March 21, 2021
De parte de La Haine
278 puntos de vista


La en茅sima movilizaci贸n antigubernamental tuvo en Hait铆 caracter铆sticas peculiares

A las protestas de campesinos, m茅dicos, abogados, estudiantes, j贸venes de las periferias, cat贸licos y evang茅licos -solo por mencionar algunas de las m谩s recientes- se sumaron ahora los 鈥淔antasmas鈥, un grupo disidente de la Polic铆a Nacional de Hait铆 (PNH) conocido como 鈥淔antom 509鈥.

驴Qui茅nes est谩n detr谩s de las m谩scaras de estas figuras fantasmag贸ricas? 驴Se trata de sediciosos y terroristas como afirma el gobierno de facto de Jovenel Mo茂se? 驴Cu谩les son sus intereses y demandas? 驴Por qu茅 su irrupci贸n en las calles del pa铆s cont贸 con el acompa帽amiento entusiasta de miles de personas? Y, adem谩s, 驴por qu茅 fracasan una y otra vez los operativos antipandillas? 驴Qu茅 otros actores armados operan en el pa铆s y con qu茅 objetivos? A continuaci贸n, un recuento y un an谩lisis sobre la proliferaci贸n de actores armados en el pa铆s.

La protesta

Desde la ma帽ana del d铆a martes, la calma siempre precaria e intermitente de Puerto Pr铆ncipe se vio asaltada por una protesta intempestiva. La actividad diurna de la urbe, sin llegar a interrumpirse del todo, comenz贸 a discurrir en c谩mara lenta: numerosos negocios y oficinas gubernamentales se apresuraron a cerrar, mientras los padres se preocupaban por buscar a sus hijos en las escuelas. A media ma帽ana, diferentes grupos de manifestantes comenzaron a bloquear e incendiar neum谩ticos en diferentes puntos de la Avenida de Delmas, una arteria central de la zona metropolitana. En Nazon, incluso, un cami贸n fue colocado de lado para trancar el tr谩fico por completo. 

Algunos de los presentes ocultaban sus rostros con capuchas, y por lo general sus respuestas sobre el motivo de la protesta eran esquivas. R谩pidamente comenz贸 a escucharse lo que se conoce como el bat ten猫b, el golpeteo de las cacerolas, de parte de quienes acompa帽aron el reclamo. Reclamo que en Hait铆, salvo que se indique lo contrario, se sobreentiende que tiene car谩cter antigubernamental, m谩s a煤n desde que el pasado 7 de febrero expirara el mandato presidencial del presidente, ahora de facto, de Jovenel Mo茂se.

Miles de j贸venes se plegaron a la movilizaci贸n antigubernamental de los 鈥淔antasmas鈥.

Pronto se supo que el protagonismo de la jornada era de los 鈥淔antasmas鈥, quienes comenzaron a reagruparse, encapuchados y mu帽idos con armas largas. Ya nutridos de varios cientos de acompa帽antes, una caravana comenz贸 a remontar la avenida central hasta el distrito comercial de P茅tionville, dejando a su paso algunas barricadas y neum谩ticos en llamas, as铆 como peque帽os retenes. No pudimos ver, hasta entonces, presencia alguna de las fuerzas de seguridad. Desde P茅tionville la manifestaci贸n comenz贸 a descender hacia Champ de Mars, centro pol铆tico del pa铆s, deteni茅ndose ocasionalmente y realizando disparos al aire. Ya en las inmediaciones del Palacio Nacional se produjo alg煤n conato de enfrentamiento con la Polic铆a Nacional, con grupos a cargo del comisionado Jean-Louis Paul-M茅nard, lo que culmin贸 con algunos disparos y gases lacrim贸genos que dispersaron a los manifestantes. Los Fantasmas se esfumaron con el mismo sigilo con que se hab铆an congregado. 

驴Qui茅nes son los Fantasmas?

La caracterizaci贸n del grupo es compleja, por su comportamiento err谩tico, por la multiplicidad de m茅todos, pero sobre todo por su clandestinidad. Su surgimiento tiene que ver con las demandas sectoriales de un sector importante de la PNH. En primer lugar en relaci贸n a la exigencia de aumentos salariales para los efectivos policiales, desde los 15 mil y 20 mil gourdes mensuales -entre 200 y 250 d贸lares aproximadamente- hasta los 50 mil gourdes -650 d贸lares-. Pero la demanda central, hasta ahora irresoluble, se vincula a la exigencia de contar con un sindicato, lo que es rechazado de plano por la c煤pula policial y por el gobierno nacional. 

De hecho, la tentativa de poner el gremio en pie llev贸 a comienzos del 2020 a la exoneraci贸n de cinco oficiales de este sector de la fuerza, incluida una de sus lideresas, Yanick Joseph. El modus operandi de los Fantasmas ha combinado desde entonces acciones legales y p煤blicas de protesta, con acciones ilegales que incluyen el enfrentamiento armado, la extorsi贸n y el ataque a oficinas de la administraci贸n p煤blica. 

