December 14, 2020
De parte de Amor Y Rabia
288 puntos de vista

por Conor Friedersdorf

9 de julio, 2020

Una discusi贸n saludable debe dejar espacio para la disidencia

Cuando ten铆a 21 a帽os, Estados Unidos experiment贸 un trauma nacional: los aviones se estrellaron contra el World Trade Center, las casi 3.000 personas que murieron en los ataques terroristas de ese d铆a, las ruinas que siguieron ardiendo durante meses en la Zona Cero y el saber desconcertante de que era casi seguro que, m谩s pronto o m谩s tarde, al-Qaeda volver铆a a atacar. La discusi贸n reflexiva nunca es tan dif铆cil como en esos momentos. Como decenas de millones de otros estadounidenses, sent铆 miedo, ira, ansiedad, destellos de rectitud moral y un deseo de luchar y vencer al mal mientras pensaba en lo que acababa de suceder y c贸mo Estados Unidos deber铆a responder. Sin embargo, visto en retrospectiva, la deliberaci贸n reflexiva nunca es tan vital como en las secuelas de los traumas nacionales. Nuestro pa铆s se habr铆a beneficiado entonces de un debate mejor, con menos rechazo al desapasionamiento y a la disidencia, y con menos apelaciones a la claridad moral a expensas del rigor anal铆tico.

Recordemos la determinaci贸n nacional de castigar no solo a Osama bin Laden y al-Qaeda, que llevaron a cabo los miles de asesinatos, sino tambi茅n al r茅gimen afgano que albergaba a la organizaci贸n terrorista; tambi茅n al dictador de Irak, que no tuvo nada que ver con los atentados; y, de forma m谩s abstracta, la t谩ctica del terrorismo, la ideolog铆a del islamo-fascismo, el extremismo violento en general y el terror mismo. Finalmente, el presidente George W. Bush afirm贸 que el objetivo final era “acabar con la tiran铆a en nuestro mundo”. El celo ut贸pico que impulsaba presagiaba cat谩strofes evitables. Pero se sospechaba que cualquiera que planteara preocupaciones prudentes en ese momento era alguien desleal o insensible, o carec铆a de claridad moral.

No hay dos 茅pocas exactamente iguales. No existe ninguna persona similar a Bush en nuestro momento actual de trauma nacional, ning煤n error tan catastr贸fico como la guerra de Irak se muestra en el horizonte, y la llegada de las redes sociales ha transformado la forma en que se imponen las ortodoxias sociales y culturales. Pero el problema de los atroces asesinatos policiales ha vuelto a ser el centro de atenci贸n nacional por el video del oficial de polic铆a blanco de Minneapolis Derek Chauvin, con sus rodillas sobre el cuello de George Floyd, un negro, y la naci贸n ahora tiene que hacer frente a preguntas complicadas y resultantes sobre contra qui茅n o qu茅 luchar. Los estadounidenses protestan no solo contra los polic铆as asesinos, sus compa帽eros que los instigan y los sindicatos que los protegen, sino tambi茅n contra la polic铆a, el estatuto de lo relacionado con los confederados (el bando sure帽o, mayoritariamente agr铆cola, que defend铆a la esclavitud y perdi贸 la guerra civil en EEUU frente al bando norte帽o, m谩s industrializado, AyR), la “fragilidad blanca”, el neocolonialismo, las microagresiones, el racismo sist茅mico, el neoliberalismo y el capitalismo.

A medida que una coalici贸n confortablemente amplia favorablemente las reformas policiales, se est谩 desarrollando una lucha distinta y separable en el 谩mbito de las ideas: una cruzada de muchos frentes dirigida a vencer una vagamente definida supremac铆a blanca.

Esa cruzada es tan vulnerable a errores y excesos como cualquier otra lucha contra males abstractos. Algunos de los cruzados m谩s celosos exigen afirmaciones de solidaridad y castigan la m谩s leve disidencia. Las instituciones imponen castigos draconianos por transgresiones menores. Los individuos son el chivo expiatorio de los males estructurales. Hay esfuerzos en lograr el despido de personas, incluidas algunas que comparten el deseo de justicia racial. Hay innumerables diferencias entre las 茅pocas de Bush y Donald Trump, incluida la forma en que nuestra pol铆tica est谩 moldeada por la marca incompetente de crueldad autoritaria de Trump. Pero en el clima cultural sofocante y antiintelectual de 2020, donde se prefiere la solidaridad a la disidencia, escucho ecos de una l贸gica maniquea muy familiar: Elige un lado. O eres un antirracista o eres un aliado de la supremac铆a blanca. 驴Est谩s con nosotros o contra nosotros?

