March 21, 2022
De parte de Nodo50
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Es sencillamente asombroso el modo en que muchos periodistas occidentales, incluidos los reporteros de la BBC, por lo general prudentes, est谩n adulando con descaro a las j贸venes que preparan c贸cteles molotov en las calles de ciudades ucranianas como Kiev.

De pronto, fabricar explosivos improvisados resulta sexy, al menos si los medios de comunicaci贸n te consideran blanco, europeo y 鈥渃ivilizado鈥. 

Esto podr铆a sorprender a otros movimientos de resistencia m谩s establecidos, especialmente en Oriente Medio. Siempre han sido tachados de terroristas por hacer lo mismo.

La dificultad de contenci贸n de los periodistas occidentales a la hora de identificarse con la 鈥渞esistencia鈥 civil ucraniana y apoyarla debe exasperar a los palestinos de la peque帽a Gaza, por ejemplo, que llevan d茅cadas encerrados en una jaula de metal a causa de un invasor militar israel铆. Los palestinos de Gaza fabrican sus propios c贸cteles molotov. Pero como no pueden acercarse al ej茅rcito israel铆, tienen que empaquetarlos en globos que sobrevuelan la barrera de acero que rodea Gaza para adentrarse en Israel, a veces incendiando campos.

La dificultad de contenci贸n de los periodistas occidentales a la hora de identificarse con la 鈥渞esistencia鈥 civil ucraniana y apoyarla debe exasperar a los palestinos de la peque帽a Gaza

Nadie de la BBC ha celebrado estos 鈥済lobos incendiarios鈥 como un peque帽o acto de resistencia. Instintivamente, se culpa al grupo gobernante de Gaza, Ham谩s, cuya rama pol铆tica recientemente ha sido declarada organizaci贸n terrorista por parte del gobierno brit谩nico.

Doble rasero

Durante los 煤ltimos quince a帽os, los palestinos de Gaza tambi茅n han sufrido por parte de Israel un bloqueo comercial expresamente dise帽ado para hacerles pasar hambre. Los manifestantes, entre los que se encuentran mujeres, ni帽os y personas en silla de ruedas, han acudido regularmente a lanzar una piedra en direcci贸n a los lejanos francotiradores israel铆es, ocultos tras las fortificaciones, como forma simb贸lica de exigir su libertad. Con frecuencia, estos manifestantes han recibido como respuesta los disparos del ej茅rcito israel铆. 

Los medios de comunicaci贸n occidentales a menudo se angustian por las vidas perdidas o las piernas amputadas de los que han sido blanco de los francotiradores. Pero ninguno de ellos vitorea esa 鈥渞esistencia鈥 palestina como lo hace con la ucraniana. De hecho, los manifestantes son tratados como incautos o provocadores de Ham谩s. 

A diferencia de Ucrania, Gaza no tiene ej茅rcito, y sus combatientes, tambi茅n a diferencia de los de Ucrania, no reciben armamento de Occidente

A diferencia de Ucrania, Gaza no tiene ej茅rcito, y sus combatientes, tambi茅n a diferencia de los de Ucrania, no reciben armamento de Occidente.

El peri贸dico The Guardian lleg贸 a censurar a su vi帽etista Steve Bell cuando quiso representar a una de las v铆ctimas de los francotiradores israel铆es, Razan al-Najjar, una enfermera, que hab铆a intentado ayudar a los heridos. El peri贸dico insinu贸 que la caricatura 鈥揹e la entonces primera ministra brit谩nica, Theresa May, recibiendo en Londres a su hom贸logo israel铆, Benjamin Netanyahu, con al-Najjar como v铆ctima del sacrificio en la chimenea que aparece detr谩s de ellos鈥 era antisemita.

Dando por sentado que en el pasado los medios de comunicaci贸n han sido reacios a animar a la gente corriente a enfrentarse a soldados bien armados 鈥損ara evitar v铆ctimas civiles鈥, 驴por qu茅 de repente se ha abandonado esa pol铆tica en Ucrania?

