October 17, 2022
De parte de Amor Y Rabia
196 puntos de vista


Por Luciana Bohne

隆Cu谩ntos siglos ver谩n 

representar esta sublime escena 

en naciones que est谩n por nacer y en lenguas a煤n desconocidas!

William Shakespeare, Julio C茅sar

鈥淐uidado con los idus de marzo鈥 -o incluso con el d铆a despu茅s.  En la ma帽ana del 16 de marzo de 1978 en la c茅ntrica v铆a Fani de Roma, las Brigadas Rojas (BR) secuestraron al primer ministro italiano Aldo Moro, jefe del Partido Dem贸crata Cristiano (DC), matando a cinco agentes de su s茅quito.  Los cincuenta y cinco d铆as de su detenci贸n en una 鈥減risi贸n del pueblo鈥 secreta y su ejecuci贸n final por sus captores el 9 de mayo de 1978 marcaron el cl铆max de m谩s de treinta a帽os de oposici贸n interna y externa de 鈥渃onvergencias paralelas鈥 a la definici贸n por la Italia de la postguerra de su propio curso pol铆tico y econ贸mico. Vale la pena revisar esta larga y retorcida historia como un modelo temprano de la mala fe con la que el Imperio de Estados Unidos trata al mundo hoy d铆a. No es una historia para conspiracion贸fobos.

LA TRATA DE TODAS LAS RAPAS: 驴QUI脡N FUE?

Moro mismo acu帽贸 la frase 鈥渃onvergencias paralelas鈥, insinuando la existencia de fuerzas oscuras detr谩s de la fachada del estado leg铆timo. Los ejecutores de la muerte de Moro no ten铆an la menor duda. Las Brigadas Rojas le condenaron a muerte el 29 de abril de 1978 por 鈥減oner en marcha programas contrarrevolucionarios al servicio del imperialismo burgu茅s鈥, disparando once balas a su cuerpo acurrucado en el maletero de un Renault rojo el 9 de mayo. La frase de Moro 鈥渃onvergencias paralelas鈥 desafi贸 a los traductores en su momento. Hoy en d铆a lo entendemos, en parte, como la red de las 茅lites econ贸micas internacionales, de cuyos intereses se encargan las estructuras de inteligencia del estado, siendo la CIA la principal entre ellas. Pregunt茅 a Douglas Valentine, autor de The Phoenix Program (El Programa F茅nix, libro sobre los escuadrones de la muerte de EEUU en Vietnam del sur, AyR) e historias detalladas de la CIA, DEA, FBI, qu茅 significaba la frase cuando Moro la emple贸. Valentine dijo: 鈥淯n miembro de la CIA / inteligencia militar que conoc铆a bien, el coronel Tully Acampora, me dijo que el jefe de la estaci贸n de JFK (el presidente Kennedy, AyR) en Roma a partir de mediados de 1963, Bill Harvey, fue enviado all铆 para ayudar… (al) general Giovanni di Lorenzo, jefe de los servicios de inteligencia y seguridad militares de Italia, a desestailizar el gobierno del primer ministro de izquierda, Aldo Moro鈥.

鈥滻zquierdista鈥? Aldo Moro hab铆a jugado con la idea de unirse al Partido Socialista, pero era un cat贸lico devoto y en su lugar eligi贸 a la DC (Democracia Cristiana). Sin embargo, estaba interesado en la soberan铆a nacional, mitigar la emigraci贸n del sur subdesarrollado del pa铆s y llevar a cabo una pol铆tica energ茅tica comercial aut贸noma con el Oriente Medio. S贸lo un a帽o antes de la llegada a Roma del jefe de la estaci贸n de la CIA, Bill Harvey, la mafia asesin贸 al ministro italiano de Energ铆a, Enrico Mattei, un estrecho colaborador de Moro, despu茅s de las fruct铆feras propuestas de Mattei para un comercio justo con los pa铆ses ricos en petr贸leo del Tercer Mundo. Detr谩s de la mafia acechaban las 鈥淪iete Hermanas鈥, como Mattei calific贸 al cartel de las compa帽铆as petroleras estadounidenses, y los servicios de la CIA junto con los servicios secretos italianos. El director italiano, Francesco Rosi, film贸 una pel铆cula sobre este dram谩tico acontecimiento, titulado, Mattei Affair. El periodista que lo ayud贸 con la investigaci贸n desapareci贸, presuntamente asesinado por la mafia.