El abanico de instituciones afectadas recientemente por excesos es notable. Aqu铆 puedo se帽alar solo una peque帽a muestra de lo que se ha hecho p煤blico. El economista de la Universidad de Chicago, Harald Uhlig, tuite贸 que Black Lives Matter 鈥渟e torpede贸 a s铆 mismo鈥 al respaldar los llamamientos para dejar de financiar a la polic铆a. 鈥淓s hora de que los adultos sensibles regresen a la habitaci贸n y tengan conversaciones serias, serias y respetuosas sobre todo esto鈥, escribi贸. “Necesitamos m谩s polic铆as, tenemos que pagarles m谩s, tenemos que entrenarlos mejor”. Como respuesta, otros acad茅micos organizaron una campa帽a para sacarlo de la direcci贸n editorial de una revista acad茅mica; y  la Reserva Federal de Chicago (Fed), una instituci贸n cuasi gubernamental, cort贸 sus lazos con 茅l, afirmando que sus puntos de vista son incompatibles con el “compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusi贸n” de la instituci贸n. Sin embargo, la creencia de que quitarle fondos a la polic铆a es una mala idea y de que los manifestantes que la defienden perder谩n apoyo pol铆tico, es muy com煤n. Muchos en la Fed seguramente lo creen tambi茅n. Todos los juicios pol铆ticos en las instituciones p煤blicas son complicados. Ese juicio pol铆tico es una farsa.

En la universidad de Los 脕ngeles (UCLA), Gordon Klein, un conferencista que ha ense帽ado en la instituci贸n desde 1981, rechaz贸 con desd茅n una solicitud enviada por correo electr贸nico para modificar los requisitos de su examen final para estudiantes negros durante las protestas de George Floyd. “驴Hay estudiantes que puedan ser de padres mixtos, como mitad negro mitad asi谩tico?” escribi贸. “驴Qu茅 suger铆s que haga con respecto a ellos? 驴Una concesi贸n completa o a medias?” Y concluy贸 el correo electr贸nico diciendo: “Una 煤ltima cosa me llama la atenci贸n: recuerde que Martin Luther King (MLK) dijo que las personas no deben ser evaluadas en funci贸n del ‘color de su piel’. 驴Cree que su solicitud ir铆a en contra de la advertencia de MLK?”.

Negar la solicitud del estudiante estaba entre sus responsabilidades, seg煤n afirm贸 el Comit茅 de Libertad Acad茅mica del Senado Acad茅mico de UCLA. Pero, sin embargo, una petici贸n que ped铆a su destituci贸n acumul贸 21.000 firmas y el profesor fue suspendido en espera de una investigaci贸n. “Esta investigaci贸n se basa casi con certeza en el tono o el punto de vista de su correo electr贸nico, que se exper贸, aunque fuera de manera brusca, de una forma protegida sobre un asunto de profundo inter茅s p煤blico”, argument贸 la Fundaci贸n para los Derechos Individuales en la Educaci贸n (Foundation for Individual Rightsin Education). “Klein debe ser reintegrado en su puesto de inmediato, y los l铆deres de la UCLA deben dejar en claro que su compromiso con la libertad acad茅mica es m谩s fuerte que una turba que acosa en la red”.

En Vermont, la directora de una escuela p煤blica public贸 lo que pensaba sobre Black Lives Matter (BLM) en Facebook: “Creo firmemente en lo que quiere Black Lives Matter, pero NO estoy de acuerdo con las medidas coercitivas tomadas para obtenerlo… Si bien quiero apoyar a BLM, no creo que se deba hacer que la gente sienta que tiene que elegir a la raza negra sobre la raza humana. Si bien entiendo la urgencia de sentirme obligado a abogar por la vida de los negros, 驴qu茅 pasa con nuestros compa帽eros policiales? 驴Qu茅 pasa con todos los dem谩s que abogan y exigen la igualdad para todos?”

Su junta escolar r谩pidamente anunci贸 que a pesar del “impacto significativo y positivo” de la directora, su “flagrante falta de comprensi贸n” hacia Black Lives Matter da帽ar铆a a la escuela y a sus estudiantes si permanec铆a a cargo. La expulsaron por expresar sus ideas, algo que est谩 claramente protegido por la Primera Enmienda de la Consttuci贸n, llevando a cabo una discriminaci贸n por motivos ideol贸gicos. Fue una violaci贸n ilegal de sus derechos civiles.

