December 28, 2020
De parte de SAS Madrid
223 puntos de vista

Acaparamiento frente a escasez. La esperanza de una salida, frente a la frustraci贸n que provoca el t煤nel cuyo final no se atisba. La crisis del covid-19, tanto la sanitaria como la econ贸mica, agrava las diferencias entre norte y sur, entre pa铆ses ricos y pa铆ses pobres. Pese a la milmillonaria aportaci贸n de dinero p煤blico a las principales vacunas, cerca de 70 pa铆ses encaran un riesgo grave de disponer en 2021 s贸lo de vacunas para una de cada diez personas.

“Los pa铆ses ricos, que representan s贸lo el 14% de la poblaci贸n mundial, han comprado hasta el 53% de las vacunas m谩s prometedoras hasta la fecha”, alerta un grupo de ONG, entre ellas Amnist铆a Internacional, que reclama una categor铆a mundial de poblaci贸n prioritaria que englobe a los 煤ltimos de los 煤ltimos: hacinados en c谩rceles, refugiados, desplazados, comunidades sin acceso seguro a agua potable…

El choque norte-sur se hace evidente en torno a la propuesta de suspensi贸n de la patente de Sud谩frica e India, con el respaldo de un centenar de pa铆ses pero escasos visos de abrirse paso. La rechaza la industria farmac茅utica, que promete esfuerzos para que la vacuna llegue a todo el mundo. M茅dicos sin Fronteras responde: “Depender de la buena voluntad empresarial o de la caridad en forma de donaciones no es una soluci贸n”.

La desigualdad vacunal es lluvia sobre mojado en el terreno econ贸mico. 2019 ya interrumpi贸 din谩micas de convergencia, seg煤n un informe de Allianz, que a帽ade: “La misma historia est谩 a punto de repetirse en 2020, s贸lo que al extremo”. C谩lculos de organismos internacionales alertan de hasta 150 millones de personas m谩s en “pobreza extrema” entre 2020 y 2021 y hasta de 132 millones de desnutridos m谩s. Y ello ante la insuficiencia de los programas nacionales de ayuda, acreditada por Oxfam Interm贸n. Falta adem谩s compromiso con la peque帽a y mediana empresa por parte de las instituciones financieras de desarrollo, centradas en sectores lucrativos. En el horizonte se despliega un negro nubarr贸n: un posible “tsunami” de deuda en los pa铆ses pobres, que son al mismo tiempo los que m谩s sufren por la impunidad de los para铆sos fiscales. Inquieta especialmente la situaci贸n de Am茅rica Latina.

Eduardo Soler, especialista en geopol铆tica del Cidob, advierte de los riesgos de que la pandemia a帽ada a las brechas sanitaria y econ贸mica una tercera, la “emocional”, con los pa铆ses con mayor acceso a vacuna y cr茅dito abrigan esperanzas en 2021 de manera proporcional a la frustraci贸n y el resentimiento de los postergados.

infoLibre repasa la costura abierta norte-sur con ayuda de especialistas e informes. 

Vacunas a dos velocidades

En teor铆a, diversas iniciativas multilaterales para matizar el sistema de patentes con aportaciones extraordinarias de Estados, empresas y ONG a pa铆ses pobres deber铆an equilibrar la balanza. Pero hay indicios de que no ser谩 as铆. Reino Unido, Canad谩 o la propia UE, todos ellos firmantes de uno de estos programas, Covax, lanzado por la Organizaci贸n Mundial de la Salud, est谩n “socavando” el propio pacto al alcanzar “acuerdos secundarios” por su cuenta, revela un informe del Global Health Innovation Center. Dicho informe advert铆a en noviembre de que las vacunaciones en los pa铆ses pobres pueden demorarse hasta 2024 mientras la Uni贸n Europea (UE) ha asegurado derechos de 400 millones de dosis y Estados Unidos tiene acuerdos para cubrir a m谩s del doble de su poblaci贸n. The New York Times, a partir de los contratos para las vacunas reunidos por la Universidad de Duke, Unicef y la empresa de an谩lisis de datos Airfinity, ampl铆a la alerta al concluir que mientras la UE, Estados Unidos y Canad谩 re煤nen existencias para inocular la vacuna dos, tres y hasta cuatro veces a sus residentes, respectivamente, ni siquiera en escenarios optimistas la reciben el 20% de las poblaciones de los pa铆ses m谩s pobres.