En febrero de ese mismo a帽o, la represalia estatal fue respondida por los Fantasmas con el incendio de los stands dispuestos para celebrar el carnaval en la capital. Los enfrentamientos se radicalizaron y culminaron con un ataque a un cuartel del Ej茅rcito, dos muertos y una decena de heridos. En aquellas jornadas el apoyo a la rebeli贸n policial fue entusiasta y masivo. 

Oficiales de la Polic铆a Nacional de Hait铆 escoltan a los manifestantes.

En abril del 2020, ante la demora en la paga de los salarios, los Fantasmas respondieron con ataques a la Oficina Nacional de Seguros (ONA), para ingresar finalmente en el patio del Ministerio de Econom铆a y Finanzas, en donde incendiaron varios veh铆culos. Tras estos hechos, el entonces Ministro de Justicia Lucmane D茅lile, declar贸 al grupo disidente como una organizaci贸n terrorista. 

En febrero de este a帽o, nuevos enfrentamientos con la Polic铆a Nacional en Canap茅-Vert condujeron al asesinato de Patrick Anozard, un agente de la Unidad SWAT de 茅lite. Como respuesta, la Inspecci贸n General de la Polic铆a Nacional de Hait铆 (IGPNH) anunci贸 la creaci贸n de una comisi贸n especial para investigar a polic铆as afiliados a los Fantasmas o a pandillas locales, promoviendo la 鈥渄epuraci贸n鈥 de la instituci贸n. Aunque Jonet Vital, portavoz de la IGPNH, anunci贸 la identificaci贸n de 70 de estos polic铆as, la investigaci贸n se encuentra estancada de momento.

Bajo las capuchas negras y los uniformes oficiales que caracterizan a los Fantasmas, se encuentran entonces efectivos en actividad, as铆 como otros retirados o exonerados. Tampoco es de descartar el reclutamiento de simples bandidos o mercenarios para sus acciones de presi贸n. Lo que es claro es que este grupo, sumamente activo, act煤a como el brazo armado de un sector disidente de las fuerzas de seguridad, que puede incluso resultar representativo de sectores de la fuerza que no se movilizan activamente. Y que, en su enfrentamiento encarnizado con el gobierno de facto de Mo茂se, genera una mezcla de terror y simpat铆a en vastas capas de la poblaci贸n.

La operaci贸n en Village de Dieu: 驴inoperancia policial o suicidio planificado?

La protesta del 15 de marzo, sin embargo, no implic贸 ataques a edificios estatales, enfrentamientos, ni estuvo guiada por demandas salariales o sindicales. Quiz谩s, por eso, volvi贸 a ser acompa帽ada por miles de manifestantes, pese al car谩cter armado de la movilizaci贸n. Como uno de los Fantasmas nos refiri贸 en una de las barricadas, la convocatoria tuvo como objetivo reclamar por el fallido operativo antipandillas que el viernes 12 de marzo culmin贸 en desastre en Village de Dieu.

Desde que Le贸n Charles asumiera nuevamente el cargo de Director Nacional de la PNH el 18 de noviembre del 2020, al menos nueve operativos antipandillas han sido realizados. Las acciones se han desplegado en Croix-des-Bouquets, Canaan, Petit Rivi猫re de l鈥橝rtibonite y, cuatro veces consecutivas, en Village de Dieu, una barrio popular del sur de Puerto Pr铆ncipe. Seg煤n la Comisi贸n Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reintegraci贸n (CNDDR), hay m谩s de 76 pandillas operando en todo el territorio nacional, as铆 como m谩s de 500 mil armas circulando ilegalmente. 

El balance de los operativos no fue alentador: 13 personas fueron asesinadas, 8 resultaron heridas y 56 g谩ngsters fueron arrestados, aunque ning煤n jefe de banda. La mayor parte de las veces el costo es asumido por los propios habitantes de los barrios m谩s empobrecidos, quienes quedan atrapados en medio de los operativos y ven sus casillas incendiadas. Tal vez el caso m谩s emblem谩tico haya sido la destrucci贸n completa del barrio 鈥淪hada 2鈥 como pudimos documentar, una enorme explanada reducida a escombros para desalojar a una de las pandillas m谩s activas de la ciudad de Cabo Haitiano.

