September 6, 2021
De parte de ANRed
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Entrevista al “Vasco” Izurieta, delegado de ATE-Trabajo donde cuenta sobre la situación salarial de los trabajadores y  trabajadoras estatales. «Un acuerdo que plantea un 40%, con este incremento del 5% que se otorga y en algunos convenios sectoriales pequeños parches salariales muy confusos que generan mucha fragmentación y desorientación y que lleva a que las conducciones de ambos sindicatos afirmen que el aumento es de un 53/54% cuando la verdad es que de ninguna manera es así y que están más interesados en mostrar que es un buen acuerdo que el propio empleador que sacó un comunicado muy austero donde dicen que el aumento es del 40%». Por Mario Hernandez


Mario Hernandez.: Finalmente se conoció lo era un trascendido, de un 40% anual, la firma del gobierno y UPCN de un nuevo acuerdo paritario. Agregando al anterior un 5% y acumulando un 40% anual dejando afuera a los monotributistas, pero no toma en cuenta que el salario anual perdió más de un 35% desde 2015. Por tal motivo entiendo que hoy las Juntas internas opositoras que vienen rechazando el acuerdo convocaron a una movilización al ministerio de Trabajo reclamando un 50% de recomposición y un mínimo de 103.000 pesos y cláusula gatillo entre otros planteos.

Vasco Izurieta: Así es, como bien señalás esos son los reclamos fundamentales. Nos movilizamos hoy en horas de la mañana.

M.H.: Cuando hablamos de Juntas internas opositoras, ¿a qué organismos representan?

V.I: Somos las Comisiones internas de distintos organismos del Estado nacional que estamos decididas a pelear por el salario y que el sindicato no abandone su razón de ser, que es pelear y exigir mejores condiciones salariales y laborales para los y las trabajadoras que representan.

La realidad es que la pasividad de la conducción, y su complicidad histórica de parte de UPCN con el oficialismo gobierne quien gobierne, y en este caso el acompañamiento de distintos sectores de ATE que vienen llevando un rol muy pasivo y de acompañamiento a la política laboral que viene llevando adelante el gobierno nacional, que es quien lleva las riendas como empleador.

Y somos los sectores que exigimos que el sindicato esté en la calle peleando y no limitarse a reuniones entre cuatro paredes, sin generar espacios de participación, sin llamar a asamblea o plenario de delegados y nosotros enterándonos de los resultados de esas negociaciones por los comunicados posteriores.

Nos parece que eso no corresponde y estamos impulsando estas políticas desde las Juntas internas de Trabajo, Economía, el INCAA, el CENASA, hoy hubo un importante comunicado de los trabajadores del Hospital Garrahan en lucha, que están llevando adelante un proceso de lucha con paros y asambleas, Conicet y otros sectores como el de Agricultura familiar y las agrupaciones sectoriales. Todo ese conjunto de sectores hoy nos movilizamos a la sede de Trabajo en Callao 114 y por la tarde se dio la reunión paritaria en la sede de Alem 650 donde las conducciones nacionales de ATE y UPCN firmaron el acuerdo que señalabas.

Un acuerdo que plantea un 40%, con este incremento del 5% que se otorga y en algunos convenios sectoriales pequeños parches salariales muy confusos que generan mucha fragmentación y desorientación y que lleva a que las conducciones de ambos sindicatos afirmen que el aumento es de un 53/54% cuando la verdad es que de ninguna manera es así y que están más interesados en mostrar que es un buen acuerdo que el propio empleador que sacó un comunicado muy austero donde dicen que el aumento es del 40%.

M.H.: Es lo que leí yo.

V.I: Sí, pero si leés los comunicados tanto de UPCN como de ATE ellos afirman un aumento del 54% más unos cálculos estrambóticos en base a unos puchitos muy técnicos de cómo es nuestra grilla salarial para llegar a un acuerdo que sigue siendo insuficiente. En primer lugar porque perdimos el 40% durante toda la gestión macrista y ya se venía perdiendo salario desde un tiempo antes. Y en este marco porque ya la predicción de inflación es del 50% En todo caso con este acuerdo estaríamos perdiendo un poco menos de salario, pero la tendencia es a la pérdida.

Este acuerdo no revierte la tendencia a la caída de nuestro salario. Y eso no es casualidad porque estamos siendo variable de ajuste en un esquema que sigue siendo de austeridad fiscal en el marco de las negociaciones con el FMI.

Nosotros junto con los y las jubiladas somos las variables recurrentes cuando se trata de ajustar para mostrar austeridad fiscal de cara a los acreedores externos, de una deuda que todos sabemos que es fraudulenta, ilegítima e ilegal.

M.H.: En cuanto a la vuelta de la presencialidad de los empleados a partir de setiembre ¿qué nos podes comentar?

V.I.: Ha salido una resolución de presencialidad programada que plantea una vuelta progresiva a la presencialidad. Nosotros como sindicato defendemos la tarea estatal desde la centralidad de la presencialidad de los y las trabajadoras del Estado en el curso de las políticas públicas, y en este marco de emergencia sanitaria hemos planteado que la prioridad tiene que ser el cuidado de los y las trabajadoras. Y en ese sentido nos genera muchísimas dudas e inquietudes porque entendemos que en este tiempo no se han hecho las transformaciones estructurales edilicias que permitan una presencialidad programada pero segura para los y las compañeras.

Con lo cual lo que ha salido es una normativa marco que empuja hacia la presencialidad y delega en las jurisdicciones el impulso de la misma. Nosotros desde las intervenciones en las Comisiones de ambiente del ministerio de Trabajo vamos a defender que se cumplan las condiciones de cuidado y resguardo de nuestros compañeros y compañeras.

Hago una aclaración, durante todo este tiempo el Estado sostuvo sus actividades desde el trabajo remoto, no hay una situación de compañeros o compañeras que no hayan trabajado en este año y medio. Se han sostenido todas las tareas. Muchas veces hemos garantizado nosotros mismos la conectividad con nuestras propias computadoras y gastos de telefonía, donde también se ha dado un desdoblamiento con las situaciones de cuidado doméstico; los y las trabajadoras estatales sostuvieron sus funciones.

Nosotros por definición no cuestionamos la presencialidad porque entendemos una política pública de cuerpo presente, pero esto tiene que hacerse garantizando la seguridad de nuestros compañeros y compañeras y eso entendemos que por el momento no está garantizado de parte de las autoridades.

Tenemos que tener edificios con la ventilación adecuada, no se puede aglomerar la gente, el nivel de hacinamiento que había pre pandemia en determinados pisos o sectores de trabajo son impensados en este marco, con lo cual eso ameritará un esquema que permita la rotación de burbujas y, al mismo tiempo, que estén hechas las transformaciones edilicias para que haya ventilación cruzada.

Eso en algunos sectores está y en otros no. Discutiremos situación por situación con las autoridades para garantizar las condiciones de cuidado de nuestros compañeros y compañeras. Nosotros estamos a favor de una presencialidad segura y que respete todos los requisitos y criterios preventivos y de cuidados que se establecen para defender nuestra salud y la de la población.

La presencialidad de los y las trabajadoras estatales también se va a reflejar en los medios de transporte público, que ya vienen bastante atosigados. Con lo cual hay toda una situación, que por un lado uno entiende en cuanto al contexto pero, por otro, por las situaciones que te vengo señalando y ante la situación bastante impredecible de esta nueva cepa, Delta, no está claro si eso puede disparar una nueva ola de contagios. La verdad que afrontamos esta situación con muchos recaudos y bastante incertidumbre también.





Fuente: Anred.org