Un respetado cient铆fico del an谩lisis de datos, David Shor, tuite贸 un enlace a un art铆culo acad茅mico publicado recientemente por el profesor de Princeton Omar Wasow, que concluye que las protestas violentas disminuyen las perspectivas electorales de la coalici贸n dem贸crata. Como resultado, fue expulsado de una lista de correo electr贸nico de analistas de datos de centro izquierda y parece que lo despidieron de su trabajo en Civis Analytics. (Emerson Collective, el propietario mayoritario de The Atlantic, revista que publica este art铆culo, es un inversor minoritario en Civis Analytics). “Para aquellos de ustedes que no se dan cuenta de lo que hace que ese tweet sea problem谩tico”, escribi贸 un miembro de la lista de correo electr贸nico, “traten de no analizar demasiado la validez estad铆stica de ese trabajo de investigaci贸n y piensen en el impacto m谩s amplio que tendr谩 si la gente lo percibe como cierto”. Esa norma exige que las personas autocensuren la verdad.

Un grupo de defensores de llevar a cabo reformas policiales identific贸 ocho pol铆ticas de uso de la fuerza que est谩n estad铆sticamente asociadas con menos asesinatos policiales. A continuaci贸n, presionaron con 茅xito a docenas de ciudades para que adoptaran sus medidas 8 Can鈥檛 Wait (8 que no pueden esperar), como prohibir los estrangulamientos, la obligatoriedad de usar medidas de desescalaci贸n, y exigir que la polic铆a act煤e para acabar con el uso excesivo de la fuerza. En un signo de los tiempos, su sitio web ahora encabezado con un mea culpa. “Incluso con la mejor de las intenciones, la campa帽a #8CANTWAIT sin quererlo rest贸 m茅rito a los esfuerzos que han invertiro compa帽eros organizadores en lograr cambios de paradigma que han sido posibles recientemente”, escribieron. “Por esto, nos disculpamos de todo coraz贸n y sin reservas”.

Debido a que incluso un radicalismo insuficiente de los aliados genera ira, muchos pueden sentirse tentados a callase y observar. Pero “el silencio es violencia” (silence is violence), insisten algunos. Esa frase se canta en las calles y su l贸gica se est谩 aplicando a personas e instituciones. En el The New York Times, el autor Chad Sanders inst贸 a evitar el silencio, aconsejando a sus amigos blancos que env铆en mensajes de texto a sus familiares y seres queridos “dici茅ndoles que no los volver谩 a visitar ni responder谩 sus llamadas telef贸nicas hasta que tomen medidas significativas para apoyar las vidas de los negros, a trav茅s de protestas o contribuciones econ贸micas”. Esas son pr谩cticas t铆picas de una secta.

La productora teatral Marie Crisco escribi贸 y distribuy贸 un documento en Google Docs titulado “Teatros que no se pronuncian” (Theaters Not Speaking Out) en el que se se帽ala con el objetivo de avergonzar a m谩s de 400 locales de arte y ensayo que “no han hecho una declaraci贸n contra las injusticias hacia los negros”. El peri贸dico Los Angeles Times inform贸 que tras publicarse lel manifiesto con su lista negra, muchos teatros enviaron mensajes de solidaridad con Black Lives Matter. Crisco dijo al diario que lo que escrib铆an sonaba como si fuera fruto de la verg眉enza por “sentirse abofeteadas y vac铆os por dentro”.

驴C贸mo podr铆an no hacerlo? Antes de este mes, nadie esperaba que los teatros publicaran declaraciones sobre las injusticias cotidianas o que el personal del teatro fuera capaz de redactarlas con el tono y el contenido adecuados. Sin embargo, muchas instituciones son tratadas como si, por no publicar r谩pidamente algo que se ajuste absolutamente a interpretaciones muy controvertidas del antirracismo, las hiciera merecedoras de ser humilladas.

Una librer铆a de Denver, The Tattered Cover, se sinti贸 obligada a principios de este mes a explicar por qu茅 no hab铆a publicado un comunicado sobre las protestas en su ciudad. “Queremos hacer una declaraci贸n de apoyo y tomarnos un momento para explicar por qu茅 hemos estado callados”, declararon los due帽os de la librer铆a. “Estamos de acuerdo, aceptamos y creemos que las vidas de los negros importan. Rechazamos la validez de la declaraci贸n ‘Todas las vidas importan’ (la respuesta de quienes dicen que critican la visi贸n de BLM centrada exclusivamente en las vidas de los negros, AyR)… Nos solidarizamos con nuestros amigos y vecinos negros, y lamentamos la insensata y brutal p茅rdida de vidas; no solo de George Floyd y otras v铆ctimas recientes, sino de todas las vidas perdidas por siglos de opresi贸n y abuso. Creemos que debe haber un cambio sist茅mico”.