El doble rasero es evidente y est谩 en todas partes. No es posible afirmar que los periodistas que hacen esto ignoran las convenciones period铆sticas en otros lugares, pues en su mayor铆a son veteranos de las zonas de guerra de Oriente Medio, bien acostumbrados a cubrir Gaza, Bagdad, Nablus, Alepo y Tr铆poli. 

Alimentar el fuego

Gran Breta帽a y otros Estados europeos han optado por alimentar el fuego de la resistencia en Ucrania, envi谩ndole armas que s贸lo pueden provocar una mayor p茅rdida de vidas, especialmente de civiles atrapados en el fuego cruzado. Se podr铆a esperar que los medios de comunicaci贸n brit谩nicos examinaran las implicaciones 茅ticas de dicha pol铆tica, y la hipocres铆a. Pero no est谩 sucediendo.

De hecho, gran parte de los medios de comunicaci贸n, no solo han actuado como grupos de presi贸n para que se env铆en m谩s armas al ej茅rcito ucraniano, sino que han alentado el apoyo para que los civiles en el Reino Unido se involucren m谩s en la lucha.

Gran parte de los medios de comunicaci贸n, no solo han actuado como grupos de presi贸n para que se env铆en m谩s armas al ej茅rcito ucraniano, sino que han alentado el apoyo para que los civiles en el Reino Unido se involucren m谩s en la lucha

Este ha sido el caso incluso despu茅s de que el N潞 10 de Downing Street se distanciara de los comentarios de Liz Truss, la ministra de Asuntos Exteriores, de que se deber铆a animar a los brit谩nicos a presentarse como voluntarios para las llamadas “brigadas internacionales” de Ucrania, supuestamente para defender a Europa.

Su postura entraba en conflicto con la pr谩ctica habitual del gobierno, que ha tratado a los que se dirigen a luchar a zonas de guerra en Oriente Medio como terroristas. A Shamima Begum, que fue a Siria con 15 a帽os, le retiraron su ciudadan铆a brit谩nica y le negaron el derecho a regresar por hacer lo que Truss ha propuesto en Ucrania.

No obstante, eso no disuadi贸 a la BBC de viajar a Essex para conocer a 鈥淲ozza鈥, un proveedor de excedentes de equipamiento del ej茅rcito brit谩nico que ha estado vendiendo a bajo precio a los ucranianos en Gran Breta帽a para que puedan dirigirse al frente de batalla. Wozza apareci贸 arrancando las insignias de la Union Jack de los uniformes para que los milicianos ucranianos pudieran utilizarlas.

Comp谩rese esto con el trato que recibe una forma de resistencia totalmente pac铆fica por parte de occidentales en solidaridad con los palestinos, el movimiento internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). No se les ha tratado mejor que a los terroristas, con prohibiciones de apoyo al BDS en toda Europa y Estados Unidos. 

Una 鈥渋mparcialidad鈥 comprometida

Es dif铆cil recordar, con todo el alboroto medi谩tico generado alrededor de Ucrania, que esta cobertura favorecedora va en contra de sus convenciones period铆sticas. Es inconcebible, por supuesto, que Gran Breta帽a env铆e armas para ayudar, por ejemplo, a la liberaci贸n de Gaza.

Por esa raz贸n, los medios de comunicaci贸n nunca tendr谩n la oportunidad de ejercitar sus cuerdas vocales para indignarse ante tal acontecimiento. 

De hecho, los medios de comunicaci贸n occidentales suelen hacerse eco de la oposici贸n de los gobiernos occidentales a cualquier tipo de ayuda a Gaza, incluso del simple env铆o de materiales de construcci贸n como cemento para reconstruir el enclave tras alguna de las intermitentes oleadas de destrucci贸n por parte de Israel. Esto se debe a que los reporteros tratan acr铆ticamente las afirmaciones israel铆es de que la ayuda humanitaria ser谩 reutilizada por Ham谩s y reforzar谩 el “terrorismo”. 

