April 21, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
322 puntos de vista


Por: Antonio  Gasc贸n y Agust铆n Guillam贸n

Ejercicio de memoria

En este mes de abril se cumplen tres a帽os justos que los autores presentamos en el sal贸n de actos del Archivo Comarcal de Puigcerd谩 nuestro Manifiesto trapero de Puigcerd谩[1], acompa帽ando la presentaci贸n del libro Nacionalistas contra anarquistas en la Cerda帽a (1936-1937). Antonio Mart铆n, la experiencia libertaria de Puigcerd谩 y el sagrado mito de Bellver[2]. En dicho manifiesto demand谩bamos al Memorial Democratic, a ERC y a dos conocidos historiadores, que dadas las pruebas documentales aportadas y adem谩s donadas al propio archivo, que se procediera a enmendar las siguientes cuestiones:

鈥淒EMANDAMOS:

1) Que los paneles informativos levantados en el puente de Bellver sean quitados o corregidos.

2) Que ERC asuma su responsabilidad en la matanza de Puigcerd谩 del 9-9-1936 y cese las infamias levantadas permanente y sistem谩ticamente por su organizaci贸n contra los libertarios.

3) Que Pous/Sol茅 reconozcan formalmente sus errores e insuficiencias, y los hagan p煤blicos y notorios, por dignidad propia y porque es de justicia.鈥

Denuncia ante el silencio

Resulta inconcebible que en un pa铆s que se vive de tirar de hemeroteca a la hora de hablar de supuestos agravios hist贸ricos,  exista una 煤nica instituci贸n encargada de dar carnets de patriota de acuerdo con sus propios c谩nones, o donde las autoridades pertinentes se hacen las ciegas y sordas e incluso las 谩grafas al no haber dado respuesta a dicho Manifiesto que se hizo p煤blico, en el cual por simple coherencia pol铆tica e hist贸rica se ped铆a al Memorial Democratic que se reformulara el contenido de los paneles informativos existentes en el puente de Bellver, retir谩ndolos o en su defecto los corrigiera de acuerdo con la documentaci贸n que hoy se conoce y, que adem谩s se encuentra   depositada en el Arxiu Comarcal de la Cerda帽a (Puigcerd谩), por cortes铆a de los propios firmantes del Manifiesto, ya que dicha documentaci贸n contradice en todo lo que hasta aquel momento hab铆an mantenido durante a帽os unos determinados acad茅micos, en su caso al servicio exclusivo de los poderes pol铆ticos de Catalu帽a. 

Del mismo modo se ped铆a a ERC que asumiera su responsabilidad en cuanto hace a su participaci贸n en los hechos Puigcerd谩 y de Bellver en 1937, y en la difusi贸n de las correspondientes infamias. Pasado el tiempo y al igual que los conocidos tres monos sabios chinos, ERC contin煤a enrocada en un silencio c贸mplice al seguir sin querer asumir su responsabilidad hist贸rica en la matanza de Puigcerd谩 del 9-9-1936, mientras tanto se dedica por sistema a alardea de honradez, y por ello nos preguntamos si la honradez es el 煤nico precepto de la vida y por ello los asesinatos pol铆ticos cometidos durante la guerra civil no cuentan entre los par谩metros actuales de su conciencia pol铆tica como partido del siglo XXI[3].

Ante semejante actitud, y teniendo en cuenta la cantidad de plumas que tiene a su servicio, al no haber querido rectificar es de recibo aplicar directamente la ley del silencio administrativo positivo. Lo que conlleva que ERC acepta su participaci贸n tanto en el derribo de la iglesia  parroquial de Puigcerd谩 como en los m煤ltiples asesinatos cometidos en Puigcerd谩 durante la pasada contienda civil, sin olvidar con ello el papel jugado por conocidos militantes de la misma organizaci贸n en la Cerda帽a durante aquel mismo periodo, que ejercieron un papel ambivalente, al ser tanto judas como verdugos.  

Y en el caso de los historiadores Pous/Sol茅 que tampoco han tenido la hombr铆a de reconocer sus errores e insuficiencias, les mencionamos unas cuantas, pensamos que las m谩s significativas, para que se pueda comprobar que su tiempo ya ha concluido.

Introducci贸n

En m煤ltiples ocasiones, las personas que nos dedicamos a la ardua tarea de tener que  reconstruir vidas ajenas, siempre nos queda la duda sobre si determinados personajes p煤blicos a la hora de explicar sus andanzas vitales a terceros, fueron conscientes en vida de que sobre ellos pod铆a exist铆r una documentaci贸n que m谩s tarde o m谩s temprano acabar铆a por reaparecer, y que en su caso particular pondr铆a en duda una buena parte de su testimonio vital.  Resaltamos lo anterior a efectos de inventario.

Es por ello que en estos momentos de una cierta apertura de determinados archivos,  sorprende que  algunos historiadores de marcada tendencia nacionalista se especialicen m谩s en reseguir a anarquistas que a afamados nacionalistas, a 煤ltima hora los suyos. Como es el caso de la historiadora Queralt Sol茅, experta en desaparecidos y fosas comunes, asesora de la DG de Mem貌ria Democr脿tica y profesora de Historia en la  UB[4], y especializada  adem谩s en 鈥渓uces en medio de la barbarie鈥[5], en 鈥渉uesos del Cojo de M谩laga鈥 [6] o en  鈥渞ojas peligrosas鈥[7]. Trabajo 煤ltimo extra铆do por la autora del Arxiu del Tribunal Militar Territorial III de Barcelona.

Justo el mismo lugar donde se pueden ver, consultar, o extraer muchas otras causas, pero en este caso de hombres, de los cuales dos de ellos en concreto merecen un cierto detalle, al tratarse de personajes que de una forma u otra estuvieron 铆ntimamente ligados al tr谩gico final de Antonio Mart铆n Escudero, pero con suertes diametralmente opuestas, ya que los dos elegidos, de creer a sus hagi贸grafos, eran personas muy comprometidas con la causa republicana y con el nacionalismo radical y adem谩s ambos ostentaban cargos p煤blicos, y que a pesar de todo ello salieron bien librados de sus respectivos juicios sumar铆simos franquistas, mientras que otros muchos compatriotas, por el mero detalle de estar afiliados de la CNT, acabaron vilmente asesinados en un puente lejano, en su puesto de trabajo o fusilados de mala manera en la cuneta de una carretera. Un detalle, el de la muerte, que ya de por s铆 marc贸 distancias.

Distancia que se han estado saltado desde hace a帽os muchos supuestos republicanos al cargar todos los muertos causados, los propios y los de otros, sobre las mismas espaldas: las libertarias.  Por ello y con la idea de que cunda el ejemplo, y dado que a los que les corresponde justificar a ciertos individuos les ha faltado el valor necesario para ser cr铆ticos consigo mismos, es por lo que hoy nos toca a nosotros el poner el acento en lo que se han negando a reconocer.         