Entonces, 驴por qu茅 se hab铆a quedado callada? La librer铆a explic贸 que hab铆a mantenido una “pol铆tica de casi 50 a帽os de no participar en el debate p煤blico”, basada en la premisa de que incluso la mera proclamaci贸n de “verdades simples e inalterables” ser铆a un anatema para lo que considera su misi贸n, que es “proporcionar un lugar donde el acceso a las ideas, y el libre intercambio de ideas, puede ocurrir de manera desinhibida”. Desde su punto de vista, “si Tattered Cover pone su nombre y su influencia, ya sea en apoyo o en oposici贸n a una idea, los miembros de nuestra comunidad tendr谩n la expectativa de que debemos hacer lo mismo con todas las ideas. Creemos que participar en un debate p煤blico no es lo m谩s valioso que Tattered Cover ha sido y puede ser para nuestra comunidad”. Los propietarios conclu铆an comprometi茅ndose a incluir m谩s t铆tulos de autores negros, programar m谩s eventos con autores negros, y continuar contratando y promocionando empleados de diversos or铆genes (es decir, apoyando la diversidad, AyR).

Su declaraci贸n de supuesta neutralidad dec铆a todo lo que la mayor铆a de las empresas dicen cuando apoyan Black Lives Matter. Pero debido a que no su declaraci贸n no inclu铆a la solidaridad como algo destacado, se consider贸 demasiado problem谩tica como para aceptarla. “Acabo de decirle a mi publicista que cancele mi acto del 23/6 junto a Tattered Cover”, anunci贸 la autora Carmen Maria Machado. “A diferencia de los propietarios, s茅 que elegir la neutralidad en temas relacionados con la opresi贸n s贸lo refuerza la violencia estructural”.

R谩pidamente, los propietarios emitieron una segunda declaraci贸n disculp谩ndose por la primera. “Estamos horrorizados por haber violado su confianza. Merecemos su indignaci贸n y decepci贸n”, comenz贸. “Tattered Cover ya no se mantendr谩 al margen mientras se violan los derechos humanos. Callar es ser c贸mplice, ser neutral ante la injusticia es un acto de injusticia en s铆 mismo”. En realidad, las declaraciones de solidaridad y las disculpas autocr铆ticas por tener pensamientos equivocados no promueven la justicia social o racial, de la misma manera en que mostrar y exaltar la bandera estadounidense despu茅s del 11 de septiembre no hizo que Estados Unidos estuviera m谩s a salvo de al-Qaeda. Por ahora, la librer铆a no ha emitido declaraciones condenando la campa帽a estadounidense de ataques con drones, que a煤n haya personas en detenci贸n indefinida por la Guerra contra el Terror o contra la epidemia de violaci贸n y abuso sexual en los centros de detenci贸n de menores. 驴Es la librer铆a c贸mplice de todos esos males?

La unanimidad no es posible ni necesaria para combatir el racismo. Por el contrario, los intentos de lograr una unanimidad pueden socavar la lucha: dividen innecesariamente a los antirracistas y debilitan la capacidad de todos para comprender la realidad. Cuando las demandas de consenso son intensas, la gente puede callar o falsificar sus propias creencias. Cuando la b煤squeda de la verdad puede hacer que te despidan, algunas personas dejan de buscar la verdad. Por supuesto, la discusi贸n liberal sin restricciones no es suficiente para resolver problemas tan dif铆ciles como controlar los abusos policiales o acabar con el racismo sist茅mico. Pero es necesaria, no importa cu谩n justa o urgente sean otras causas. Estados Unidos puede lograr m谩s beneficios y da帽ar a menos personas con un debate m谩s franco, menos rechazo a la disidencia y menos apelaciones a la claridad moral a expensas del rigor anal铆tico.

Las protestas callejeras no necesitan detenerse. La presi贸n por reformas y el pedir que se rindan cuentas debe continuar. Pero las exigencias de conformidad pueden da帽ar permanentemente las instituciones que pueden enriquecer a la sociedad con sus diversas misiones y prioridades. Un debate cortoplacista puede privar a los estadounidenses de conocimientos sobre qu茅 tipo de protestas son efectivas; c贸mo reformar los departamentos de polic铆a sin que aumenten los asesinatos u otros delitos violentos; c贸mo distinguir y combatir el racismo ideol贸gico frente al autoritarismo; c贸mo educar a los ni帽os de manera m谩s equitativa; c贸mo determinar los posibles costos y beneficios de las reparaciones basadas en la raza; c贸mo determinar la relaci贸n entre las instituciones period铆sticas, sus misiones y sus lectores; c贸mo evaluar las protecciones que el capitalismo puede brindar a las minor铆as 茅tnicas y religiosas; y mucho m谩s.

Sin duda alguna, las vidas de los negros importan, y eso es parte del motivo por el que todos deber铆an fomentar la disidencia constructiva, incluso cuando parece frustrantemente estar fuera de contacto con los traumas y las emociones. Identificar cambios que logren la igualdad es dif铆cil. Evitar las consecuencias no deseadas es a煤n m谩s dif铆cil. Sin un proceso de discusi贸n saludable, es m谩s probable que se produzcan cat谩strofes evitables.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com