En 2010, un programa de Panorama de la BBC no mencion贸 que un ataque naval israel铆 contra un convoy de ayuda humanitaria se llev贸 a cabo ilegalmente en aguas internacionales

En 2010, por ejemplo, un programa de Panorama de la BBC no mencion贸 que un ataque naval israel铆 contra un convoy de ayuda humanitaria que se dirig铆a a la asediada Gaza se llev贸 a cabo ilegalmente en aguas internacionales. Nueve activistas que trataban de entregar a Gaza art铆culos de primera necesidad, como medicinas, a bordo del barco Mavi Marmara fueron asesinados por comandos israel铆es, pero las entrevistas con estos hombres enmascarados carec铆an, en gran medida, de sentido cr铆tico. La BBC mostr贸 muy poca simpat铆a hacia ese acto de resistencia contra un cruel ocupante.

Un a帽o antes, la BBC rompi贸 con la tradici贸n y se neg贸 a retransmitir un llamamiento de ayuda porque, en esta ocasi贸n, se trataba de proporcionar alimentos y refugio a Gaza tras un ataque israel铆 que hab铆a destruido franjas del enclave. La BBC justific贸 la decisi贸n alegando que comprometer铆a su “imparcialidad”, algo que parece no importarle en absoluto en Ucrania. 

En el momento de la publicaci贸n de este art铆culo, la BBC no hab铆a respondido a las preguntas sobre estas incoherencias.

La niebla de la guerra

El campo de batalla es bien conocido por quedar r谩pidamente envuelto en la niebla de la guerra. Esa es una de las razones por las que los editores advierten a los periodistas inexpertos para que esperen las pruebas y est茅n atentos a la propaganda. En la pr谩ctica, sin embargo, se puede apreciar d贸nde est谩n las simpat铆as de los medios de comunicaci贸n 鈥搊cultas tras endebles afirmaciones de objetividad鈥 observando cu谩ndo y en beneficio de qui茅n se abandonan estas normas de precauci贸n, y qu茅 narrativas del bando se aceptan r谩pida y acr铆ticamente.

Est谩 claro que las afirmaciones de Estados Unidos, Europa e Israel en Oriente Medio se amplifican con demasiada facilidad, incluso cuando su veracidad est谩 puesta en duda

Est谩 claro que las afirmaciones de Estados Unidos, Europa e Israel en Oriente Medio se amplifican con demasiada facilidad, incluso cuando su veracidad est谩 puesta en duda. 

Estas mentiras alimentadas por los medios de comunicaci贸n han sido m煤ltiples. Que Israel inst贸 a los palestinos que expuls贸 en 1948 a volver a casa. Que las tropas de Saddam Hussein arrebataron beb茅s de las incubadoras en Kuwait y que el l铆der iraqu铆 colabor贸 con su archienemigo, Al Qaeda, en los atentados del 11-S. Que los soldados de Muammar Gadaffi en Libia tomaron Viagra para violar a civiles en Bengasi. Que Rusia pag贸 recompensas a los talibanes para que mataran a soldados estadounidenses en Afganist谩n. 

Estos enga帽os e invenciones acapararon los titulares cuando fueron 煤tiles como propaganda y s贸lo se retiraron discretamente mucho despu茅s. 

En el caso de Ucrania parece estar surgiendo un patr贸n similar. Los medios de comunicaci贸n occidentales informaron de forma generalizada, incitante y totalmente ficticia, de que las tropas rusas hab铆an masacrado a un contingente de trece soldados ucranianos en la isla de la Serpiente, en el Mar Negro. Se difundi贸 una cinta de audio falsa en la que, supuestamente, los ucranianos maldec铆an a los invasores rusos. El gobierno ucraniano prometi贸 a cada uno de ellos el t铆tulo de H茅roe de Ucrania. 

Sin embargo, en esta ocasi贸n eran ciertas las informaciones de los medios de comunicaci贸n rusos. Hab铆a ochenta y dos soldados ucranianos y se hab铆an rendido. Todos estaban sanos y salvos. En otro ejemplo, se divulg贸 ampliamente un clip de un videojuego en el que aparec铆a un heroico y solitario piloto de combate ucraniano, apodado el Fantasma de Kiev, derribando aviones y helic贸pteros rusos. 

