October 4, 2021
De parte de SAS Madrid
370 puntos de vista


La escalada de los precios de la electricidad en el mercado mayorista está teniendo un efecto especialmente intenso en los hogares más vulnerables y de menor capacidad adquisitiva del país, los que utilizan la Tarifa de último Recurso (TUR) que regula el Estado y que resulta más sensible que las del mercado libre a los vaivenes de los precios de la energía al por mayor.

Esos hogares, entre los que se encuentran el cerca de millón y medio que disponen del bono social, han soportado en los últimos seis meses un incremento de los recibos del 55%, según los datos del comparador de tarifas Selectra a los que ha tenido acceso Público, que también indican que el español es el mayor de los aumentos registrados en ese periodo en las tarifas reguladas de los cuatro países comunitarios que mantienen formatos de ese tipo, que son, además de España, Francia, Italia y Portugal.

Esos encarecimientos son mayores que los que se están dando en el conjunto de los consumidores domésticos de electricidad en España, que, con el mercado libre incluido, en lo que va de año oscilan entre el 26% y el 38% en función del dato que se tome como referencia.

Los últimos datos disponibles de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), de finales de 2019, indican que alrededor del 40% de los consumidores domésticos, 11,3 millones de 27,8, utilizan la tarifa TUR, aunque no todos esos contadores corresponden a viviendas familiares: muchos propietarios de segundas residencias (hay más de nueve millones) la mantienen desde que la disparatada regulación de los gobiernos de Mariano Rajoy les permitía el acceso al bono social por el mero hecho de tener contratada una potencia inferior a los tres kilovatios.

La luz casi más cara y el gas más barato

Las cifras recogidas por Selectra en el resto de países europeos en los que opera, en la mayoría de los cuáles, como Alemania, Austria o Bélgica, “no hay tarifas fijadas por la autoridad y cada proveedor es libre de fijar el precio de sus ofertas comerciales”, cifran en 67 euros el recibo medio de un hogar italiano con tarifa regulada, con un aumento del 43% en los tres últimos meses que lo sitúa por encima del español en cuantía (64 euros) y en segundo lugar por encarecimiento (55%).

El recibo medio con tarifa regulada en esos dos países presenta una diferencia de más del 25% frente a la de los otros dos en los que existe este modelo: 50,5 euros en Portugal y 47 en Francia, con una subida del 15% desde marzo en el primer caso y de solo el 4% en el segundo.

La situación resulta completamente distinta en lo que se refiere a los precios del gas a cierre de septiembre (la revisión semestral de octubre lo sube un 4,2%) en el mercado regulado: el recibo medio de España es el más bajo con 67 euros mensuales mientras que su encarecimiento del 4% en seis meses solo se ve mejorado por la congelación de Portugal, que revisa los precios una vez al año.

El recibo medio del gas con tarifa TUR en Portugal supera en veinte euros y casi un 30% al español al alcanzar los 87 por mes, mientras que los de Italia (111,5) y Francia (119) lo rebasan en más de un 40% tras unos respectivos encarecimientos del 32% y el 25% desde marzo.

Los consumos de referencia para esos cálculos son los 2.700 kilowatios anuales de electricidad y los 1.400 metros cúbicos de gas que se estiman en Italia, unos volúmenes de energía considerados “suficiente para una familia de cuatro miembros en el área mediterránea” pero al mismo tiempo escaso para ese mismo grupo en Francia, “donde corresponde a las necesidades de una persona o una pareja que vive en un apartamento pequeño”.

¿Cómo gestiona cada país su tarifa regulada?

“El aumento de los precios de la electricidad en los mercados mayoristas, impulsado principalmente por el encarecimiento del gas, está afectando a todos los países europeos”, señala el informe , que añade que eso está teniendo “efectos negativos inevitables en las facturas de los servicios públicos domésticos para los clientes finales”.

La tarifa regulada francesa “se mantiene relativamente contenida en comparación” con la española, con un aumento del 4% en agosto mientras que “la próxima actualización del precio de la electricidad por parte del Gobierno se espera para el invierno”, en torno al mes de febrero.