El 12 de marzo una nueva operaci贸n en Village de Dieu moviliz贸 a una centena de polic铆as de varias unidades especializadas, pero apenas 12 eran los que ten铆an la misi贸n de introducirse, en tres veh铆culos blindados, en los territorios del grupo criminal conocido como 鈥5 Segundos鈥. Se trat贸 de un despliegue m谩s bien modesto si consideramos que m谩s de 1500 efectivos fueron movilizados para el carnaval en la ciudad de Port-de-Paix. Y m谩s a煤n teniendo en cuenta el poder铆o de la banda comandada por el bandido 鈥淚zo鈥, que adem谩s de operar en su propio territorio, se encuentra mucho mejor armada que las fuerzas de seguridad del Estado. Los bandidos hab铆an sido informados de la operaci贸n, y tendieron una emboscada. 

Como resultado, cuatro efectivos de la PNH fueron asesinados. Un quinto oficial muri贸 producto de las heridas, y otros 7 resultaron heridos. Im谩genes y videos de sus cuerpos ensangrentados y escarmentados en la v铆a p煤blica circularon pr谩cticamente en vivo desde el d铆a viernes por las redes sociales, suscitando la indignaci贸n generalizada. La demanda de sus cuerpos, que ni siquiera fueron recuperados, es uno de los reclamos que mencionaron a la prensa los portavoces de los Fantasmas. Adem谩s, armas, municiones, uniformes, placas identificatorias y hasta un carro blindado fueron secuestrados por los bandidos.

En un comunicado del 15 de marzo, la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH), caracteriz贸 al operativo como 鈥渟uicida鈥 y responsabiliz贸 al Director General y al Inspector General Carl Henry Boucher. Pero sobre todo se帽al贸 que este tipo de operativos son 鈥渙rganizados para complacer al presidente de facto Jovenel Mo茂se y darle razones para afirmar que las bandas armadas est谩n siendo efectivamente desmanteladas, mientras que fueron 茅l y su equipo quienes armaron y federaron a las bandas鈥. 

El comunicado se refiere a la reciente irrupci贸n del 鈥淕9鈥, una poderosa federaci贸n de pandillas comandada por el ex polic铆a Jimmy Ch茅rizier, alias 鈥淏arbecue鈥, en la zona metropolitana de Puerto Pr铆ncipe. Los organismos de derechos humanos y la oposici贸n acusan a Mo茂se de connivencia con el crimen organizado, y consideran que el G9 opera como un brazo paramilitar para la represi贸n pol铆tica y el control territorial de los barrios movilizados contra el gobierno y la injerencia externa.

La seguridad, el monopolio de la fuerza y los actores internacionales

La teor铆a pol铆tica cl谩sica menciona al monopolio -leg铆timo o no- de la coerci贸n como una caracter铆stica definitoria de los Estados modernos. Sin embargo, estados perif茅ricos que no por eso dejan de ser modernos son caracterizados, sobre todo bajo reg铆menes neoliberales, por la fragmentaci贸n de la coerci贸n y por la dispersi贸n de los actores armados. En Hait铆, encontramos al menos los siguientes:

– Las Fuerzas Armadas, disueltas por Jean Bertrand Aristide en el a帽o 1996 por su participaci贸n institucional durante la dictadura del clan Duvalier, y nominalmente removilizadas por el gobierno de Jovenel Mo茂se.

– La Polic铆a Nacional, principal actor securitario del pa铆s, aunque por lo general mal armada y peor entrenada. Sus escasas capacidades operativas son rebasadas no solo por las bandas criminales, sino tambi茅n por las pac铆ficas protestas callejeras antigubernamentales que, como en julio del 2018, llevaron a su acuartelamiento.

– Grupos de choque de los latifundistas locales, notablemente en departamentos como el del Norte y el Nordeste del pa铆s. Estos participan sobre todo en el desalojo y acaparamiento de tierras de propiedad campesina, en alianza con grupos especiales como la Brigada de 脕reas Protegidas (BSAP), curiosa unidad policial dependiente del Ministerio de Medio Ambiente. 

– Sectores disidentes de la polic铆a como los Fantasmas, con sus probables ramificaciones extrapoliciales, los que, evidentemente, act煤an completamente al margen del control estatal.

– Fuerzas de ocupaci贸n internacional de las Naciones Unidas, con sus correspondientes contingentes policiales y militares. Aunque la amenaza de re-ocupaci贸n es como una especie de espada de Damocles que pende sobre el pa铆s, sus 煤ltimos remanentes fueron desmovilizados con el fin de la MINUJUSTH en el a帽o 2019, siendo 茅sta reemplazada por una misi贸n civil, la BINUH. Estas misiones 鈥渄e paz鈥 tuvieron un accionar destacado en la represi贸n al movimiento popular en la coyuntura post 2004, perpetrando algunas masacres emblem谩ticas como la de Cit茅 Soleil.

