December 10, 2020
De parte de La Haine
242 puntos de vista

Los dirigentes pol铆ticos de la derecha abstencionista venezolana, incluyendo sus diplom谩ticos de pacotilla, tambi茅n est谩n en la n贸mina del imperio

Ya el genocida en serie Elliott Abrams hab铆a dejado claro, hace varios meses, que el gobierno de EEUU paga los costos de la por 茅l llamada 鈥減rensa libre鈥. Esta semana, en otro arranque de una amoral sinceridad (la franqueza t铆pica de ciertos soci贸patas), reconoci贸 que los dirigentes pol铆ticos de la derecha abstencionista venezolana, incluyendo sus diplom谩ticos de pacotilla, tambi茅n est谩n en la n贸mina del imperio.

Y, como bien lo acot贸 el canciller Jorge Arreaza en un tuit, el detalle m谩s significativo es que nadie sali贸 a desmentirlo. Todo el mundo calladito, esperando que le hagan la transferencia, con aguinaldo incluido, porque la beca est谩 un poco atrasada, seg煤n lo acept贸 el propio patrono.

En este punto es donde hay que detenerse un momento en nuestro trepidante mundo de hiperrealidad y revisar bien esas dos revelaciones que han sido hechas por el mismo deplorable individuo sin que pase nada, sin que nadie pongan el grito en el cielo ni en ninguna parte. 

Hag谩moslo: Abrams, enviado especial del gobierno de Donald Trump para Venezuela e Ir谩n, ha confirmado sin ning煤n tipo de anestesia, verg眉enza o lenguaje pol铆ticamente correcto, que tanto los medios de comunicaci贸n como buena parte del liderazgo y los partidos opositores son empleados de la Agencia de EEUU para el Desarrollo (Usaid), nada menos que la fachada 鈥渄ecente鈥 de la CIA, si es que tiene alguna.

La declaraci贸n ostenta el valor de una confesi贸n espont谩nea o tal vez de una echada al paj贸n por parte de quien ya sabe que va de salida. Muchas veces se ha denunciado que tanto la 茅lite pol铆tica antichavista como los referidos medios (tambi茅n obstinadamente opositores) son pagados por EEUU, pero esas denuncias pod铆an ser calificadas como calumnias del rrr茅gimen o de gente adscrita al Foro de Sao Paulo. En boca del genocida en serie Abrams (no es un insulto: 茅l est谩 involucrado en guerras, invasiones y golpes de Estado desde hace 40 a帽os), se puede considerar una prueba irrefutable, sobre todo si, como observ贸 el canciller, nadie sali贸 a decir: 鈥渁 m铆 no me metan en ese lote, a m铆 no me pagan los gringos鈥.

驴Qu茅 significa esto en t茅rminos pragm谩ticos? Pues, que tanto los dirigentes pol铆ticos opositores como los medios que supuestamente informan acerca de lo que ocurre en Venezuela responden a los intereses de un pa铆s que nos considera una amenaza inusual y extraordinaria contra su seguridad nacional; que nos ha bloqueado y aplicado medidas coercitivas unilaterales; que nos ha robado nuestras empresas estatales y activos bancarios; que ha pirateado en alta mar nuestros cargamentos de gasolina y petr贸leo; que ha financiado golpes de Estado, sabotajes a la econom铆a, intentos de invasi贸n paramilitar y mercenaria, magnicidios, apagones鈥 Un pa铆s al que solo le falta declararnos la guerra formalmente o caernos a bombas de uranio empobrecido sin declarar nada, como tambi茅n acostumbra hacerlo.

Recibir pagos y, en consecuencia, responder a los intereses de una potencia extranjera que, adicionalmente, es hostil, significa ser agente de dicho pa铆s. 驴O no?

