July 14, 2021
De parte de La Haine
191 puntos de vista


El director de ‘Haiti Libert茅’ sospecha que algunas de las familias m谩s ricas de Hait铆 contrataron a los atacantes para adelantarse a una posible revoluci贸n

Durante la madrugada del 7 de julio, horas antes de la primera luz, nueve veh铆culos todoterreno llegaron a la casa del presidente haitiano Jovenel Mo茂se en las afueras de Puerto Pr铆ncipe. Mo茂se llevaba aferrado a la presidencia desde febrero, provocando manifestaciones semanales de miles de haitianos que le acusaban de corrupci贸n, especialmente en relaci贸n con Petrocaribe, un programa por el que Venezuela proporcionaba a Hait铆 petr贸leo por valor de miles de millones de d贸lares y financiaci贸n destinada a apoyar el desarrollo.

Lo que no lograron meses de protestas populares, lo llev贸 a cabo en minutos una peque帽a banda de presuntos mercenarios. Afirmando ser agentes de la Agencia Antidroga de EEUU (la DEA, que mantiene una presencia en Hait铆 para asistir en las operaciones antinarc贸ticos), el grupo entr贸 en la casa y mat贸 al presidente.

El asesinato de Mo茂se se produce en medio de un creciente fervor revolucionario en Hait铆. Las manifestaciones populares contra la corrupci贸n, que contaban con el apoyo de los opositores burgueses del anterior presidente, han dado paso m谩s recientemente a fuerzas abiertamente radicales, como las que rodean a Jimmy “Barbecue” Cherizier. Cherizier, expolic铆a reconvertido en jefe de vigilantes aut贸nomos, ha tratado de unir a los numerosos grupos armados de defensa de la comunidad de Hait铆, e incluso a las bandas criminales, bajo la bandera de las “Fuerzas Revolucionarias de la Familia G-9 y Aliados”, con el fin de derrocar al Estado por completo. Su base est谩 en los barrios de emergencia de Hait铆, donde millones de antiguos campesinos forman ahora un “lumpenproletariado” de trabajadores desempleados.

Aunque se desconoce qui茅nes est谩n detr谩s del asesinato de Mo茂se, el editor de Hait铆 Libert茅, Kim Ives, dice a Jacobin que cree que el complot puede ser un intento de hacer retroceder la marea revolucionaria, y tal vez incluso traer a los marines estadounidenses. El colaborador de Jacobin, Arvind Dilawar, habl贸 con Ives sobre el asesinato, sus posibles patrocinadores y la posibilidad de una intervenci贸n militar estadounidense. Su conversaci贸n ha sido editada para mayor claridad y brevedad.

驴Qu茅 ocurri贸 en Hait铆 el 7 de julio?

Hab铆a una banda de mercenarios con nuevos veh铆culos Nissan Patrol. Est谩 claro que conoc铆an la disposici贸n del complejo presidencial, donde viv铆a Mo茂se. Est谩 claro que estaban bien financiados y preparados. Fue una operaci贸n muy sofisticada.

驴Qui茅n ten铆a el dinero para hacer eso? 驴Y qui茅n querr铆a hacerlo?

La hip贸tesis de trabajo de Hait铆 Libert茅 es que los mercenarios, m谩s que probablemente, fueron contratados por una o un consorcio de las familias burguesas que se oponen a Mo茂se. Reginald Boulos es uno de ellos. Dimitri Vorbe es otro. Hay varios m谩s que estaban descontentos con Mo茂se.

Si esta hip贸tesis es correcta, su miedo es a la sublevaci贸n que est谩 surgiendo en los vastos barrios de chabolas de Hait铆, donde el lumpenproletariado se est谩 organizando en bandas armadas, que ahora han jurado llevar a cabo una revoluci贸n contra la burgues铆a y “el sistema podrido”, como lo llaman en Hait铆.