Las placas del Memorial en Bellver

En el caso de  los dos personajes que  seguidamente vamos a tratar corresponde en el primer caso al tantas veces citado alcalde de Bellver, Joan Sol茅 i Cristofol, y en el otro a su secretario municipal  del mismo ayuntamiento,  Ignaci Jaus脿s Bringueret,  al estar ambos ligados de una forma u otra con el  tr谩gico final de Antonio Mart铆n Escudero en Bellver.

Panel dedicado a Joan Sol茅 en Bellver. Archivo autores

Resaltando que cada uno de ellos posee su peque帽a leyenda. As铆 en el caso de Jaus脿s se dice que en los momentos de m谩s peligro de Bellver el personaje huy贸 a Barcelona con la excusa de ir a pedir auxilio, cuando se supon铆a que el enemigo estaba en la puerta y cercando la poblaci贸n. Un aut茅ntico milagro, ya que de creer al otro los tel茅fonos funcionaban y el tel茅gafo tambi茅n. Mientras tanto Sol茅, seg煤n un testigo fiable, en la misma circunstancia, se ocult贸 tras una pared situada en segunda l铆nea, para disparar desde all铆 al aire con su 鈥減istolita鈥 para hacer ruido, mientras el enemigo  supuestamente  estaba asaltando el puente de Bellver.

Pero entre ellos existen algunas diferencias fundamentales, ya que en el caso concreto de Sol茅, seg煤n alg煤n autor,  en nuestros tiempos ha sido 鈥homenajeado por su partido ERC y por el Parlamento de Catalu帽a, como ejemplo de idealismo y honestidad鈥,[8] y tal vez por ello el propio Memorial Democr脿tic decidi贸 dedicarle en su d铆a un panel en Bellver alabando sus cualidades personales y pol铆ticas[9]. Pero olvidando hacerle una breve aproximaci贸n biogr谩f铆ca.

Joan Sol茅 Cristofol, estando en edad de servir en el ej茅rcito y tras ser destinado a Marruecos, al producirse el desastre de Annual decidi贸 huir a Francia y desde all铆 escap贸 a la Rep煤blica Argentina. El 14 de abril de 1931, d铆a en que se proclam贸 la Rep煤blica en Espa帽a, estaba trabajando en la Vall de Ar谩n, con lo cual se puede colegir su desinter茅s general por aquellas elecciones. Cuando la revoluci贸n nacionalista de octubre de 1934, estaba de nuevo de forma muy oportuna en la Vall de Ar谩n y por tanto no particip贸 ni antes ni despu茅s en nada, teniendo en cuenta que en Puigcerd谩 los nacionalistas se sublevaron en masa y muchos de ellos acabaron en la c谩rcel, por lo tanto se puede inferir que Sol茅 no pertenec铆a al bando de los conspiradores nacionalistas.  

El 18 de julio de 1936 estaba en Gerona. En 1938 fue nombrado Comisario Municipal sembrando el terror entre los libertarios de la comarca, pero en toda la guerra no se acerc贸 ni de lejos a un solo frente de combate, huyendo a Francia en 1939. A su regreso a Espa帽a, en plena dictadura franquista, s贸lo cumpli贸 tres meses de prisi贸n en la Seo, saliendo casi de inmediato en libertad provisional, y al final result贸 absuelto en el Consejo Sumar铆simo al que fue sometido. En resumen, un hombre con mucha suerte ya que se salv贸 de todos los incendios, y adem谩s qued贸 bien con casi todos.

Panel explicativo de la emboscada del 27 de abril de 1937. Archivo autores

No contentos con el panel de Sol茅 el mismo Memorial coloc贸 dos paneles m谩s de evidente mal gusto hist贸rico, al hacerse alarde en ellos de los cr铆menes cometidos por los asesinos de Antonio Mart铆n Escudero, y siguiendo el estilo epigr谩fico y conmemorativo franquista,  rememorando en una: 鈥el Lloc on va ser abatut el Cojo de M谩laga鈥,  y solamente les falt贸 poner un 鈥渃harquito de color鈥 figurado para rememorar mejor el evento, y otro m谩s: 鈥assenyalar el lloc des d麓on es mat脿 el Cojo de M谩laga i que 茅s la part nord-est de al muralla que domina el pas sobre el riu Segre[10], marcando de aquel modo donde estuvo situado el pelot贸n de asesinos, pero sin tener el valor de poner los nombres y apellidos de los sujetos que perpetraron el atentado que cost贸 la vida a cuatro libertarios.   

La misma emboscada vista por la pol铆cia francesa

Pero el Memorial Democratic, de ser justo, deber铆a haber puesto un par de paneles m谩s de complemento para que los visitantes curiosos pudieran apreciar que sobre aquel mismo incidente del puente, la policia francesa no dec铆a lo mismo en sus informes que lo que afirma el Memorial, al  poder leerse en dos de ellos que aquellos asesinatos del puente hab铆an sido una vulgar emboscada, muy propia de bandoleros de camino real, diciendo en el primero que: 鈥溾cuando la poblaci贸n de Bellver, sin duda alarmada, vio c贸mo llegaban a su pueblo los anarquistas de Puigcerd谩鈥, los recibi贸 con disparos de fusil, e incluso de ametralladoras[11].

Y en el segundo: 鈥溾︹en el viaje de ida, los habitantes de Bellver, hab铆an cerrado el paso a los anarquistas de la Seo鈥 (al prepararse la vuelta) se decidi贸 que varios miembros de la FAI de Puigcerd谩 ir铆an con los de la Seo, hasta Bellver, para parlamentar con el Comit茅 de ese municipio y evitar as铆 la repetici贸n de semejantes incidentes鈥 Llegados a Bellver, los coches se detuvieron antes de franquear un puente que se haya a la entrada de ese pueblo, en la carretera. Varios parlamentarios se adelantaron, pero cuando llegaron a la mitad del puente fueron acogidos por una salva de disparos de fusil. Nadie, en ese momento, result贸 herido, y regresaron a sus coches. Fue entonces cuando comenz贸 una viva fusilada, en el curso de la cual dos miembros del Comit茅 de la Seo fueron muertos, y otros dos de Puigcerd谩 fueron gravemente heridos鈥[12]

A la vista de ambos informes polic铆acos franceses es evidente que la versi贸n  francesa es totalmente disonante con la que corre de forma habitual por Catalu帽a desde hace a帽os, porque en ella no consta que existiera asalto alguno al pueblo por parte de nadie, sino una vulgar emboscada protagonizada por un grupo de fan谩ticos locales o for谩neos. Acto que en el siglo XXI se ha conmemorado colocando dos paneles pagados con dinero p煤blico, y sin m谩s averiguaci贸n que el testimonio de los propios asesinos confesos, los mismos que formaron el improvisado pelot贸n de ejecuci贸n de cuatro confiados libertarios[13].

