May 22, 2022
De parte de Lobo Suelto
223 puntos de vista

(Una lectura sobre Lo s贸lido en el aire. El retorno de la cr铆tica marxista, de Eduardo Gr眉ner)

00. Parte y Todo. La publicaci贸n del libro Lo s贸lido en el aire, de Eduardo Gr眉ner (Clacos: 2021), es una oportunidad para agradecer, estudiar y -hasta donde se pueda- discutir la obra de este profesor -de quien fui alumno- y ensayista -de quien me confieso lector- cuyo discurso produce una mezcla de placer intelectual, (des)acuerdos pol铆ticos y sobre todo un aprendizaje -siempre incompleto- sobre eso que el autor llama la 鈥渃r铆tica marxista鈥 (y freudiana) como proceso en constante actualizaci贸n. Alcanza con leer una Parte -sin alcanzar el Todo- de este volumen de 820 p谩ginas para adentrarse en el caracter铆stico lenguaje 鈥済r眉neriano鈥, cuya dial茅ctica del s铆ntoma se empe帽a en descubrir en la Parte una materialidad hist贸rica resistente una y otra vez escamoteada por el fetichismo del Todo, que se alza como la 煤nica realidad. La cr铆tica Gr眉ner -gran lector de Adorno- apunta a poner en crisis ese Todo como falsedad de lo real, para transformarlo en un Todo Abierto o Todo en proceso. Hay en el trabajo de Gr眉ner una direcci贸n inspiradora que apunta a hacer de la cr铆tica una pr谩ctica te贸rica orientada a desentra帽ar el proceso de expropiaci贸n pol铆tica subyacente a la trasmutaci贸n mercantil del lazo social.

01. La politizaci贸n de la Izquierda. Puede leerse en Lo s贸lido en el aire que Jean Paul Sartre llega a identificarse muy tard铆amente como 鈥渋ntelectual realmente politizado鈥. Lo hace reci茅n durante los acontecimientos del llamado mayo franc茅s, en el 鈥68, cuando ya era reconocido mundialmente como ejemplo de intelectual 鈥渃omprometido鈥. Antes del 68, Sartre se consideraba s贸lo un hombre de izquierda, posici贸n 茅tica de rebeld铆a que rechazaba la explotaci贸n y la injusticia, pero no un revolucionario. La politizaci贸n se da para 茅l como un pasaje de ese rechazo 茅tico a la praxis transformadora efectiva de las estructuras -capitalistas- dominantes. Ser de izquierda -concluye Gr眉ner- ser铆a, por tanto, situarse en ese pasaje que para Sartre supone un 鈥渁lza de masas鈥. La politizaci贸n del intelectual cr铆tico contempla entonces una dial茅ctica doble: la del individuo 茅tico tomado en una radicalizaci贸n colectiva, pero tambi茅n la del intelectual cuyo pensamiento es desbordado por una praxis que lo sostiene. Esta doble s铆ntesis de la politizaci贸n de izquierda se conecta en el libro de Gr眉ner con una cita de Le贸n Rozitchner: 鈥渃uando el pueblo no lucha la filosof铆a no piensa鈥. El llamado 鈥渋ntelectual cr铆tico鈥 ser铆a aquel que busca anticipar ese tr谩nsito -hoy m谩s bien empantanado- cuya eficacia lo desbordar铆a en su doble aspecto de proceso colectivo y de pasaje nunca del todo resuelto.