Las bandas est谩n dirigidas por Cherizier, un antiguo polic铆a con ganas de hacer algo, que se ha radicalizado por su desgracia y sus traiciones, no s贸lo por parte de la direcci贸n de la polic铆a, sino tambi茅n de la oposici贸n burguesa y de Mo茂se. As铆, defiende a estos “desdichados de la tierra”, como los llamaba Franz Fanon, a este gran n煤mero de personas esencialmente desarraigadas.

Hace cincuenta a帽os, la sociedad haitiana era una sociedad mayoritariamente rural y campesina. Pero en los 煤ltimos treinta y cinco a帽os, desde la ca铆da del dictador Jean-Claude Duvalier, las reformas neoliberales promovidas por Washington en Hait铆 -el dumping del excedente de alimentos, desde la harina hasta el arroz y el aceite- han diezmado la agricultura haitiana. El resultado es que millones de campesinos se han arruinado y se han trasladado a las ciudades para engrosar las filas de este enorme lumpenproletariado.

La burgues铆a est谩 absolutamente aterrorizada por esta revoluci贸n. Justo esta semana pasada, Cherizier dijo: “Vamos a entrar en sus bancos, sus concesionarios de autom贸viles, sus tiendas de comestibles, y tomar lo que es nuestro”. La burgues铆a no ten铆a ninguna protecci贸n de Mo茂se. No ten铆a ninguna autoridad estatal. Estaba totalmente aislado, pero se negaba a irse. As铆 que creo que tuvieron que sacarlo.

Reginald Boulos es uno de los hombres m谩s ricos de Hait铆 y el m谩s enfrentado a Mo茂se. Creo que ha huido del pa铆s. Ten铆a una orden de arresto en su contra, lo que tambi茅n puede haber motivado su apoyo a una unidad de mercenarios para matar a Mo茂se. Sin embargo, puede haber requerido m谩s dinero del que una sola familia podr铆a haber proporcionado. Es posible que haya habido una combinaci贸n de familias involucradas. Esto es lo que ha sucedido en golpes anteriores, como el que se dio contra el ex presidente Jean-Bertrand Aristide: b谩sicamente, se hizo una colecta entre la burgues铆a y se recaudaron decenas de miles de d贸lares para financiar el golpe de 1991.

Hoy vemos que el presidente Iv谩n Duque de Colombia -quiz谩s el presidente m谩s reaccionario del continente sudamericano- est谩 proponiendo que la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) intervenga en Hait铆, de la misma manera que intervino en la Rep煤blica Dominicana, vecina de Hait铆, en 1965. La OEA puede conseguir que los presidentes reaccionarios, como Jair Bolsonaro en Brasil y Duque y en algunos otros pa铆ses como Honduras, den algunos soldados. Pero al igual que para la Rep煤blica Dominicana en 1965, la columna vertebral principal de esa fuerza de la OEA ser铆an los marines estadounidenses.

驴Qu茅 es, en su opini贸n, lo que deja claro que el asesinato no estaba relacionado con el movimiento revolucionario sino que era un intento de cortarlo?

Fue muy caro. Llegaron en, como he dicho, nueve veh铆culos Nissan Patrol nuevos. Est谩 claro que hab铆an dedicado mucho tiempo a planificar su ejecuci贸n. Y eran mercenarios extranjeros. No era algo que pudiera hacer el lumpenproletariado de las ciudades.

Podr铆a considerarse si fuera una banda haitiana de hombres o mujeres la que llevara a cabo el ataque. Tal vez se podr铆a decir: “驴Esto viene de uno de los grupos de vecinos armados de Puerto Pr铆ncipe?” Pero estos eran extranjeros, al parecer, que hablaban espa帽ol, hablaban ingl茅s y se hac铆an pasar por la DEA.

Esto no encaja en absoluto con el modus operandi de las fuerzas revolucionarias que crecen en las barriadas de Hait铆. Esto parece m谩s bien una unidad mercenaria, muy parecida a los mercenarios que fueron contratados hace dos a帽os para robar 80 millones de d贸lares del Fondo de Petrocaribe del Banco Central de Hait铆.

