June 19, 2021
De parte de Amor Y Rabia
246 puntos de vista


Exclusi贸n y fallas de comunicaci贸n

por Mar铆a Paz Canales

Si bien las devastadoras consecuencias econ贸micas y sociales que ha tra铆do para la poblaci贸n el extendido per铆odo de pandemia son el aliciente para que los gobiernos busquen en este tipo de instrumentos una herramienta para 鈥減remiar鈥 el comportamiento de la ciudan铆a responsable que ha cumplido con su deber de inmunizaci贸n, hay un problema severo en esta estrategia desde la perspectiva de la comunicaci贸n del riesgo primero, y luego respecto del ejercicio de derechos fundamentales.

La digitalizaci贸n del expediente m茅dico es un proceso en curso en muchos pa铆ses de la regi贸n, entre ellos Chile. En los 煤ltimos a帽os ha sido conducido de la mano de evaluaciones de c贸mo implementarse en una forma que proteja la seguridad y la privacidad de los datos de salud, y que no impacte negativamente el ejercicio de otros derechos fundamentales. La pregunta a煤n sin respuesta es si el anuncio sobre certificaciones digitales interoperables de vacunaci贸n en la regi贸n va a satisfacer tales est谩ndares y c贸mo. Los riesgos de avanzar en certificaciones de vacunaci贸n e inmunidad digital o pases de movilidad se extienden a la inadecuada comunicaci贸n de riesgo y al impacto en el ejercicio de derechos.

Los certificados de vacunaci贸n tienen dos prop贸sitos principales: generar un registro que facilite la continuaci贸n de las prestaciones de salud para la persona que ha recibido un tratamiento de inmunizaci贸n, y entregar informaci贸n acerca del tipo de inmunizaci贸n recibida para hacer seguimiento a sus resultados o validez. A nivel mundial existe una larga historia de programas de inmunizaci贸n que en el 煤ltimo siglo se han desarrollado sin problemas, entregando la informaci贸n a sus beneficiarios en papel.

Todo evento de prestaci贸n de salud requiere del acceso a datos personales y datos sensibles que se configuran a partir de la prestaci贸n de salud recibida. Tales datos normalmente residen en la ficha m茅dica, a la cual solo la paciente y sus prestadores de salud tienen acceso, y no son consignados en forma detallada en las certificaciones recibidas, que solo contemplan la informaci贸n m铆nima para identificar a la paciente y su evento de inmunizaci贸n. La digitalizaci贸n de los certificados de vacunaci贸n va acompa帽ada de un aumento de la cantidad de datos recogidos e incrementa la posibilidad de generar eventos de acceso no autorizado a esa informaci贸n para prop贸sitos que pueden ser completamente distintos a los originales, es decir, informaci贸n de continuaci贸n de prestaciones de salud y prueba de inmunizaci贸n. Creado el antecedente digital, y al forzar a la poblaci贸n a circular con esta informaci贸n en sus dispositivos digitales, el riesgo de p茅rdida de control, derivado de usos no relacionados al tratamiento de salud, se extiende exponencialmente.