GUERRA FR脥A: LA 鈥淓STABILIDAD鈥 DE ITALIA DEBE SER GARANTIZADA

El vasallaje de Italia ante los Estados Unidos en la Guerra Fr铆a era important铆simo -mucho m谩s de lo que saben los estadounidenses. Una de las primeras directrices del entonces recientemente establecido Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos no ocult贸 en absoluto cuales ser铆an las intenciones de Washington si el Partido Comunista italiano hubiese ganado las elecciones parlamentarias de 1948. Estados Unidos, dec铆a la directiva, intervendr铆a 鈥渋ncluso a costa de provocar una guerra civil鈥.

Durante la Guerra Fr铆a, Estados Unidos consider贸 a Italia como un estado en la primera l铆nea del frente. La 鈥渃ortina de hierro鈥 atravesaba Europa verticalmente de norte a sur, desde la ciudad polaca de Stettin en el Mar B谩ltico a la ciudad italiana de Trieste en la punta noreste del mar Adri谩tico. El vecino oriental de Italia era la Yugoslavia comunista (hasta 1948 aliada de Mosc煤) y, m谩s al sur, a trav茅s de un estrecho tramo de mar, el comunismo alban茅s, tambi茅n aliado de Mosc煤 hasta 1961. De hecho, a medida que la OTAN y las bases militares estadounidenses se extend铆an por Italia,aSus misiles apuntaban al este, a Hungr铆a y Checoslovaquia.

Adem谩s, la posici贸n central mediterr谩nea de Italia, especialmente la de Sicilia, proporcion贸 a los Estados Unidos una ubicaci贸n clave para el control de Oriente Medio. Los pol铆ticos estadounidenses estaban decididos a preservar este activo geopol铆tico esencial en su esfera de influencia. En su opini贸n, s贸lo una cosa amenazaba la hegemon铆a estadounidense en Italia: el popular y respetado Partido Comunista Italiano (PCI), el mayor partido comunista de Europa Occidental, que hab铆a sido uno de los dos partidos 鈥渉茅roes鈥 de la Resistencia contra la ocupaci贸n nazi-fascista en la Segunda Guerra Mundial del 8 de septiembre de 1943 al 25 de abril de 1945. En 1948, el PCI, aliado a todos los partidos de izquierda en el Frente Popular, habr铆a ganado las elecciones parlamentarias casi con toda seguridad si la CIA no hubiese financiado una campa帽a para fomentar el miedo al comunismo y fomentado incidentes mort铆feros y enfrentamientos violentos en las manifestaciones partidistas que parec铆an sonar como el trueno de una pr贸xima guerra civil. Intimidado, el pueblo vot贸 mayoritariamente a la DC, que recibi贸 el 48% de los votos; el Frente Popular, con el 30% de los votos, qued贸 muy cerca. 鈥淪in la CIA, el partido Comunista…  seguramente habr铆a ganado las elecciones de 1948鈥, escribe Jack Devine, ex jefe de la CIA en Roma, en su libro Good Hunting.

A principios de los a帽os cincuenta el secretario de Estado John Foster Dulles y el embajador en Italia, Claire Boothe Luce, insistieron en que se prohibiese el PCI. Todos los partidos pol铆ticos italianos, de la extrema derecha a la izquierda, se negaron. Muy justificadamente se帽alaron que, debido a que el PCI hab铆a sido una de las principales fuerzas de la Resistencia, habr铆a una guerra civil en Italia si tal medida fuera promulgada. Para los norteamericanos, la llegada de los comunistas al poder pondr铆a en peligro la seguridad de la OTAN y la pol铆tica de control de Oriente Medio. Cuando, en 1953, William Colby se convirti贸 en director de la CIA en Italia, su tarea fue llevar a cabo acciones pol铆ticas clandestinas para frenar la influencia de la PCI. Como escribi贸 en sus memorias, 鈥淢i tarea era evitar que Italia cayese en manos comunistas en las siguientes elecciones鈥. Mantener al PCI fuera del gobierno se convirti贸 en una condici贸n para la distribuci贸n de fondos a trav茅s del Plan Marshall para la reconstrucci贸n de Italia despu茅s de la guerra, acordada por el presidente Harry Truman y el primer ministro Alcide de Gasperi (DC). Ya en los a帽os cincuenta un acuerdo secreto, el Plan Demagnetize, acordaba una estrecha colaboraci贸n entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Italia para frenar la influencia del comunismo en la sociedad italiana.