02. Placer de la cr铆tica. Desbordada -y a煤n empantanada-, aquella figura del 鈥渋ntelectual cr铆tico鈥 de la que se ocupa Gr眉ner, es ante todo, ir贸nica y no triste. Transcribo una frase sorprendente de Lo s贸lido: 鈥渉ay que desconfiar de los intelectuales que sufren鈥. El pensamiento cr铆tico no es pesimista. Es cierto que 茅l no puede por s铆 mismo transformar la realidad, pero no por eso deja de 鈥渁postar鈥 a la 鈥渓a movilizaci贸n de los conflictos鈥 existentes. El pensador cr铆tico no experimenta 鈥渁margura鈥 (Christian Ferrer, autor de un notable libro sobre Ezequiel Mart铆nez Estrada llamado La amargura met贸dica, no tiene porqu茅 diferir con Gr眉ner sobre esto: la amargura como 鈥渕茅todo鈥 no supone necesariamente la amargura del ensayista) sino una 鈥渦na cierta alegr铆a hedonista鈥 consistente en 鈥渉acer jugar la realidad contra s铆 misma鈥. Hay que desconfiar de los intelectuales desprovistos del goce de la enemistad, porque su sufrimiento no ser铆a sino un modo lamentoso de la aceptaci贸n.

03. Tesis 11. El 鈥渋ntelectual cr铆tico鈥 hace la 鈥渕铆mica鈥 de la praxis, puesto que criticar implica para 茅l convocar las fuerzas capaces de 鈥減oner en crisis鈥 la realidad y sus esquemas. Para derrumbar lo que el pensamiento pretende derrumbar, su lenguaje debe asumir la forma politizada de una plaza p煤blica. No se trata de la lucha contra una mentira que encubre una realidad, sino contra la realidad misma en tanto que ella tiene la forma real de una mentira. En tanto que pol铆tico en el pensamiento, el cr铆tico 鈥渁nticipa鈥, 鈥渁puesta鈥 y 鈥渉ace la m铆mesis鈥, pero carece de los recursos necesarios para alcanzar una eficacia transformadora. Su tr谩nsito pol铆tico 煤ltimo consiste en indagar los vestigios de aquella materialidad hist贸rica escamoteada. Tarea en la que Marx y Freud sobresalen como los grandes creadores de dispositivos pr谩cticos en torno al s铆ntoma. 驴Qu茅 hizo Marx estudiando la econom铆a pol铆tica burguesa sino descubrir en ella la ausencia de una Parte real que el Todo s贸lo pod铆a incluir invisibiliz谩ndola? La lectura sintom谩tica, que Althusser nos ense帽贸 a comprender como la practica te贸rica de Marx, alcanzaba as铆 el concepto cr铆tico de 鈥減lusval铆a鈥, cuyo principal efecto consist铆a en percibir la existencia de una materialidad hist贸rica escamoteada en la conversi贸n del trabajo humano en mercanc铆a (lo cual, dicho sea de paso, le permit铆a a Marx postular una pol铆tica, dado que el descubrimiento te贸rico de la plusval铆a hac铆a posible postular un sujeto proletario como condici贸n resistente de aquella materialidad hist贸ricamente escamoteada). La c茅lebre formula de Marx seg煤n la cual no se trata de 鈥渋nterpretar鈥 sino de 鈥渢ransformar鈥 el mundo, debe ser le铆da entonces -siguiendo a Gr眉ner- en toda su importancia epistemol贸gica: ya no es posible interpretar el mundo sino sobre la base de su transformaci贸n.