Los pases de movilidad proponen un caso de uso tanto m谩s problem谩tico, ya que intentan asociar a un episodio (o varios) de inmunizaci贸n a un diferencial en cuanto a las posibilidad de ejercer la libertad de movimiento sin restricciones, en comparaci贸n de aquella limitada para las personas no inmunizadas. Los pases de movilidad se basan en una inferencia de riesgo menor de infecci贸n y contagio basado en el episodio de inmunizaci贸n. Para que esa inferencia sea s贸lida, debe sostenerse en evidencia cient铆fica de cu谩l es el nivel de disminuci贸n de riesgo de contagio y de propagaci贸n del virus que la inmunizaci贸n genera. En Chile, la Universidad de Chile ha indicado que ese riesgo se sit煤a en el 56,5% como promedio para las vacunas en actual utilizaci贸n en Chile. Mientras, el Ministerio de Salud declara que la vacuna SINOVAC (con la que mayoritariamente ha sido inmunizada la poblaci贸n nacional) tiene 67% de efectividad para prevenir Covid-19 sintom谩tico. Es decir, incluso en la cifra m谩s optimista, 3 de cada 10 personas vacunadas a煤n se encuentran en riesgo de contraer y transmitir COVID-19.
Avanzando en la trilog铆a, los pasaportes de inmunidad buscan generar un grado de certeza que permita la circulaci贸n de la poblaci贸n y la reactivaci贸n de las actividades econ贸micas y sociales, incluso en el tr谩nsito internacional. Su emisi贸n depende de la existencia de m茅todos de medici贸n de los grados de inmunidad desarrollada por la poblaci贸n frente a una enfermedad infectocontagiosa. Su objetivo es precisamente discriminar entre aquellos que cuentan con inmunidad y quienes carecen de ella, asignando consecuencias de movilidad y oportunidades de empleo a esa clasificaci贸n. As铆, buscan imponer una restricci贸n artificial sobre qui茅n puede participar en actividades sociales y econ贸micas, y qui茅n no. Es por ello que las expertas llaman la atenci贸n acerca del riesgo de que los pasaportes de inmunidad creen un incentivo perverso para que las personas busquen infectarse, especialmente las m谩s vulnerables, que no pueden permitirse un per铆odo de exclusi贸n de la fuerza laboral, agravando las desigualdades sociales preexistentes. La OMS expres贸 en 2020 su preocupaci贸n por el desarrollo de pasaportes de inmunidad, advirtiendo la informaci贸n insuficiente acerca del desarrollo de anticuerpos para el SARS-CoV-2, con los riesgos de err贸nea clasificaci贸n de los niveles de inmunidad de la poblaci贸n que ello podr铆a implicar. En la actualizaci贸n provista en mayo de 2021, la OMS vuelve a repetir que la evidencia sobre la respuesta inmune y su duraci贸n respecto de la infecci贸n de Covid-19 o su inmunizaci贸n no se encuentra suficientemente comprendida a la fecha, con lo cual la correlaci贸n de su efecto de protecci贸n no puede ser a煤n establecida.
Para evitar las cr铆ticas internacionales a que han sido sujetos los pasaportes de inmunizaci贸n, como el renombrado pase verde de la Uni贸n Europea, en Chile las autoridades han optado por la nomenclatura de 鈥減ase de movilidad鈥 que como vimos m谩s arriba se encuentra sujeto a las mismas incertidumbres en la comunicaci贸n de riesgo que los pasaportes de inmunidad: ambos hacen inferencia hasta ahora no asentadas en evidencia cient铆fica de nivel de riesgo de contraer y contagiar el SARS-CoV-2.

PROBLEMA CON LA COMUNICACI脫N DE RIESGO

Tal como lo ha destacado el European Data Protection Board (EDPB) al emitir su opini贸n sobre la propuesta de certificado verde para la Uni贸n Europea, 鈥減arece haber poca evidencia cient铆fica que respalde el hecho de que haber recibido una vacuna COVID-19 (o haberse recuperado de COVID-19) otorga inmunidad y por cu谩nto tiempo dura. Por lo tanto, el Certificado Verde Digital debe entenderse simplemente como una prueba verificable de una solicitud o historial m茅dico f谩ctico con sello de tiempo que facilitar谩 la libre circulaci贸n de los ciudadanos de la UE debido a su formato com煤n en todos los Estados miembros. Sin embargo, advertimos derivar conclusiones sobre inmunidad o contagio, ya que una opini贸n cient铆fica consolidada a煤n est谩 pendiente鈥.
Por su parte, el Ada Lovelace Institut ha advertido que los pasaportes digitales no deben implementarse mientras se desconoce tanto sobre COVID-19, particularmente el efecto de diferentes vacunas (y reg铆menes de vacunaci贸n) sobre la transmisi贸n, la duraci贸n de la protecci贸n y la generalizaci贸n de esos efectos. En otras palabras, el pasaporte de vacunaci贸n se basa en la premisa de que el estado de 鈥渧acunada鈥 dice algo sobre el riesgo que una persona representa para otros, no simplemente el riesgo que cada persona enfrenta de contagiarse. 鈥淓n la actualidad, el estado de vacunaci贸n no ofrece evidencia clara o concluyente sobre el riesgo de un individuo para otros a trav茅s de la transmisi贸n. El estado de vacunaci贸n nunca puede ofrecer evidencia absolutamente concluyente del riesgo de un individuo para otros (o su propio riesgo), ya que ninguna vacuna ser谩 100% efectiva para el 100% de los receptores鈥.

