July 1, 2021
De parte de La Haine
113 puntos de vista


Varios pa铆ses de la regi贸n han avanzado formalmente en marcos legales y derechos. Pero a煤n queda mucho por avanzar

Los movimientos de la disidencia sexual, concretamente lo que hoy se denomina 鈥渕ovimiento LGBTI+鈥 (lesbianas, gays, bisexuales, travestis/transexuales y otres como queers, no binarixs e intersexuales)[i] en Am茅rica Latina han buscado lograr su reconocimiento pol铆tico y condiciones de igualdad jur铆dico-institucional con el resto de la sociedad. Estos reclamos est谩n hoy focalizados en la adquisici贸n de derechos de ciudadan铆a, especialmente el matrimonio, la adopci贸n y garant铆as contra la violencia y la discriminaci贸n en todas sus manifestaciones.

Una particularidad de los derechos sexuales en Am茅rica Latina es que la secuencia de reconocimientos fue inversa a la europea. En el viejo continente primero fueron conquistados plenamente los derechos de las mujeres y d茅cadas despu茅s se debatieron el matrimonio gay y los derechos de personas travestis y trans. En Am茅rica Latina esto no fue necesariamente as铆; varios de los derechos LGBTI+ se reconocieron antes que otros que espec铆ficamente reclama el movimiento feminista, como el de la legalizaci贸n del aborto.

A煤n as铆, tal vez la mayor contradicci贸n latinoamericana contin煤e siendo la brecha que separa lo institucional de lo cultural. Seg煤n el informe 鈥淓l prejuicio no conoce fronteras鈥, publicado por Sin Violencias LGBTI+, 1.292 personas con una orientaci贸n sexual o identidad de g茅nero diversa fueron asesinadas en Am茅rica Latina entre 2014 y 2020.

Los derechos de las comunidades LGBTI+ en Am茅rica Latina han tenido inicialmente dos grandes fases de visibilizaci贸n. La primera en los a帽os 60, coincidiendo con la organizaci贸n de los pueblos originarios, de personas negras y de mujeres. La segunda, a mediados de la d茅cada de los 80, signada por la aparici贸n del VIH-Sida, en principio denominada 鈥減este rosa鈥. El virus adquiri贸 el grado de pandemia y visibiliz贸 a las comunidades sexualmente diversas que buscaban una respuesta estatal a la problem谩tica, saltando las fronteras de lo privado para realizar su reclamo en la arena p煤blica.

A partir de la d茅cada de los 90 la pluralidad y la diversidad comenzaron a tener un fuerte tono identitario. En esta 茅poca se impuso la designaci贸n de 鈥渓esbiana鈥 y 鈥済ay鈥 鈥揳bandonando la categor铆a 鈥渉omosexual鈥 surgida como categor铆a de la taxonom铆a m茅dico-legal desde posturas esencialistas鈥 y, posteriormente, tambi茅n se incorporan las identidades travestis, transexuales, bisexuales e intersexuales. Surgieron, adem谩s, poderosas y articuladas asociaciones nacionales e internacionales como la ILGA (Internacional Lesbian and Gay Asociation) a nivel mundial, y la ILGALAC, en Latinoam茅rica.

Por otro lado, aparecen nuevos espacios de articulaci贸n entre los que se encuentran las Marchas del Orgullo, que persiguen especialmente una pol铆tica de visibilidad y medidas afirmativas con acento en los derechos reconocidos por el Estado y en las posibilidades de igualaci贸n normativa. Sin embargo 鈥揺n algunos casos鈥 organizaciones sociales y ONG en pos de la diversidad se han visto cooptadas por agendas del sector privado-empresarial que buscan ampliar sus mercados e impulsar una percepci贸n de progresismo en relaci贸n a los derechos de car谩cter simb贸lico y/o de reconocimiento pol铆tico.

El mismo amor, 驴los mismos derechos?

Ser铆a reci茅n con el nuevo milenio que la articulaci贸n entre el Estado y las agrupaciones de las comunidades LGBTI+ comenz贸 un proceso de ampliaci贸n de derechos ciudadanos condensado en hitos y r茅plicas que marcar铆an una nueva pol铆tica en cuanto a la diversidad.

