June 4, 2021
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El informe, presentado ayer por sus autoras, pone el foco en las violaciones de derechos que sufren las temporeras migrantes en la recogida de los frutos rojos, incluyendo la violencia sexual, y aporta propuestas para transformar esta situaci贸n que aglutina varias discriminaciones: por ser temporeras, por ser migrantes, por ser mujeres

Madrid, 03 jun. 21. AmecoPress.- Los derechos humanos de las mujeres migrantes temporeras en Andaluc铆a es el t铆tulo del informe elaborado por Carolina Jim茅nez, Cristina Mar铆a Zamora y Violeta Doval, de WILPF Espa帽a, que indaga sobre la situaci贸n de las jornaleras migrantes en la recogida de frutos rojos en Andaluc铆a, especialmente aquellas contratadas en origen para cada campa帽a. El informe fue presentado ayer por sus autoras.

La investigaci贸n revisa c贸mo es el proceso de contrataci贸n en origen y cu谩les son las condiciones de trabajo y de vida en el campo andaluz para estas mujeres, cuyo papel es relevante, esencial, como ha demostrado la pandemia, pero cuyos derechos siguen siendo vulnerados. 鈥淓s necesario puntualizar que no todas las temporeras que trabajan en el campo andaluz son migrantes. Ni tampoco todas las temporeras migrantes se desplazan a Espa帽a en el marco de las contrataciones en origen. En este sentido, es bien sabido que hay otro grupo de mujeres migrantes que realizan trabajos esenciales en el campo andaluz sin el amparo de ning煤n programa de contrataci贸n, en situaci贸n de irregularidad administrativa鈥. El estudio presentado ayer no abarca esas otras realidades.

Realizado con un enfoque participativo, el informe contribuye a entender y aporta soluciones y propuestas para mejorar las condiciones en las que trabajan y viven estas mujeres, que condensan diversas discriminaciones: por ser temporeras, por ser migrantes, por ser mujeres.

鈥淪i bien la explotaci贸n laboral es generalizada en el sector de la agricultura, las condiciones se exacerban cuando se trata de personas migrantes. Los derechos humanos se ven afectados de manera frontal al desproveer a estas personas de un salario adecuado, una contrataci贸n regular y, adem谩s, una vivienda digna. La cohabitaci贸n en asentamientos al margen de la sociedad y en condiciones insalubres son una realidad imperante en los municipios cercanos a las explotaciones agrarias cuando se trata de personas que permanecen en Espa帽a en situaci贸n irregular鈥, explic贸 Ana Barrero en la presentaci贸n del acto, antes de dar paso a las autoras del informe. 鈥淐uando se trata de mujeres migrantes las violaciones de derechos humanos se multiplican, pues estas son receptoras tambi茅n de discriminaci贸n por motivos de g茅nero鈥, explica la investigaci贸n.

Como se帽ala la coordinadora del informe, Carolina Jim茅nez, 鈥渄ecidimos que hab铆a que profundizar en las denuncias de agresiones sexuales que hab铆an surgido en la campa帽a de la fresa de 2017 por parte de las temporeras marroqu铆es, y a trav茅s del seguimiento de esta terrible situaci贸n, analizar el fen贸meno de manera m谩s integral鈥. Ha sido importante tener en cuenta tambi茅n la situaci贸n de emergencia ocasionada con la COVID-19 y las consecuencias que esto ha tenido en las temporeras.

Durante la presentaci贸n, Violeta Doval explic贸 que el equipo ha seguido una metodolog铆a multidisciplinar, incorporando un enfoque feminista y la perspectiva jur铆dica internacional. Para ello se han realizado entrevistas, en Marruecos y en Espa帽a, con temporeras, organizaciones y diversos agentes implicados.

Doval fue la encargada de contextualizar los factores desencadenantes de las condiciones de la migraci贸n de las temporeras, que pueden encontrarse en las situaciones vividas por estas mujeres en su pa铆s de origen, en un contexto discriminatorio tanto a nivel econ贸mico, como social y pol铆tico en Marruecos. Las mujeres representan la mitad de la sociedad marroqu铆 (50,3%) con 17,9 millones y s贸lo el 20% de ellas se encuentra dentro de la poblaci贸n activa. El 60% de las mujeres ocupadas trabajan adem谩s en sectores altamente precarizados como es el agr铆cola, forestal y pesquero: el 73,6% de estos trabajos son carentes de remuneraci贸n y el 81,6% no proporcionan ninguna cobertura m茅dica.

Selecci贸n basada en criterios discriminatorios

Cristina Mar铆a Zamora aport贸 claves en cuanto al proceso de contrataci贸n, el salario, la salud y la vivienda de las temporeras y tambi茅n se refiri贸 a la violencia sexual.