La BBC, tambi茅n con datos de Airfinity, ha cifrado en m谩s de 7.150 millones de euros lo aportado por los Estados para las principales vacunas, frente a 1.560 millones de las organizaciones sin 谩nimo de lucro y cerca de 2.800 de las propias empresas. Pese a la inversi贸n p煤blica realizada, que en teor铆a deber铆a mitigar el predominio del criterio mercantilista, casi 70 pa铆ses pobres s贸lo podr谩n vacunar a una de cada diez personas en 2021 si no hay “medidas urgentes para garantizar la producci贸n de dosis suficientes”, seg煤n la estimaci贸n de Amnist铆a Internacional, Frontline AIDS, Global Justice Now y Oxfam Interm贸n. “En cambio”, a帽aden, “las naciones m谩s ricas han comprado dosis suficientes para vacunar casi tres veces a toda su poblaci贸n antes del final de 2021“. “Los datos actualizados muestran que los pa铆ses ricos, que representan s贸lo el 14% de la poblaci贸n mundial, han comprado hasta el 53% de las vacunas m谩s prometedoras hasta la fecha. […] 67 pa铆ses de ingresos bajos y medianos bajos podr铆an quedarse atr谩s mientras los pa铆ses ricos avanzan hacia la salida de esta pandemia. De estos 67, cinco 鈥揔enia, Myanmar, Nigeria, Pakist谩n y Ucrania鈥 han notificado en total casi 1,5 millones de casos“, se帽alan estas organizaciones. El problema no ser铆a s贸lo de esos pa铆ses, sino global, ya que podr铆an convertirse en grandes reservorios del virus.

Una propuesta de India y Sud谩frica

Este escenario est谩 provocando alianzas entre pa铆ses emergentes. India, con m谩s de 1.300 millones de habitantes, y Sud谩frica, con cerca de 60, han presentado una iniciativa ante la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC) para suspender los derechos de la propiedad intelectual hasta que se consiga la inmunidad grupal global. Pa铆ses como Kenia, Esuatini (antigua Suazilandia), Pakist谩n, Mozambique y Bolivia est谩n entre el centenar que se han sumado al a propuesta.

Organizaciones como M茅dicos sin Fronteras, M茅dicos del Mundo, Salud por Derecho y Amnist铆a Internacional se han volcado en su apoyo. “Una propuesta como la de Sud谩frica e India podr铆a marcar un horizonte de acceso a la vacuna r谩pido y equitativo, independientemente de si residen en un pa铆s de renta alta o baja”, se帽ala la carta enviada por Salud por Derecho a Pedro S谩nchez para tratar de que apoye la medida. M茅dicos del Mundo denuncia la insuficiencia de los mecanismos solidarios creados a nivel internacional, por su car谩cter voluntario. “Siete meses despu茅s del inicio de la pandemia, no existe a煤n una soluci贸n pol铆tica global. […] El Fondo de Acceso a la Tecnolog铆a Covid-19 (C-TAP), creado por la OMS para compartir voluntariamente conocimientos, propiedad intelectual y datos ha sido rechazado por la industria farmac茅utica. Las empresas siguen firmando acuerdos de licencia secretos y restrictivos”. M茅dicos del Mundo se帽ala un antecedente inquietante: “Los acuerdos de licencia secretos de Gilead para el remdesivir, un medicamento desarrollado con una importante financiaci贸n p煤blica, est谩n restringidos a unos pocos fabricantes de su elecci贸n, impidiendo as铆 el suministro a bajo costo a casi la mitad de la poblaci贸n mundial. No es de extra帽ar que haya habido una escasez mundial del medicamento”

