July 16, 2022
De parte de Nodo50
169 puntos de vista

Recuerdo como si fuera hoy la conversaci贸n que mantuve con Antonio Ca帽o en su despacho de flamante director de El Pa铆s en junio de 2014. Hac铆a meses que me hab铆an enviado una carta certificada a Par铆s anunci谩ndome que dejaba de ser corresponsal del diario en Francia, un a帽o antes de que se cumpliera mi contrato. Era la represalia por haber criticado en p煤blico y en privado los EREs que hizo el Grupo PRISA en 2012; el castigo por haber secundado las huelgas de firmas y por haber escrito un manifiesto 鈥揹espu茅s de que lo firmara Vargas Llosa lo firmaron casi todos los colaboradores del diario鈥 que sosten铆a que los despidos de 230 trabajadores y trabajadoras hab铆an traicionado la confianza de los lectores y violado los principios fundacionales del peri贸dico.

Por supuesto, sab铆a que Juan Luis Cebri谩n premiar铆a aquella peque帽a rebeli贸n cort谩ndome la cabeza con lentezza. Cuando el director adjunto (adjuntete) me borr贸 la palabra austericidio de una cr贸nica sin avisarme, entend铆 que era el momento de ir a ver al director, ese egregio neocon asiduo al palco de Florentino, para que me dijera a la cara en qu茅 pasillo pensaba arrumbarme.

La conversaci贸n fue breve.

鈥揃ueno, imagino que reconocer谩s mis m茅ritos profesionales de estos a帽os y que volver茅 con una categor铆a mayor que la que ten铆a cuando me fui de corresponsal en 2006 鈥搇e dije.

鈥揘o, no, si lo tuyo no se va a decidir por m茅ritos profesionales.

Disculpen esta nota personal, pero creo que es necesaria para explicar c贸mo se las gastan en este pa铆s las empresas period铆sticas con los empleados que osan discutir las decisiones de sus jefes, y para contar el contexto del nacimiento de la revista CTXT y de tantos otros digitales nacidos en aquellos a帽os de despidos masivos y de entradas no menos masivas de los bancos acreedores en los consejos de administraci贸n de los grandes medios.

Solo unos meses m谩s tarde de aquel encuentro furtivo, en noviembre de 2014, un grupo de resistentes y chiflados empezamos a dar forma a ctxt.es (Contexto y Acci贸n) con el impulso de intelectuales como Roberto Saviano, Jos茅 Luis Cuerda y Noam Chomsky, y el de otras y otros amigos y escribidores, como Soledad Gallego-D铆az, Jes煤s Ceberio, Pacho S谩nchez-Cuenca, Vanesa Jim茅nez, M贸nica Andrade o 脕ngeles Caballero. Fue f谩cil. Una ma帽ana fuimos al notario, pusimos 500 euros por barba, nos instalamos en el sal贸n de la casa de los Mora Andrade y nos sentamos a imaginar una revista semanal, con cuatro secciones y cuatro ventanas como portada. D铆as felices.

Nada m谩s nacer, se produjeron los atentados yihadistas en Par铆s y tuvimos nuestro primer contacto directo con Antonio Garc铆a Ferreras, que pidi贸 conectar desde el plat贸 de ARV con Daniel Fuentes, colaborador de primera hora de CTXT que viv铆a en Par铆s. Ferreras le pregunt贸: 鈥溌縀s una guerra de religiones, verdad, Fuentes?鈥. Daniel dijo que no y explic贸 por qu茅. Todo mal. Pese al gatillazo, Ferreras me invit贸 otro d铆a a su programa: supl铆 a alguien para hablar de Francia. No recuerdo lo que dije, pero ya no nos llamaron m谩s.

En nuestro primer n煤mero, el 15 de enero de 2015, publicamos la primera entrevista larga que un medio de alcance estatal le hac铆a a 脥帽igo Errej贸n, n煤mero dos de Podemos. El titular era prof茅tico: 鈥La campa帽a de acoso e infamias va a ir a m谩s鈥. Contexto para frenar con periodismo lento, contrastado y bien escrito la avalancha de supuestas noticias que los diarios y televisiones escup铆an 24/7. Acci贸n para invitar a nuestros lectores a movilizarse por una democracia y un periodismo de calidad en las calles y en las redes sociales. 

