November 26, 2020
De parte de Peri贸dico El Roble
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No son noticias de tapa ni se viralizan r谩pidamente, pero las tomas de tierras son una situaci贸n que, con sus altibajos, se reeditan todos los a帽os. Generalmente en las inmediaciones o las afueras de los grandes conglomerados urbanos, sea en Buenos Aires, Rosario, C贸rdoba o Mendoza. Las tomas de tierras son un indicador sostenido de una necesidad urgente: la de vivienda digna. 

A veces familias enteras en situaci贸n de calle o que ya no pueden pagar el alquiler, a veces una parte de ella que se instala tanteando el terreno para que luego se sume el resto escapando del hacinamiento, a veces mam谩s con ni帽es escapando a la violencia de g茅nero. En cualquier caso, la urgencia motoriza acciones desesperadas, nada f谩ciles y mucho menos c贸modas. Implica enfrentar el fr铆o, la lluvia, las patotas, la polic铆a, la falta de servicios y, sobre todo, la incertidumbre de poder permanecer y avanzar en el loteo y urbanizaci贸n de los terrenos tomados.

Este a帽o la situaci贸n se vio agravada y profundizada por la pandemia. La ca铆da del empleo y la imposibilidad de hacer changas hicieron las urgencias m谩s agudas y, por lo tanto, no sorprende que las tomas sigan emergiendo. Este es el marco no solo de la recuperaci贸n enorme de tierras en Guernica por m谩s de 2500 familias, sino de las tomas en Moreno (Cuartel Quinto, Malaver, La Reja), La Matanza (Ciudad Evita, Rafael Castillo, Gonzalez Cat谩n), La Plata, San Fernando, Escobar, Bah铆a Blanca, por mencionar algunas.

Pero hay algo m谩s que aparece frente a la urgencia, y es el problema de lo verdaderamente importante. Tanto desde la perspectiva de quienes sostenemos la necesidad de una transformaci贸n profunda de la sociedad y la inviabilidad del capitalismo, como de sus defensores, lo que se discute -m谩s o menos solapadamente- es la propiedad privada. De un lado podemos simplificar diciendo que si hay necesidad de vivienda digna y hay tierra ociosa (incluso miles de casas desocupadas), se trata sencillamente de redistribuir. 鈥淎 cada cual seg煤n su necesidad鈥 dice la vieja premisa de verdadera justicia social. Del otro lado, hay una preocupaci贸n rabiosa de que no se avance sobre la sagrada propiedad privada. Los medios, el gobierno, la oposici贸n y, por ende, el sentido com煤n fascistoide, se ocupan de criminalizar y atacar los movimientos de tomas de tierras. Con un discurso preocupado por la soluci贸n 鈥減ac铆fica鈥 o con una l铆nea m谩s dura, es el Estado demostrando su contenido de clase: lo que tiene due帽o -aunque sea dif铆cil demostrarlo-, no importa que est茅 desocupado hace d茅cadas, no puede ser usurpado. Porque un triunfo en Guernica hubiese significado un espaldarazo para esas otras muchas tomas. Porque si hoy es la tierra, ma帽ana pueden ser f谩bricas鈥

Pero el gobierno de Fernandez y Kicillof se juegan algo m谩s. Es un caudal pol铆tico de apoyo que todav铆a ve con expectativas al Frente de Todos como herramienta para imponerse a 鈥渓a derecha鈥. Entonces lo que en Guernica se mostraba como predisposici贸n a negociar, en la toma de Bibiana en Moreno, de Ciudad Evita en La Matanza, o barrio Stone en Escobar, la polic铆a, la patota parapolicial reprimen y desalojan a las familias. Es cierto que por su magnitud y por el nivel de organizaci贸n de la resistencia la toma de Guernica era la m谩s importante, pero llev谩ndose todas las luces de las c谩maras se dejaba en la oscuridad lo que pasa en decenas de otros lugares: la represi贸n a la urgente necesidad de la vivienda; y se deja entre sombras la lucha por lo importante, que es que los derechos a la vivienda (a la salud, a la educaci贸n, al trabajo. Este es el significado de la represi贸n y desalojo en Guernica, pese al discurso 鈥渘egociador鈥, la orientaci贸n del gobierno fue clara: 鈥渁c谩 estamos, no se preocupen, defendemos la propiedad privada鈥.

Por Facundo Anarres.




Fuente: Periodicoelroble.wordpress.com