Seg煤n recoge el autor Ferr谩n S谩nchez en su trabajo[14], concluida la guerra civil Sol茅 decidi贸 hacer de pasador de evadidos aliados, honorable empresa en la que colabor贸 junto con sus hermanos Esteve y Emili[15], o con el propio Ignasi Jaus脿s, su antiguo secretario de ayuntamiento en la 茅poca de la guerra civil, premiado 茅ste 煤ltimo por la fortuna al conseguir tambi茅n salir absuelto en el mismo sumar铆simo que Sol茅. Un hecho que tambi茅n acaeci贸 con otro de los viejos colaboradores de Sol茅, en su caso el antiguo juez de paz local, cesado despu茅s de octubre de 1934, y despu茅s concejal por el PSUC cuando la guerra, Sebasti谩n Pous Mart铆, absuelto tambi茅n en otro juicio sumar铆simo el 1 de junio de 1940.

Sumar铆simo Sol茅 y Jaus脿s. Archivo del Tribunal Militar Tercero (ATMT3)

Conocido lo anterior se debe reconocer que la macabra loter铆a de los sumar铆simos benefici贸 en Bellver curiosamente a gentes muy determinadas y a juzgar por los papeles conservados, en todos los casos, por el gran esp铆ritu colaborador y complaciente de los reos de aquellos sumar铆simos con multitud de gentes del enemigo, asunto que se trata de ocultar hablando de salvamento de vidas, cuando todo ello tiene un cierto tufillo de traici贸n a la causa republicana.

Actitud que obedeci贸, y aqu铆 depende del punto de vista, a lo que hoy en d铆a se califica, de forma benevolente, como caridad cristiana,  ya que al parecer fue gracias a ella por la que se pudieron salvar. Olvidando que si en su tiempo los hubieran juzgado los tribunales populares, aquella misma actitud se hubiera calificado y juzgado bajo otro punto de vista muy distinto, ya que lo suyo, eran tiempos de guerra, se llamaba: convivencia con el enemigo, delito que todav铆a hoy en d铆a est谩 vigente en algunos pa铆ses, y que en Espa帽a ha pasado a ser calificado como deslealtad, y que por supuesto en 1937 los tres no hubieran salido absueltos tal como tuvo a bien premiarlos la sangrienta justicia franquista.    

Lo que no recogi贸 Ferr谩n S谩nchez en su obra de 2010, es que Sol茅 estaba en libertad  provisional y residiendo en Bellver, cuando fue juzgado en el Juzgado militar n潞 3 de L茅rida, en el Sumar铆simo ordinario n潞 27232, o sea, en sencillo, que cuando se le juzg贸 ya estaba en una situaci贸n previa de privilegio.  Sumar铆simo que Sol茅 compartir谩 con su antiguo secretario en el mismo ayuntamiento Ignacio Jaus脿s Bringueret.

Personaje que por una extra帽a coincidencia apenas fue citado en el popular libro Anarqu铆a y Rep煤blica en la Cerda帽a 1936-1939. El 芦Cojo de M谩laga禄 i els fets de Bellver (1991), de Joan Pons i Porta y Josep M. Sol茅 Sabat茅, y cuando sobre 茅l existe mucha informaci贸n, y sin embargo en la obra de referencia s贸lo fue citado en dos ocasiones distintas. En una explicando que Jaus谩s inform贸 a Sol茅 de que hab铆an interceptado una llamada telef贸nica de Antonio Mart铆n a La Seo seg煤n la cual ten铆an intenci贸n de asaltar Bellver[16], y la segunda refiriendo la oportunidad que tuvo ERC para hacerse con la alcald铆a, gracias a que Jaus谩s hab铆a pedido una excedencia de seis meses[17], pero sin entrar en m谩s detalles, sobre qui茅n traicionaba a qui茅n.  Por otra parte, y aunque no conste, es de suponer que si la justicia franquista decidi贸 unir ambos procesos en uno 煤nico, debi贸 ser porque los consideraba id茅nticos a todos los efectos, vamos a ver por qu茅.

Juicio

El juicio que se inici贸, bajo la calificaci贸n de Auxilio a Rebeli贸n Militar, el 31 de julio de 1941 y  con ambos reos en libertad provisional y residentes en Bellver, y  a su conclusi贸n con una sentencia excepcional, dada la gran cantidad de alcaldes o secretarios republicanos fusilados  o represaliados por los franquistas.[18], mientras que ellos dos, a la inversa, fueron absueltos sin m谩s causa ni perjuicio.

Sumar铆simo, informe del fiscal. ATMT3

Pero tal como afirmaba uno de sus bi贸grafos circunstanciales, cuando se inicio la guerra Sol茅 ya se fue preparando para lo que se le ven铆a  encima, al admitir al periodista que:   鈥val mes la gota de sang d’una persona que tots els sants del m贸n“, una vegada enretirats els objectes de l’interior de l’esgl茅sia de Bellver, ell (Sol茅) i el capell谩 en van cremar les parets. Despr茅s en Joan Sol茅 va ajudar a moss茅n Antoni Riba a fugir鈥[19].

En resumen y a efectos de inventario, la iglesia de Bellver fue quemada, no por las hordas rojas libertarias, sino por Joan Sol茅 ayudado por el mos茅n local, escondiendo ambos los objetos religiosos. El mismo incendio que despu茅s los mismos autores debieron hacer anotar en la cuenta de los anarquistas, pues como tal consta en el Estadillo n潞 3 de la Causa General de Bellver, dentro del cap铆tulo de incendios y destrucciones firmado por el alcalde de Bellver de aquel momento, el 22 de de mayo de 1941, est谩 visto que ya no ven铆a de una mentira o una injusticia m谩s. 

Pero es durante la lectura del Sumar铆simo donde se descubre a un Sol茅 totalmente distinto, ya que no es un peligroso republicano o un rojo revolucionario sino una especie de Pimpinela escarlata moderno[20], o en un reencarnado Rob铆n Hood.[21] Cuesti贸n  que se aprecia  a todo lo largo de la causa, dado que los testigos a su favor van repitiendo una y otra vez los mismos argumentos, con expresiones m谩s o menos similares, y en todos los casos salidas de boca de franquistas muy notorios, recordando as铆 a los viejos procesos de la Inquisici贸n por su reiteraci贸n en la pregunta y la respuesta, pero en todos los casos con manifestaciones positivas a favor del reo.

De hecho es el propio enemigo que lo juzga el encargado de ensalzarlo a l铆mites estratosf茅ricos, al haber sido el caso de Sol茅, un caso 煤nico en toda la zona roja (隆隆隆), y como salvador de los pueblos de la Cerda帽a, no conociendo (se) adem谩s ning煤n acto (suyo) (!!!) contra el Glorioso Movimiento Nacional ni en contra de persona de orden隆隆隆鈥. Expresiones todas ellas harto significativas, al eximirse con ellas a Sol茅 de todo mal futuro.