04. El olvido del elemento tr谩gico. Desconectada de la transformaci贸n, la interpretaci贸n se torna ideolog铆a dominante: adecuada percepci贸n del estado actual del mundo. Imposibilidad de 鈥(re)pensar lo pol铆tico鈥 como capacidad -o posibilidad efectiva- de revisar el lazo social. Si lo pol铆tico remite a una instancia 鈥渁ntropol贸gicamente originaria y socialmente fundadora鈥, la necesidad de (re)pensarlo sugiere que esa capacidad ha ca铆do en un largo olvido. Pero entonces es necesario aclarar que en Gr眉ner lo pol铆tico se opone casi punto por punto a la pol铆tica. Ah铆 donde lo pol铆tico, 鈥ontolog铆a pr谩ctica del conjunto de los ciudadanos鈥, elemento irreductiblemente conflictivo (y por tanto 鈥渢r谩gico鈥), la pol铆tica moderna aparece como una t茅cnica espec铆fica de gobierno de lo social o autonom铆a de lo pol铆tico. Si la tentativa revolucionaria del siglo XX se plante贸 la coincidencia entre lo pol铆tico y la pol铆tica -de modo tal que la toma del poder pol铆tico implicar铆a la capacidad de transformar la realidad-, nuestro presente neoliberal se caracteriza por un borramiento casi perfecto de lo pol铆tico (hiper mercantilizaci贸n del lazo social) sumado a una escandalosa  impotencia de la pol铆tica (incapaz de una gesti贸n t茅cnica de la reproducci贸n social). Doble o triple crisis de la democracia, entonces. Para decirlo con un razonamiento de Istv谩n M茅sz谩ros: la crisis irremediable de la gesti贸n capitalista del 鈥渟ocio-metaboslismo鈥 hace del capital una fuerza autodestructiva y de la 鈥渁utonom铆a pol铆tica鈥 una instancia formal, incapaz de producir efectos inclusivos o simplemente reparatorios. La incapacidad de 鈥(re)pensar lo pol铆tico鈥 revierte entonces en un problema actual de primera magnitud, porque la previsible decepci贸n pol铆tica, al ser capturada por la derecha reaccionaria, supone la apropiaci贸n 鈥渁ntipol铆tica鈥 de la cr铆tica por izquierda al propio neoliberalismo. Por lo que es preciso entender que la naturaleza de esta antipol铆tica reaccionaria no se agota en lo m谩s m铆nimo en su impugnaci贸n de tal o cual pol铆ticx, sino que apunta a una represi贸n completa del car谩cter revisable de las actuales relaciones sociales. En textos recientes, el psicoanalista Jorge Alem谩n ha escrito que no se constata una correlaci贸n causal estricta entre crecimiento de estas derechas extremas y las defecciones de los gobiernos llamados progresistas. Comparando situaciones no tan equivalentes como la de Argentina y Espa帽a, llega a la conclusi贸n de la existencia de un tipo de subjetivaci贸n reaccionaria global relativamente aut贸noma de las coyunturas locales. Esta hip贸tesis, cuyo m茅rito se localiza en admitir la impotencia actual de la pol铆tica (incluso de la llamada progresista), requiere ser le铆da a la luz del problema mayor se帽alado por Gr眉ner sobre la incapacidad de las izquierdas de 鈥(re)pensar lo pol铆tico鈥: ah铆 donde la pol铆tica se presenta como garant铆a de inclusi贸n, sin transformaci贸n del lazo social, s贸lo crece la desconfianza y el resentimiento respecto de toda ret贸rica no mercantil -es decir, meramente formal- de la igualdad.

05. Inconsciente pol铆tico. La cuesti贸n de la impotencia de la pol铆tica (y el correlato de la antipol铆tica reaccionaria) extrema la urgencia de (re)pensar lo pol铆tico. La idea de este (re)pensar que  Gr眉ner nos propone es la de un Marx pensado desde un Freud. Del mismo modo que la pr谩ctica anal铆tica puede captar el trabajo del inconsciente a partir de un lapsus, lo pol铆tico puede resultar visibilizado en ciertas crisis, como sucedi贸, por ejemplo, durante el 2001 argentino. Las formaciones del inconsciente pol铆tico constituyen el material fundamental para el gr眉neriano (re)pensar de lo pol铆tico. Es por relaci贸n a esos s铆ntomas que es posible agujerear el funcionamiento de la ideolog铆a (puesto que la ideolog铆a es para Gr眉ner la percepci贸n adecuada de los sujetos de la realidad tal y como funciona a partir de las relaciones dominantes de producci贸n). Por lo que el (re)pensar de lo pol铆tico requiere de un an谩lisis de las emergencias del inconsciente pol铆tico, de esa lucha de clases habitualmente disimulada o desplazada del saber consciente, relegada a una zona propiamente inconsciente desde la que no deja de retornar. Bajo el nombre de 鈥渕ovimientos sociales鈥 (鈥減iqueterxs鈥, 鈥渇eminismos鈥, etc) se juega, entonces, una partida decisiva en torno a la capacidad de revisi贸n del lazo social. Pero entonces, si coincidimos en que es en este reverso de la pol铆tica que persiste una conflictividad irresoluble que permite al pensamiento 鈥渃r铆tico鈥 (re)pensar lo pol铆tico, no creo que sea conveniente excluir bajo la imprecisa etiqueta del 鈥減ostestructuralismo鈥 la obra de pensadores que como Gilles Deleuze, F茅lix Guattari, Toni Negri, John Holloway o Paolo Virno,

han aportado una valiosa comprensi贸n en torno a lo pol铆tico en torno a cuestiones tan importantes como:

