March 6, 2021
De parte de Amor Y Rabia
260 puntos de vista



por Melinda Mills
(directora del Leverhulme Centre for Demographic Science at Nuffield College de la Universidad de Oxford)

26 de febrero de 2021

Recuerdo la noche en que un compa帽ero de trabajo lleg贸 a nuestra puerta agitando un tel茅fono y sonriendo: “隆Lo tengo!” Su tel茅fono m贸vil Android era la 煤nica forma de poder utilizar la app del gobierno brit谩nico que permit铆a a los ciudadanos de la UE solicitar el estatus de residente en el Reino Unido despu茅s del Brexit. Despu茅s de algunas bromas inquietantes sobre guardar mis datos biom茅tricos privados en su dispositivo, completamos la escritura y desapareci贸 en la noche. Mientras los gobiernos de todo el mundo reflexionan sobre los pasaportes de vacunas digitales, esa noche permanece en mi mente.

Los pasaportes de vacunas son esencialmente certificados que vinculan la prueba de vacunaci贸n con la identidad del titular, una posible bala de plata (soluci贸n, AyR) para regresar a nuestras vidas anteriores al Covid-19. Antes de la pandemia, la UE estaba trabajando en planes de certificados electr贸nicos transfronterizos para reemplazar los folletos impresos que llevan muchos viajeros. En la cumbre de la UE de esta semana, algunos l铆deres presionaron para que se dieran m谩s pasos hacia los pasaportes del coronavirus.

Un informe reciente de la Royal Society que dirig铆 present贸 12 criterios diferentes que deber铆an cumplirse para que dichos pasaportes sean viables. Este es un ecosistema complejo que requiere una comprensi贸n de todo, desde la inmunidad y la infecci贸n hasta la tecnolog铆a, la 茅tica y los factores de comportamiento. Pero la pregunta subyacente debe ser: 驴para qu茅 se podr铆a usarse un pasaporte de vacunaci贸n?

El director del aeropuerto de Heathrow ha pedido certificados sanitarios digitales para reiniciar los viajes internacionales. Los gobiernos de Estonia e Islandia ya vinculan los certificados de vacunaci贸n electr贸nica con los viajes y la exclusi贸n de la cuarentena. Grecia est谩 presionando a la UE para que act煤e con rapidez. Hay precedentes, como la iniciativa de pases de viaje del grupo de la industria de aerol铆neas Iata. Pero, 驴estos certificados solo ser铆an necesarios para viajes internacionales o podr铆an ser necesarios para conseguir un trabajo, asistir a un partido de f煤tbol o comprar leche?

Israel introdujo recientemente un pasaporte verde anunciado como “el primer paso para volver. tener una vida casi normal”. Permite is a gimnasios, cines, hoteles y cumple con algunos de nuestros criterios t茅cnicos, como credenciales verificables, portabilidad, (intentos de) seguridad de los datos personales e interoperabilidad. Tiene una validez de seis meses para quien se haya vacunado con la segunda dosis y para “aquellos que se han recuperado del coronavirus”.

Pero esto podr铆a resultar problem谩tico. Las vacunas actuales protegen contra enfermar gravemente de Coronavirus, pero a煤n no sabemos si detienen su transmisi贸n, con qu茅 rapidez disminuye la inmunidad o si pierden validez ante las nuevas variantes del virus. Sigue sin estar claro si alguien que se ha “recuperado” cumple con los criterios de inmunidad. Adem谩s de una fecha de vencimiento del pasaporte de vacunaci贸n, necesitar铆amos la capacidad para revocarla. La advertencia de Israel de que aplicar谩 severos castigos a quienes falsifiquen el pasaporte de vacunaci贸n es otro aviso de lo que podr铆a salir mal.

Tambi茅n est谩 la cuesti贸n de que esta misi贸n acabe empantan谩ndose. Recordemos la primera aplicaci贸n de rastreo de contactos digitales brit谩nica, que gener贸 preocupaciones sobre la privacidad, la vigilancia gubernamental y el intercambio de datos con el sector privado. O considere los problemas t茅cnicos que ha tenido la aplicaci贸n Tawakkalna, introducida en Arabia Saudita, que se usa para poder entrar en muchos sitios pero cuyo uso se paraliz贸 recientemente.

Todos los pasaportes de vacunas tienen el potencial de impedir a las personas el acceso a bienes y servicios esenciales, y excluir a aquellos que carecen de identificaci贸n, o a quiene no poseen o no pueden permitirse pagar un smartphone.

Los criterios de la Royal Society para un pasaporte de vacunaci贸n que fuese viable inclu铆an la equidad, la 茅tica y la no discriminaci贸n. Eso significa que debemos preguntarnos a qui茅n excluir铆amos. Existe una mayor vacilaci贸n respecto a vacunarse entre las minor铆as 茅tnicas, y la vacunaci贸n se est谩 llevando a cabo por tramos de edad. Adem谩s, algunas personas est谩n completamente excluidas: ni帽os, mujeres embarazadas y personas con alergias.

A otros les preocupa que se cree una pendiente resbaladiza hacia la salud digitalizada o hacia las tarjetas de identificaci贸n digitales. Ya estamos a mitad de camino, como descubr铆, debido al v铆nculo de Apple con las instituciones de salud, que me permite descargar mis registros m茅dicos y de inmunizaciones en mi iPhone. Esta tecnolog铆a podr铆a significar una mayor eficiencia en el sistema de salud y mejores resultados. Pero habr铆a serias preocupaciones 茅ticas si un c贸digo QR de una vacuna que rastrea el movimiento est谩 vinculado a otros datos, como la vivienda y el estatus de inmigrante, sin nuestro conocimiento, o si aumenta la vigilancia de los grupos que ya est谩n en una situaci贸n de desventaja.

Las tarjetas de cr茅dito y los datos de las redes sociales contienen una gran cantidad de datos de comportamiento y ubicaci贸n, que las empresas extraen regularmente. Con los pasaportes de vacunas, esto afectar谩 la confianza en el gobierno, que s贸lo se puede ganar mediante la transparencia. Existe el riesgo de que el gobierno invierta tiempo y dinero en crear un sistema de pasaportes, solo para que despu茅s el p煤blico retroceda ante el horrorizado.

Tampoco debemos olvidar que estamos interconectados globalmente. Cuando se reanuden los viajes, los visitantes y trabajadores cruzar谩n fronteras y necesitar谩n est谩ndares globales como el Smart Vaccination Certificate (Certificado de Vacunaci贸n Inteligente) de la OMS. Este podr铆a ser un campo minado legal de problemas. Los derechos humanos y la protecci贸n de datos deben equilibrarse respecto a la obligaci贸n de cuidar y la libertad comercial de actuar. Los gobiernos pueden hacer que los pasaportes de vacunas sean obligatorios por motivos econ贸micos o para proteger la salud p煤blica. O pueden decidir esquivar esto, pero permitir que sean las empresas las que los requieran.

Tambi茅n est谩 la cuesti贸n de si vale la pena invertir en un pasaporte nacional para vacunas. Eso depende, por supuesto, del lanzamiento de la campa帽a de vacunaci贸n, la mutaci贸n del virus y otros factores. Para funcionar, una porcentaje importante de la poblaci贸n necesita un acceso universal a la vacuna, lo que en la mayor铆a de los pa铆ses tardar谩 meses en poder llevarse a cabo. Mientras tanto, juntemos las piezas de este rompecabezas y juzguemos cuidadosamente si nos gusta la imagen que surge. 




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com