September 15, 2021
De parte de La Haine
210 puntos de vista


La posible ratificaci贸n del qu贸rum de dos tercios para aprobar las normas de la nueva carta magna en Chile, de parte de la Convenci贸n Constitucional, es una mala noticia para la democracia del pa铆s y el proceso constituyente en curso.

Sostengo esto, ya que los dos tercios fueron uno de los pilares fundamentales del llamado Acuerdo por la Paz y la Nueva Constituci贸n, firmado el 15 de noviembre del 2019 por buena parte de la clase pol铆tica, la cual se vio obligada a sentar las bases para la redacci贸n de una nueva constituci贸n, pero fundada desde el miedo.

Un miedo de parte de la clase pol铆tica, frente al desborde de la Revuelta Social, la cual fue capaz de interpelar los cimientos de la institucionalidad neoliberal en Chile por 30 a帽os, en donde la constituci贸n de 1980 de Pinochet, fue la piedra de tope para realizar transformaciones democr谩ticas profundas en el pa铆s.

De ah铆 que la derecha no le haya quedado otra opci贸n que ceder al plebiscito por una nueva constituci贸n, pero poniendo la condici贸n del qu贸rum de los dos tercios, el cual supuestamente garantizaba la representaci贸n de la derecha en la Convenci贸n Constitucional y el boicot as铆 de planteamientos transformadores, con solo un tercio de los constituyentes elegidos.

El problema para la derecha, es que subestim贸 el nivel de politizaci贸n de la sociedad chilena, reflejada no solo en el enorme triunfo del apruebo por una nueva constituci贸n, sino tambi茅n al no ser capaz de lograr el ansiado tercio de sus constituyentes.

Frente a este escenario, de derrumbe del mundo conservador en Chile, parec铆a ser el momento 贸ptimo para que las fuerzas transformadoras, elegidas en la Convenci贸n Constitucional, cambiaran el qu贸rum de los dos tercios a mayor铆a simple, ya no para derrotar a la derecha, sino para ampliar la democracia existente en el pa铆s.

Lo dram谩tico de todo esto, es que algunos sectores de izquierda de la Convenci贸n Constitucional, prefieren mantener los dos tercios, apelando a argumentos conservadores, se帽alando que este qu贸rum permite generar acuerdos m谩s amplios y mayor estabilidad pol铆tica para el pa铆s, repitiendo as铆 una ret贸rica de los acuerdos, que finalmente termin贸 beneficiando a una elite pol铆tica y econ贸mica por 30 a帽os, que poco y nada le interes贸 construir una democracia participativa.

Adem谩s, aquellos sectores de izquierda, han planteado, como es el caso del convencional Agust铆n Squella, de que cambiar este qu贸rum de dos tercios, pondr铆a en riesgo la misma Convenci贸n Constitucional, ya que se hab铆a definido as铆 desde un comienzo por el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constituci贸n, no entendiendo as铆 que este proceso es tambi茅n de car谩cter destituyente.

Habr铆a que recordarle a Squella, que el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constituci贸n, fue m谩s que nada un salvavidas para la clase pol铆tica actual, completamente desprestigiada y deslegitimada, y que no tuvo ning煤n tipo de participaci贸n de la ciudadan铆a, ya que fue generado a puertas cerradas por partidos pol铆ticos y un congreso que se neg贸 hist贸ricamente a cambiar la constituci贸n de manera democr谩tica.

Asimismo, apelar a que estos dos tercios no son lo mismo que los dos tercios de la Constituci贸n de la Dictadura, ya que es a partir de una hoja en blanco, es conformarse a escribir una constituci贸n, hecha a la medida de las alianzas de partidos pol铆ticos.

Por el contrario, lo que se trata es justamente de abrir la discusi贸n pol铆tica, no de cerrarla a trav茅s de pactos estrat茅gicos. Por eso no es suficiente el plebiscito de salida, para aprobar la nueva constituci贸n, ya que lo que se demanda desde la ciudadan铆a es mucha m谩s participaci贸n.

En consecuencia, la aprobaci贸n de este qu贸rum de dos tercios no es otra cosa que una respuesta poco democr谩tica a un proceso constituyente in茅dito en Chile, que no solo es de quienes fueron elegidos como convencionales para redactar la nueva constituci贸n, sino que pertenece a todas y todos que somos parte del pa铆s.

En otras palabras, quienes votamos por el apruebo y por la Convenci贸n Constitucional el 25 de octubre del a帽o 2020, votamos por una nueva constituci贸n redactada de la manera m谩s democr谩tica posible, y no por un quorum de dos tercios. Creer lo contrario, es pensar que existe este proceso constituyente gracias al parlamento y no por la gigantesca movilizaci贸n social del 2019.

Por suerte, existen muchas y muchos convencionales que s铆 han optado por cambiar este qu贸rum de dos tercios por mayor铆a simple y que tambi茅n propusieron la idea de plebiscitos dirimentes vinculantes, en donde la ciudadan铆a pueda votar por normas constitucionales cuando no se lleguen a los dos tercios en la Convenci贸n, democratizando de esta manera los mecanismos de participaci贸n.

La Haine




Fuente: Lahaine.org