ANTES DEL AMANECER DE LA GUERRA FR脥A: RECLUTANDO MAFIOSOS Y BATALLONES FASCISTAS

Esta amenaza comunista hab铆a sido identificado y se hab铆a organizado la resistescia en su contra en una 茅poca tan temprana como durante la invasi贸n aliada de Sicilia, en julio de 1943. El OSS (predecesor de la CIA), fundado en 1941 con 13.000 agentes por el jefe de OSS 鈥淲ild Bill鈥 Donovan, hab铆a asignado la 鈥淪ecci贸n italiana鈥 a James Jesus Angleton, que ven铆a de una familia mas贸nica y dirigir铆a el departamento israel铆 de la CIA en 1950. Angleton reclut贸 un 鈥淐铆rculo de la Mafia鈥 鈥揳s铆 llamado en documentos de la CIA- para ayudar al desembarco aliado en Italia.  El c铆rculo estaba compuesto por mafiosos (incluyendo a Michele Sindona, quien se convertir铆a en un personaje destacado tras la quiebra del Franklin National Bank en 1979) propuestos por el g谩ngster Lucky Luciano, a quien la inteligencia naval americana contact贸 en la prisi贸n de Clinton, en Nueva York. Sin embargo, el 鈥淐铆rculo de la Mafia鈥 no se disolvi贸 despu茅s de la suave invasi贸n de los Aliados; se ampli贸. El c铆rculo se apresur贸 a liberar a otros mafiosos que llevaban mucho tiempo encarcelados por el r茅gimen de Mussolini. Los funcionarios de la ocupaci贸n americana nombraron a los mafiosos 鈥渓iberados鈥 para importantes posiciones del poder administrativo, policial y militar en toda Sicilia para que funcionasen como una red de colaboradores anticomunista. Aquellos que fueron nombrados alcaldes, por ejemplo, ejerc铆an eventualmente una influencia regional sobre las elecciones y las pol铆ticas de los senadores y diputados en el parlamento de Roma durante toda la existencia de la primera Rep煤blica -y manten铆an estrechos v铆nculos con el Ministerio del Interior y sus servicios secretos.

El reclutamiento anticomunista de Angleton no se detuvo en la mafia. Comenz贸 a reunir a destacados miembros del r茅gimen fascista, manteni茅ndoles en la Sicilia ocupada por los aliados como activos futuros. El principal de ellos fue el pr铆ncipe Junio Valerio Borghese, comandante de una unidad de flotilla de submarinistas en la Marina Real Italiana hasta 1943, un especialista en el sabotaje naval, colaborador de 1943 a 1945 con el r茅gimen t铆tere nazi de la Repubblica de Salo, en el Lago de Garda, En el norte de Italia. Despu茅s de 1945, Borghese fue declarado culpable de colaborar con los nazis, pero no de cr铆menes de guerra, aunque se sab铆a que su ej茅rcito casi privado particip贸 junto a las SS en algunas de las masacres mas brutales en el centro de Italia 鈥損rovocando cerca de 10.000 v铆ctimas en lo que se conoce como 鈥渓a guerra contra los civiles鈥. Cuando los partisanos del l铆der de la Resistencia, general Cadorna, arrestaron a Borghese en el norte de Italia el d铆a de la liberaci贸n, el 25 de abril de 1945, Angleton se dirigi贸 hacia el norte en su jeep el 30 de abril, se hizo cargo de Borghese, le puso un uniforme americano, y pusio a salvo en Roma.  En un informe a la OSS, Angleton escribi贸 que Borghese 鈥渞epresentaba un inter茅s a largo plazo en el coraz贸n de nuestro trabajo鈥. Una buena medida, ya que Borghese y su leal ej茅rcito fueron absorbidos posteriormente en Gladio, el grupo secreto secreto de paramilitares de la OTAN. Pero esa es otra historia.