En Italia se presenta un otoño duro, con un recibo mensual medio de casi 180 euros entre la luz y el gas para los usuarios de la tarifa regulada, que se revisa trimestralmente. Ese impacto habría sido mayor sin la congelación de los cargos de la factura para 29 millones de hogares y seis de microempresas decretado por el ejecutivo, que ya había adoptado una medida similar en julio y que también ha reducido el IVA del gas al 5%.

Por último, en Portugal se mantiene la tarifa regulada de la electricidad para lo que queda de año, mientras que se espera que la del gas cambie este mes de octubre.

En el caso de España, la escalada de precios se disparó coincidiendo con la entrada en vigor del nuevo sistema de tarificación por tramos, con el que “los ‘precios dinámicos’, que cambian cada hora del día, comenzaron a tener un impacto particularmente fuerte en los clientes finales” al estar “estrechamente ligados a la dinámica de los mayoristas, de rápido crecimiento”.

De esta manera, mientras en el mercado libre siguen rigiendo las tarifas acordadas por los usuarios y las compañías en sus contratos, los “consumidores económicamente frágiles” se concentran en el regulado, en el que están “más expuestos a la fluctuación del mercado eléctrico, justo donde [los precios] están en alza”, señala el informe, que recoge las medidas impulsadas por el Gobierno para hacer frente a esta situación, como las rebajas de impuestos y el recorte de los ‘beneficios caídos del cielo’ para las eléctricas.

Los tres precios de la luz: mayorista, libre y regulado

La subida de la luz para los hogares con tarifa TUR supera con claridad a la que se está dando en el conjunto del mercado, según se desprende de los datos del IPC (Ìndice de Precios de Consumo) que esta semana ha avanzado el INE (Instituto Nacional de Estadística).

Según esos registros, la luz de consumo doméstico se ha encarecido un 26,1% en los ocho primeros meses del año y un 34,9% en relación con el mes de agosto de 2020, mientras que si la referencia son los seis últimos meses disponibles el aumento fue del 37,9%. Es decir, entre veinte y treinta puntos menos de lo que ha subido la TUR en función de la referencia que se elija.

La variación resulta menos acusada en el caso del gas, en el que tanto la variación interanual (4,2%) como la semestral (3,2%) están cerca del aumento del 4% registrado por la tarifa regulada, que se quedaría por debajo de la mitad del 8,6% de subida acumulada en lo que va de año en el conjunto del mercado.

En cualquier caso, ni los precios de la tarifa regulada ni los del mercado libre de la electricidad, cuyas diferencias desconocen tres de cada cuatro hogares españoles, cuyas lagunas ayudan a las compañías a mejorar sus beneficios a base de triquiñuelas y engaños, son los que diariamente difunden los medios de comunicación y que han marcado varios récords históricos en los últimos meses.

Esos precios se refieren al mercado mayorista, en el que las empresas generadoras venden a las comercializadoras los kilowatios que necesitan para abastacer a sus clientes y que es el que marca el llamado factor energía, uno de los tres que componen las tarifas eléctricas junto con los peajes y cargos por un lado y con los impuestos por otro.

Los mercados mayoristas de España y Portugal cerraban septiembre con la tercera cotización media más elevada de Europa al alcanzar el megawatio los 189,83 euros, un nivel que solo se superaba en Italia (206,37) y en Reino Unido (190,10), según los datos facilitados por OMIE, el Operador del Mercado Ibérico de Electricidad.

Al día siguiente, los países ibéricos recuperaban el liderato con una marca histórica de 216,01, más de diez euros por encima del registro de Italia (205,61) y casi veinte superior al británico (188,43).

Las cotizaciones de los mercados mayoristas de esos tres países, las más elevadas en los últimos meses, superaban con creces el 1 de octubre a las de otros como Francia (141,81) y Holanda (116,53), duplicaban (o estaban cerca de hacerlo) las de Alemania (100,33) y Bélgica (100,35) y llegaban a cuadriuplicar las de los países nórdicos (52,85).

Enlace relacionado Publico.es (03/10/2021).




Fuente: Sasmadrid.org