March 23, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
206 puntos de vista

Una consecuencia de haber vivido un largo exilio en varios pa├şses (Suecia, Reino Unido y EEUU) es que tengo por costumbre leer (en este orden) prensa sueca, brit├ínica, estadounidense y espa├▒ola cada ma├▒ana. Y me preocupan los graves d├ęficits de cobertura informativa que existen en nuestro pa├şs. Ni que decir tiene que hay programas interesantes en algunas cadenas de televisi├│n y que algunos periodistas son profesionales de gran val├şa. Pero, adem├ís de que la mayor├şa de los grandes medios tienen un sesgo conservador, su cobertura informativa es limitada, al menos en t├ęrminos comparativos con la prensa de otros pa├şses que conozco y cuyos medios escritos leo cada ma├▒ana. Soy consciente de que esta declaraci├│n puede contribuir a que contin├║e estando vetado en los principales medios espa├▒oles, ya que no es la primera vez que hago estos comentarios. Pero hay que explicar por qu├ę las encuestas confirman que los medios de informaci├│n espa├▒oles est├ín entre los que cuentan con menor confianza y apoyo popular en la Europa Occidental. Seg├║n el Digital News Report 2020 de Reuters Institute, que pregunta a los ciudadanos de numerosos pa├şses sobre si pueden ÔÇťconfiar en la mayor├şa de noticias la mayor├şa de las vecesÔÇŁ, Espa├▒a queda por debajo de la media de los pa├şses que conformaban la UE-15 (a excepci├│n de Luxemburgo, que no presenta datos).

El gran silencio mediático sobre las consecuencias de mantener las patentes de las vacunas anti COVID-19 durante la pandemia

Hago esta observaci├│n a ra├şz de la cobertura informativa de la pandemia y el retraso existente en la provisi├│n de vacunas hoy en la Uni├│n Europea, retraso que es incluso mucho m├ís acentuado en buena parte de los pa├şses en v├şas de desarrollo a nivel mundial. Hay actualmente un gran debate en los principales medios de informaci├│n del continente europeo sobre por qu├ę hoy uno de los mayores problemas existentes en el control de la pandemia de COVID-19 es la escasez de vacunas contra tal enfermedad. Y, parad├│jicamente, este gran debate es de los temas m├ís silenciados por los medios espa├▒oles. Una de las razones de este silencio ensordecedor parece ser que tal d├ęficit de vacunas muestra claramente la incompatibilidad del modus operandi econ├│mico y empresarial actualmente dominante en el mundo occidental con la urgente y necesaria vacunaci├│n de la poblaci├│n mundial. Veamos los datos.

Hoy, el dominio a nivel global de los sectores farmac├ęuticos privados responsables de la producci├│n y distribuci├│n de estas vacunas anti COVID-19 (cuyo objetivo principal es la optimizaci├│n de sus beneficios empresariales, que est├ín alcanzando dimensiones sin precedentes) y su lucha para defender las patentes de sus f├│rmulas para producirlas (que han sido altamente subsidiadas con fondos p├║blicos) son responsables de que no haya vacunas suficientes para todo el mundo. De ah├ş se deriva la propuesta hecha por gran n├║mero de asociaciones cient├şficas de profesionales de salud p├║blica, de suspender las patentes mientras dure la pandemia permitiendo a much├şsimos pa├şses fabricarlas y no tener que estar esperando durante a├▒os (aproximadamente hasta 2024) a que les lleguen las vacunas monopolizadas por tales empresas farmac├ęuticas, tal y como se prev├ę que ocurra de mantenerse las patentes.

Deber├şa terminarse con el monopolio de producci├│n de vacunas que est├í enlenteciendo la producci├│n y distribuci├│n de vacunas

Ni que decir tiene que las empresas productoras de las principales vacunas se├▒alan que son las ├║nicas capaces de producirlas y distribuirlas, alegando que son ellas las que tienen el conocimiento, las materias primas y los medios de transporte necesarios. Ahora bien, cada uno de tales argumentos ha sido respondido con evidencia y claridad por instituciones y asociaciones, demostrando su falsedad. En realidad, la mayor├şa del conocimiento cient├şfico b├ísico sobre el cual tales vacunas se han desarrollado ha sido financiado con dinero p├║blico como he se├▒alado y mostrado en art├şculos anteriores (ÔÇťPor qu├ę la Uni├│n Europea tiene un grave problema de falta de vacunasÔÇť, P├║blico, 10.03.21; ÔÇťSabemos c├│mo controlar la pandemia, pero los dogmas neoliberales dificultan hacerloÔÇť, P├║blico, 25.02.21; ÔÇťC├│mo los dogmas neoliberales est├ín obstaculizando la resoluci├│n de la pandemiaÔÇť, P├║blico, 03.02.21).