La desinformaci贸n se ha compartido de forma a煤n m谩s agresiva en las cuentas de las redes sociales occidentales, y la mayor parte de ella est谩 dise帽ada para provocar la simpat铆a por Ucrania y la hostilidad hacia Rusia.

Operaci贸n de blanqueamiento ideol贸gico

Pero lo que estamos viendo es algo m谩s que el apetito de los medios de comunicaci贸n por las historias sin pruebas y las falsedades siempre y cuando est茅n dirigidas contra Rusia. Y se trata de algo m谩s que la simpat铆a de los medios de comunicaci贸n por la 鈥渞esistencia鈥 ucraniana, negada a otros grupos que luchan contra sus opresores cuando esos opresores son Occidente y sus aliados.

Los medios de comunicaci贸n est谩n repletos de comentaristas a煤n m谩s tribales que los gobiernos occidentales y los generales militares. El coro de los medios de comunicaci贸n a favor de 鈥渕谩s guerra鈥 parece estar sirviendo a una operaci贸n de blanqueamiento ideol贸gico que despeja el camino a los gobiernos mientras se preparan para una propaganda m谩s extrema y medidas antidemocr谩ticas.

Junto con muchos otros, Dan Hodges, comentarista del Mail on Sunday, ha estado pidiendo una zona de exclusi贸n a茅rea sobre Ucrania que incluso Boris Johnson ha rechazado por razones muy obvias. Llevar铆a a Europa a una confrontaci贸n directa con las fuerzas a茅reas rusas y supondr铆a un riesgo de enfrentamiento con una potencia nuclear.  

Sin embargo, Hodges ha calificado cualquier rechazo a esta idea como 鈥渦n acto de apaciguamiento no diferente a nuestro apaciguamiento de Hitler en 1938鈥. La invasi贸n rusa ha tenido lugar tras casi una d茅cada de instigaci贸n por parte de Estados Unidos, que ha utilizado a la OTAN como tapadera para forjar unas relaciones militares cada vez m谩s estrechas con su vecino.

Con raz贸n o sin ella, Mosc煤 interpret贸 el comportamiento de la OTAN como una maniobra agresiva de Estados Unidos y sus aliados en su 鈥渆sfera de influencia鈥. La idea de que no se pod铆a, ni se puede, hacer ninguna concesi贸n a Rusia 鈥搎ue la 煤nica 鈥渙pci贸n moral鈥, como la llama Hodges, es arriesgarse a una posible guerra nuclear鈥 debe entenderse como la provocaci贸n beligerante que claramente es.

El principal corresponsal de NBC News, Richard Engel, tuite贸 lo que consideraba un 鈥渃谩lculo de riesgos鈥 y un 鈥渄ilema moral鈥: 驴deber铆a Occidente bombardear un convoy de tanques rusos en su camino hacia Kiev? Aparentemente preocupado por la inacci贸n actual, pregunt贸: 鈥溌縊ccidente observa en silencio mientras pasa?鈥.

Hipocres铆a absoluta

Condeleeza Rice, art铆fice de la criminal invasi贸n de Irak, no ha sido cuestionada por los medios de comunicaci贸n por su absoluta hipocres铆a al defender que 鈥渋nvadir una naci贸n soberana es un crimen de guerra鈥. Si ese es el caso 鈥搚 el derecho internacional dice que lo es鈥 entonces la propia Rice deber铆a ser juzgada en La Haya.

O, 驴qu茅 decir del horror de los medios de comunicaci贸n esta semana ante el bombardeo de J谩rkov鈥嬧, la segunda ciudad de Ucrania, donde se inform贸 de que hab铆an muerto 鈥渄ocenas鈥 de personas? Comp谩rese con el sensacional entusiasmo de los medios de comunicaci贸n por la campa帽a de bombardeo 鈥Shock and Awe鈥 que probablemente mat贸 a miles de personas en las primeras horas de la invasi贸n estadounidense de Irak en 2003.  

