February 25, 2022
De parte de SAS Madrid
166 puntos de vista

Tom谩s D铆az Ayuso, hermano de Isabel D铆az Ayuso, hizo negocio con la necesidad imperiosa que ten铆a el Gobierno de Madrid de conseguir mascarillas contra la COVID-19 en medio del caos, la escasez y el descontrol al principio de la pandemia. Aprovech贸 ese “mercado persa” que describ铆a la presidenta el 25 de marzo de 2020, poco antes de que se adjudicara el contrato que ha dinamitado al Partido Popular. Un contrato por el que un amigo de la familia 鈥揷on la “intermediaci贸n” del hermano de Ayuso鈥 vend铆a a la Comunidad supuestas mascarillas FFP2-FFP3 que acabaron siendo el modelo chino KN-95.

Entre marzo y abril de 2020 la Comunidad de Madrid firm贸 numerosos contratos sin publicidad para adquirir material sanitario. La urgencia mandaba y no hab铆a tiempo para controles. De esos fondos p煤blicos gastados en medio del desbarajuste, el provecho econ贸mico de Tom谩s D铆az Ayuso fue de 55.000 euros m谩s IVA, seg煤n su hermana. Pablo Casado elev贸 esa cifra a los 286.000 euros. Ninguno ha presentado p煤blicamente pruebas documentales sobre sus c谩lculos. Ella present贸 una factura a Priviet por esa cantidad, pero se neg贸 a mostrar otras tres con la misma sociedad alegando que no ten铆an relaci贸n con las mascarillas.

Entre las adjudicaciones m谩s caras

Alrededor de la fecha del acuerdo con Priviet Sportive SL que permiti贸 al hermano de Isabel D铆az Ayuso embolsarse, en todo caso, decenas de miles de euros, la Comunidad de Madrid cerr贸 m谩s de un decena de encargos para comprar mascarillas, seg煤n los datos de su portal de contrataci贸n. El acuerdo con Daniel Alc谩zar, amigo de la familia D铆az Ayuso, se sit煤a entre las m谩s costosas de las grandes adquisiciones en esos d铆as. Vendi贸 cada mascarilla de su lote de 250.000 unidades a 5 euros. A pesar de que el contrato especificaba que el modelo adquirido era FFP2-FFP3, Madrid recibi贸 KN95.

En esas semanas, Helianthus Medical se adjudic贸 un contrat贸 de 400.000 mascarillas FPP2 a 5,88 euros. La diferencia es que su expediente indicaba una “entrega inmediata”, mientras que el de Priviet ten铆a un plazo diferido, ya que la conformidad a la oferta es de 25 de marzo 鈥損osteriormente modificado a 1 de abril鈥 y la fecha de entrega consignada es el 10 de abril 鈥揳unque acabaron llegando en dos lotes el 17 y el 20 de abril鈥.

Tambi茅n se firm贸 un contrato, aunque de volumen bastante inferior de 100.000 mascarillas FPP2-FPP3 a 6,5 euros con la sociedad Palex Medical. Hubo otros encargos m谩s caros en cuanto al precio por unidad, pero con lotes muy inferiores de 1.000 o 2.000 mascarillas. El precio por unidad m谩s elevado al inicio de la pandemia fue de 10,7 euros pagados a Biogen Diagn贸stica SL, pero por un lote de 5.000 mascarillas FFP3, las m谩s eficaces.

En cuanto a las KN-95, las que finalmente recibi贸 Madrid de acuerdo con los albaranes de entrega, a pesar de que el contrato consignaba otro modelo, en el portal de la contrataci贸n encontramos una compra en esas semanas a la empresa Iturri SA, por 320.000 mascarillas KN-95 y FFP2 a 2,95 euros. Ya en junio, una compra del modelo KN-95 de 390.000 unidades se pag贸 a 1,95 euros.

El “mercado persa” de China

En la 茅poca en la que la Consejer铆a de Sanidad del Gobierno de Isabel D铆az Ayuso daba “conformidad a la oferta presentada por la entidad Priviet Sportive SL” para pagar 1,5 millones de euros por mascarillas, la presidenta de Madrid se quejaba del caos que reinaba en China a la hora de comprar material: “Cuando decimos que es un mercado persa es tal cual. Cada ma帽ana abren los mercados y cada ma帽ana llega alguien a comprar los lotes y como no lo compres ese d铆a, lo pierdes. Y todo el proveedor, todos lo contactos vuelven a empezar de cero”, argumentaba D铆az Ayuso.