Por otra parte asombra que los testigos franquistas afirmen sin tapujos que Sol茅 era una 鈥persona de inmejorable conducta, de buenos sentimientos, amante del orden, de la justicia, de moralidad intachable y de ideas pol铆ticas moderadas鈥︹, luego en qu茅 quedamos Sol茅 era o no de ERC, o 鈥que ejerci贸 el cargo de alcalde desde primeros de febrero de 1934 hasta el mes de febrero de 1939鈥, una afirmaci贸n incierta en alg煤n extremo, pero no vendr谩 ahora de alguna mentirijilla.

Y como colof贸n de aquella farsa se descubre que la misi贸n final de Sol茅 era, no luchar y proteger a la Rep煤blica, sino la de aniquilar a la 鈥horda roja鈥: 鈥durante la dominaci贸n roja鈥 (Sol茅) se manifest贸 abiertamente opuesto a las pretensiones y atropellos de la horda roja de la Seo y Puigcerd谩herman贸 a todas las personas de orden de los municipios lim铆trofese hizo frente hasta conseguir aniquilar a aquella sanguinaria horda鈥︹[22]. Horda de la que se supone formaba tambi茅n parte su partido ERC, pero a la vista est谩 que Sol茅 no ten铆a madera de martir.       

Por otros testimonios tambi茅n 鈥渟olventes鈥 nos enteramos que Sol茅, durante los primeros d铆as de la dominaci贸n roja, 鈥se vio obligado a constituir  un Comit茅 a fin de evitar que se cometieran toda clase de desmanes鈥, pero manifest谩ndose contrario a los mismos y que. 鈥al verse ayudado por todas las personas de orden de la poblaci贸n, decidi贸 oponerse  a los atropellos que comet铆an  la expresada horda roja鈥.

En sencillo, Sol茅 recibi贸 el apoyo de la 鈥済ente de orden鈥 local, es decir la de su misma clase social, y por ello 鈥se le reconoce como salvador de las vidas y los intereses de las personas de orden de los pueblos de la Cerda帽a e incluso en algunos casos  consigui贸 que fuese devuelto el ganado (que) con el pretexto de ser de familiares de desertores, (los revolucionarios) se hab铆an llevado鈥︹. Comentario que desmiente la otra historia, la verdadera, en la cual se afirmaba que fue su propio ganado el que salv贸 Sol茅 de manos de los anarquistas, un ganado que ten铆a que haberse llevado a Barcelona ante la hambruna que exist铆a en la capital.

El clamoroso testimonio anterior corresponde a declaraci贸n de seis padres de otros tantos excombatientes del 鈥Glorioso Ej茅rcito Nacional鈥 del distrito de Bellver, al del jefe local de la Falange, y del secretario tambi茅n de Falange de Bellver y a cuatro excombatientes m谩s del 鈥Glorioso Ej茅rcito Nacional鈥 en su caso todos naturales de Bellver, Detalle que permite conocer que como m铆nimo hubo un total de diez personas de Bellver que se escaparon del pueblo con el benepl谩cito de Sol茅, pas谩ndose directamente al enemigo, que de aquel modo vio incrementadas sus filas con m谩s combatientes. Un gesto muy 鈥渞epublicano鈥.

Seg煤n otros testimonios descubrimos que Sol茅, el supuesto republicano, se dedic贸 a perjudicar a la Rep煤blica, ya que: 鈥淒urante el periodo marxista protegi贸 siempre a las personas perseguidas, y  no oblig贸 jam谩s a los mozos movilizados (a) que se incorporaran al ej茅rcito rojo, ni neg贸 tarjeta de racionamiento a los padres de los desertores ni familiares, antes lo contrario, ya que seg煤n referencias, evit贸 que los agentes del SIM y los carabineros rojos tomaran medidas coercitivas contra los familiares de los desertores.鈥

En resumen, Sol茅 que seg煤n sus partidarios de ERC era un ejemplo de 鈥渉onestidad鈥, mientras que para los franquistas era todo un dechado de virtudes al dejar al libre albedrio de los mozos llamados a filas por la Rep煤blica que decidieran ellos en que bando quer铆an luchar, o no permitiendo al SIM y a los carabineros que tomaran medidas con los que  hab铆an permitido o fomentado aquellas deserciones en masa. 

Resulta curiosa la explicaci贸n que dan los testigos franquistas al respecto de las actitudes adoptadas por Sol茅 para ocultar ante los revolucionarios rojos que era de los suyos: 鈥que el referido alcalde se mostraba siempre ante los extremistas como unido a ellos, pero interiormente y en privado obraba en forma completamente opuesta a las ideas de aquellos tiempos, logrando con ello al mismo tiempo que inspiraba confianza a dichos elementos, salvar a cuantas personas era posible鈥. Dando a entender as铆 que el personaje era un  vulgar 鈥渃aragirada鈥 con los supuestos suyos.

Advirti茅ndose durante el proceso que si alguna vez Sol茅 cometi贸 alguna irregularidad con la poblaci贸n, los testigos presum铆an 鈥渜ue no estuvo  a su causa (en su mano) poder evitarla, o bien si se consinti贸, fue para librar (la) de un da帽o muy superior鈥. Es decir que cualquier da帽o cometido por Sol茅 hab铆a sido involuntario. Comentarios que con m谩s o menos reiteraci贸n que se fueron repitiendo en una parte muy importante de los testimonios de sus avaladores, en su caso de forma mayoritaria confirmados por jefes locales de la F.E.T. y de las J.O.N.S.[23] y autoridades franquistas locales no solo de Bellver sino tambi茅n de los pueblos de los alrededores, como fue el caso del alcalde, del juez y jefe local de Falange de Prullans.

Que tras explicar a su modo el 鈥渋ncidente del d铆a 27 de abril, hablan de la 鈥gesta y heroicidad鈥 de Sol茅, ya que 鈥no solo fue comentada favorablemente en los pueblos afectados, sino que sus repercusiones llegaron m谩s all谩 de las fronteras y pasando por los frentes de batalla (sic) se public贸 con satisfacci贸n en la prensa de la Espa帽a liberada (sic)鈥. Haci茅ndolo de aquel modo el h茅roe de aquella jornada, h茅roe celebrado incluso en la prensa del bando franquista, algo nunca comprobado. Un hecho curioso fue que los propios franquistas se creyeron el cuento de que los asaltantes era unos 400, cuando en realidad la gente que cay贸 en la emboscada estaban embarcados en dos coches ligeros y un 煤nico cami贸n y por tanto muy lejos de dicha cifra. Ser谩 por los detalles.

