April 22, 2021
De parte de Lobo Suelto
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¬ŅDesde cu√°ndo sacar fotos es delito?

Una puerta rota, una larga l√≠nea gruesa arrancada de una patada o de un golpe. O de varios. Una puerta donde comenzaba un d√≠a de terror para Walter Mansilla y su familia. El pasillo que da al patio central de la casa fue el primer lugar donde su hermana lo vio cuando la vecindad alert√≥ que en la puerta hab√≠a 30 efectivos del Kuntur, la fuerza de choque de la provincia de Catamarca. 

‚ÄúMe asom√© por la ventana y estaba arrodillado en el piso, descalzo, esposado y con la cabeza hacia abajo. Comenc√© a gritar que me dejaran entrar y que estaban haciendo una injusticia con mi hermano‚ÄĚ.

Una enredadera llena de jazmines es la antesala a la segunda puerta destrozada. En la cocina, Mar√≠a espera con un mate de m√°s por el Covid. Un mantel cuadriculado azul y blanco apoyado en una peque√Īa mesa en el centro de la cocina. Una mirada triste. 

‚ÄúEsta casa era de mi abuela, un ranchito que tanto le cost√≥ a mi familia construir ¬ŅQu√© necesidad de romper y lastimar tienen? Esta casa siempre estuvo abierta para todo el mundo, ac√° sol√≠a haber mucha gente, las personas se quedaban, era un lugar de encuentro y celebraci√≥n. Mis padres y Walter siguieron con ese legado‚ÄĚ.

Mar√≠a cuenta que todo estaba roto, la pava destrozada, la cama revuelta, la ropa esparcida por la habitaci√≥n. ‚ÄúCuando finalmente me dejaron entrar lo hab√≠an puesto contra la pared al lado de la ventana. Les dije a los polic√≠as que me mostraran una orden judicial pero nunca lo hicieron, tambi√©n les pregunt√© de qu√© lo acusaban, pero me dec√≠an que ellos no sab√≠an, que hab√≠an sido enviados a hacer su trabajo. ¬ŅCu√°l es su trabajo? Hicieron destrozos aunque la puerta de la cocina y la de la despensa estaban sin llave. No hab√≠a necesidad de partirlas de ese modo‚ÄĚ.

Adem√°s de los golpes y las lastimaduras, cada vez que Walter intentaba hablar -relata Mar√≠a- le pegaban. Se llevaron su c√°mara y sus equipos de trabajo: √©l registra fotogr√°ficamente las actividades de la asamblea desde hace muchos a√Īos. ¬ŅDesde cu√°ndo sacar fotos es delito?

‚ÄúEsto ya no es una democracia‚ÄĚ

Teresa abre la puerta de su casa junto a su nieto de 8 a√Īos, ambos fueron v√≠ctimas de la represi√≥n policial del pasado 12 de abril en Andalgal√°. Hay marcas en la casa plagadas de violencia, marcas que no s√≥lo quedan en los recuerdos, sino en el cuerpo. El miedo, los temblores, el insomnio. 

‚ÄúLlegaron alrededor de las 11.30, yo estaba con mi hijo Juan y mi nieto, rompieron la puerta bruscamente, no hac√≠a falta porque ac√° las casas est√°n sin llave. Me agarraron y me tiraron en el patio y me tuvieron media hora en el piso, yo s√≥lo pensaba en mi nieto, que estaba solito en la habitaci√≥n y les ped√≠a que lo trajeran conmigo. Ellos me gritaban que si segu√≠a hablando me iban a llevar detenida a m√≠ tambi√©n.  Buscaban a Mat√≠as, pero √©l no estaba ac√°‚ÄĚ.

Mat√≠as Paz es uno de los doce detenidos. 

Teresa llora, se sienta, cuenta que el calvario dur√≥ cuatro horas. Cuando lleg√≥ su marido de trabajar se encontr√≥ con 30 efectivos que no lo dejaban entrar a su casa. Le dec√≠an que buscaban a Mat√≠as por robo y agresi√≥n a la sede de Agua Rica, sin ninguna prueba. A su otro hijo, Juan, lo sacaron de la cama y lo tiraron al suelo, le pegaban en los ri√Īones mientras revolv√≠an sus pertenencias.

En la casa hay un mural que recuerda la represi√≥n de hace once a√Īos. ‚ÄúEstaban ensa√Īados con el mural, dec√≠an que la pintura concordaba con los da√Īos que hab√≠an registrado en la sede de Agua Rica, se llevaron una botellita que ten√≠a el cambio de aceite que d√≠as antes le hab√≠an hecho mis hijos a la moto, tambi√©n un tachito con el aceite de lino que usamos para curar la madera, no s√© qu√© buscaban. Nunca me imagin√© que en democracia vivir√≠amos algo semejante, es un cambio de √©poca: es la dictadura de las mineras‚ÄĚ. 

Teresa ped√≠a que no la tocaran por los contagios de covid, pero no respetaron su decisi√≥n. ‚ÄúEn un momento hab√≠a 6 polic√≠as charlando en aquel costado del patio y escucho que dicen que hab√≠an encontrado una bala tirada ¬ŅDe d√≥nde vamos a sacar nosotros una bala? Me dijeron que la iban a usar de evidencia y nos amenazaron si nos atrev√≠amos a decir lo contrario, que nos √≠bamos a arrepentir‚ÄĚ.

Al lado vive el se√Īor Medina, un hombre mayor que no se encontraba en su domicilio. Aunque la casa es otra propiedad arrancaron la puerta y le revolvieron todo. Medina muestra las habitaciones, a√ļn se ve todo el desastre.

*Este art√≠culo se public√≥ simult√°neamente en Revista C√≠trica y Agencia Tierra Viva, en una cobertura colaborativa de ambos medios.




Fuente: Lobosuelto.com