En 2001 el Gobierno espa帽ol realiz贸 un Acuerdo negociado con Marruecos para las contrataciones en origen que va consolid谩ndose principalmente a partir del a帽o 2007. En cada campa帽a anual de frutos rojos, el empresariado del sector hace p煤blica su oferta de trabajo en la plataforma del Servicio Andaluz de Empleo. Posteriormente, si estas plazas no han sido cubiertas a nivel nacional, se hace llegar la oferta a la Embajada de Espa帽a en Marruecos y a la ANAPEC -Agencia Nacional para la Promoci贸n del Empleo y de las Competencias-. Esta 煤ltima es responsable de la preselecci贸n de las candidatas a trav茅s de sus antenas en zonas rurales. La selecci贸n final se realiza con delegados y delegadas de las empresas espa帽olas desplazados a Marruecos.

La selecci贸n de las mujeres temporeras se realiza a trav茅s de criterios 鈥渄iscriminatorios鈥: tener entre 25 y 45 a帽os, justificar una experiencia profesional en el 谩rea agr铆cola, residir en una zona rural, estar en buena salud, ser madre a cargo de ni帽os menores y estar casada o viuda. 鈥淪e seleccionan mujeres, preferentemente de zonas rurales empobrecidas y de una determinada edad. Se recurre por tanto a supuestas cualidades femeninas basadas en estereotipos sobre la forma de trabajo y en aspectos relacionados con el compromiso de retorno鈥.

El informe destaca tambi茅n el hecho de que las temporeras consultadas no acceden a un contrato traducido en Marruecos ni guardan una copia del contrato firmado. 鈥淣o conozco el contenido del contrato, nadie me explic贸. No s茅 si hay alguna cl谩usula, no nos dicen nada y no entendemos el contenido, no s茅 qu茅 es, simplemente vamos, trabajamos duro y volvemos a casa鈥, destaca una temporera de 44 a帽os, con 4 hijos. No es el 煤nico testimonio que denuncia esta anomal铆a. La falta de transparencia en el tipo de contrato que las trabajadoras firman en origen, unido a la escasa informaci贸n que reciben, generan las circunstancias 贸ptimas para que, a pesar de estar contratadas en teor铆a como trabajadoras temporales eventuales, sus contratos devengan en por obra y servicio, con la consiguiente falta de derechos que ello conlleva.

Las temporeras trabajan a destajo y sufren sanciones de empleo y sueldo cuando no recogen determinados kilos. Aunque la orden GECCO -Gesti贸n Colectiva de Trabajadores en Origen- dictamina que las viviendas deber谩n ser gratuitas, en muchas ocasiones les cobran la luz y el agua. La exigencia de que las trabajadoras contratadas en origen dispongan de su vivienda, cedida por las empresas en el mismo lugar donde desarrollan su trabajo, dificulta el acceso y la integraci贸n del resto de la sociedad en la realidad que viven las temporeras.

Opacidad en el acceso a la justicia

Este contexto repercute en la violencia sexual. Es muy dif铆cil probarla, cuando estas pruebas b谩sicamente se limitan a la declaraci贸n de la v铆ctima, de personas convivientes y en las pruebas f铆sicas, que deben ser inmediatamente posteriores a la agresi贸n. La garant铆a del acceso a la justicia en relaci贸n al caso de violencia sexual se vuelve opaco.

Carolina Jim茅nez aport贸 una perspectiva jur铆dica e internacional y record贸 que la contrataci贸n en origen de mujeres temporeras tiene que ofrecer garant铆as claras en el acceso a sus derechos econ贸micos y sociales. El Estado es el m谩ximo garante y responsable de ello.

En s铆ntesis, el informe demuestra que la falta de informaci贸n en el origen sobre los contratos, los cambios en la duraci贸n de la estancia, la carencia de una mediaci贸n independiente de las personas migrantes, la ausencia de un apoyo en el idioma espa帽ol para que las temporeras puedan, adem谩s de desarrollar su labor, tener un trato digno y no simplemente utilitario o comercial, son algunos de los ejemplos de un trato discriminatorio de estas mujeres.

Adem谩s, la venida de las migrantes temporeras a Andaluc铆a en las campa帽as de recogida de los frutos rojos supone una fuente moderada de ingresos para sus familias, pero no una mejora significativa en su situaci贸n socio-econ贸mica, pues ellas tienen ya de partida un perfil de alta vulnerabilidad de Marruecos. 鈥淪u elevada tasa de analfabetismo es, sin lugar a dudas, su mayor vulnerabilidad鈥, remarc贸 Carolina Jim茅nez. Ante esta circunstancia, hay que poner de manifiesto la nula emancipaci贸n que supone para estas mujeres la migraci贸n temporal a nuestro pa铆s. La ausencia total de mecanismos de formaci贸n, sensibilizaci贸n y capacitaci贸n da al traste con toda posibilidad de mejora en su situaci贸n de origen.

La conclusi贸n de la investigaci贸n es demoledora: las mujeres migrantes temporeras que vienen a Andaluc铆a han experimentado condiciones precarias, aislamiento social, falta de entendimiento en todos los extremos de su situaci贸n laboral, vulneraciones a sus derechos m谩s b谩sicos, precarizaci贸n y, en 煤ltimo extremo, violencia basada en el g茅nero (a煤n por probar) realizadas en el entorno laboral sin apoyo alguno por parte de los Sindicatos.

