December 28, 2020
De parte de Cultura Y Anarquismo
930 puntos de vista

Nos lo explic贸 hace unos d铆as el poeta-fil贸sofo Jorge Riechamm, 鈥渄ebemos saber que los seres humanos somos holobiontes鈥. Es decir, estamos hechos de seres vivos.
 

Estamos hechos de seres vivos, somos un fabuloso zool贸gico donde junto a nuestros 30 millones de c茅lulas conviven unos cien billones de microorganismos que representan m谩s de un 2% de nuestra masa corporal, uno o dos kilos de nuestro peso total, que no es poco. La flora intestinal, un buen reba帽o de bacterias en el est贸mago que colaboran en la digesti贸n, es bien conocida, pero otros microbios y seres vivos como 谩caros nos habitan en los ojos, en la piel y en cualquier otro rinc贸n de nuestro cuerpo. Conocer nuestro contenido es fundamental para tener cuidado del continente. Tiene mucho que ver con las miradas sanitarias hol铆sticas muy diferentes a la superespecializaci贸n con la que muchas veces se abordan los desaf铆os frente a la p茅rdida de salud.
 

La tierra nutricia, ese manto de pocos cent铆metros de profundidad donde brotan nuestros alimentos, no es solo un ac煤mulo de minerales. Es otro holobionte. Como explica Francesc Font en su libro Arrelats a la terra si tomamos con una cucharadita de postre una porci贸n de tierra, estaremos recogiendo, al menos, unos cien millones de bacterias, un mill贸n de hongos y algunas decenas de protozoos, nem谩todos o insectos que, exactamente como nuestra flora bacteriana, tienen un papel fundamental para mantener el m谩gico y ca贸tico equilibrio de la vida. Este microbioma en la tierra, por ejemplo, asociado a las ra铆ces de los vegetales es quien permite su alimentaci贸n y crecimiento y por lo tanto el pilar de toda la cadena tr贸fica.
 

Pero que la tierra cultivable es un holobionte parece que la gran industria agroalimentaria lo ignora. Como esa medicina que todo lo trata con antibi贸ticos matando lo perjudicial y lo beneficiario, este modelo predominante de agricultura trabaja agresivamente aplicando todo tipo de venenos, incluso de forma preventiva. Como esa alimentaci贸n que solo piensa en que ganemos peso y energ铆a a base de dietas hipercal贸ricas, el modelo predominante de agricultura mantiene dopada a la tierra a base de fertilizantes sint茅ticos. De hecho la metodolog铆a del monocultivo es el mayor exponente de la ignorancia agraria que nos rodea. Y acabando con la biodiversidad y su armon铆a, la aparici贸n de plagas est谩 servida.
 

Y acabando con la biodiversidad y su armon铆a, la aparici贸n de pandemias est谩 servida.
 

Porque nos falta un 煤ltimo elemento para entender esta realidad holobi贸ntica. Quiz谩s el m谩s dif铆cil de interiorizar en nuestra sociedad antropoc茅ntrica, de 鈥渉omus deus鈥, de 煤nicos sujetos sobre la Tierra con derechos y sin obligaciones鈥 pero seguro que 茅l m谩s importante. El ser humano no es solo continente. Somos contenido de un ser vivo mayor, global al que podemos llamar Tierra o Gaia pero que debemos sentir. Lo dijo po茅ticamente Konrad Lorenz, 鈥淟a ruindad 茅tica y est茅tica de la sociedad actual se debe al alejamiento de la Naturaleza鈥.

Revista SoyComoComo, Gustavo Duch




Fuente: Culturayanarquismo.blogspot.com