驴Y qu茅 hay del silencio c贸mplice de los medios durante muchos a帽os de bombardeos saud铆es contra civiles en Yemen, que han provocado una cat谩strofe humanitaria apenas imaginable?

驴Y qu茅 hay del silencio c贸mplice de los medios de comunicaci贸n durante muchos a帽os de bombardeos saud铆es 鈥揷on aviones y bombas brit谩nicos鈥 contra civiles en Yemen, que han provocado una cat谩strofe humanitaria apenas imaginable? Los que resisten en Yemen al espect谩culo de horror saud铆 no son h茅roes para nuestros medios de comunicaci贸n, sino que simplemente se les tacha de marionetas de Ir谩n.

El veterano periodista de la BBC Jeremy Vine, por su parte, expres贸 la opini贸n de que los soldados rusos reclutados 鈥渕erecen morir鈥 cuando se ponen el uniforme del ej茅rcito ruso. 鈥淎s铆 es la vida鈥, dijo a una persona sorprendida que llam贸 a su programa.

驴Cree Vine que las tropas brit谩nicas y estadounidenses 鈥搒oldados profesionales, a diferencia de los reclutas rusos鈥 tambi茅n merec铆an morir cuando sus ej茅rcitos invadieron ilegalmente Irak? Y si no, 驴por qu茅 no?

El trasfondo racista de gran parte de la cobertura occidental 鈥揷on comentaristas y entrevistados que insisten regularmente en que los refugiados ucranianos son 鈥渆uropeos鈥, 鈥渃ivilizados鈥, 鈥渄e pelo rubio y ojos azules鈥濃 es dif铆cil de pasar por alto. 

Propaganda estatal

Y en medio de esta desenfrenada, y a menudo desquiciada propaganda b茅lica occidental, gran parte de ella procedente de la cadena estatal brit谩nica, Europa ha prohibido la emisi贸n de la cadena estatal rusa RT, al tiempo que Silicon Valley elimina su presencia de Internet. 

No hay duda de que RT generalmente promueve una l铆nea editorial que simpatiza en gran medida con los objetivos de la pol铆tica exterior de Mosc煤, de la misma manera que la BBC, invariablemente, promueve una l铆nea editorial que simpatiza en gran medida con los objetivos de la pol铆tica exterior brit谩nica. 

El problema para el p煤blico occidental no es su exposici贸n a la propaganda estatal rusa. Es su constante exposici贸n a la implacable propaganda estatal occidental

El problema para el p煤blico occidental no es su exposici贸n a la propaganda estatal rusa. Es su constante exposici贸n a la implacable propaganda estatal occidental. 

Si buscamos la paz 鈥搚 de momento hay pocos indicios de ella鈥, necesitamos que los medios de comunicaci贸n occidentales rindan cuentas por su patrioterismo sin sentido, sus exageraciones, su credulidad, su doble moral y sus enga帽os. Pero 驴qui茅n va a actuar como vigilante del supuesto vigilante del Cuarto Poder?

En estos momentos necesitamos voces de Rusia para entender lo que Putin piensa y quiere, no lo que los 鈥減rincipales corresponsales internacionales鈥 de la BBC creen que quiere. Necesitamos fuentes de informaci贸n preparadas para desafiar r谩pidamente las 鈥渘oticias falsas鈥 tanto occidentales como rusas.

Y, sobre todo, necesitamos acabar con nuestra visi贸n racista del mundo, en la que nosotros siempre somos los Buenos y ellos los Malos, y en la que nuestro sufrimiento importa y el de los dem谩s no.

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Jonathan Cook es autor de tres libros sobre el conflicto palestino-israel铆 y ganador del premio especial de periodismo Martha Gellhorn.

Traducci贸n: Paloma Farr茅.

Este art铆culo se public贸 originalmente en Middle East Eye.




Fuente: Ctxt.es