El primero de ellos fue en 2002, cuando Argentina reconoce el primer derecho LGTBI+ en Am茅rica Latina con la posibilidad del derecho a la adopci贸n por parte de parejas del mismo sexo. El 15 de julio de 2010, se inaugur贸 un nuevo escenario con la aprobaci贸n de la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de heredar de la pareja en Am茅rica Latina: tambi茅n fue en Argentina. Unos meses antes, producto de un vac铆o legal, se celebr贸 el primer matrimonio entre varones del mismo sexo, el 28 de diciembre de 2009 en Tierra del Fuego, inaugurando as铆 un nuevo cambio de paradigma en cuanto a la visi贸n de libertad, diversidad e igualdad desde el sur profundo.[ii] Esto tendr铆a una notaria repercusi贸n legal en Uruguay (2013), Brasil (2013) y Colombia (2016), que siguieron dicha senda. Cabe destacar el rol en materia de legislaci贸n de Uruguay, fue el primer pa铆s en aprobar la Uni贸n Civil (2008) para luego ampliar su legislaci贸n y borrar las nomenclaturas diferenciales. En cambio, optar铆an por el t茅rmino 鈥渦ni贸n civil鈥 pa铆ses como Ecuador (2015), Chile (2015) y Bolivia (2020). Este 煤ltimo pa铆s, ya bajo el Gobierno de Luis Arce, en diciembre de 2020 aval贸 el primer matrimonio entre personas del mismo sexo. El matrimonio igualitario se debatir谩 este a帽o en Cuba y Venezuela.

Per煤 tal vez sea, junto a Paraguay, uno de los pa铆ses m谩s refractarios con respecto a la uni贸n de parejas del mismo sexo. Desde 1993 ha rechazado todas las propuestas legislativas de uni贸n civil (2003, 2010, 2012, 2013, 2015 y 2016). En febrero de 2017, las congresistas Indira Huilca Flores y Marisa Glave, presentaron un proyecto de ley m谩s ambicioso que busca reconocer el matrimonio igualitario. La iniciativa legislativa propone la modificaci贸n del art铆culo 234 del C贸digo Civil para definir la noci贸n de matrimonio como 鈥渓a uni贸n voluntariamente concertada por dos personas legalmente aptas para ella鈥. Ninguna de las propuestas ha sido hasta el momento aprobada por el Congreso. En el caso de Paraguay, el art铆culo 140 de su C贸digo Civil proh铆be en forma expl铆cita el matrimonio para las personas del mismo sexo.

– Pa铆ses que avalan el matrimonio igualitario: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, M茅xico (r茅gimen estadual) y Uruguay.

– Pa铆ses que no tienen figura legal para enlaces entre personas del mismo sexo: Belice, Cuba, El Salvador, Guatemala, Guyana, Hait铆, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Per煤 鈥損royecto presentado y archivado desde 2016鈥, Rep煤blica Dominicana y Venezuela.

驴Ampliaci贸n de derechos o 鈥渕arketing rosa鈥?

La presi贸n 鈥渕odernizante鈥 en el aspecto legislativo tuvo tambi茅n su impacto en estrategias pol铆ticas y empresariales, asumiendo a esta poblaci贸n y a sus defensores como un mercado de consumidores y de potenciales votantes. Asimismo, desde sus propias luchas, las comunidades LGBTI+ hicieron suyo el concepto pink-washing [iii] (lavado rosa) para caracterizar estrategias pol铆ticas y de marketing, tanto de gobiernos como de empresas privadas, que buscan 鈥渓avarse la cara鈥 y dar una imagen de integraci贸n y progresismo para, de este modo, cubrir las cr铆ticas que reciben por otro tipo de acciones de corte conservador, nocivas con el medioambiente, represivas, etc.

Los casos de Ecuador y Chile son casos paradigm谩ticos de c贸mo la derecha ha intentado 鈥渓avarse la cara鈥 y hacer un uso oportunista de las demandas de las disidencias sexuales en pa铆ses que ejercen una violencia extrema. El 12 de junio de 2019, cuatro meses antes del estallido social y en una votaci贸n dividida de la Corte Constitucional, Ecuador dijo s铆 al matrimonio civil igualitario bajo el Gobierno de Len铆n Moreno. 脡ste aprovech贸 la ocasi贸n para manifestar que el fallo no necesariamente coincid铆a con sus valores personales, pero que apoyaba las decisiones de la Justicia 鈥搇a misma que sirvi贸 para judicializar a sus adversarios pol铆ticos鈥.

Recientemente, el conservador Sebasti谩n Pi帽era, impuls贸 el matrimonio igualitario otorg谩ndole 鈥渃ar谩cter de urgencia鈥 a un proyecto de ley que lleva discuti茅ndose desde 2017 en el Parlamento.




Fuente: Lahaine.org