Esto es m谩s o menos t铆pico de lo que la burgues铆a har铆a. Simplemente contratan la potencia de fuego y el m煤sculo que necesitan, de la misma manera que contrataron matones del lumpenproletariado en el pasado para llevar a cabo su trabajo sucio. Pero Cherizier dice: “Ya no trabajamos para ustedes, no vamos a hacer su trabajo sucio”. Y as铆 tuvieron que buscar en el extranjero.

Algunas de las coberturas del asesinato casi han hecho parecer que era una consecuencia de la “violencia de las bandas”. 驴Qui茅nes son esas bandas? 驴Cu谩les son sus objetivos? 驴En qu茅 se diferencian de nuestra concepci贸n de las pandillas aqu铆 en EEUU?

La dictadura de Duvalier ten铆a una gran banda llamada Tonton Macoute, los Voluntarios para la Seguridad Nacional, que era esencialmente una fuerza paramilitar utilizada para salvaguardar y salvaguardar los intereses de la familia Duvalier. Eran los ojos, los o铆dos y los pu帽os del r茅gimen, y custodiaron muy eficazmente ese poder durante tres d茅cadas.

Pero despu茅s de que Jean-Claude Duvalier huyera del pa铆s en 1986, los Tonton Macoute se convirtieron en agentes libres y empezaron a acosar a los barrios populares. Sol铆an pavonearse, sacudiendo descaradamente a la gente, tomando lo que quer铆an de una tienda, escogiendo a cualquier mujer con la que quer铆an acostarse… todo tipo de abusos que los hicieron infames.

Cuando los Tonton Macoute pasaron a ser agentes libres tras la marcha de Duvalier, los barrios populares de Hait铆 crearon lo que se llam贸 brigadas de vigilancia. Esas brigadas de vigilancia empezaron sobre todo como un grupo que golpeaba cacerolas y dem谩s para ahuyentar a los merodeadores, pero poco a poco se armaron y fueron contratados por la burgues铆a para vigilar sus f谩bricas o sus casas o sus tierras. Con el tiempo, pasaron del trabajo defensivo al ofensivo: “Tengo un rival all铆 que tiene una gasolinera que compite con la m铆a. Ve a quemarla”.

A medida que la lucha pol铆tica en Hait铆 se agudizaba, las bandas pasaron a ser utilizadas tambi茅n para todo tipo de delitos pol铆ticos: asesinatos y dem谩s. Con el paso de los a帽os, esto se convirti贸 en una guerra entre bandas que trabajaban para la burgues铆a y otras que trabajaban para, por ejemplo, el gobierno de Lavalas de Aristide, que estaba en cierto antagonismo con la burgues铆a. En consecuencia, las batallas eran muy pol铆ticas.

Avancemos hasta 2019, 2020, 2021, y la autoridad del Estado se ha reducido a casi nada. El gobierno de Mo茂se es ileg铆timo, es vilipendiado por su corrupci贸n y su represi贸n. Los barrios de chabolas, y las bandas que los habitan, est谩n haciendo negocio por s铆 mismos, principalmente mediante el secuestro. El secuestro es a menudo de gente pobre, de la poblaci贸n, bastante indiscriminado y bastante aleatorio, y a veces muy mortal. Aunque se pague un rescate, la v铆ctima, el reh茅n, el secuestrado, es asesinado. Se convirti贸 en un terror y un trauma total para la sociedad haitiana.

Entra Cherizier, un polic铆a de una unidad de 茅lite de la Polic铆a Nacional de Hait铆 llamada UDMO, la Unidad Departamental de Mantenimiento del Orden. En noviembre de 2017, recibi贸 la orden de la c煤pula policial de reunir un equipo de diez personas de la comisar铆a que comandaba en Cit茅 Soleil para llevar a cabo una redada contra las bandas de la zona de Martissant.