En Sicilia a lo largo de los a帽os cincuenta, los fascistas, gracias a la generosidad de la financiaci贸n de los EEUU, se organizaron en grupos neofascistas, con v铆nculos con los servicios secretos italianos. El hermanamiento de la mafia y los fascistas, organizafo por la OSS en los a帽os cuarenta, ser铆a una formidable fuerza de desestabilizaci贸n en los a帽os setenta, desencadenando una guerra ideol贸gica en las calles entre grupos provocadores neo-fascistas y formaciones comunistas revolucionarias extraparlamentarias -una 鈥渆strategia de la tensi贸n鈥, como se denomin贸 la violencia iniciada por la derecha. Que esta 鈥渢ensi贸n鈥 estall贸 en un momento en que la izquierda estaba creciendo de manera constante, amenazando con una victoria electoral comunista o su participaci贸n en el gobierno, no pod铆a ser una coincidencia, como afirma hasta nuestros d铆as la opini贸n p煤blica italiana. La soberan铆a estricta de Italia como Estado cliente o activo estadounidense estaba siendo desafiada por los avances de la socialdemocracia -y la expansi贸n de la democracia popular era una amenaza para la 鈥渆stabilidad鈥 de Italia como vasallo de EEUU.

Las cifras de la 鈥淓strategia de la Tensi贸n鈥 durante los llamados 鈥淎帽os del Plomo鈥, durante los cuales la sociedad italiana fue sometida a una ola de terrorirsmo de derechas e izquierdas durante las d茅cadas de los 70 y 80


LOS ROJOS ITALIANOS EST脕N GANANDO

En la ma帽ana del 16 de marzo, esta amenaza estaba a punto de convertirse en realidad.

Aldo Moro ten铆a previsto pedir un voto de confianza para el nuevo gobierno propuesto de 鈥渟olidaridad nacional鈥, compartiendo el poder con el Partido Comunista en el gobierno y el poder ejecutivo, una novedad en Italia, una novedad en Europa Occidental. Fue la culminaci贸n de las negociaciones para el compromesso storico (鈥渃ompromiso hist贸rico鈥) entre el DC y el PCI para hacer que el gobierno representase mejor al electorado. Tres grupos no estaban contentos: Mosc煤, porque Enrico Berlinguer, l铆der del PCI, hab铆a reconocido a la OTAN para hacer posible el compartir el poder en un pa铆s de Europa Occidental dominado por la OTAN;  Washington, porque desde hac铆a mucho tiempo se hab铆a opuesto a la participaci贸n de los comunistas al ejecutivo; y las Brigadas Rojas, porque

1- pensaban que el PCI deb铆a seguir siendo un partido de la oposici贸n;

2- consideraban el compromesso como una traici贸n m谩s o el debilitamiento del compromiso del PCI con la lucha de clases iniciada por la Resistencia y posteriormente frustrada por demasiados 鈥渃ompromisos鈥 con los partidos burgueses gobernantes, y

3- porque el compromesso mitigar铆a el impulso hacia la revoluci贸n social y pol铆tica a la que aspiraban. Este era el turbulento clima local y geopol铆tico en esa fatal ma帽ana de marzo.

驴MUERTO COMO S脥MBOLO DEL ESTADO LIBERAL O SACRIFICADO COMO SU SEPULTERERO?

驴Mataron las BR a Moro por ser simbolizar el estado 鈥渂urgu茅s, liberal-imperialista鈥, como se afirma? Franco Bonisoli, junto con Mario Moretti y Lauro Azzolini, miembro del mando ejecutivo de las Brigadas Rojas en el momento del secuestro de Moro, declar贸 en 1998 que para las BR el Estado estaba formado por el Partido Dem贸crata Cristiano con Moro a la cabeza. Puesto que las BR ten铆an como objetivo atacar el coraz贸n del estado, Moro era el s铆mbolo deseado. Mario Moretti, que fue el 煤nico de los brigatisti que interrog贸 a Moro en la c谩rcel, dijo que el asesinato era la m谩xima expresi贸n de su l铆nea marxista-leninista.

Pero en 1998, el hijo de Aldo Moro, Giovanni, que ten铆a veinte a帽os cuando su padre fue asesinado, dio una entrevista a La Repubblica, insistiendo en que Moro no podr铆a haber sido asesinado como un mero s铆mbolo sino para poner fin a su proyecto pol铆tico:

Nuestra impresi贸n [en la familia] fue un谩nime: todos sent铆amos que no hab铆a sido elegido como objetivo simb贸lico, como se dijo posteriormente. Lo que se hizo fue una intervenci贸n quir煤rgica sobre la pol铆tica italiana. Moro fue el arquitecto del acuerdo con los comunistas. Era una persona en peligro. Y, de todos modos, basta con mirar los a帽os de las bombas. Cuando Moro estaba marginado, las bombas tambi茅n eran marginadales. Su l铆nea pol铆tica est谩 estrictamente conectada con esta pieza de la historia italiana.