Por otra parte, todo aquel apartado referente a la emboscada del d铆a 27, en cierto modo explicar铆a el inter茅s despertado por la misma en la propia Causa General franquista, al llegarse incluso al extremo de recogerse en ella como prueba un ejemplar del folleto editado en su d铆a por el ayuntamiento de Bellver como justificaci贸n del atentado, o la declaraci贸n de varios testimonios que hablaron sobre el mismo asunto al ser citados ex profeso por los jueces franquistas, y cuyos testimonios son curiosamente coincidentes, lo que hace sospechar el ama帽o de los testigos por parte del fiscal.      

Otro detalle, que seg煤n se mire muy perjudicial para la causa republicana por parte de Sol茅, es que muchos de los testimonios resaltaban que Sol茅, deja (ba a) la libre elecci贸n de los indicados que quer铆an pasar a Francia, para que escogieran al ser movilizados,  si quer铆an servir a los rojos o pasarse a las filas nacionales, decisi贸n 煤ltima que le hab铆an podido comprobar 鈥que le complac铆a mucho鈥, si bien Sol茅 se hab铆a abstenido de manifestarlo p煤blicamente. Prueba evidente que los fascistas lo consideraban a todos los efectos como uno de los suyos.

Pero de lo que no cab铆a duda era que Sol茅 les daba seguridad a los individuos (de) que sus familiares no ser铆an molestados,  por el mero hecho de que ellos desertaran.鈥[24]  Haciendo bueno el refr谩n que dice que: 鈥淎 enemigo que huye puente de plata鈥.鈥, y olvidando Sol茅 que 茅l representaba, por su cargo municipal,  la autoridad de la Rep煤blica, y que por lo tanto estaba cometiendo una vulgar traici贸n a la causa republicana.

Y que si bien era cierto que Sol茅 manten铆a m谩s o menos relaci贸n 鈥渃on los organismos de la extinguida Generalitat, razonaban aquellos testigos franquistas que: 鈥era precisamente para sacar el m谩ximo provecho posible para los pueblos. (ya que) merced a su habilidad, se pudo disfrutar de suministros facilitados por los organismos oficiales, con relativa facilidad, o por lo menos muy superior al que facilitaban en otras poblaciones e incluso en las ciudades鈥. Comentario que justifica el inter茅s de Puigcerd谩 por intentar acabar con los cambalaches que se produc铆an en Bellver, hecho que ahora se ve confirmado por los propios testimonios franquistas, al comprobarse que el mismo enemigo reconoce lo bien abastecido que estaba el pueblo, pero callandose el nombre de la persona o personas que se ganaban muy bien la vida  con aquel negocio.

Y como remate de aquellas m谩s que favorables declaraciones, los testimonios afirmaban de Sol茅 que 鈥減udiendo asegurar鈥 de que fue el 煤nico caso mod茅lico que existi贸, puesto queno (se) le conoce ni un solo acto contra el Glorioso Movimiento Nacional鈥. Es decir Sol茅 p煤blica y privadamente gobern贸 durante la guerra en beneficio del bando franquista y por tanto en perjuicio de la Rep煤blica espa帽ola y por ende de ERC.

En otro testimonio se asegura que con el fin de evitar m谩s desmanes, el Comit茅 de Bellver decidi贸 tomar lo que entonces se denominaban 鈥medidas revolucionarias鈥 (sic), 鈥Haciendo contribuir  a algunas personas de significaci贸n derechista, justificando ante los 鈥渆xtremistas rojos鈥 que eran multas que se impon铆an, y que se continuar铆an imponiendo hasta dejarlos desprovistos de riquezas y bienes鈥, un hecho muy lejos de la realidad.

Ya que en la pr谩ctica no fue as铆, 鈥ya que 煤nicamente era para justificarsey las cantidades que  abonaron los dererechistas no ten铆an importancia鈥︹漮 sea que los sancionados se quedaban igual, y con el dinero conseguido,  el ayuntamiento de Sol茅 鈥lo utiliz贸 para hacer obras en el municipio鈥, y con ello 鈥para dar trabajo a algunos individuos peligrosos鈥, pretendiendo as铆 tapar las pocas bocas rebeldes que pudieran haber en el pueblo, o justificando lo bueno que era administrando aquel ayuntamiento[25], ya que despu茅s en democracia se vanaglori贸 de lo realizado durante la guerra, pero sin explicar que era una simple maniobra pol铆tica con la que salvar justamente la vida y la hacienda del enemigo.

Un tema que parec铆a interesar a los fiscales militares era si Sol茅 durante la guerra  hab铆a pasado a Francia, una cuesti贸n que aparece en las conclusiones, lo que hubiera sido un posible indicativo de pasar a Francia con cosas de valor: 鈥que los suscriptos no tienen conocimiento de que el repetido Sr. Sol茅 entrara y saliera de Francia durante la dominaci贸n roja, con excepci贸n de cuando se retir贸 el ej茅rcito rojo, que se vio obligado a entrar en Francia para liberarse de las represalias de la horda llamada 鈥渓as tribus鈥 la cual se retir贸 de esta comarca y varios de sus componentes  hab铆an asistido a los ataques que se hicieron a Bellver, odiando por tanto al mentado Sr. Sol茅 por haberles derrotado鈥.

De interpretarse el comentario anterior, Sol茅 se pas贸 a Francia, no huyendo de los fascistas, sino por temor a las posibles represalias de las tropas republicanas en retirada, y la prueba est谩 en que no tardar铆a en regresar a la Espa帽a franquista. Demostraci贸n palpable de que hu铆a de los suyos y a su vez que Sol茅 sab铆a de antemano que el enemigo lo recibir铆a con los brazos abiertos, como as铆 fue. 

Lo que qued贸 en el tintero

Sin embargo una de las cuestiones que qued贸 en el tintero en el transcurso de la causa contra Sol茅 es que nadie durante la misma le pregunt贸 por las incautaciones de inmuebles y fincas que se realizaron en el pueblo en la 茅poca que 茅l fue alcalde. Perjuicios econ贸micos que se cebaron en particular con los denominados 鈥渇ugitivos鈥, o sea que s铆 existi贸 gente de derechas perjudicada, y por lo mismo no hubo tanto 鈥渂uen铆simo鈥 por parte de Sol茅 como se le presupone.