Se produjo una dram谩tica batalla entre polic铆as y pandilleros. Varios pandilleros murieron, y quiz谩 tambi茅n algunos civiles. No est谩 claro qu茅 pas贸 exactamente. La direcci贸n de la polic铆a dijo: “Oh, no, esto fue una operaci贸n de p铆caros, fue Cherizier quien lo hizo”. Lo colgaron, lo convirtieron en el chivo expiatorio. Esto inici贸 inmediatamente su radicalizaci贸n. Empez贸 a ver que esa fuerza a la que se hab铆a dedicado tanto lo estaba traicionando y tratando de utilizarlo para encubrir sus propias meteduras de pata.

Despu茅s de eso, Cherizier volvi贸 a su barrio, que estaba plagado de estos secuestradores y violadores. Fue con sus compa帽eros de la UDMO a estas bandas y les dijo: “Escuchad, chicos, ten茅is una opci贸n: pod茅is dejar lo que est谩is haciendo, pod茅is abandonar la zona, o os vamos a matar”. Y huyeron, la mayor铆a de estos pandilleros. Se fueron a otras partes de la ciudad.

As铆 que Cherizier empez贸 a tener fama de brigada de vigilancia con esteroides. Era muy serio, un tipo de ley y orden. Empez贸 a crearse una reputaci贸n y a entablar relaciones con algunos de los poderes de la oposici贸n, como la burgues铆a que se opon铆a a Mo茂se.

Pero Cherizier tambi茅n empez贸 a entrar en conflicto con ellos. Por ejemplo, Boulos le pidi贸 que quemara un concesionario Toyota al que su gente en el barrio hab铆a dado m谩s o menos protecci贸n y cuidado durante mucho tiempo. Esto le sorprendi贸 mucho. Empez贸 a agriarse tambi茅n con estas figuras burguesas de la oposici贸n.

Cherizier empez贸 a ver que todo estaba podrido, no s贸lo la polic铆a, no s贸lo el gobierno, sino tambi茅n la oposici贸n, la burgues铆a. Se radicaliz贸 cada vez m谩s y vio que hay que cambiar, como dice ahora, todo el sistema podrido y apestoso, que est谩 podrido de la cabeza para abajo. B谩sicamente lanz贸 este movimiento para llevar a cabo una revoluci贸n, como 茅l la llama, contra las doce familias que gobiernan Hait铆.

驴Cree que el asesinato de Mo茂se forzar谩 las elecciones presidenciales que 茅l estaba retrasando?

No. El asesinato tiene por objeto llevar al poder a un presidente que cumpla las 贸rdenes de la burgues铆a. La oposici贸n, dominada por la burgues铆a, lleva tiempo pidiendo un gobierno de transici贸n, y ahora quiz谩 lo consiga.

La gran pregunta es: 驴hay alguien que tenga suficiente poder o respaldo o simpat铆a del pueblo para llevar a cabo una reorganizaci贸n del Estado? 驴Existe un presidente, un primer ministro y un jefe de polic铆a que tengan la fuerza, la inteligencia y los medios suficientes para detener este levantamiento de las barriadas? Lo dudo mucho.

As铆 que eso significa que probablemente van a tener que recurrir al plan B, que es la intervenci贸n militar extranjera. Ah铆 es donde entran Duque y la OEA. La burgues铆a va a estar muy contenta de verlos ah铆 para velar por sus intereses, que son pr谩cticamente concomitantes con los intereses empresariales de EEUU. En muchos casos, son representantes de corporaciones estadounidenses y, en algunos casos, incluso ciudadanos estadounidenses.

Creo que este asesinato fue esencialmente para preparar el escenario para la represi贸n, para la destrucci贸n del movimiento del G9, y, si es necesario, para traer una fuerza militar extranjera, la cuarta en el 煤ltimo siglo.

jacobinlat.com




Fuente: Lahaine.org