LOS 鈥淎脩OS DEL PLOMO鈥 Y LA 鈥淓STRATEGIA DE LA TENSI脫N鈥: DERECHISTAS E IZQUIERDISTAS APUNTAN AL ESTADO 

Es cierto que el a帽o 1978 marc贸 casi una d茅cada de agresiones contra los miembros y s铆mbolos de las instituciones estatales, los medios de comunicaci贸n y el poder judicial, una campa帽a de la izquierda. Para la derecha, los objetivos eran civiles masacrados por toda Italia (鈥淓nterraremos la democracia bajo una monta帽a de cad谩veres鈥, dec铆a un panfleto, en el que se reivindicaba una masacre de Ordine Nero-Orden Negro/Fascista, un grupo neofascista).  La opini贸n p煤blica liberal y de izquierdas en la Italia de entonces y ahora sostiene que ese terror derechista fue planeado y llevado a cabo con el fin de desestabilizar el Estado multipartidista y suplantarlo con otro decididamente derechista, pro-americano y anticomunista. Esta opini贸n se reforz贸 por las conclusiones de interminables juicios e innumerables investigaciones judiciales y parlamentarias sobre las actividades subversivas de los neofascistas confabulados con los 贸rganos del Estado, actuando como prolongaciones de actores externos. Seg煤n esta opini贸n, los 鈥渁帽os de plomo鈥, como se apod贸 en Italia esta 茅poca de la violencia, fueron la expresi贸n de una 鈥渆strategia de la tensi贸n鈥 que pretend铆a tambi茅n neutralizar el Partido Comunista, que ten铆a m谩s del 34,4% del voto popular En 1976. El masivo apoyo del Partido Comunista y su representaci贸n en el Parlamento llev贸, entre otras medidas progresistas, a la promulgaci贸n de una Declaraci贸n de Derechos de los Trabajadores, consagrada en la constituci贸n en 1970. Para las Brigadas Rojas esto no era suficiente , Pero fue m谩s que suficiente para los neofascistas antiproletarios.

De hecho, casi simult谩neamente con la pendiente promulgaci贸n de la Declaraci贸n de Derechos de los Trabajadores en 1970, comenzo seriamente la temporada de terrorismo en Mil谩n con el atentado contra el Banco Nacional Agr铆cola en Piazza Fontana el 12 de diciembre de 1969, matando a diecisiete personas e hiriendo a 80. El ferroviario anarquista Giuseppe Pinelli fue detenido bajo sospecha, suicid谩ndose al tirarse por la ventana durante una pausa en los interrogatorios. La absurdidad de este relato provoc贸 que el escritor Dario Fo (Premio Nobel de Literatura) lo dramatizara como una farsa en La muerte accidental de un anarquista (1970), la m谩s famosa y aclamada de sus obras. Se sospech贸 que el Movimento Ordine Nuovo, una organizaci贸n neofascista de extrema derecha, coloc贸 la bomba, pero en una serie de juicios ca贸ticos que duraron hasta 2005 nadie fue castigado nunca por la masacre, aunque un tribunal identific贸 a dos neofascistas como los autores del acto terrorista.

Tan s贸lo tres d铆as antes del atentado de la Piazza Fontana, un golpe de estado neofascista secreto, con el nombre de c贸digo 鈥淭ora, Tora鈥, hab铆a sido cancelado por razones nunca reveladas, aunque tres juicios siguieron a la divulgaci贸n en marzo de 1971 de la trama en el peri贸dico de izquierdas Paese Sera.

