March 6, 2021
De parte de Nodo50
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Foto de archivo de una botella abandonada en una playa de las Islas Baleares. IMAGO IMAGES

Ecoembes vive un mal momento reputacional. Tras d茅cadas contando con el apoyo de instituciones p煤blicas y medios de comunicaci贸n, diferentes estudios han puesto a esta organizaci贸n en el punto de mira de la opini贸n p煤blica.

La 煤ltima en hacerlo ha sido la fundaci贸n internacional Changing Markets, que en su informe 鈥More Trash, More Cash: qui茅n sale ganando con la crisis del pl谩stico en Espa帽a鈥, publicado esta semana, revela la estrategia de Ecoembes y detalla 鈥渆l inter茅s de la industria [鈥 para no mejorar la gesti贸n de residuos en Espa帽a y el beneficio que obtienen de un modelo de negocios que se lucra de la generaci贸n de residuos鈥.

Esta investigaci贸n se suma a la publicada en octubre del pasado a帽o por Greenpeace, que apunta al 鈥渇racaso de la gesti贸n de envases dom茅sticos鈥 por parte del Sistema Integrado de Gesti贸n (SIG) en su informe 鈥楨coembes miente鈥.

Seg煤n Changing Markets, Espa帽a no es una rara avis en el sistema europeo. Sus monta帽as de desechos, sus playas, r铆os, mares, bosques y calles plagadas de envases son la norma en muchos pa铆ses del continente debido a la deficiente gesti贸n llevada de los ecoembes de cada Estado. As铆 lo se帽ala tambi茅n una nueva investigaci贸n llevada a cabo por periodistas de varios pa铆ses que pone al descubierto la incapacidad de los Green Dots (Puntos Verde) de lugares como B茅lgica, Holanda, Rep煤blica Checa o Austria, adem谩s de Espa帽a.

Bajo el principio de que 鈥渜uien contamina, paga鈥 鈥搉orma conocida como Responsabilidad Ampliada de Productor (RAP)鈥 las empresas tienen el deber de encargarse de la recogida, gesti贸n y reciclaje de los envases que ponen en el mercado. Para evitar hacerlo de manera individual, suelen agruparse en torno a sociedades como Ecoembes, una estrategia rentable desde el punto de vista econ贸mico.

El procedimiento es sencillo: cada compa帽铆a debe pagar una tarifa 鈥揋reen Dot o Punto Verde鈥 a la organizaci贸n por cada envase que pone a la venta en el mercado; posteriormente, Ecoembes  鈥揺n el caso espa帽ol鈥 sufraga a los ayuntamientos o administraciones regionales el coste de la recogida, selecci贸n o cualquier otro tr谩mite de los residuos del contenedor amarillo.

En lugares como Alemania y Polonia, estos sistemas est谩n sometidos a competencia y su poder es limitado. En otros como B茅lgica, Holanda, Rep煤blica Checa, Austria o Espa帽a operan en r茅gimen de monopolio, lo que provoca que su poder e influencia sea enorme. As铆 lo se帽ala la investigaci贸n europea, donde se demuestra que 鈥減ocos gobiernos logran controlar o dirigir鈥 a estos Green Dots. Se trata, adem谩s, de entidades disfrazadas de organizaci贸n ecologista, a pesar de pertenecer a las compa帽铆as que ponen a la venta los envases, entre las cuales se encuentran algunas de las multinacionales m谩s contaminantes de planeta. 

En el consejo de Ecoembes se sientan representantes de corporaciones como Coca-Cola o Danonela 1陋 y 4陋 empresa que m谩s envases producen cada a帽o鈥, supermercados como Mercadona o Alcampo y lobbies como la Asociaci贸n Nacional del Envase de PET (ANEP). O lo que es lo mismo: Ecoembes est谩 en manos de la propia industria pl谩stica. 鈥淐omo resultado, las organizaciones Green Dot tienen de facto una gran autonom铆a y poder cuando se trata de procesar residuos de envases鈥, se explica en la investigaci贸n, producida con el apoyo de IJ4EU and Journalismfund.eu.

Basura callejera

Botellas de refresco flotando en el r铆o. Latas de aluminio abandonadas en el bosque. Embalajes en la calle de cualquier pueblo o ciudad. El problema de la basura abandonada sigue aumentando sin control, convirtiendo a Espa帽a en la segunda mayor fuente de contaminaci贸n del Mar Mediterr谩neo, solo por detr谩s de Turqu铆a, lo que hace de la masa de agua continental la sexta 谩rea m谩s grande de acumulaci贸n de pl谩stico en el mundo.

Sin embargo, la basura callejera 鈥揷onocida como littering鈥 no es un problema para los Green Dots, puesto que estas organizaciones solo se encargan de aquellos envases que acaban en los contenedores de reciclaje. Su limpieza puede costar desde 30 a 100 euros al a帽o por personaseg煤n el ranking elaborado por Newtral, y que pagan los propios contribuyentes. Hasta 2024, el a帽o que fija la nueva legislaci贸n europea para que sean los Sistemas Integrados de Gesti贸n (SIG) 鈥揺s decir, las empresas鈥 quienes se encarguen de su recolecci贸n, transporte, tratamiento y medidas de sensibilizaci贸n.