El estallido inicial de la pandemia en China descalabr贸 por completo el mercado internacional de las mascarillas. De repente, el gran fabricante mundial se dio cuenta de que no ten铆a suficientes para su propia poblaci贸n. Y pr谩cticamente arras贸 con las existencias del planeta: “import贸 en un mes 2.000 millones de unidades, el equivalente a 75 d铆as de producci贸n mundial”, recuerda Bel茅n Tarrafeta, experta en acceso a medicamentos. Para cuando la enfermedad lleg贸 a Europa la necesidad de elementos de protecci贸n para los sanitarios 鈥揺n un primer momento ni siquiera se pensaba en la poblaci贸n general鈥 los convirti贸 en una mercanc铆a preciada y muy dif铆cil de conseguir.

Con semejante ascenso de la demanda, la producci贸n en China se multiplic贸 sin control: “Entre febrero y abril el n煤mero de fabricantes llega a 867 y m谩s de 100.000 peque帽os talleres, la mayor铆a no homologados”, describ铆a Tarrafeta ya en 2020. Esto desbord贸 los controles. En el pa铆s asi谩tico, como en Europa, ciertos productos sanitarios 鈥揳unque pasen controles de calidad鈥 dependen para comercializarse de una autocertificaci贸n, una especie de declaraci贸n de buena fe del fabricante.

Ese detalle, en un momento de caos, cre贸 un ecosistema en el que el fraude camp贸 a sus anchas. Sobre todo en modelos como las KN95 鈥搇a nomenclatura asi谩tica鈥 que fueron las que primero requiri贸 el mercado: “En un primer momento todos quer铆an fabricar KN95”, recuerda un trabajador del Ministerio de Sanidad. Por eso Europa decidi贸 permitir su importaci贸n y homolog贸 de emergencia ese modelo con las FFP2 occidentales. “Hubo tant铆simos problemas con la calidad de las mascarillas. Se falsificaban certificaciones de todo tipo”, explica Tarrafeta.

Ausencia de verificaciones

En Espa帽a las verificaciones generales a la hora de contratar se relajaron durante los primeros meses de la pandemia. El Tribunal de Cuentas ha informado, por ejemplo, de que, de los 118 contratos de emergencia fiscalizados a los ayuntamientos de mas de 300.000 habitantes, solo el 22% hab铆a contado con la comprobaci贸n de que el contratista ten铆a la solvencia profesional o t茅cnica para hacer el encargo. En el caso de Priviet, no contaba con ning煤n tipo de experiencia en la comercializaci贸n de material sanitario.

Tambi茅n ha constatado que un buen n煤mero de entidades estatales como la Agencia de Administraci贸n Tributaria, el Banco de Espa帽a, el Consejo de Seguridad Nuclear o el Museo del Prado no llevaron a cabo, en muchos casos, ese tipo de visado.

El estado de alarma, el “mercado persa” y la contrataci贸n de emergencia facilitaron que se pudiera firmar un contrato as铆: r谩pido y sin tener que comprobar demasiado qui茅n lo llevar铆a a cabo. La tramitaci贸n de urgencia da manos libres a las administraciones. Suspende los “principios de la contrataci贸n p煤blica”, seg煤n detalla el Tribunal de Cuentas.

Esta modalidad excepcional significa que el contratador, como un ayuntamiento, un ministerio o el Gobierno de Madrid, puede saltarse la libre competencia, la elecci贸n de la oferta m谩s ventajosa, la transparencia o “la igualdad de trato entre licitadores”, explica el auditor estatal.

Tambi茅n permiti贸 que entraran en Espa帽a productos que no estaban debidamente certificados y no contaban con la calidad adecuada. “Llegaron a retirarse varios lotes, por denuncias o por controles aleatorios. La mayor铆a por no contar con los permisos necesarios”, se帽ala un portavoz de la Agencia Espa帽ola del Medicamento. Semanas m谩s tarde, cuando Isabel D铆az Ayuso compr贸 otro cargamento de mascarillas KN-95 para entregar una a cada madrile帽o con tarjeta sanitaria, un an谩lisis del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo comprob贸 que el filtrado era tan deficiente que dejaba pasar casi un 40% de las gotas m谩s peque帽as o aerosoles. 