Hoy, Contexto cumple siete a帽os y siete meses contando la realidad pol铆tica, ecol贸gica y social, gracias al apoyo de sus casi 10.000 suscriptores. Ni somos h茅roes ni tiene un m茅rito especial haber llegado hasta aqu铆, aunque es verdad que los digitales peque帽os hemos vivido a帽os muy precarios y muy duros. Los que mejor han sobrevivido son los que se han dedicado a cosas m谩s prosaicas, como hacerse pasar por guerrilleros de la informaci贸n libre mientras reciben millonarias aportaciones del IBEX y de las instituciones estatales, regionales y locales; o publicar contenido patrocinado disfraz谩ndolo de noticias, o invitar a mit贸manos como Inda y Marhuenda a sus tertulias, mezcl谩ndolos con periodistas y analistas serios y progresistas para dar sensaci贸n de pluralidad. La t茅cnica de la mesa Ferreras es tan fascinante como perversa: yo lanzo un bulo de la extrema derecha, los polit贸logos de centro lo analizan fr铆amente sin mojarse mucho y los diarios de izquierda lo desmienten, marcando as铆 la agenda de todos los dem谩s y retroalimentando sus audiencias. 

Redacci贸n actual de CTXT (Madrid).

Pero perm铆tanme solo un minuto m谩s de autobombo: en este tiempo, fuimos casi el 煤nico medio nacional que critic贸 en sus editoriales la corrupci贸n del jefe del Estado y las pol铆ticas austericidas dictadas por Alemania. Tambi茅n pedimos un cord贸n sanitario contra el PP putrefacto, y mientras Ca帽o, Ferreras y otros “medios de Estado” alimentaban el violento choque de trenes con Catalunya (perdiendo todo prestigio y audiencia en esa CCAA), nosotros alertamos 鈥揼racias al ojo infalible de Guillem Mart铆nez鈥 contra el intento com煤n de las 茅lites catalanas y madrile帽as de distraer y estafar a la ciudadan铆a con un proceso de independencia fake. Y, por supuesto, tambi茅n defendimos con toda claridad y casi en solitario la formaci贸n del gobierno de coalici贸n entre PSOE y Podemos que millones de ciudadanos eleg铆an cada vez que se abr铆an las urnas. Mientras tanto, El Pa铆s y La Sexta, te贸ricas terminales progresistas del poder econ贸mico (Santander y Caixa, el primero, y Sabadell el segundo) trataban de torpedear con enormes dosis de periodismo basura el ascenso de Podemos y la formaci贸n de un gobierno a la portuguesa publicando n鈥檌mporte quoi.

Hoy sabemos que los dos Antonios (Ca帽o y Garc铆a Ferreras) se arrogaron el papel estelar de manipuladores principales del reino para tratar de consolidar el Gattopardo (defensa de la monarqu铆a corrupta, apuesta por la Gran Coalici贸n y luego por la entente PSOE-C鈥檚) usando todos los recursos a su alcance. En La Sexta, Ferreras publicit贸 uno tras otro los informes falsos de la cloaca patri贸tica contra Pablo Iglesias y Podemos, y minti贸 de forma descarada diciendo que los militantes que apoyaban a S谩nchez durante el golpe susanista al Comit茅 Federal eran infiltrados de Podemos. Entretanto, tuvo tiempo tambi茅n para liderar la ofensiva de Atresmedia contra Cristina Cifuentes, que se resist铆a a darle una universidad privada al Grupo Planeta. La batalla, qu茅 iron铆a, la libraron dos medios protegidos por Ferreras: uno sentado a su izquierda (eldiario.es con las notas del m谩ster) y el otro a la extrema derecha (el tabloide de Inda con las cremas). 

Informaci贸n publicada en CTXT en 2021. 

Por su parte, El Pa铆s viv铆a la era m谩s chiringuitera de su historia. Ca帽o y sus muchachos de la alt-right castiza insultaban desde los editoriales a S谩nchez, animados por el poderoso influjo de la banca y estimulados por los susurros de Felipe Gonz谩lez; y en las redes sociales la gente, que no es tonta, se re铆a de las encuestas de Metroscopia para El Pa铆s diciendo “nueva encuesta de El Pa铆s para Metroscopia”. 