Esto ha sido reconocido incluso por el director general de la International Federation of Pharmaceutical Manufacturers and Associations, Thomas Cueni, que escribi├│ en un reciente art├şculo publicado en The New York Times el 10.12.20, ÔÇťEs cierto que sin los fondos p├║blicos de agencias como la US Biomedical Advanced Research and Development Authority o el Ministerio de Educaci├│n e Investigaci├│n del gobierno federal alem├ín, las multinacionales farmac├ęuticas podr├şan no haber desarrollado las vacunas contra el COVID-19 tal como lo han hechoÔÇŁ. Es m├ís, han sido los gobiernos los que, como compradores de las vacunas, eliminaron cualquier riesgo de falta de demanda del producto, habi├ęndose alcanzado, con el COVID-19, el mayor n├║mero de infecciones que jam├ís haya habido en un a├▒o por cualquier otra enfermedad infecciosa: 121.319.246 personas.

Otro argumento utilizado es la escasez de materias primas, que limita las posibilidades de expansi├│n de su producci├│n. M├ędicos Sin Fronteras ha documentado la falta de credibilidad de este argumento, siendo prueba de ello el propio comportamiento de los tres productores m├ís importantes de las vacunas COVID-19, que han aumentado espectacularmente su producci├│n en respuesta al crecimiento tan notable de la demanda. Y un tanto igual en cuanto a la ausencia del equipamiento de transporte que, incluso Pfizer, ha admitido que puede reducirse y simplificarse significativamente, habi├ęndose desarrollado un sistema de mantenimiento y refrigeraci├│n mucho m├ís sencillo.

El control de la pandemia en los pa├şses desarrollados requiere, para ser eficaz, que se controle tambi├ęn a nivel mundial. La aparici├│n constante de variantes del coronavirus muestra la gran urgencia de la solidaridad internacional, permitiendo a los pa├şses que tengan la capacidad y recursos para fabricar tales vacunas (y otros elementos necesarios) que lo hagan. Los costos de las vacunas en tiempos de pandemia no deber├şan estar condicionadas por las leyes del mercado ni por los intereses particulares de lucro. Dar el poder a corporaciones privadas de determinar los destinos de las poblaciones, secuestra a la humanidad a los designios particulares de tales empresas. En una guerra mundial contra el virus (que est├í ganando este ├║ltimo), no se puede dejar la producci├│n y distribuci├│n del armamento (vacunas y otro material),  en manos del af├ín de lucro y de las leyes del mercado.

El ignorado debate en el Parlamento Europeo

Este debate ha llegado ya al Parlamento Europeo, sin que los medios espa├▒oles hayan pr├ícticamente informado sobre ello. 115 eurodiputados y eurodiputadas han propuesto a la Comisi├│n Europea y a los Estados miembros del ADPIC (el Acuerdo sobre los aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio) que en la reuni├│n del Consejo General de la Organizaci├│n Mundial del Comercio apoyen la medida que permita a todos los pa├şses producir vacunas mediante su propia industria farmac├ęutica, acabando con la actual monopolizaci├│n de su producci├│n por parte de un n├║mero reducido de empresas farmac├ęuticas (establecidas en el mundo occidental, en general, y en EEUU y la Uni├│n Europea, en particular) que se sirven de la propiedad privada de los medios de producci├│n de tales vacunas para impedir su difusi├│n. Sin lugar a duda, la suspensi├│n de estas patentes no reducir├şa la producci├│n de vacunas en EEUU y en la UE, sino que la aumentar├şa tanto en esta parte del mundo como en el resto, sin ning├║n perjuicio para las poblaciones en los pa├şses desarrollados (que tambi├ęn tienen, por cierto, gran escasez de vacunas).

Esta suspensi├│n del copyright durante la duraci├│n de la pandemia permitir├şa que muchas empresas manufactureras, tanto en EEUU como en la UE, as├ş como en otros pa├şses desarrollaos y en v├şas de desarrollo pudieran producir y distribuir estas vacunas. Esta propuesta ha sido liderada por de los partidos que integran la Izquierda Europea (GUE/NGL) y apoyada por los partidos verdes (The Greens/EFA) y un amplio abanico de parlamentarios progresistas de otras sensibilidades pol├şticas, incluyendo partidos socialistas. No apoyando tal medida encontramos, ya sea absteni├ęndose o votando en contra, a partidos de centroderecha (liberales), derecha (conservadores) y ultraderecha que anteponen la defensa de los beneficios empresariales a la vida de las clases populares de sus propios pa├şses y de los pa├şses en v├şas de desarrollo. Este debate, que deber├şa estar en la primera p├ígina de los rotativos, no aparece ni en la ├║ltima. Una excepci├│n (a aplaudir) fue el programa del 14 de marzo ├║ltimo de Jordi ├ëvole en la Sexta.

