April 26, 2021
De parte de Nodo50
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Apareci├│ ayer [15 de abril] en The New York Times, The Washington Post, y The Wall Street Journal (y por lo que yo s├ę, acaso en otros diarios tambi├ęn), un anuncio de dos p├íginas con el titular “Defendemos la democracia”, que expresaba el apoyo de los firmantes al derecho al voto y su oposici├│n a “medidas que restrinjan o impidan a cualquier votante con derecho a serlo la oportunidad igual y justa de depositar su sufragio”. Es decir, al torrente de proyectos de ley de supresi├│n del voto que los republicanos han introducido en casi todas las c├ímaras legislativas de los estados y que han promulgado en Georgia.

La largu├şsima lista de firmantes, que llena las dos p├íginas en letra peque├▒a, empieza con grandes empresas, y sigue con particulares, luego bufetes de abogados y finalmente organizaciones sin ├ínimo de lucro. Entre las grandes empresas est├ín Airbnb, Alphabet (el nombre bonito de Google), Amazon, Apple, Bank of America, Berkshire, BlackRock, Facebook, Ford y GM, Goldman Sachs, Lyft (pero no Uber), Starbucks, Target (pero no Walmart), Twitter, Wells Fargo, y acaso cien m├ís.

Las ├║nicas grandes empresas de esta largu├şsima lista que est├ín sindicalizadas, son sus dos empresas automovil├şsticas y sus dos l├şneas a├ęreas, American y United, y las cuatro tienen sindicatos desde hace mucho tiempo. El firmante Levi Strauss estuvo sindicalizado en varios momentos de su larga historia, pero hoy pr├ícticamente toda su producci├│n se elabora fuera.

De modo que si una cosa que queda clara de esta largu├şsima lista es que el compromiso con la democracia de la Norteam├ęrica empresarial no se extiende desde luego a sus propios negocios (si GM, Ford y las l├şneas a├ęreas se hubieran fundado durante los ├║ltimos cuarenta a├▒os, casi con toda seguridad carecer├şan tambi├ęn de sindicatos). Al evitar, eludir o pura y simplemente aplastar todos y cada uno de los intentos de los trabajadores de tener voz en los asuntos de sus empresas formando un sindicato, pr├ícticamente todas nuestras empresas principales han dejado claro que se gestionar├ín sobre los principios tradicionalmente autocr├íticos que han puesto en pr├íctica desde hace mucho tiempo. Como sin duda no ignoran ustedes, Amazon acaba de debelar los esfuerzos de sus empleados de Alabama por formar un sindicato, y el oto├▒o pasado Lyft financi├│ con ├ęxito una propuesta de consulta en California que permiti├│ a la empresa abdicar de toda responsabilidad sobre los salarios y condiciones de trabajo de sus conductores y frustrar cualquier intento por parte de estos de formar un sindicato.

Pero la inclusi├│n m├ís indignante de la lista se encontraba en la categor├şa de los bufetes de abogados. Ah├ş, entre todos los bufetes destacados, pr├ícticamente, del pa├şs ÔÇö una lista que inclu├şa a Gibson Dunn, Covington & Burling, Davis Polk, Paul, Weiss, Sidley Austin, etc. etc.ÔÇö estaba el bufete de Morgan, Lewis & Bockius. En la profesi├│n legal, ese bufete puede ser conocido por toda una serie de cosas, pero para un p├║blico m├ís amplio, o al menos para esa parte de un p├║blico m├ís amplio que apoya a los trabajadores, Morgan Lewis es conocida por ser la firma a la que han de dirigirse aquellas empresas que quieren liquidar un sindicato o impedir que se cree. Morgan Lewis suministra instrucciones e instructores en todas las modalidades legales con las que un patrono puede intimidar a los trabajadores y explica en detalle tambi├ęn qu├ę formas son ilegales (y a buen seguro explica en detalle asimismo qu├ę nimias son las penas para esas ilegalidades).

De manera que dos hurras por el apoyo de los poderes econ├│micos del pa├şs a la democracia y el derecho al voto, y un gran abucheo por su feroz oposici├│n a cualquier forma de democracia en su propio seno.

 




Fuente: Sinpermiso.info