May 16, 2021
De parte de SAS Madrid
230 puntos de vista


El anuncio de nuevos tributos para afrontar la crisis pand茅mica genera pol茅mica en un pa铆s con uno de los sistemas fiscales m谩s livianos de la UE y que lleva a帽os cargando el peso de las cuentas p煤blicas en los hogares mientras miraba hacia otro lado ante la mejora de los resultados empresariales previa a la pandemia.

“En Espa帽a es necesaria una reforma fiscal progresiva que grave las rentas altas y que tenga en cuenta los nuevos modelos de negocio. Los tipos objetivos, las desgravaciones y los impuestos indirectos, que no tienen que ver con la capacidad adquisitiva sino con la necesidad de acceso a bienes de los que no puedes prescindir, hacen recaer el peso en las familias”, explica el economista Manuel Gar铆.

Ese planteamiento choca en parte, y sintoniza por otra, con el anuncio realizado hace unos d铆as por la ministra de Hacienda, Mar铆a Jes煤s Montero, que advirti贸 de que el Gobierno est谩 decidido a emprender una reforma fiscal, aunque con escasos detalles, entre los que se incluyen el de no dejar claro si es partidaria de mantener o de eliminar los tipos reducidos del IVA (4% y 10%), y con una fecha de inicio supeditada a una recuperaci贸n de la actividad econ贸mica que las previsiones no ubicas antes de 2024.

Ser铆a, de materializarse, la primera reforma fiscal de calado desde los a帽os 70 en un pa铆s que lleva d茅cadas cargando el peso de la recaudaci贸n de impuestos en las familias, que pagan entre tres de cada cuatro y cuatro de cada cinco euros que ingresa Hacienda, con una presi贸n netamente superior a la que soportan las empresas y a la relaci贸n entre las rentas de ambas.

Ese desequilibrio ser铆a todav铆a mayor, de computar los beneficios que los gigantes digitales sacan de Espa帽a y las multinacionales locales no reportan mediante pr谩cticas de elusi贸n, y que organizaciones como Oxfam cifran en 13.000 millones de euros anuales, con una merma de la recaudaci贸n de 3.250, un tercio de ella canalizada a trav茅s de Holanda.

M谩s all谩 de la pol茅mica medi谩tica generada a partir de la comparecencia, previsible por otra parte en un pa铆s en cuyas esferas pol铆ticas se habla de los beneficios de subir o de bajar impuestos obviando las consecuencias de ese tipo de medidas, suena m谩s bien a ‘subida de impuestos’, aunque ese sea un t茅rmino tan vac铆o, por gen茅rico, como el de ‘bajada’ en un 谩mbito de la complejidad del tributario, en el que las compresas y la mayor铆a de los panes (integral, tostado, rayado) se gravan con un 10% de su precio, el champ煤 con un 21% y los beneficios empresariales con un 8,3%, y en el que la reglamentaci贸n resulta, por farragosa, inaccesible para el ciudadano medio.

驴Qui茅n paga qu茅 impuestos en Espa帽a?

La pol茅mica sobre los impuestos coincide con la publicaci贸n del Informe Anual de Recaudaci贸n de 2020 de la Agencia Tributaria, cuyos datos permiten hacerse una idea acerca del peso real de los impuestos en Espa帽a, algo que incluye datos como que sean los hogares quienes pagan m谩s de tres cuartas partes de los tributos estatales.

Ese resultado se obtiene sumando los 86.495 devengados por el IRPF a los 53.118 del IVA por consumos dom茅sticos y los 2.058 de la compra de viviendas, lo que da un total de 141.671 a los que habr铆a que a帽adir una parte importante de los 18.684 que supusieron el a帽o pasado los llamados Impuestos Especiales, amplia en los 6.232 del tabaco y los 932 del alcohol y menor en los 10.253 de los hidrocarburos y los 1.232 de la electricidad, el grueso de los cuales asumen los tejidos productivo y comercial.

Ser铆an, en cualquier caso, m谩s de 150.000 millones de euros, lo que equivale a un 80% de los 187.019 devengados en impuestos estatales en todo el pa铆s el a帽o pasado.

驴Influy贸 en ese resultado el hecho de que 2020 fuera el primer a帽o de la crisis pand茅mica? En escasa medida, en cualquier caso, ya que esa estimaci贸n se sit煤a un punto y medio por encima de la del a帽o anterior (78,4%) y casi dos por debajo de la de 2018 (81,8%).

Esas diferentes aportaciones del sistema productivo y de los hogares se deben a la aplicaci贸n de los llamados tipos efectivos, que miden la parte de cada tipo de gastos o de rentas que se pagan como impuestos, m谩s exigentes con las familias que con las empresas.