– El crimen organizado, tanto el 鈥渁ut贸nomo鈥, como el que es organizado, armado y financiado por el poder pol铆tico: senadores, ministros, presidentes, etc. Como hemos se帽alado en otros textos, la delincuencia organizada es, en Hait铆, un factor predominantemente pol铆tico y la delincuencia 鈥渃ivil鈥 relativamente escasa. Antes del auge de 鈥淏arbecue鈥 y del G9, otro famoso bandido, Anel Joseph -recientemente asesinado tras su fuga de la prisi贸n de Croix-des-Bouquets- hac铆a p煤blicos y expl铆citos sus v铆nculos con senadores del gobernante PHTK. Recientemente el arresto del narcotraficante convicto Lissner Mathieu -haitiano naturalizado estadounidense- quien portaba una tarjeta oficial del Palacio Nacional, arroj贸 m谩s evidencias sobre los v铆nculos del gobierno de Mo茂se, las pandillas y el narcotr谩fico.

– A煤n m谩s dif铆cil de ponderar que todos los actores anteriores, resulta la existencia conocida pero opaca de una infiltraci贸n permanente de ex marines y mercenarios norteamericanos. Al menos en dos ocasiones estos sujetos fueron interceptados con armas, municiones y equipos de telecomunicaciones en el Aeropuerto Internacional Toussaint L鈥橭uverture, para ser r谩pidamente repatriados a los Estados Unidos con el concurso de su embajada en Hait铆. Se desconoce el volumen de esta infiltraci贸n y sus funciones precisas, pero dado que su arribo al pa铆s coincide con los picos de movilizaci贸n contra un gobierno aliado en la geopol铆tica del Caribe, estas resultan f谩ciles de prever.

Arsenal incautado a tres ex marines y un contratista federal norteamericanos en Puerto Pr铆ncipe en el a帽o 2019.

– Por 煤ltimo, pero no menos relevante, resulta la reciente creaci贸n de Mo茂se de una 鈥淎gencia Nacional de Inteligencia鈥, una suerte de polic铆a pol铆tica bajo su exclusivo comando. Sus funciones, sus prerrogativas y su inmunidad extra-legal para 鈥渃ombatir el terrorismo鈥, llevaron a que incluso el club de pa铆ses aliados a Mo铆se -centralmente Estados Unidos, Canad谩 y algunos de la Uni贸n Europea- criticaran su creaci贸n.

De todo lo anterior podemos extraer al menos cuatro conclusiones:

1) Que el desmantelamiento de las fuerzas represivas est谩 llevando al pa铆s a un esquema de atomizaci贸n de la funci贸n armada que resulta a煤n m谩s peligrosa, heter贸noma e incontrolable, no solo para el estado, sino sobre todo para los actores civiles. La emergencia de los Fantasmas es tan s贸lo un s铆ntoma de ello, y ni siquiera el s铆ntoma m谩s grave. Su contracara internacional es la solicitud p煤blica de Mo茂se para que la OEA brinde un 鈥渇uerte apoyo t茅cnico鈥 al pa铆s en materia de seguridad. La respuesta positiva y 鈥渙portuna鈥 de Luis Almagro fue conocida justamente ayer, en medio de las protestas. 

2) Que las principales v铆ctimas de este descalabro son el campesinado, los trabajadores y trabajadoras, las mujeres -lo que recrudece son, tambi茅n, las violaciones y otros cr铆menes sexuales- y los j贸venes de las periferias urbanas, as铆 como los movimientos sociales y la oposici贸n pol铆tica organizada. Al no haber monopolio y tentativas de legitimar el uso de la fuerza, y al resultar desconocido el origen de los m谩s diversos cr铆menes -el caso m谩s emblem谩tico es el caso de los secuestros y las masacres- la justicia y la reparaci贸n resultan imposibles.

3) Que la situaci贸n de caos organizado que atraviesa el pa铆s tributa, a la larga, para las posiciones de quienes claman por la intervenci贸n que los Estados Unidos y los pa铆ses occidentales siempre est谩n dispuestos a hacer para intentar pacificar a la fuerza 鈥渓a cosa haitiana鈥 y para salvaguardar el proceso de acumulaci贸n de las compa帽铆as trasnacionales y de la oligarqu铆a local. Algo parecido sucedi贸 en los a帽os precedentes al 2004, en el peligroso juego de suma cero de actores que por izquierda y por derecha pretend铆an tumbar a Aristide, y que culmin贸 con el golpe de Estado y el desembarco de la MINUSTAH. Es preciso tomar nota de ello. 

4) Que la operaci贸n suicida de Village de Dieu no solo tiene que ver, como la RNNDH sugiere, con una 鈥減uesta en escena鈥 de parte del gobierno de facto de Mo茂se de cara a la opini贸n p煤blica nacional. Esto responde m谩s que nada a las presiones del establishment internacional, sobre todo tras el recambio del elenco gubernamental en los Estados Unidos, para morigerar siquiera un poco los costados m谩s brutales de un gobierno autoritario que, qu茅 dudas caben, cogobierna el pa铆s con el crimen organizado.

Telesur




Fuente: Lahaine.org