Propuestas

El informe no solo ofrece una denuncia o cr铆tica, sino que aporta recomendaciones para transformar esta injusta situaci贸n. Por su inter茅s, las reproducimos al completo.

鈥 Para cumplir con el marco normativo nacional e internacional es indispensable que se elimine todo perfil de las ofertas de empleo de contrataci贸n en origen. Es especial, aquellas que no guardan relaci贸n con el desempe帽o del trabajo como tener menores a cargo, o encontrarse en una determinada franja de edad. Igualmente, el hecho de ser mujeres no debe determinar una oferta de empleo de estas caracter铆sticas.

鈥 Es imprescindible que la informaci贸n ofrecida a las trabajadoras temporeras marroqu铆es se haga en su idioma, antes de ser trasladadas al Estado Espa帽ol. Esto requiere no solo que se les lea la oferta de ANAPEC, sino que se les explique de forma que puedan comprender en toda su complejidad y magnitud en qu茅 consiste la orden GECCO y cu谩les son sus derechos y sus deberes. Para velar porque la informaci贸n se preste de forma comprensible ser铆a necesaria la presencia de personas int茅rpretes y mediadoras que no tuvieran una relaci贸n laboral con la Patronal para as铆, eliminar conflictos de intereses.

鈥 Integraci贸n social e iniciaci贸n al espa帽ol: Las personas trabajadoras que repiten a帽o tras a帽o estancias en Huelva, deber铆an poder optar a tener un nivel b谩sico de espa帽ol para disminuir su vulnerabilidad que les permita realizar su periodo laboral en un marco de derechos, as铆 como poder atender a formaciones y sensibilizaciones. Es responsabilidad de las empresas proveer a las temporeras de un entendimiento m铆nimo de cu谩les son sus derechos laborales, sociales y personales.

鈥 En la informaci贸n previa proporcionada a las trabajadoras tambi茅n ser铆a conveniente incluir material audiovisual que les permita visualizar los alojamientos donde quedar谩n hospedadas, la distancia entre dichos alojamientos y los centros urbanos m谩s cercanos.

鈥 Del mismo modo, parece urgente formar a los trabajadores de las explotaciones agrarias en Derechos Humanos, perspectiva de g茅nero y libertad sexual. La realizaci贸n de cursos de g茅nero deber铆a ser una herramienta reivindicada por los propios sindicatos que se encuentran en el terreno, para poder formar a todas las personas que conviven laboralmente con las temporeras.

鈥 La mediaci贸n: las personas mediadoras tendr铆an que tener un marco de neutralidad, no siendo 煤nicamente contratadas por las empresas del sector. Es imprescindible que el Estado asegure una mediaci贸n con figuras independientes no vinculadas al sector empresarial y que aporten un acompa帽amiento.

鈥 Se recomienda habilitar un tel茅fono para denuncias en el sector laboral agrario d贸nde trabajan migrantes.

鈥 Inspecciones: es fundamental reforzar las inspecciones laborales en las campa帽as. Estas inspecciones no s贸lo deber铆an velar por los derechos de las personas contratadas en origen, sino por los dem谩s grupos de personas migrantes que viven en una situaci贸n humanitaria desastrosa a la que siguen contribuyendo las empresas, las cooperativas agr铆colas y las instituciones que muestran una total pasividad.

鈥 Es urgente permitir el acceso a las fincas a asociaciones que trabajan en el 谩rea de la protecci贸n de los derechos de las mujeres migrantes para velar por el cumplimiento de sus derechos. La poca transparencia sobre las condiciones en las que viven las temporeras hacen dif铆cil un an谩lisis sosegado y profundo de su situaci贸n.

鈥 Consideramos urgente que el Convenio del Campo de Huelva est茅 actualizado a este a帽o 2021. En este sentido, y conscientes de la limitaci贸n que el ET impone en cuanto a la negociaci贸n colectiva por parte de los sindicatos mayoritarios, entendemos que las voces de las jornaleras organizadas deben estar presentes en las negociaciones. Sus voces son las m谩s legitimadas para negociar sus propios derechos.

鈥 Es necesaria una reforma agraria completa que dignifique a las personas trabajadoras del campo. Que les reconozca derechos laborales en sinton铆a con la soberan铆a alimentaria, con el cuidado del medio, con los Derechos Humanos y con la perspectiva de g茅nero.

鈥 Es urgente mejorar el acceso a la justicia de las migrantes temporeras, en cada uno de sus elementos. Igualmente, hay que seguir poniendo el 茅nfasis en la deconstrucci贸n de estereotipos machistas en las instituciones judiciales.

Foto: archivo AmecoPress

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Estado espa帽ol 鈥 Derechos humanos 鈥 Mujeres rurales 鈥 Informes. 03 jun. 21. AmecoPress




Fuente: Amecopress.net