El debate de Évole en La Sexta

La importancia de este debate sobre las patentes apareci├│ indirectamente en el reciente programa de Jordi ├ëvole, emitido el domingo 14 de marzo, en el que entrevist├│ a Fernando Sim├│n, director del Centro de Coordinaci├│n de Alertas y Emergencias Sanitarias y la persona del Ministerio de Sanidad responsable de informar a la poblaci├│n sobre la situaci├│n de la pandemia y las medidas adoptadas por el gobierno espa├▒ol. Antes de comentar lo ocurrido durante el programa, siento la necesidad de hacer algunas observaciones personales. Una es que me gustan los programas de ├ëvole (ya antes de que me entrevistara a ra├şz de mi activa participaci├│n en el 15M, y al que considero una de las pocas voces cr├şticas en el panorama medi├ítico espa├▒ol). Tambi├ęn me gust├│ que intentara tocar este tema, invitando a una enfermera que trabaja en Mozambique como coordinadora de M├ędicos del Mundo, Neus Peracaula, la cual indic├│ la necesidad precisamente de anular las patentes. Quiero aclarar tambi├ęn que valoro positivamente la labor realizada por el Sr. Sim├│n en el Ministerio de Sanidad, pero no me satisfizo su ambivalencia frente a la propuesta de la Sra. Peracaula. Un experto en salud p├║blica de tan merecido prestigio como el Sr. Sim├│n deber├şa apoyar sin ninguna reserva la medida propuesta por una enfermera que estaba viendo morir a su gente por todas partes en un pa├şs muy pobre. Y, por cierto, a├▒ado tambi├ęn que las mascarillas han sido siempre ├║tiles y han protegido tambi├ęn al que las utiliza, y no solo a los dem├ís. ├ëvole estaba en lo cierto cuando acus├│ tanto a la OMS como al Ministerio de Sanidad del gobierno espa├▒ol de haber infravalorado la utilidad de las mascarillas para, posiblemente, calmar a la poblaci├│n al no haber suficientes al inicio de la pandemia. La versi├│n vertida por la OMS, por el Ministerio de Sanidad y por Fernando Sim├│n al inicio de la pandemia (que las mascarillas ten├şan escaso valor para la poblaci├│n), fue un error, y as├ş se deber├şa reconocer. La evidencia cient├şfica en este sentido no deja lugar a dudas, y muchas instituciones, incluyendo The Johns Hopkins University, ya indicaron que el principal medio de transmisi├│n del coronavirus era el a├ęreo, y que las mascarillas proteg├şan tanto a las personas que las utilizaban como a las dem├ís. Celebro que el Ministerio y el Sr. Sim├│n hayan cambiado de opini├│n y que, en general, hayan tomado las medidas que se requer├şan en respuesta a la pandemia. El gran problema fue el fin del estado de alarma, cuando se dispar├│ en Madrid y en Catalunya, cuyos gobiernos no fueron suficientemente sensibles o competentes, responsables del enorme incremento de las infecciones. De nuevo, la crispaci├│n pol├ştica, alentada por los medios, demoniz├│ al gobierno de coalici├│n de izquierdas, contribuyendo al empeoramiento de la situaci├│n. Se deber├şa analizar los medios no solo por sus silencios ensordecedores, sino tambi├ęn por sus estridencias y ├ínimo de crispar la vida pol├ştica del pa├şs, convirtiendo la pol├ştica en un espect├ículo, como hacen muchas cadenas de televisi├│n, empobreciendo as├ş la democracia espa├▒ola. En realidad, tengo plena fe en la poblaci├│n espa├▒ola y estoy seguro de que la gran mayor├şa favorecer├şan el anteponer el bien com├║n (facilitando una producci├│n masiva de vacunas anti COVID-19, eliminando provisionalmente el monopolio que garantizan las patentes durante la pandemia) a costa de disminuir los enormes beneficios empresariales de un n├║mero reducido de empresas farmac├ęuticas productoras de tales vacunas que adem├ís se han beneficiado de abundantes fondos p├║blicos, es decir, de fondos obtenidos por los autoridades p├║blicas de la mayor├şa de la ciudadan├şa.

https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2021/03/22/lo-que-los-medios-espanoles-no-nos-dicen-sobre-la-pandemia/

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Fuente: Cgt-lkn.org