En el juicio definitivo en 1984 todos los acusados fueron declarados no culpables de conspirar contra el estado. El complot se conoce en Italia como el golpe Borghese (el golpe de Borghese) porque el 鈥渁ctivo鈥 de Angleton Junio Valerio Borghese, el arist贸crata fascista, conocido como 鈥淓l Pr铆ncipe Negro鈥, jug贸 un papel central en ella (la palabra espa帽ola golpe se implant贸 en Italia tras el golpe de Pinochet en Chile en 1973). En el momento del fallido golpe de Borghese en 1969, el ej茅rcito casi-privado de Borghese de la era fascista se hab铆a estado entrenando en los Estados Unidos desde la 茅poca de Angleton en Sicilia en 1943 -en primer lugar veinte saboteadores;  despu茅s muchos m谩s. El presidente Francesco Cossiga, que hab铆a sido ministro del Interior durante el secuestro de Moro, declar贸 en una entrevista a帽os despu茅s que 鈥渆l papel de la CIA era financiar a los grupos neofascistas anticomunistas鈥. Sin embargo, en medio del asalto al Ministerio del Interior en Roma, Borghese desactiv贸 la operaci贸n. Las conjeturas sugieren que un golpe neofascista en Italia no era exactamente lo que Washington deseaba o necesitaba en ese momento.

Sin embargo, el atentado en la Piazza Fontana y el golpe de Estado, con buques de guerra estadounidenses y de la OTAN supuestamente esperando en el Mediterr谩neo, fueron seguidos por un frenes铆 implacable de ataques terroristas. He aqu铆 una lista seleccionada de los m谩s sangrientos, perpetrados por los grupos neofascistas:

鈻 1970 Gioia Tauro, Calabria: 6 muertos;  27 heridos

鈻 1972 Peteano di Sagrado, Venezia Giulia: 3 muertos, 1 herido

鈻 1973 Via Fatebenefratelli, Mil谩n: 4 muertos, 46 heridos

鈻 1974 Piazza della Loggia, Brescia: 8 muertos, 94 heridos

鈻 1974 Tren Italicus (entre Florencia y Bolonia): 12 muertos, 48 heridos

鈻 1980 Estaci贸n de trenes de Bolonia: 85 muertos, 200 heridos

驴QU脡 PAPEL JUEGA EL 鈥淓STADO PARALELO鈥? 

Algo estaba realmente podrido en Italia.  Los ataques traum谩ticos a los civiles, las desestabilizaciones, los golpes de estado y los ataques de falsa bandeRa hicieron que el escritor Pier Paolo Pasolini escribiera, poco antes de su propio asesinato en 1976, una acusaci贸n en las p谩ginas del Corriere della Sera: 鈥淐onozco los nombres, pero no tengo pruebas鈥. La justicia era lenta o reticente a enfrentarse a los asesinos neofascistas (tuvo m谩s 茅xito con la izquierda).  Por otra parte, los miembros de los servicios secretos, el Ministerio del Interior y la inteligencia militar sabotearon la persecuci贸n, los juicios y las investigaciones, pr谩ctica que pas贸 a llamarse 鈥渄epistaggio鈥 o 鈥渄esviar el rumbo鈥. Nada de esto era una sorpresa. La polic铆a secreta de Mussolini, el ej茅rcito y los servicios de inteligencia, se integraron perfectamente en los Ministerios de Interior, Asuntos Exteriores y militares de la nueva Rep煤blica, bajo la supervisi贸n de la ocupaci贸n americana y, despu茅s de 1949, en la OTAN ( y en el programa secreto Stay behind de la OTAN, para contener al comunismo). Esta continuidad virtual del r茅gimen fascista, ahora entrelazado con la mafia, sin oposici贸n del Vaticano, apoyada por sociedades secretas oscuras y logias mas贸nicas, en el seno de los nuevos 贸rganos de poder, populariz贸 el calificativo de 鈥渆stado paralelo鈥 entre el p煤blico italiano durante los 鈥渁帽os del plomo鈥 -un gobierno post-fascista y democr谩tico era lo que se mostraba a los ciudadanos desprevenidos; y otro neofascista, en las sombras, minando la soberan铆a nacional. Especialmente los servicios de inteligencia eran conocidos por proteger a los miembros de los grupos neofascistas, frustrando las actividades del poder judicial mediante el uso de la r煤brica de 鈥渟ecreto de Estado鈥.