La propuesta de India y Sud谩frica tiene escasos visos de salir adelante, al no contar con el apoyo de Estados Unidos, Reino Unido, la UE, Brasil, Canad谩, Jap贸n, Australia, Noruega y Suiza. Entre los argumentos para su rechazo destaca el hecho de que existen ya mecanismos de cooperaci贸n internacional, respetuosos con la patente, y que la propia industria ha manifestado su intenci贸n de garantizar suministro a todo el globo. M茅dicos sin Fronteras replica, en palabras de su coordinador de Campa帽a de Acceso, Felipe de Carvalho: “Depender de la buena voluntad empresarial o de la caridad en forma de donaciones no es una soluci贸n”. Y a帽ade: “Las corporaciones farmac茅uticas mantienen su enfoque habitual, como si no pasara nada, centrado en maximizar las ganancias. Los 煤ltimos meses han revelado varios casos e indicios que muestran c贸mo la propiedad intelectual ha obstaculizado, o plantea serias amenazas de que lo har谩, la fabricaci贸n y el suministro de diagn贸sticos, equipos m茅dicos, tratamientos y vacunas”.

Una carta firmada por m谩s de 400 entidades de todo el mundo [ver aqu铆] se帽ala que “la industria farmac茅utica ha tenido una actitud de ‘no cambiar nada’, afianzando los controles monopol铆sticos, que restringen la ampliaci贸n de la fabricaci贸n, bloquean a los proveedores diversificados y socavan la competencia que hace posible precios m谩s bajos”. No es suficiente, a juicio de los firmantes, con gestos de buena voluntad: “Unas pocas empresas, como AstraZeneca, han prometido precios sin 谩nimo de lucro mientras dure la pandemia, pero al mantener el control sobre estas tecnolog铆as, pueden declarar unilateralmente el fin de la pandemia y aumentar los precios para maximizar los beneficios, aunque ello socave los esfuerzos internacionales para salvar vidas”.

脕reas prioritarias

El desigual reparto de las vacunas afecta a poblaciones especialmente necesitadas. Maribel Tellado, responsable de Campa帽as de Amnist铆a Internacional, considera que a los colectivos prioritarios considerados prioritarios en cada pa铆s 鈥搈ayores, enfermos, sanitarios鈥 deber铆an sumarse otros a nivel internacional. Se trata, explica Tellado, de “poblaciones y grupos hist贸ricamente marginados, o aquellos que viven en condiciones de escaso acceso a agua potable, o con sistema de salud limitados”… A esto se suman comunidades ind铆genas, encarcelados en prisiones con hacinamiento, zonas de conflicto campamentos de refugiados [ver aqu铆 informaci贸n en detalle sobre puntos de riesgo].

驴Ejemplos a los que Tellado dar铆a m谩xima prioridad? Por desgracia, hay donde elegir. “Las comunidades ind铆genas de la Amazonia de Ecuador a menudo se enfrentan a un riesgo mayor debido a la escasez de agua potable, fuentes de alimentos, suministros m茅dicos, servicios de salud y pruebas para detectar la covid-19. En abril, un vertido de petr贸leo contamin贸 las fuentes de alimentos y agua de muchas comunidades, lo que aument贸 su riesgo de infecci贸n”, explica. Entre los campos de refugiados, rescata el caso de Vucjuk, en Bosnia, donde las autoridades locales “han cortado deliberadamente el suministro de agua para forzar la reubicaci贸n de quienes viven en 茅l”. Pasa despu茅s a los desplazados internos de Somalia, donde medio mill贸n de personas “viven diseminadas en unos 700 asentamientos ubicados en el 谩rea de Banadir, donde se encuentra Mogadiscio”. “Estas personas se enfrentan a desalojos forzosos, falta de empleo y unos servicios de salud deficientes”, explica. Y termina su repaso 鈥揳unque Tellado podr铆a seguir鈥 en Nicaragua, donde las c谩rceles “se est谩n convirtiendo en centros para el castigo de activistas”. “Las mujeres encarceladas hablan de condiciones inhumanas, falta de atenci贸n m茅dica y abusos. La pandemia est谩 convirtiendo una situaci贸n desesperada en otra terriblemente sombr铆a”, se帽ala. All铆 reclama Tellado que lleguen vacunas ya.

