October 30, 2020
De parte de Cultura Y Anarquismo
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TORNOS

 Los
pasajeros
me
miran
con
desconfianza;


Algunos
se
ponen
nerviosos


Cuando
me
acerco
a
los
tornos.

 


Pero
no
son
capaces
de
decirme:


D
éjame
en
paz,


Yo
ya
s
é vigilarme
solo.




***


CACER
ÍA

 Â¿Qué pretendía,


Sujetando
de
los
brazos


Por
detr
ás,


A
aquel
atleta
negro,


Una
cuarta
m
ás
alto
que
yo?

 


¿
Cómo
intentaba
detener
la
explosividad
del
m
úsculo,


Entrenado
en
el
gesto
relampagueante
de
la
huida?


¿
La
plasticidad
del
salto


De
quien
est
á acostumbrado
al
asedio,


A
confiar
su
vida
al
nervio
de
sus
piernas?

 


El
interventor
gritaba:



¡
Sujétalo
fuerte!



¡
Que
no
escape!

 


Afloj
é a
mi
presa.


Odio
las
cacer
ías.

 

 ***


BAD
MILK

 
¿Con esa mala leche, un salón de té?
RADIO FUTURA

 En
el
bar


De
este
lugar
de
paso,


Todas
las
tardes
se
detiene
un
selecto
grupo


De
cr
édulos
currantes,


Ante
humeantes
tazas
de
caf
é,


Para
arreglar
el
mundo.

 


Y,


Entre
sorbo
y
sorbo,


Tacita
a
tacita,


Empapelan
simpapeles,


Abortan
abortistas,


Desorejan
antitaurinos,


Descasan
homosexuales,


Talan
ecologistas,


Etc.,
etc.

 


Es
nuestro
peque
ño
Tea
Party
local.


Aunque
sin
nada
de
t
é:


S
ólo
caf
é expreso


Y
mucha
mala
leche.




***




EL
CUARTO
OSCURO

 



¡
Nos
tratan
como
a
borregos,


Como
a
borregos!,


Clama
un
abuelo
al
salir
por
el
torno.

 


Tras 
él
viene
el
compa
ñero,


Que
hace
el
servicio
de
vigilancia
dentro
del
tren


Y
te
dice:


No
s
é como
me
he
contenido


Y
no
le
he
dado
un
sopapo
al
viejo.

 


Despu
és
te
habla
de
cierto
cuarto
oscuro


Que
hay
en
la
estaci
ón,


Reservado
para
los
chicos
malos,


Y
te
pregunta
que
si
ya
lo
has
utilizado,


Sonriendo
ir
ónicamente.

 


De
buena
gana
le
dir
ías
que
s
í,


Que
has
estado
muchas
veces


Encerrado
dentro.

 


Pero
le
dices
que
no,


Que
no
sabes
nada
de
ning
ún
cuarto
oscuro


Y
que
ni
falta
que
te
hace
saberlo.


 


EDUCACI
ÓN

 



A
Mar
ía
Rasc
ón

 Don
Jos
é rompía
palmetas
en
las
manos
de
los
ni
ños;


Don
Emilio
les
destrozaba
las
piernas


Con
una
manguera
del
butano;


Don
Bartolom
é le
revent
ó la
nariz


A
la
Santi
contra
la
pizarra


Y
a
m
í me
hinch
ó a
bofetadas
por
recrimin
árselo.

 


No
pod
íamos
ir
con
quejas
a
nuestros
padres


Porque
eran
capaces
de
reforzar
la
lecci
ón


De
los
maestros
con
m
ás
golpes.

 


Eran
tiempos
en
los
que
a
la
tortura
se
le
llamaba
educaci
ón


Y
al
miedo,


Respeto.

 


MANO
DERECHA

 



A
Antonio
Rascó
n,
in
memoriam

 Tras
apartar
sus
ojos
del
peri
ódico,


Me
dice
Pedro,


Uno
de
tantos
empleados
que
acuden
por
las
ma
ñanas


A
tomar
caf
é al
bar
de
la
estaci
ón:



¿
Qué habría
ocurrido
si
Franco
no
hubiese
actuado,


Si
hubiese
dejado
que
gobernasen
los
comunistas?;


Y
yo
respondo
con
una
de
esas
frases
neutras


Que
he
aprendido
a
esgrimir
cuando
quiero
salir
del
paso


Sin
presentar
batalla.

 


Minutos
m
ás
tarde,


Mientras
me
debato
a
ún
entre
si
mi
respuesta


Fue
pragm
ática
o
cobarde,


Asociando
ideas,


En
la
retina
de
mi
memoria


Rememoro
una
escena
difusa,


Que
durante
muchos
a
ños
estuvo
oscilando,


Y
oigo
la
voz
de
mi
t
ío
que
me
confiesa:


T
ú tendrías
tres
o
cuatro
a
ños,
tu
padre
puso
tu
mano


Sobre
el
tubo
de
escape
de
su
moto,
a
ún
caliente,


y
dijo:
P
ara
que
no
te
arrimes
y
te
quemes.


 


 


 
Patricio
Rascón. Los
muertos
y
los
dormidos.
 Fahrenheit
450º.
2020




Fuente: Culturayanarquismo.blogspot.com