Las palabras premoritorias de Pasolini se recuperaron dos a帽os despu茅s, durante los cincuenta y cinco d铆as del cautiverio y asesinato de Moro, cuando toda la clase pol铆tica -de los dem贸crata-cristianos a los comunistas, de los socialistas al Vaticano- sus amigos, socios y aliados a lo largo de la existencia de la rep煤blica, ignoraron los llamamientos escritos de su celda para negociar su liberaci贸n. El gobierno adopt贸 la l铆nea dura: no negociar con los terroristas. El Partido Comunista estuvo de acuerdo, temiendo ser incluido en la misma calificaci贸n de terrorista con la BR en caso contrario. El Papa Pablo VI, desde una ventana de la Plaza de San Pedro, pidi贸 la liberaci贸n de Moro 鈥渟in condiciones鈥. La negativa a negociar fue como si los pol铆ticos de Italia comprendieran que el destino de Moro estaba sellado, que ya estaba muerto. La condici贸n de las Brigadas Rojas para liberar a Moro requer铆a que el estado liberara de la c谩rcel a una serie de miembros de su grupo, una petici贸n que no era excesiva en casos de secuestro pol铆tico, como se帽al贸 Moro en sus cartas. Sin embargo, las BR tambi茅n insistieron en ser reconocidas por el Estado de las BR como una contraparte pol铆tica, como un partido pol铆tico armado, como una fuerza de combate. Ning煤n estado puede legitimar la fuerza que lo pretende derrocar. Era una demanda imposible de cumplir. Esto cierra y abre el misterio: por un lado, las BR hizo una oferta que fue rechazada, y lo mataron;  por otra parte, hicieron una oferta tan inaceptable que sab铆an que ser铆a rechazada, por lo que su muerte estaba decidida de antemano 驴Por qui茅n?

Giovanni Moro acusa a todos los partidos de blindar la verdad:

Todav铆a no se conoce la verdad -hist贸rica, judicial o pol铆tica… Moro fue asesinado por su proyecto  pol铆tico.  Incluso los brigatisti no han dicho la verdad: 驴por qu茅 no hicieron p煤blico todo lo que mi padre revel贸 bajo interrogatorio?  En las cartas encontradas en 1990 -las que nunca se hicieron p煤blicas en ese momento- mi padre menciona a Gladio por primera vez. Con la revelaci贸n de Gladio, la BR podr铆a puesto en una situaci贸n comprometida a la DC, pero lo mantuvieron en secreto. Podr铆a haber destruido la imagen del Estado como algo integral y s贸lido. 驴Por qu茅 los brigatisti no lo usaron? Estoy seguro de que est谩n mintiendo hasta el d铆a de hoy. 驴Y por qu茅 lo mataron precisamente cuando se abri贸 un rayo de esperanza en la DC [para llevar a cabo negociaciones]?  Y, por 煤ltimo, 驴por qu茅 el Estado no hizo nada para salvarlo? Giulio Andreotti (DC) era el jefe pol铆tico del estado… Francesco Cossiga (DC) era Ministro del Interior. En cualquier otro pa铆s, un Ministro del Interior bajo cuyo mando tiene lugar semejante desastre habr铆a sido mandado a cultivar rosas. En cambio, se convirti贸 dos veces en Primer Ministro y en una vez en Presidente de la Rep煤blica (algo id茅ntico a lo que pas贸 en espa帽a, donde tras el asesinato de Carrero Blando se nombr贸 jefe de gobierno a Arias Navarro, que como Ministro de Interior era responsable de no haberlo podido impedir, AyR).

PERDEDORES Y GANADORES

驴Qui茅n se benefici贸, de hecho, de la muerte de Moro? No las BR, ya que el estado actu贸 duramente y de manera oportunista contra los izquierdistas italianos de todo tipo, deteniendo a 12.000, e induciendo a 600 a escapar al extranjero, destruyendo virtualmente el n煤cleo hist贸rico de las BR. No Italia, que abandon贸 el compromesso storico, su oportunidad de formar una coalici贸n de unidad nacional, que representase a todo el espectro de los votantes italianos. No los dos partidos hist贸ricos de la Resistencia, los padres de la Rep煤blica y los articuladores de su constituci贸n progresista, 鈥渇undada en el trabajo鈥. Moralmente comprometidos por su negativa a negociar la liberaci贸n de Moro, tanto el Partido Comunista como el Partido Dem贸crata Cristiano perdieron la confianza y el respeto de los votantes, hundiendo gradualmente a Italia en su actual vac铆o pol铆tico, un 鈥渆stado fracasado鈥 en todo menos en el nombre, una base militar virtual de la OTAN y EEUU. Los ultraderechistas se beneficiaron sin duda, ya que el antiguo partido de Mussolini, el Movimento Sociale Italiano, se transform贸 en Alleanza Nazionale (Alianza Nacional) para gobernar, junto con la racista, antiinmigrante y separatista Lega Nord, y con el partido del oportunista magnate de los medios de comunicaci贸n, Silvio Berlusconi. El PCI se convirti贸 en el Partido Dem贸crata de la Izquierda y luego en el Partido Democr谩tico (DP). Esta asociaci贸n de fuerzas pol铆ticas retr贸gradas junto con una izquierda (contra-) reformista, neoliberal y mutilada gobierna en coaliciones dentro y fuera como un estado vasallo virtual y un puesto log铆stico avanzado en la 鈥淕uerra contra el Terror鈥 estadounidense.