Entrando en detalles, estos fueron los casos de Pere Pujol, un vecino de Puigcerd谩, fugitivo, propietario de una casa situada en la calle Mart铆 i Juli谩, nombrada 鈥淐al Pujol鈥 y otra casa  m谩s en la c/ 脕ngel Guimer谩, nombrada 鈥淐al Canti Vell鈥. O el de Joan Fornec, en su caso vecino de la Seo de Urgel, fugitivo, propietario de dos casas situadas en la calle 6 de Octubre nombradas, 鈥淐af茅 Nou鈥 y 鈥淐al Pinell鈥. El caso de Ventura Tuset Reb茅s de Barcelona, fugitivo, propietario de una torre, una casa, una cuadra, y dos prados, situados en el barrio de Roc.  O el de Ventura Comas, vecino del propio Bellver, fugitivo, propietario de un chalet situado en la avenida 14 de abril. El de Ventura Comas, tambi茅n vecino de Bellver, fugitivo, copropietario de una casa situada en la c/ Zulueta, 11. El de Salvador Serra Pujol, vecino de Bellver, un desertor, propietario de una casa, de un pajar y de tierras en el barrio de San Roc. Y al marqu茅s de Monistrol el caser铆o 鈥淎nas鈥.

Relaci贸n que pone de relieve que Sol茅 tambi茅n actu贸 como un vulgar 鈥渞evolucionario鈥 rojo, pero despu茅s de forma sospechosa nadie se lo tuvo en cuenta. Hecho que demuestra una vez m谩s el peso espec铆fico de sus protectores franquistas, o que directamente eran de los suyos y por lo mismo todos callaron, al considerar aquellas confiscaciones un pecado venial.

La 煤nica denuncia en su contra

De hecho la 煤nica denuncia que se formul贸 despu茅s de la guerra contra Sol茅 y su secretario Jaus脿s fue interpuesta el 3 de julio de 1941 por un tal Jos茅 Mar铆a Font Borras, que acus贸 a ambos de persecuci贸n sa帽uda, sufrida por aquel personaje durante la guerra y en el transcurso de su estancia temporal en Bellver, al hab茅rsele retirado sin motivo justificado, seg煤n el denunciante, su cartilla de racionamiento, y prohibiendo que se le vendieran los medicamentos que su esposa necesitaba, o denunci谩ndolo como fascista, lo que provoc贸 que fuera detenido y juzgado por un Tribunal popular, acusado de esp铆a y de enlace de frontera, lo que le signific贸 al denunciado una condena de cinco a帽os de trabajos forzados, internamiento del que afortunadamente pudo escapar, pas谩ndose a Francia. En dicho juicio comparecieron como testigos de cargo, entre otros, Sol茅 y Jaus脿s, y adem谩s de propina el diputado de ERC Llu铆s Bru i Jard铆, en su caso delegado del gobierno en Puigcerd谩.

En el momento de declarar sobre aquel asunto, el 12 de agosto de 1941, Sol茅 afirm贸 ser natural de Bellver e hijo de Mart铆n y Buenaventura (sic), de 42 a帽os de edad, de profesi贸n ganadero, estado civil, viudo, y que sab铆a leer y escribir. Pero lo m谩s curioso es cuando declara sobre su militancia pol铆tica, ya que siguiendo el ejemplo del ap贸stol Pedro, que neg贸 tres veces a los suyos, Sol茅 afirma sin ning煤n rubor: 鈥que no pertenec铆a a ning煤n partido pol铆tico antes del Movimiento Nacional, afili谩ndose, por as铆 obligarlo las circunstancias de aquellos d铆as, a Esquerra de Catalu帽a (sic).

Otra de sus afirmaciones fue que hab铆a regresado de Francia el 1 de mayo de 1941, 鈥al ser llamado en L茅rida por el Juez de responsabilidades pol铆ticas, y que por ello鈥 hab铆a decidido presentarse. Afirmaci贸n 煤ltima que entra en contradicci贸n con lo que a帽os m谩s tarde afirmar谩 Sol茅, al explicar que hab铆a estado preso en la Seo de Urgel  desde el 27 de marzo  hasta el 1 de junio de 1940, pero sin explicar al periodista de turno que antes de aquel juicio sumar铆simo estaba tan tranquilo y en libertad provisional en Bellver, al tener bien asegurados los testimonios favorables a su causa.

En el caso de las acusaciones de Font, Sol茅 como era normal las neg贸 todas, alegando a su favor que Font le hab铆a pedido que (como alcalde) 鈥influyera  para que le fuera adjudicada una venta de madera hecha por su ayuntamiento, ofreci茅ndole un tanto por ciento de comisi贸n鈥, proposici贸n que al parecer Font tambi茅n hizo extensiva al secretario Jaus脿s, y en los dos casos, seg煤n ambos testimonios, de forma infructuosa, al negarse a ser corrompidos.  Despu茅s se sabr谩 que Font era miembro de Falange Espa帽ola con carnet n煤mero  8.870,  y para acabar de arreglarlo, Caballero Cautivo de Espa帽a. Teniendo en cuenta lo anterior habr谩 que admitir que Sol茅 para salir indemne de las acusaciones de un falangista que adem谩s era 鈥渃aballero cautivo鈥, indica de nuevo que Sol茅 ten铆a excelentes 鈥減adrinos鈥 entre los franquistas.

Llegados a este punto, se hace necesario a modo de contrapunto comparar la causa de Sol茅 con otra muy similiar, veamos  para ello el caso del alcalde de Montesquiu, tambi茅n de ERC, Leandro Salom贸 Torn茅, que a pesar de tener un informe muy favorable del alcalde franquista de su pueblo, en el que se afirmaba que su conducta siempre hab铆a sido buena, o que hab铆a mostrado buenos sentimientos, al no perseguir a los familiares de los desertores, a lo que se a帽adi贸 otro informe muy similar de la propia Guardia Civil, en el cual se valoraba su conducta como buena o que hab铆a votado a favor de que al cura del pueblo se le diese un subsidio, y sin embargo a gran distancia de Sol茅, a Salom贸 un tribunal id茅ntico al de Sol茅r  lo mand贸 fusilarlo en el Camp de la Bota el 8-8-39, sin que se pueda adivinar d贸nde estuvo la diferencia entre uno y otro[26].  

El Sumar铆simo de Ignacio Jaus脿s Bringueret

Avales los de Sol茅 que tambi茅n debieron servir en cierto modo a Jaus脿s su secretario en el ayuntamiento de Bellver, ya que al ser interrogado sobre la denuncia realizada por el falangista Font, se descubre que el personaje ten铆a en aquel entonces 31 a帽os y  que estaba casado, o  que era natural de Orlu ( del departamento de Ari猫ge en Francia) y seg煤n los testigos y a gran diferencia de Sol茅, que al parecer no era ni carne ni pescado, Jaus脿s de siempre se hab铆a distinguido por sus ideas izquierdistas y separatistas, al estar afiliado de antiguo a Estat Catala, ser as铆 mismo socio del Centro Autonomista de Dependientes del Comercio y de la Industria (CADCI), o haber participando en la frustrada sublevaci贸n nacionalista de octubre de 1934 con las armas en la mano,  motivo por el cual result贸 procesado[27].