La lista de falsedades, errores y censuras cometidos por la extra帽a pareja de los Antonios P茅rez es demasiado larga para un simple repaso a vuela pluma. S铆 recuerdo que Ca帽o dijo a sus secuaces que Contexto no durar铆a ni cinco meses. Como en todo lo dem谩s, no acert贸. Y recuerdo tambi茅n que Ferreras y sus compis progres trataron de averiguar sin desmayo qui茅n estaba detr谩s de CTXT. No pod铆an creerse que un grupo de tarados estuviera dispuesto a trabajar dos a帽os gratis para sacar adelante el proyecto.

En fin. Un poco m谩s de contexto Newtral (lo mejor de estos d铆as es el tuit que contaba la pel铆cula del matrimonio que se divide la tarea: 茅l publica bulos, ella funda una web de verificaci贸n de bulos).

Gora Alka-Eta, el aquelarre de los titulares.

Hicieron falta cuatro a帽os para que llegaran al poder los ayuntamientos del cambio (que Ca帽o y Ferreras torpedearon desde el minuto uno con el Caso Zapata y el Gora Alka ETA, robando por cierto las im谩genes de CTXT que mostraban la actuaci贸n de los titiriteros a quienes los jueces aplicaron la ley antiterrorista), y a los cinco lleg贸 por fin el Gobierno de coalici贸n que ahora Ca帽o y Ferreras han confesado que intentaron evitar a toda costa. Pocas veces unos medios tan poderosos han fracasado tan estrepitosamente en sus objetivos.

Ca帽o perdi贸 el trabajo, Ferreras sigui贸 reinando. La extrema derecha ya ten铆a 50 diputados. Poco despu茅s de que S谩nchez e Iglesias se dieran aquel abrazo largo, lleg贸 la pandemia y el inesperado regreso de Keynes a la UE. Ya 茅ramos menos felices, y seguramente hab铆amos perdido la gracia, la desfachatez y cierta irreverencia por el camino. Pero ahora los dos Antonios han protagonizado un sonoro rid铆culo internacional, y dado que la ultraderecha de El Hormiguero no para de crecer, en CTXT creemos que es necesario y urgente reflexionar a fondo y lanzar un gran debate sobre el mal que ha hecho el mal periodismo a este pa铆s.

Una nota final. Estos d铆as algunos amigos de la revista han insinuado en redes sociales que somos excesivamente puros por haber llamado a los compa帽eros de profesi贸n a evitar el colaboracionismo con los medios que esparcen bulos y mienten a sabiendas. Son muy libres de hacerlo, cada cual manda en su hambre como mejor le parezca. Solo podemos decir que la tibieza en este momento tan triste para el periodismo es pura complicidad con el mal, y tambi茅n garantizar que nosotros nunca acudiremos a las tertulias (esto es un brindis al sol) donde se sienten los sicarios de Florentino, Berlusconi y otros pr贸ceres de la internacional reaccionaria: nos parece una v铆a deshonesta e ileg铆tima de cultivar las marcas personales o de intentar hacer crecer las audiencias de las pymes period铆sticas.

Acabo con un par de preguntas: 1. 驴No creen que los suscriptores de los medios 鈥減rogresistas鈥 criados al calor de la caja de resonancia de Ferreras merecen una detallada explicaci贸n de sus directores, en la l铆nea de la ejemplar y transparente respuesta que ha dado El Salto estos d铆as? 2. Fuentes cercanas a La Sexta afirman que Ferreras es accionista de otros medios de comunicaci贸n. 驴Pueden Ferreras o Newtral confirmar qu茅 diarios son, por favor, para poder dejar de leerlos?

Campa帽a de suscripci贸n de CTXT.

Nosotras, queridas suscriptoras, tenemos el alma en paz para afrontar la tarea que queremos afrontar: seguir se帽alando a las mafias de la desinformaci贸n y a los medios y comunicadores cloaqueros, y albergar en la revista los debates que nos parezcan saludables, sin miedo a los audios ni a las maledicencias, sin m谩s filtros que la calidad de los textos y sin m谩s l铆neas rojas que los insultos personales y las patra帽as. 

Gracias por seguir ah铆. Salud y libertad. 




Fuente: Ctxt.es