PRINCIPAL SOSPECHOSO: 鈥淓T TU, KISSINGER?鈥

Debemos recordar que, s贸lo cinco a帽os antes del asesinato de Moro, el gobierno de Salvador Allende fue derrocado por un golpe de Estado supervisado por la CIA. El Secretario de Estado, Henry Kissinger, justific贸 en parte la acci贸n diciendo: 鈥淪i permitimos que Chile se haga comunista, entonces Italia le seguir谩鈥. La viuda de Moro testific贸 que 鈥渦na figura pol铆tica de alto rango de los Estados Unidos鈥 hab铆a amenazado la vida de su esposo, En una visita oficial a Washington con la delegaci贸n italiana en 1976. Ella testific贸 en la investigaci贸n parlamentaria que el funcionario dijo: 鈥淥 detiene su l铆nea pol铆tica, o usted lo va a pagar caro鈥. El amigo cercano de Moro y miembro del partido, el ministro Giovanni Galloni, Identific贸 al funcionario como Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado de Estados Unidos. Textualmente, las palabras registradas en los documentos de uno de los cinco juicios, dicen as铆:

鈥淥norevole, lei must smettere di perseguir el suyo piano politico por portare tutte le forze del suo Paese a collaborare direttamente.  Qui, o lei smette di fare questa cosa, o lei la pagher脿 cara.  Veda lei come la vuole intendere鈥 (鈥淪e帽or铆a, debe dejar de llevar a cabo su plan de conseguir que todas las fuerzas pol铆ticas de su pa铆s colaboren directamente. O deja de hacerlo, o lo pagar谩 caro. Depende de usted c贸mo interpretarlo鈥)

Giovanni Moro recuerda la teor铆a de su padre de las 鈥渃onvergencias paralelas鈥 cuando dice:

Insisto en repetirlo: mi padre era el hombre que quer铆a mover a Italia m谩s all谩 de la Guerra Fr铆a. Hab铆a montones de personas en Italia y fuera de Italia que lo consideraban peligroso. Esta es la explicaci贸n que tiene en cuenta tantas posibles implicaciones.

Foto de Aldo Moro tomada durante su secuestro por las Brigadas Rojas, que le acabar铆an asesinando

CONCLUSI脫N

Lo que tiene que atronar en las mentes de los lectores de esta vieja historia es la similitud con varios aspectos de la 鈥減ol铆tica exterior鈥 americana de nuestros d铆as. Pensemos en la 鈥渆strategia de la tensi贸n鈥 impl铆cita en las 鈥渞evoluciones de colores鈥, planeadas, financiadas y puestas en escena por organizaciones estadounidenses (ONGs incluidas), que tienen como objetivo llevar a cabo un 鈥渃ambio de r茅gimen鈥. Pensemos en el reclutamiento, armamento, entrenamiento y financiaci贸n de las fuerzas reaccionarias, fundamentalistas isl谩micos o neonazis, para 鈥渄esestabilizar鈥 un lugar sembrando el terror. Pensemos en c贸mo la financiaci贸n de los grupos terroristas de derechas en Italia provoc贸 la respuesta terrorista de izquierda 鈥搇a estrategia imperial cl谩sica de 鈥榙ivide y conquista鈥- y apliqu茅moslo en cualquier lugar donde las intervenciones militares estadounidenses han destruido estados completos: Irak, Libia y ahora Ucrania, as铆 como los intentos en marcha en Siria.

驴Que v茅?  驴No s贸lo historias paralelas, sino 鈥渃onvergencias paralelas鈥 tal vez?

Este texto (y c贸mic) forma parte del dossier sobre la OTAN publicado en el n煤mero 57 de la revista Desde el Confinamiento, que puede descargarse gratuitamente aqu铆.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com