Pero su cautiverio dur贸 muy poco ya que en 1935 pas贸 a desempe帽ar el cargo de secretario del ayuntamiento de Bellver, donde le sorprendi贸 la guerra. Momento en que Jaus脿s tom贸 parte activa en la constituci贸n del Comit茅 鈥渞ojo鈥 local, del que form贸 parte como secretario,[28] del mismo modo que tambi茅n tom贸 parte en la imposici贸n de multas a las personas de orden y de derechas, o en las incautaciones de propiedades, en las persecuciones y 鈥en otros extremos鈥, y para remate se le hab铆a visto por el pueblo armado con un fusil, o con pistola al cinto. 

Declaraciones que se encarg贸 de suavizar Jaus脿s, afirmando que 茅l nunca hab铆a militado en ning煤n partido pol铆tico, ya que al igual que Sol茅, se tuvo que hacerse a la fuerza de ERC el d铆a 24 de julio de 1936 forzado por las circunstancias, otro patriota nacionalista que renegaba de sus or铆genes, alegando a su favor que 茅l siempre hab铆a ayudado a la gente de derechas, afirmando al final que ten铆a cinco personas de Bellver que lo pod铆an avalar, adem谩s de dos sacerdotes concretos, el de Bellver y el de Balarga. Vaya patriota result贸 ya que durante todo el conflicto hab铆a estado confraternizado con el enemigo, despu茅s se sabr谩 que el personaje adem谩s era un hombre pr贸ximo a Acci贸n Cat贸lica, dando as铆 raz贸n al nexo de iglesia y fascismo.

Y algo de cierto hab铆a en aquella declaraci贸n ya que el cura p谩rroco de Bellver de aquel momento, aport贸 por escrito su aval a Jaus脿s, afirmando de entrada que el personaje  era un buen cristiano, puesto que antes de la guerra era un subscriptor habitual  de la Obra P铆a Culto y Clero, publicaci贸n puntera de Acci贸n Cat贸lica, o que gracias a 茅l se hab铆an salvado los ornamentos de la iglesia de Bellver, detalle que a Sol茅  se le olvidar铆a referir a帽os m谩s tarde al periodista de turno, adjudic谩ndose para s铆 el mismo merito, y que gracias tambi茅n a Jaus脿s se hab铆a salvado de la profanaci贸n el Sant铆simo y los ornamentos de la iglesia de Baltarga, lugar muy pr贸ximo a Bellver.

Reiterando la dependencia de Jaus脿s de la iglesia, uno de aquellos testigos declar贸 sin empacho: 鈥que Jaus脿s era persona de orden, buen cristiano y un perfecto caballero鈥 manifest谩ndose partidario del Movimiento Nacional, auxiliando a distintas familias perseguidas, en la parte econ贸mica y de su propio peculio particular鈥︹  o que fue compa帽ero  de Jaus脿s en el 鈥渟aboteo鈥 (sic)  de las expediciones de soldados, por cuya causa fueron ambos detenidos por el SIM rojo, siendo el Jaus脿s puesto en libertad y repuesto a su cargo de oficinista, y que adem谩s鈥 鈥渓e entreg贸 las armas  recogidas en Bellver para el grupo C贸rdoba de falangistas[29]鈥. 

En resumen, seg煤n el testimonio, el secretario ayudaba econ贸micamente y de su propio bolsillo a distintas familias 鈥減erseguidas鈥, y junto con un  personaje de derechas se dedic贸 a ayudar a los desertores que se pasaban al campo franquista, motivo por el cual fueron detenidos por el SIM que al final lo liber贸, reponi茅ndolo en su puesto de secretario, y desde all铆 Jaus脿s entreg贸 armas que estaban depositadas en el Ayuntamiento  a un grupo de quintacolumnistas formado por falagistas, en f铆n un aut茅ntico patriota, y se supone que protegido por el se帽or Alcalde.  

Por otra declaraci贸n del propio Jaus脿s, nos enteraremos que el interfecto permaneci贸 en Bellver hasta fines de 1937, momento en que seg煤n 茅l, amenazado por la FAI, solicit贸 su traslado como secretario al ayuntamiento de Azuara (Zaragoza) cargo que no lleg贸 a tomar posesi贸n, ya que en febrero de 1938 se moviliz贸 o su quinta, y logr贸 鈥con documentos falsos que se le incorporara a servicios auxiliares, que prest贸 en las oficinas del cuartel estalinista Carlos Marx de Barcelona, y  a 煤ltimos de aquel mismo a帽o march贸 a Bellver y desde aquel punto a Francia, regresando el mismo d铆a a la 鈥淓spa帽a Nacional鈥 por la frontera de Ir煤n. Fue internado en el campo de Concentraci贸n  de Vitoria hasta abril de 1939 que sali贸 en libertad, incorpor谩ndose al ej茅rcito franquista,  en el Regimiento de Infanter铆a San Marcial (Burgos)  sirviendo como cabo, hasta mayo del mismo a帽o en que fue licenciado y pudo regresar a Barcelona. Prueba de que por aquel entonces Jaus脿s no estaba reclamado por la justicia franquista.

De aquella declaraci贸n destacar una falsedad. Era imposible que en las postrimer铆as de 1937 la FAI persiguiera a Jaus脿s, ya que tras la muerte de Antonio Mart铆n Escudero en abril, el poder de la CNT en la Cerda帽a cay贸 en picado, y m谩s a煤n tras los asesinatos de seis anarquistas en la Serradora de Puigcerd谩 el 10 de junio de aquel mismo a帽o,  momento en que se iniciaron las detenciones y procesamiento de libertarios de toda la comarca, o que se nombr贸 a Sol茅 Comisario municipal. As铆 que si Jaus脿s march贸 de la comarca debi贸 obedecer a otras cuestiones, como por ejemplo y tal como afirmaba antes un testigo que fueron detenidos por el SIM, al descubrirse la hu铆da de algunos soldados de quintas pasados al enemigo, lo que justificar铆a tambi茅n su hu铆da y el uso de una documentaci贸n falsa.

La Sentencia

Una prueba palpable de que tanto los avales de Sol茅 como los de Jaus脿s fueron considerados como buenos por el tribunal militar, fue que el d铆a 16 de noviembre de 1942, el Capit谩n General de Catalu帽a firm贸 sus respectivas Absoluciones, de acuerdo con la sentencia anterior y en el mismo sentido dada en el Sumar铆simo en una sentencia conjunta.

