April 27, 2022
De parte de SAS Madrid
657 puntos de vista

El nivel de contagios de los octogenarios se ha disparado en el ├║ltimo mes. La incidencia en este grupo de edad dobla a la que se registra en los sexagenarios, seg├║n los ├║ltimos datos del Ministerio de Sanidad. Desde que estall├│ la sexta ola, los m├ís mayores se hab├şan situado en incidencias elevadas. Sin embargo, la diferencia respecto a las personas vulnerables m├ís j├│venes (a partir de 60 a├▒os) parece irse ensanchando. En Navarra, Asturias y Galicia, las comunidades con m├ís contagios, la incidencia en esta edad ha escalado hasta los 1.400 casos.

Los epidemi├│logos ven varias causas. Desde un mayor cuidado que hace que “al m├şnimo s├şntoma vayan al m├ędico y est├ęn m├ís controlados”, sostiene el catedr├ítico de Medicina Preventiva Fernando Rodr├şguez Artalejo, a una consecuencia de que han deca├şdo las medidas de protecci├│n ÔÇôla ├║ltima, la mascarillaÔÇô, pasando por una p├ęrdida progresiva de inmunidad. Son los que hace m├ís tiempo se pusieron la tercera dosis y los que tienen un sistema inmunitario m├ís d├ębil.

El conjunto de factores hace “crecer la presi├│n” para extender ya la cuarta inyecci├│n ÔÇôsegundo boosterÔÇô en este grupo, coinciden todos los expertos consultados. El Ministerio de Sanidad y las comunidades aut├│nomas asumen que ser├í cuesti├│n de d├şas. El tema est├í sobre la mesa de la Ponencia de Vacunas que asesora a las autoridades, confirma una portavoz del Ministerio, y es plausible que pase pr├│ximamente el filtro t├ęcnico de la Comisi├│n de Salud P├║blica. La decisi├│n cuenta ya con el aval de la Agencia Europea de Medicamentos.

Desde el cambio de estrategia impulsado a principios de abril, la fotograf├şa que tenemos de la pandemia es diferente: al reducirse las pruebas diagn├│sticas a mayores, embarazadas o inmunodeprimidos, solo se aportan datos de contagios fiables en la poblaci├│n de 60 a├▒os en adelante. Ya no se cuentan todos los casos leves, aunque s├ş que terminan en el hospital o fallecen. El Ministerio no informa de qu├ę est├í pasando en los grupos m├ís j├│venes, por lo que es imposible saber si la incidencia es mayor.

“Con m├ís transmisi├│n comunitaria, lo esperable si relajas medidas es que ├ęsta tambi├ęn crezca en mayores porque vivimos todos juntos. Esa es una de las debilidades de la nueva estrategia”, se├▒ala el epidemi├│logo Javier Segura, vicepresidente de la Asociaci├│n Madrile├▒a de Salud P├║blica.

Rodr├şguez Artalejo, en todo caso, piensa que es prematuro pensar que el aumento de contagios est├í directamente relacionado con una ca├şda de la inmunidad. “Para afirmarlo, habr├í que ver si este crecimiento se traduce en un importante aumento de la hospitalizaci├│n, que de momento no se han producido”, asegura el salubrista, que incide en que los mayores en general son los que m├ís se protegen. Por eso, dice, puede resultar contraintuitivo que escalen m├ís los casos. Adem├ís, la letalidad en mayores camina a la baja, lo que puede deberse a las nuevos tratamientos, como Paxlovid, para prevenir que las personas vulnerables desarrollen una enfermedad grave. Es otro recurso para salvar vidas.

Riesgo “medio” en los hospitales

Las personas ingresadas est├ín creciendo. El nivel de ocupaci├│n de camas ha ascendido dos puntos porcentuales en las dos ├║ltimas semanas (de 4,3% a 6,4%) y ya ha entrado en riesgo “medio”, seg├║n el sem├íforo de Sanidad.

En algunas comunidades, como Asturias, cuya pol├ştica pand├ęmica se ha caracterizado por una prudencia mayor a la de otros territorios, las hospitalizaciones empiezan a preocupar.

El gobierno del Principado ha pedido a la poblaci├│n que, pese a que no es obligatorio, siga usando la mascarilla hasta que la situaci├│n mejore. La regi├│n ha entrado en nivel de riesgo alto: tiene m├ís del 11% de las camas de los hospitales con pacientes COVID-19 ÔÇôel doble que la media nacionalÔÇô y la incidencia supera los 1.000 casos por cada 100.000 habitantes en los ├║ltimos 14 d├şas.

“Esta decisi├│n no es casualidad y no podemos descartar que tengamos que dar marcha atr├ís en alg├║n momento”, expresa Jos├ę Mart├şnez Olmos, exsecretario general de Sanidad y profesor de la Escuela Andaluza de Salud P├║blica. Asturias ha trasladado a los sanitarios que tienen libertad para hacer pruebas diagn├│sticas a su criterio, sin necesidad de limitarlas solo a las personas vulnerables.

“Modificar la estrategia y retirar las mascarillas inevitablemente provoca un cambio en el mensaje”, subraya Segura, que considera que esta nueva percepci├│n, asociada a una sensaci├│n de menor riesgo, puede dificultar extender la cuarta dosis. Ya con la tercera la adherencia est├í siendo menor ÔÇôla tiene un 54% de la poblaci├│nÔÇô y la vacunaci├│n est├í estancada en los ni├▒os y ni├▒as. Solo un 41,3% se ha puesto la pauta completa.

┬┐Y las residencias?

En todo caso, el segundo booster solo genera consenso si se aplica a los m├ís mayores, mantiene Segura. La posibilidad se aleja para el resto de la poblaci├│n. Al menos por el momento. “Hay que ver qu├ę beneficios reporta para tomar la decisi├│n”, asegura Rodr├şguez Artalejo. La hip├│tesis de una p├ęrdida de anticuerpos est├í demostrada, pero eso no significa que toda la protecci├│n desaparezca.

Al pensar en mayores, la pregunta inevitable tiene que ver con las residencias. En estos centros, el cuidado es exhaustivo, según la nueva estrategia. Las trabajadoras y las visitas siguen obligadas a usar la mascarilla y ante un positivo se hace un estudio de los contactos para evitar brotes. Incluso se les hace prueba para cortar lo más posible la expansión.

Con todo, en la ├║ltima semana con datos ÔÇôdel 11 al 17 de abrilÔÇô casi 650 residencias en Espa├▒a registraron al menos un contagio, seg├║n los datos del Imserso. En ese periodo se reportaron 4.552 casos en estos centros y 62 fallecidos. Las cifras de positivos tienden ligeramente al alza, pero no as├ş las de muertos.

Enlace relacionado ElDiario.es (27/04/2022).




Fuente: Sasmadrid.org