n de la imperiosa necesidad de reorganizar los recursos p煤blicos e invertir en sanidad y bienestar.  

El gasto militar no nos mantiene seguras/os, e impide la colaboraci贸n global que es esencial para el bienestar humano. Por todo ello, hacemos un llamamiento a la sociedad civil y a los medios de comunicaci贸n para que presionen en favor de grandes reducciones de los gastos militares, en lugar de los aumentos anunciados en muchos pa铆ses.

Exigimos que los gobiernos reduzcan sus gastos militares y destinen en cambio fondos a la seguridad com煤n y humana, invirtiendo en las verdaderas necesidades de la gente y del planeta para construir una paz justa y sostenible.

Si queremos darle una oportunidad a la paz, tenemos que darle un presupuesto.




Fuente: Redantimilitarista.wordpress.com