Sumar铆simo, confirmaci贸n de la sentencia. ATMT3

Pero en el caso de Jaus脿s, asombra su gran esp铆ritu camale贸nico, del que se supone era un pobre 鈥渞epresaliado鈥 del r茅gimen franquista,  al verlo reaparecer figurando de nuevo como secretario de Bellver, con plaza de propiedad, tal como se puede ver en el Bolet铆n Informativo del Colegio Oficial de Secretarios鈥, del a帽o 1955. [30]  Prueba fehaciente de que el secretario Jaus脿s se adaptaba a todo, al haber pasado de Estat Catal谩 a funcionario franquista, eso s铆, circulando por todos los estadios intermedios, y sin m谩s problemas.[31]

Resumen

De hacer una s铆ntesis,  tal como hemos visto, las dos primeras autoridades de Bellver, su alcalde y el secretario en un juicio sumar铆simo fueron reconocidos por los franquistas como elementos suyos y como tal fueron absueltos. Asunto que nadie se ha molestado en investigar a la hora de  publicar los listados de los procesos judiciales franquistas. Por ello ser铆a prudente analizar los casos concretos de los absueltos o los sobrese铆dos para averiguar a qu茅 obedecieron dichas sentencias, no vayamos a tener la sorpresa que se est茅 rindiendo homenaje a personajes como los vistos, con evidentes pruebas de su ligaz贸n con el franquismo. 

Y es que tal como sentenci贸 el inquisidor Arnaldo Almeric en su cruzada contra los albigenses: Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius隆Matadlos a todos. Dios reconocer谩 a los suyos! Y as铆 acaeci贸 en el caso concreto de Sol茅 y Jaus脿s, Dios los reconoci贸 premiando en democracia al primero con un panel del Memorial Democratic, y dos paneles m谩s que relatan su 鈥渉aza帽a鈥 en el puente de Bellver con su rosario de asesinatos, y al segundo nombr谩ndolo en plena dictadura franquista secretario del ayuntamiento de Bellver.  Est谩 visto que: 隆Deus vult!, 隆Dios lo quiere!

Notas:

[1] A. Gasc贸n y A. Guillam贸n, Manifiesto trapero de Puigcerd谩. Combate por la Historia, Puigcerd谩 27 de abril de 2018.

[2]A. Gasc贸n y A, Guillam贸n, Nacionalistas contra anarquistas en la Cerda帽a (1936-1937). Antonio Mart铆n, la experiencia libertaria de Puigcerd谩 y el sagrado mito de Bellver, Barcelona, 2018.

[3] Ver detalles en: 鈥淭V3 revela la implicaci贸n de ERC en los asesinatos de la retaguardia durante la Guerra Civil鈥︹, documental emitido por el programa 鈥淪ensa Ficci贸鈥 de TV3, titulado: 鈥楾arradellas, l鈥檋ome que ho guardava tot鈥, e-not铆cies, 5 de octubre de 2016.

[4] Marta Carnic茅: Queralt Sol茅: “Catalunya no nom茅s perd la guerra per ser republicana sin贸 que la perd com a poble”赂 Ver en  ccma/cat y rac贸 catala.cat

[5] Queralt Sol茅 Barjau, 鈥淐ontextualitzaci贸: la Guerra Civil i el salvament de Vides a la reraguarda  catalana鈥, en Llums enmig la barbarie…, Memorial Democratic, Barcelona, 2013, pp. 13-23.

[6] Queralt Sol茅:鈥滶ls ossos del Cojo de M谩laga鈥, Cad铆 鈥 Pedraforca, noviembre, 2013, n潞 15, pp. 90-91.

[7] Silvia Marmon, 鈥淧erillosas i roges鈥: la historia de disset dones afusellades鈥, Ara, 18-11-2016.; En este caso la autora imita la obra Mary Nash: Rojas: las mujeres republicanas en la guerra civil, Taurus, 2006.

[8]  Yose Merino Rodr铆guez, Joan Sol茅 Cristofol, l麓ultim alcalde republic脿 de Bellver de Cerdanya鈥, Rufaca n潞 27, 1-3-1992.

[9] Ferr谩n S谩nchez Agust铆, Esp铆as, contrabando, maquis y evasi贸n鈥: 鈥淛oan Sol茅 tambi茅n ejerci贸 de 鈥減asseur鈥; A. Gasc贸n y A. Guillam贸n: 鈥淟a otra Memoria hist贸rica, o como justificar determinadas muertes. El caso de Antonio Mart铆n Escuderomal llamado el Cojo de M谩laga鈥. kaosenlared.net. 

[10] Memorial Democr脿tic, Espais de mem贸ria de la guerra civil a  Bellver de Cerdanya.

[11] Comisario Especial de Bourg-Madame, 28-4-1937.

[12]  Sabatier, inspector de la polic铆a m贸vil, 29-4-1937.

[13]  Op. cit. Anexos 12 y 13, p.596-599.

[14]  Op. cit.

[15] Nunca se ha aportado prueba alguna de dicha afirmacaci贸n.

[16] Op. cit., p. 102.

[17] Op.cit. p. 107.

[18] Franco hizo fusilar a 42 alcaldes de ERC, enot铆cies.

[19] Op. cit.

[20] La Pimpinela escarlata  novela de capa y espada donde el personaje lleva una doble vida como la 鈥淧impinela Escarlata鈥, un salvador de arist贸cratas durante el terror franc茅s.

[21] Rob铆n Hood, protagonista de una leyenda inglesa que seg煤n la versi贸n robaba a los ricos para d谩rselo a los pobres.

[22]  Testimonio del R.G. Alcalde del Ayuntamiento Nacional (sic)  y P.C. Juez municipal de Prats y Sampsor  

[23] Falange Espa帽ola Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.

[24] Declaraci贸n del Alcalde, C.P.  y el Jefe Local de La F.E.T. y de las J.O.N.S., P.M. de Talltendre; similares declaraciones de los mismos cargos, pero de los pueblos de Riu o de Ellar, poblaciones donde Sol茅 hab铆a ejercido de Comisario municipal.

[25]  Testimonio del Secretario del Juzgado Municipal de Bellver J.A.T., y de un vecino de Bellver, J.E.B, propietario.

[26] J. M. Sol茅 Sabat茅 y Oriol Due帽as Iturbe, Els alcaldes i diputats afusellats d麓Esquerra Republicana de Catalunya, Fundaci贸 Josep Irla, edici贸n electr贸nica, 2013, p. 109

[27] Manuel L贸pez Esteve, Els fets del 6 d麓octubre  de 1934. p. 648.

[28] De hecho constaba que Jaus脿s durante la guerra, hab铆a sido secretario del ayuntamiento, del Comit茅 鈥渞ojo鈥 local, y del Juzgado de Bellver, o sea un chico para todo.

[29] Un grupo de quintacolumnistas.

[30]  Bolet铆n Informativo del Colegio Oficial de Secretarios, Interventores, y Secretaria de Administraci贸n Local de la Provincia de L茅rida, a帽o 1955,  p. 5.

[31] Prueba de la suerte del personaje es que hoy en d铆a sigue figurando como 鈥渧铆ctima鈥. Memorial Democr脿tic, V铆ctimes de la guerra civil i la repressi贸 franquista a les terres de Lleida: Morts, represaliats i deportats. Tribunal de responsabilitats pol铆tiques En la voz, Jaus脿s.




Fuente: Portaloaca.com