Tal y como se帽ala la investigaci贸n europea, los diferentes ecoembes y otras organizaciones patronales se oponen a hacerse cargo de la basura callejera. Por el contrario, 鈥渁lientan a los ciudadanos a asumir m谩s responsabilidad contra el littering鈥 y as铆 evitar y descarrilar nuevas legislaciones que afecten directamente a la industria: 鈥淎 este respecto, es notable la relaci贸n entre muchos Green Dots y organizaciones de basura como NederlandSchoon, Mooimakers y BeWapp en B茅lgica, Reinwerfen en Austria y Paisaje Limpio en Espa帽a鈥, explican. 

De la misma forma, en Espa帽a, Ecoembes y la ONG SEO Bird Life colaboran en el proyecto 鈥楲IBERA, unidos contra la basuraleza鈥, que trata de 鈥渇renar las consecuencias de la basura abandonada en los espacios naturales鈥.  A pesar de ello, la iniciativa ha sido tachada de 鈥渋rresponsable lavado de imagen鈥 por parte del consultor medioambiental Alberto Vizca铆no. El experto, autor de Contenedor Amarillo S.A. (Fuera de Ruta, 2020), denuncia la utilizaci贸n de personas voluntarias para recoger basura abandonada, una tarea que deber铆a ser financiada por el SIG y las empresas que lo conforman.

Sistemas de Dep贸sito, Devoluci贸n y Retorno (SDDR)

El SDDR es la gran apuesta de organizaciones ecologistas como Greenpeace, Amigos de la Tierra o Ecologistas en Acci贸n. A trav茅s de este sistema 鈥搎ue convivir铆a con el actual鈥 los usuarios tendr铆an la oportunidad de devolver los envases utilizando m谩quinas colocadas en supermercados y otros lugares, y recibir铆an a cambio una peque帽a cantidad econ贸mica.

Sus defensores argumentan que la incorporaci贸n de este modelo es la 煤nica forma de involucrar a la ciudadan铆a y animar a las empresas a producir menos envases de un solo uso, dos puntos esenciales para conseguir las ambiciosas metas que establece la Directiva europea de Pl谩sticos de Un Solo Uso, que obliga a los pa铆ses europeos a recolectar nueve de cada diez botellas de pl谩stico para 2029.

Para la industria 鈥揺n Espa帽a capitaneada por Ecoembes鈥, el SDDR se ha convertido en el gran enemigo, ya que su introducci贸n romper铆a el monopolio establecido en los diferentes pa铆ses y pondr铆a en jaque sus gastos para el desarrollo de la recogida selectiva con diferentes cubos, seg煤n se帽ala Changing Markets a trav茅s de su informe centrado en el caso espa帽ol.

En 茅l, se帽ala las t谩cticas utilizadas 鈥減ara hacer descarrilar la legislaci贸n y distraer de la verdadera responsabilidad que las empresas tienen en la crisis de los pl谩sticos鈥. Entre el abanico de formas de presi贸n hacia los legisladores, la organizaci贸n pone en el centro a Reciclos, uno de los 煤ltimos proyectos lanzados por Ecoembes, y al cual colocan 鈥渆n la cumbre del greenwashing.

Reciclos fue lanzado en 2019, aunque no comenz贸 a funcionar hasta mayo de 2020 bajo las siglas SDR, correspondientes a Sistema de Devoluci贸n y Recompensa (SDR), unas siglas similares al SDDR. El principio es relativamente sencillo: a trav茅s de unas m谩quinas o del propio contenedor amarillo, los consumidores obtienen puntos por depositar los envases. Para ello necesitan una aplicaci贸n web que permite escanear las latas y botellas que se van a tirar a la basura, consiguiendo un m谩ximo 10 puntos semanales que luego se pueden canjear para participar a sorteos. 

En el informe More Trash, More Cash se critica que, 鈥habiendo sido Ecoembes el oponente m谩s fuerte a la introducci贸n de un sistema SDDR obligatorio, a primera vista parece ir贸nico que Reciclos imite sus principios鈥. Asimismo, argumentan que el proyecto 鈥渘o es m谩s que un parche, una distracci贸n a corto plazo para bloquear cualquier reforma del sistema actual鈥. Esta visi贸n coincide con la del consultor ambiental Alberto Vizca铆no, quien asegura que la iniciativa 鈥渆s una pr谩ctica de greenwashing鈥 que solo sirve para 鈥減ara lavar la imagen de la empresa que crea el problema鈥.

La iniciativa tampoco es novedosa. Como recoge Changing Markets, la empresa Greenredeem lanz贸 en 2019 un proyecto piloto similar en el Reino Unido como alternativa al SDDR mediante de m谩quinas expendedoras inversas en 25 escuelas. A pesar de la t谩ctica, 鈥渆l Gobierno brit谩nico no cedi贸 ante esta falsa soluci贸n promovida por el lobby para evitar la introducci贸n de medidas obligatorias鈥 y actualmente trabaja con el objetivo de introducir un SDDR a partir de 2024.

Ximena Banegas, portavoz de la fundaci贸n Changing Markets, pide al Gobierno de Espa帽a 鈥搎ue actualmente trabaja en la nueva Ley de Residuos鈥 que evite caer en la 鈥渢rampa鈥 financiada por la industria: 鈥Apostando por pol铆ticas de prevenci贸n y reutilizaci贸n podr谩n reducir el costo de la contaminaci贸n por pl谩stico, se generar谩n nuevos puestos de trabajo y mejores oportunidades para negocios locales鈥, defiende.

*Dani Dom铆nguez y Jos茅 Bautista han colaborado con la fundaci贸n Changing Markets




Fuente: Lamarea.com