Ese indicador alcanza en el IRPF un nivel del 12,9% tras cuatro a帽os de crecimiento mientras se queda en el 8,3% en el Impuesto de Sociedades despu茅s de otros cuatro de, en este caso, bajada. 驴Por la crisis? No lo parece, vistos los registros de los a帽os anteriores.

El caso del Impuesto de Sociedades tiene truco, ya que el tipo efectivo se dispara hasta el entorno del 20% si se calcula a partir de la llamada ‘base imponible consolidada’, que fue de 90.709 millones el a帽o pasado, en la que la recaudaci贸n fue de 17.629. Eso supone un 19,43% que, en realidad, se queda en el 8,3% si la cifra de referencia son los 212.438 millones de ganancias antes de aplicarles las deducciones y desgravaciones que contempla la normativa.

Paralelamente, los impuestos indirectos, como el IVA y los Especiales, que gravan el consumo de bienes y servicios sin discriminar en funci贸n del nivel de ingresos de quien los adquiere, llevan a帽os por encima del 15% y del 25%.

M谩s presi贸n tributaria para los hogares

“El IVA tiene un problema de inequidad”, se帽ala Gar铆, que anota que los gobiernos han optado hist贸ricamente en las 煤ltimas d茅cadas por centrar la presi贸n fiscal en las rentas del trabajo “porque son m谩s f谩cilmente controlables y fiscalizables”, aunque con escasa progresividad: “el problema fundamental es que no se grava donde se debe, ya que el peso de los ingresos salariales pierde peso mientras crece el de los beneficios empresariales y el de las rentas del capital” sin que eso cambie, un desequilibrio del que llevan a帽os advirtiendo organismos como la Agencia Tributaria.

Esas tendencias se han intensificado en la 煤ltima d茅cada, tal y como revela la comparaci贸n del Informe Anual de Recaudaci贸n de 2010 con el de 2020: en ese periodo, el tipo efectivo del IRPF pas贸 del 11,5% al 12,7%/12,9%, con un aumento de la presi贸n fiscal de doce puntos mientras las rentas salariales permanec铆an pr谩cticamente congeladas, mientras en Sociedades el te贸rico pasaba del 16,7% al 19,5 y el real se manten铆a en el 8,3% pese a la recuperaci贸n de los beneficios empresariales.

Si ese aumento de la carga tributaria para las familias no era suficiente, el impacto real del IVA se disparaba del 11,8% al 15,2% del gasto (casi un 30% m谩s) y el de los Impuestos Especiales crec铆a del 25,9% al 27,7%.

En 2019, en las v铆speras de esa reforma fiscal nunca afrontada por los Gobiernos que la crisis pand茅mica ha obligado a aplazar de nuevo, el sistema tributario espa帽ol compatibilizaba esos desequilibrios con una baja presi贸n general que le situaba en el decimonoveno puesto de la UE, muy por debajo de las principales econom铆as de la zona, como Alemania, Francia e Italia, pero tambi茅n alejada de otras consideradas de baja presi贸n como Holanda y Luxemburgo o de Portugal y Grecia y en una situaci贸n que, seg煤n los datos de Eurostat, apenas ha cambiado en la 煤ltima d茅cada.

Cuando el negacionismo tributario convive con el intervencionismo

“Las grandes econom铆as europeas est谩n seis y siete puntos por encima de Espa帽a en cuanto a la relaci贸n entre la tributaci贸n y el PIB”, explica Gar铆, que anota c贸mo esos datos “rompen una de las teor铆as del liberalismo, que es esa que dice que cuanto menos impuestos m谩s se fortalece la econom铆a”.

El economista plantea dos de los problemas con los que se enfrenta el Gobierno a la hora de afrontar esa reforma fiscal.

Hay un problema de insuficiencia presupuestaria, y debe situar a la gente ante ese problema”, se帽ala, al tiempo que reclama un discurso unificado de los gobiernos en asuntos como la tributaci贸n de las plataformas digitales.

Se refiere a la combinaci贸n de situaciones como la mayor necesidad de recursos para afrontar una crisis que al mismo tiempo reduce los ingresos p煤blicos por su relaci贸n directa con la actividad econ贸mica, una realidad que convive con otras como una especie de negacionismo tributario impulsado desde los mismos 谩mbitos que reclaman pol铆ticas intervencionistas como el mantenimiento de los ERTE o, antes, el rescate de la banca.

El segundo aspecto tiene m谩s que ver con la planificaci贸n. “La primera pregunta que deber铆a hacerse Espa帽a es qu茅 quiere ser, a qu茅 quiere dedicarse y a qu茅 quiere destinar el gasto; y, a partir de ah铆, decidir c贸mo quiere financiar ese gasto, si con impuestos, y con cu谩les, o con deuda”, plantea.

Enlace relacionado -y gr谩ficos interactivos- P煤blico.es 15/05/2021.




Fuente: Sasmadrid.org