Aqu铆 hay que poner un par茅ntesis porque durante muchos a帽os se ha trivializado el concepto de agente. 鈥淩enny es agente de la CIA鈥, dec铆a cualquiera en los a帽os 60 o 70; 鈥淧oleo es agente de la CIA鈥, dec铆an tambi茅n en aquellos tiempos y lo dicen todav铆a, porque los de ese oficio no suelen jubilarse ni siquiera cuando ya est谩n chuchumecos. Incluso, cuando alg煤n mediocre quer铆a darse importancia, pon铆a a circular la especie de que era agente de la CIA. M谩s all谩 de esos manejos triviales, en numerosos pa铆ses se define como 鈥渁gente extranjero鈥 a cualquier individuo que responda a intereses y reciba financiamiento de otro pa铆s, especialmente si se trata de una naci贸n que intenta, a las claras, intervenir en asuntos internos y 鈥揷omo es evidente en este caso- derrocar al gobierno y poner a uno a su medida.

Para que el asunto no pase por debajo de la mesa (la misma mesa donde est谩n todas las opciones), hay que reflexionar sobre qu茅 pasar铆a en otros pa铆ses si se descubriera que dirigentes pol铆ticos, due帽os de medios y comunicadores son sicarios, mercenarios o agentes de un gobierno enemigo.

Comenzando por el mismo EEUU, patrono de los agentes de marras, la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Fara, por sus siglas en ingl茅s), que est谩 vigente desde 1938, permite catalogar como tales a toda clase de organizaciones, incluyendo medios de comunicaci贸n, lo que obliga a los se帽alados a presentar informes semestrales sobre sus actuaciones y fuentes de financiamiento. Medios como Al JazzeraSputnikRussianToday han tenido que hacerlo recientemente.

Rusia, por cierto, respondi贸 aprobando una ley similar que permite catalogar como agentes extranjeros a La Voz de Am茅rica, Radio Free Europe / Radio Liberty y otros siete medios, financiados por el gobierno estadounidense, es decir, lo que Abrams llama 芦prensa libre禄. Dicha ley tambi茅n les otorga calidad de agentes extranjeros a las personas naturales que reciban financiamiento de otros pa铆ses, pues en estos tiempos algunos individuos, los influencers, tienen incluso m谩s capacidad de formar opini贸n p煤blica y difundir fakesnews que grandes corporaciones medi谩ticas.

[Dicho al margen: sobre este asunto (igual que respecto a muchos otros) existe una rampante doble moral: la Uni贸n Europea, que aplica normas similares y no dice nada acerca de las que impone EEUU, salt贸 de inmediato a criticar a Rusia cuando puso en vigor la suya, en 2019]

En Espa帽a, para solo mencionar un caso que nos ata帽e (al menos en t茅rminos chismogr谩ficos), el Partido Popular pugn贸 para que se declarara 鈥渁gentes extranjeros鈥 a Pablo Iglesias y otros dirigentes del partido Podemos porque supuestamente fueron financiados en alg煤n momento por el gobierno de Venezuela. Se demostr贸 que la acusaci贸n era infundada, pero eso no impide que la derecha pol铆tica y medi谩tica siga usando el tema como un azote para atacar a sus adversarios cada vez que se les antoja.

En el caso de Venezuela, luego de la declaraci贸n de Abrams sobre la 鈥減rensa libre鈥 y respecto a los dirigentes pol铆ticos y supuestos diplom谩ticos paralelos asalariados del imperio (y en vista del 芦silencio que otorga禄 de los implicados) ya no es necesario ni siquiera probar que estos medios y l铆deres partidistas son agentes extranjeros. Pero, ya se imaginar谩n ustedes el esc谩ndalo que sacudir谩 al mundo si en alg煤n momento se les abre un proceso judicial o pol铆tico por esto.

La pregunta final (de este art铆culo, digo) es si tenemos o no los instrumentos jur铆dicos apropiados para tipificar y sancionar la conducta de quienes, desde las trincheras pol铆ticas o comunicacionales (y tambi茅n desde las inmaculadas ONG) act煤an como agentes extranjeros, sicarios o mercenarios. Si la respuesta es no, ojal谩 alguno de los 277 que hoy conseguir谩n trabajo para los pr贸ximos cinco a帽os, tenga la fineza de incluir el punto en su agenda. Si as铆 lo hiciere, que la soberan铆a nacional os lo premie. 

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Fuente: Lahaine.org