* las modalidades del mando del capital sobre el proceso de trabajo en el espacio global (en crisis):

* la pluralidad y heterogeneidad de sujetos que participan de lucha de clases tomada en su innegable pluralidad y heterogeneidad;

* la cr铆tica al partido de vanguardia en su conexi贸n interna con la cr铆tica al socialismo burocr谩tico, incapaz de percibir que la forma estado es ya un momento del capital;

*el rescatar del horizonte de lo com煤n en 茅pocas de bancarrota de los partidos comunistas y socialistas.

06. La periferia como m茅todo (y la revoluci贸n en el aire). En plena (crisis de la) globalizaci贸n capitalista, que para 芦nosotrxs latinoamericanos禄 -y tambi茅n para los africanos- comenz贸 en 1492, lo 鈥渃r铆tico鈥 en el pensamiento -leemos en Gr眉ner- consiste en colocar la periferia como m茅todo para recorrer la 鈥減aradoja bien conocida tanto para los marxistas -a trav茅s de la cuesti贸n de la plusval铆a- como para los psicoanalistas -a trav茅s de la cuesti贸n de la castraci贸n-, seg煤n la cual 鈥渟olo puede algo -ll谩mese mercado mundial o identidad sexual- parecer completo, precisamente porque 鈥渁lgo le falta鈥: solo puede parecer que el comercio internacional, el capital financiero, las comunicaciones y las unidades productivas est谩n 芦globalizadas禄, porque la fuerza de trabajo no lo est谩, ni podr铆a estarlo, dado que el capital necesita imperiosamente mantener niveles territorialmente diferenciados de extracci贸n de plusval铆a y excedentes, so pena de ca铆da catastr贸fica de la tasa de ganancia禄. Si leo adecuadamente lo que aqu铆 propone Gr眉ner, se tratar铆a de asumir que los conceptos cr铆ticos de 芦plusval铆a禄 y 芦castraci贸n禄 -Particulares resistentes a la universalizaci贸n abstracta- equivalen a una cierta asunci贸n de lo perif茅rico en tanto que Parte resistente al Todo como falsificaci贸n de lo real. Y por tanto la posici贸n perif茅rica har铆a constelaci贸n con el inconsciente pol铆tico en la cartograf铆a gr眉neriana de aquello que ya no puede ser la revoluci贸n, pero tampoco puede dejar de serlo puesto que como escribe Alejandro Horowicz en su admirable libro El hurac谩n rojo, la revoluci贸n (de la francesa a la rusa) ha sido la forma moderna de inscribir nuevas igualdades en el orden de la econom铆a y las instituciones. Renunciar a ella sin inventar nuevos modos de (re)pensar la pol铆tica equivaldr铆a no s贸lo a resignar futuras igualdades sino a declinar la defensa de las que a煤n sobreviven. Intuyo que esta fractura en el coraz贸n mismo del mundo de las izquierdas -la misma que hace decir que el 煤nico 鈥渟ujeto鈥 transformador que podemos concebir hoy es uno que anda en la 鈥渃uerda floja鈥- es lo que anima el gesto substractivo en el t铆tulo del libro. Ah铆 donde la frase de Marx y Engels dec铆a que 鈥渢odo lo s贸lido se desvanece en el aire鈥, Gr眉ner logra retener lo s贸lido en el aire poniendo en suspenso su desvanecimiento, como apuesta al eterno retorno de la cr铆tica marxista.   

La tecl@ e帽e




Fuente: Lobosuelto.com