No se trata de poner en cuesti贸n la utilidad de las vacunas que indudablemente reducen el riesgo de contraer la enfermedad o de presentar sus s铆ntomas m谩s severos. El cuestionamiento a los pases de movilidad o certificaciones de inmunidad no tiene nada que ver con la defensa al 鈥渄erecho a no vacunarse鈥 que algunos individuos han intentado enarbolar, de lo que se trata es de entregar informaci贸n adecuada a la poblaci贸n que evite el relajamiento de las medidas sanitarias de distanciamiento social, uso de mascarillas e higiene de manos que siguen siendo esenciales para contener la pandemia.

Tristemente, aqu铆 nos encontramos no solo frente a un problema de oportunidad que ha sido el 谩ngulo enfatizado desde la comunidad cient铆fica, sino que, junto a la falta de certeza cient铆fica acerca de la predicci贸n de riesgo que acompa帽a a la inmunizaci贸n, se sit煤a un problema social relacionado con c贸mo los pases de movilidad, los certificados de vacunaci贸n digital o los certificados de inmunidad pueden terminar transform谩ndose en instrumentos de discriminaci贸n en el ejercicio de derechos, cuyos impactos negativos se extiendan a los ya dolorosos efectos econ贸micos y sociales que afectan a sectores m谩s vulnerables.

DISCRIMINACI脫N EN EL EJERCICIO DE DERECHOS

No es casualidad que al inicio de la pandemia la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a trav茅s de su Resoluci贸n 1/20 鈥淧andemia y Derechos Humanos en las Am茅ricas鈥, recomend贸 a los Estados de la regi贸n 鈥渁doptar de manera inmediata e interseccional el enfoque de derechos humanos en toda estrategia, pol铆tica o medida estatal dirigida a enfrentar la pandemia del COVID-19 y susconsecuencias, incluyendo los planes para la recuperaci贸n social y econ贸mica que se formulen. Estas deben estar apegadas al respeto irrestricto de los est谩ndares interamericanos e internacionales en materia de derechos humanos, en el marco de su universalidad, interdependencia, indivisibilidad y transversalidad, particularmente de los DESCA鈥.

Desde un punto de vista individual, un pase de movilidad registra datos de salud privados, 驴c贸mo se protege esta informaci贸n? 驴C贸mo se previene el riesgo de fraude o falsificaci贸n? 驴C贸mo se previenen violaciones de la privacidad? Desde un punto de vista social, la adopci贸n de pases de movilidad tiene impactos concretos en el ejercicio de la libre circulaci贸n, el derecho a reuni贸n e incluso sus impactos pueden extenderse al acceso a las oportunidades de empleo.  Estos pasaportes no deber铆an resultar en una herramienta de control social que restrinja la movilidad de la poblaci贸n en contextos de disidencia pol铆tica o en una herramienta adicional para imponer restricciones abusivas a la migraci贸n, por nombrar solo algunos de los potenciales impactos negativos de estas implementaciones.