Riqueza concentrada, pobreza extendida

La desigualdad sanitaria tiene un correlato econ贸mico. A pesar de que la riqueza ha seguido creciendo. “Nunca en los 煤ltimos diez a帽os pudimos reportar un aumento tan grande de la riqueza. A nivel mundial, los activos financieros brutos [de los hogares] crecieron un 9,7% en 2019, registrando el mayor crecimiento desde 2005”, se帽ala el informe sobre riqueza lanzado a finales de septiembre por Alllianz. Parece una frase propia de un informe optimista. Pero no lo es. Su lectura deja un regusto amargo.

El informe de Allianz, como hacen todos los que describen brechas econ贸micas, muestra las limitaciones que supone trazar una l铆nea de desigualdad norte-sur, ya que ignora las diferencias dentro de los propios territorios. No obstante, hay ya evidencia de aumento de la diferencia entre pa铆ses ricos y pobres, al margen de las brechas que se abran en cada uno de ellos. Ya en 2019 las regiones que vieron el crecimiento m谩s r谩pido fueron “de largo las m谩s ricas”, se帽ala el informe. Por tercer a帽o consecutivo, los mercados emergentes no pudieron superar a sus pares mucho m谩s ricos. “El proceso de convergencia se ha estancado”, se帽ala el informe. Y agrega: “La misma historia est谩 a punto de repetirse en 2020, s贸lo que al extremo”.

Allianz alerta de que el amortiguador de las pol铆ticas expansivas es un “dulce veneno”, porque a la larga “agrava la desigualdad social”. “La brecha de riqueza entre los pa铆ses ricos y pobres se ha ampliado de nuevo”, se帽ala el estudio, seg煤n el cual el 10% m谩s rico del mundo 鈥520 millones de personas con activos financieros netos medios de 240.000 euros鈥 poseen en conjunto el 84% del total de los activos en 2019. El 1% m谩s rico鈥 con activos financieros netos medios de m谩s de 1,2 millones鈥 posee casi el 44%.

Mientras tanto, el Banco Mundial, una importante fuente de financiaci贸n de pa铆ses en desarrollo, prev茅 que como consecuencia de la pandemia 150 millones de personas m谩s comiencen a vivir en la “pobreza extrema” entre 2020 y 2021. La nota del Barcelona Centre for International Affairs (Cidob) El mundo en 2021: diez temas que marcar谩n la agenda internacional, que repasa los estragos del coronavirus a nivel global, abunda en las advertencias graves: “Uno de los muchos efectos secundarios de la covid-19 es la agravaci贸n de crisis humanitarias por el aumento de la pobreza, la disminuci贸n de la ayuda internacional disponible o las dificultades log铆sticas para hacerla llegar. Hay casos extremos como el de Yemen, pero la tendencia podr铆a generalizarse”. El Cidob recuerda la la agencia contra el hambre de la ONU ha alertado en su informe de de 2020 de un aumento de entre 83 y 132 millones de personas desnutridas.

Como en otras muchas vertientes de realidad econ贸mica, social y geopol铆tica, la pandemia acelera cambios que ven铆an de atr谩s. No sorprende ahora que Allianz prevea que uno de estos grandes fen贸menos, el de la concentraci贸n de la riqueza, se recrudezca. En As铆 empieza todo. La guerra oculta del siglo XXI (Ariel, 2020), el periodista Esteban Hern谩ndez recalca c贸mo la crisis del covid-19 ha multiplicado las opciones de acaparamiento de los grandes capitales y las tendencias monopol铆sticas: “Como en todas las recesiones, han salido ganando quienes cuentan con capital, ya que hay muchas m谩s oportunidades para adquisiciones a buen precio”. Es una tendencia que funciona tanto dentro de cada pa铆s como a nivel internacional. Y que refuerza la posici贸n de los pa铆ses y entidades con m谩s cash. Eduardo Soler, especialista en geopol铆tica del Cidob, pone como ejemplo la acelerada penetraci贸n de Catar en Turqu铆a, que ha vendido al pa铆s 谩rabe el 10% de su bolsa. Es una din谩mica que no se ha detenido y que ahora se agrava.