Tarrafeta se帽ala que instituciones como Naciones Unidas se encargan de evaluar en laboratorios independientes la calidad de los productos cuando tiene dudas. En ese momento, a la escasez se sumaba la entrada en escena de proveedores desconocidos y comerciales que aprovechaban sus contactos con China para conseguir ventas aunque no supieran nada sobre estos productos sanitarios.

En esas circunstancias fue c贸mo Priviet Sportive, la sociedad que posee Daniel Alc谩zar, accedi贸 a un contrato tramitado con el procedimiento de “emergencia”, es decir, adjudicado a dedo, para obtener material de protecci贸n destinado al hospital de campa帽a del recinto ferial de IFEMA.

Un contrato ‘desconocido’ firmado por cargos de Ayuso

Isabel D铆az Ayuso dijera la semana pasada que del contrato de Priviet Sportive y el ingreso econ贸mico de su hermano se enter贸 “en G茅nova”. “Ni mi Gobierno ni yo hemos intervenido para adjudicar ni ese ni ning煤n otro contrato a nadie de mi entorno”, declar贸.

La presidenta sostiene que su hermano hizo los tr谩mites para conseguir y trasladar ese material desde China y le cobr贸 55.000 euros a Priviet Sportive que le cobr贸, a su vez, 1,5 millones a la Comunidad de Madrid: “La factura fue por gestiones para la compra de mascarillas en China vendidas a la Comunidad de Madrid”.

Es decir, Isabel D铆az Ayuso ha afirmado que su hermano hizo las gestiones y se llev贸 dinero para que la empresa a nombre de un amigo de su familia cumpliera una adjudicaci贸n a dedo asignada por el Gobierno de la Comunidad de Madrid gracias a una situaci贸n de emergencia y por la que ingresar铆a 1,5 millones de euros p煤blicos.

En realidad, la resoluci贸n que ordena la ejecuci贸n de emergencia de la contrataci贸n con Priviet Sportive est谩 firmada por la que era viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Consejer铆a de Sanidad, Ana D谩vila-Ponce de Le贸n, nombrada el 24 de septiembre de 2019 por un decreto firmado por el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero y la presidenta regional Isabel D铆az Ayuso.

D谩vila-Ponce de Le贸n dej贸 la Consejer铆a de Sanidad en septiembre de 2020. En noviembre de aquel a帽o se incorpor贸 a la comisi贸n de investigaci贸n en la Asamblea de Madrid sobre la gesti贸n de las residencias de ancianos durante la primera ola de COVID-19. La comisi贸n se puso en marcha porque el PP no ten铆a mayor铆a parlamentaria (el Gobierno estaba sustentado por la coalici贸n con Ciudadanos y el apoyo de la ultraderecha de Vox). Tras la amplia victoria del PP en las elecciones auton贸micas adelantadas de mayo de 2021, esa investigaci贸n desapareci贸. La exviceconsejera sigue como diputada regional popular.

Adem谩s, la memoria justificativa en la que se sustenta esa resoluci贸n y la conformidad a la oferta estaban realizadas, seg煤n su expediente, por la Direcci贸n general de Procesos Integrados de Salud inscrita en el Servicio Madrile帽o de Salud (SERMAS) y cuyo responsable en ese momento, Manuel 脕ngel de la Puente Andr茅s tambi茅n fue nombrado por el consejero Ruiz Escudero y rubricado por Isabel D铆az Ayuso.

El 20 de mayo de 2020 el consejero Enrique Ruiz Escudero dio cuenta en el Consejo de Gobierno presidido por Isabel D铆az Ayuso de las resoluciones de emergencia realizadas para adquirir material sanitario. El secretario general de Consejo certific贸 que el Gobierno quedaba “enterado” de ello. El primer expediente de la lista era el de Priviet Sportive.

Enlace relacionado ElDiario.es (24/02/2022).




Fuente: Sasmadrid.org