La creaci贸n de un pase de movilidad genera una indudable tentaci贸n para las empresas de condicionar el acceso a oportunidades de empleo a la titularidad de estos, en el marco de una campa帽a de vacunaci贸n que a煤n no alcanza la universalidad y, repetimos, cuyas condiciones de duraci贸n de inmunidad no se encuentra cient铆ficamente determinada a煤n. Un uso de este tipo tendr谩 consecuencias indudables de discriminaci贸n, pero tambi茅n desaf铆os log铆sticos en torno a c贸mo se realizan las verificaciones de los pases y c贸mo se vigila que contin煤e la adopci贸n de otras prevenciones sanitarias como el distanciamiento social y uso de mascarillas. El pase de movilidad puede fomentar una falsa sensaci贸n de seguridad, ya sea en su titular o en otras personas (como su empleador) y aumentar, en lugar de disminuir, los comportamientos de riesgo. Existe vasta experiencia previa desde la normativa de protecci贸n de los derechos de los trabajadores acerca de los riesgos de permitir decisiones de empleo atendidas a condiciones de salud, o de riesgos de salud derivados de condiciones de trabajo inadecuadas. Y esa experiencia ser谩 煤til para calibrar los derechos en juego.

Otra forma palpable de discriminaci贸n que presentan las certificaciones de vacunaci贸n e inmunidad o los pases de movilidad digital est谩 precisamente asociada a su car谩cter digital. Nuevamente, sin condiciones de conectividad universal a internet aseguradas para la poblaci贸n general, habilidades digitales limitadas en algunos segmentos o baja disponibilidad de dispositivos inteligentes, grupos de la poblaci贸n con acceso limitado a la tecnolog铆a por cualquiera de estos factores quedar谩n excluidas de su uso.

Estos riesgos fueron claramente anotados adem谩s en una recomendaci贸n espec铆fica emitida el a帽o pasado por la CIDH en su Resoluci贸n 4/20 sobre los 鈥渄erechos humanos de las personas con Covid-19鈥: 鈥渓os Estados deben abstenerse de utilizar los datos sobre el estado de salud de las personas con COVID-19 para expedir certificaciones de inmunizaci贸n que generen una diferencia de trato injustificada en el disfrute y ejercicio de otros derechos鈥.
Entonces avanzando un paso m谩s en el an谩lisis de necesidad, proporcionalidad y legalidad que exigen los est谩ndares interamericanos de derechos humanos, 驴cu谩l es el marco de legalidad que acompa帽a al pase de movilidad en Chile? Sin una ley de protecci贸n de datos personales actualizada, con pocas certezas de como se manejan los datos de comisar铆a virtual y la opaca implementaci贸n de CoronApp previamente criticada por Derechos Digitales, la pol铆tica p煤blica desplegada tampoco ha sido acompa帽ada de ning煤n tipo de certeza acerca de c贸mo los datos que son recogidos para generar el certificado digital ser谩n procesados, accedidos (y por qui茅n) o c贸mo ser谩 limitado su uso para otros fines.

Por 煤ltimo, las certificaciones de vacunaci贸n e inmunidad digital o los pases de movilidad pueden ser una distracci贸n tentadora. Su desarrollo implica costos de oportunidad importantes desde una perspectiva de recursos p煤blicos, lo que implica dejar de usar esos mismos recursos en otras intervenciones. Sin embargo, su utilidad espec铆fica para la pandemia se encuentra temporalmente limitada, ya que es esperable que con los programas de vacunaci贸n y la circulaci贸n del virus se alcance m谩s temprano que tarde la inmunidad de grupo. 驴Vale la pena sacrificar derechos y libertades si una vez que haya inmunidad colectiva estos instrumentos de discriminaci贸n no tendr谩n sentido sanitario? 驴Qu茅 haremos entonces con estas infraestructuras de control puestas en marcha? 驴Ser谩n ellas desmanteladas? 驴C贸mo aseguramos que los datos por ellas recogidas no sean extendidos a otros usos secundarios de control social? 




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com