Brecha “emocional” y deuda

Soler explica que ahora no hay que estar s贸lo atento a las desigualdades tradicionales 鈥揹e renta y/o ingresos, generacional, hombre-mujer, territorial dentro de cada pa铆s y entre pa铆ses鈥, sino a otras dos nuevas desnudadas por la pandemia: la sanitaria, que castiga con mayor dureza a los pa铆ses con sistemas m谩s fr谩giles, l贸gicamente los m谩s d茅biles; y la que Soler la “brecha emocional”. 驴En qu茅 consiste? El investigador del Cidob expresa su temor a que una salida sanitaria y econ贸mica a dos velocidades resulte frustrante y desmoralizadora para los pa铆ses atrasados, con consecuencias sociales y pol铆ticas imprevisibles.

De momento, celebra Soler, el problema de la deuda no ocupa la cabecera de la agenda, aunque han empezado a aparecer s铆ntomas inquietantes, como la reciente bancarrota de Zambia. Un titular de The Guardian resume la situaci贸n: “El default de Zambia alimenta los temores de un ‘tsunami de la deuda’ africana”. Al menos cinco pa铆ses, adem谩s de Zambia, han incumplido obligaciones de pago de deuda: Argentina, Ecuador, Surinam (Sudam茅rica), Belice (Am茅rica Central) y L铆bano (Asia).

En abril qued贸 impresa, concretamente en Financial Times, una llamada de alerta en forma de carta abierta de 18 gobernantes de Europa y 脕frica, entre ellos Pedro S谩nchez. “Ninguna regi贸n puede combatir sola al covid-19. Si no lo derrotamos en 脕frica, volver谩 para perseguirnos a todos”, dec铆a la carta. 驴Se refer铆a al problema sanitario? No s贸lo. Con la firma de los primeros ministros de Etiop铆a, Italia, Portugal, Alemania, Pa铆ses Bajos y Espa帽a; y de los presidentes de Ruanda, Mal铆, Kenia, Francia, Angola, Sud谩frica, Senegal, Egipto y de la Rep煤blica Democr谩tica del Congo, as铆 como de la Comisi贸n Europea y el Consejo Europeo y de la Comisi贸n de la Uni贸n Africana (UA), la carta solicitaba una moratoria de la deuda p煤blica y privada. Vista en perspectiva, Soler considera la carta un s铆ntoma de preocupaci贸n, pero a帽ade: “Creo que en 2021 la deuda no va a ser el tema central. Eso s铆, acabar谩 habiendo una reflexi贸n sobre c贸mo pagar”.

El riesgo de Am茅rica Latina

Federico Steinberg, investigador del Real Instituto Elcano, ve sombras, pero tambi茅n algunas luces. “Esta pandemia es un shock. En 2020 y 2021 se va a producir un aumento de la pobreza en los pa铆ses pobres. Se revierte una tendencia de desarrollo de los pa铆ses emergentes”, introduce. Ahora bien, no todos los pa铆ses emergentes est谩n igual. Steinberg se帽ala que, mientras en el sudeste asi谩tico la r谩pida respuesta a la pandemia parece haber amortiguado el golpe y en 脕frica el impacto est谩 siendo menos intenso del previsto inicialmente, en Am茅rica Latina el problema sanitario y econ贸mico es mayor. Preocupan sus econom铆as “muy dependientes del turismo, el comercio y las remesas, que se han hundido” junto con el precio de las materias primas, apunta Steinberg.

Una gran inc贸gnita, se帽ala, es si habr谩 una traducci贸n de la crisis en la balanza de pagos. De momento los pa铆ses est谩n apostando por pol铆ticas monetarias y fiscales expansivas, aunque sin la potencia de fuego que ha mostrado la UE para salvar el cuello a los pa铆ses m谩s expuestos. Los mayores nubarrones planean sobre Argentina, en los que la deuda nueva se acumula sobre la antigua. No obstante, Steinberg apunta: “Se tem铆a que hubiera muchos programas enormes de rescate, y hasta ahora no los est谩 habiendo”.

Falta m煤sculo en la ayuda

Un an谩lisis de las pol铆ticas de 126 pa铆ses de ingresos bajos y medios durante la pandemia realizado por Oxfam Interm贸n aporta conclusiones poco alentadoras sobre su m煤sculo para encarar la crisis. “Ninguna de las transferencias p煤blicas ha sido suficientemente elevada como para satisfacer las necesidades b谩sicas”, se帽ala. Un dato: en total, los Estados han gastado en 2020 m谩s de 9,6 billones de euros en pol铆ticas para hacer frente al covid, seg煤n Oxfam. Pero reaparece la desigualdad. El 83% los han gastado 36 pa铆ses ricos, frente al 0,4% de 59 pa铆ses de bajos ingresos. En cuanto al dinero destinado a los programas de protecci贸n social, 28 pa铆ses ricos han invertido 571 euros por persona, mientras los pa铆ses medios y bajos gastaban entre 23 y 3,29 euros.

El informe se detiene en casos concretos, como el de Sovann Vary, una madre soltera camboyana que, al quedarse sin trabajo como empleada de hogar, pidi贸 prestados 5.000 d贸lares para comprar un tuk-tuk para trabajar. Ahora tiene dificultades para devolver el cr茅dito y no es elegible para el plan de seguridad social establecido por el Gobierno.

En un informe conjunto, el Instituto de Estudios Sobre Conflictos y Acci贸n Humanitaria y M茅dicos sin Fronteras han concluido que hasta ahora “s贸lo se ha cubierto el 40% del Plan de Respuesta Global contra la covid-19 lanzado por Naciones Unidas”, un porcentaje “totalmente insuficiente”, a juicio de ambas organizaciones.

La European Network on Debt and Developement (Eurodad) ha denunciado adem谩s que s贸lo el 2% de las inversiones realizadas de marzo a octubre por cinco de las mayores instituciones financieras de desarrollo del mundo han llegado a empresas con sede en los pa铆ses m谩s pobres. El informe de Eurodad concluye que, a pesar de haber comprometido al menos 5.700 millones de euros en inversiones adicionales para hacer frente a la crisis de covid-19, estas instituciones se han concentrado s贸lo en sectores “financieramente lucrativos”. Y a帽ade: “El 65% de las inversiones se han destinado al sector financiero y a la infraestructura, en lugar de ir directamente a las peque帽as y medianas empresas que emplean a m谩s de la mitad de la poblaci贸n del sur global”.

El castigo a帽adido de los para铆sos

Hay un foco m谩s de desigualdad entre pa铆ses ricos y pobres: los para铆sos fiscales. La federaci贸n Tax Justice Network, en un trabajo presentado en noviembre que cifraba en m谩s de 350.000 millones de euros al a帽o las p茅rdidas por abuso y evasi贸n fiscal en el mundo, se帽alaba un claro desequilibrio. “Las p茅rdidas fiscales de los pa铆ses de menores ingresos equivalen a casi el 52% de sus presupuestos combinados de salud p煤blica, mientras que las p茅rdidas fiscales de los pa铆ses de mayores ingresos equivalen al 8%”, se帽ala el informe, que tambi茅n busca culpables: “Los pa铆ses con ingresos m谩s altos son responsables del 98% de las p茅rdidas fiscales de los pa铆ses, mientras que los pa铆ses con ingresos m谩s bajos son responsables de s贸lo el 2%”.

El informe pone ejemplos concretos: las p茅rdidas de Sud谩frica podr铆an sacar a m谩s de 3 millones de personas de la pobreza; las de Grecia equivalen a m谩s de un cuarto de los reembolsos de deuda programados. Mientras tanto, seg煤n Tax Justice Network, la “telara帽a de Reino Unido”, en referencia a los Territorios de Ultramar y Dependencias de la Corona brit谩nica, “es responsable de m谩s de un tercio de las p茅rdidas fiscales mundiales”. El informe sit煤a el cogollo del cogollo del esquema mundial de los para铆sos fiscales en la City de Londres. All铆 ya ha empezado la vacunaci贸n.

Enlace relacionado InfoLibre.es (27/12/2020).




Fuente: Sasmadrid.org