April 29, 2022
De parte de Nodo50
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Recientemente, Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la Organizaci贸n Mundial de Comercio, hac铆a p煤blico que la entidad que dirige hab铆a convocado a m谩s de veinte CEOs y l铆deres del transporte mar铆timo, operadores portuarios, empresas de log铆stica y entidades financieras para analizar la crisis de la cadena global de suministros y encontrar posibles soluciones.

El sistema sangu铆neo del capitalismo global est谩 obturado. El gran tap贸n comenz贸 en los primeros momentos de recuperaci贸n tras el brutal par贸n representado por la pandemia, en el tercer trimestre de 2021. Si la sangre no llega a los 贸rganos vitales, un organismo biol贸gico muere. Los primeros s铆ntomas de asfixia celular han empezado a aparecer en la econom铆a global: la inflaci贸n se desboca, las plantas de producci贸n se paralizan, el comercio internacional se ralentiza, la siempre temida carrera entre precios y salarios est谩 en boca de todos los analistas, que apuestan por un 鈥減acto de rentas鈥 que limite las exigencias de mantenimiento del poder adquisitivo de la clase obrera.

La obturaci贸n del sistema sangu铆neo del Capital global tiene or铆genes diversos, algunos marcadamente coyunturales y otros m谩s dif铆ciles de solucionar a corto plazo. Nos referimos a las disfunciones creadas en el sistema de transporte global de mercanc铆as por la pandemia de Covid-19; la crisis de suministros de determinadas materias primas y componentes industriales inducida por la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales contra Rusia; la persistente reaparici贸n del Coronavirus en China y las pol铆ticas de confinamiento impulsadas en el 鈥渢aller del mundo鈥; y los efectos cada vez m谩s visibles del proceso de cambio clim谩tico planetario.

La incipiente recuperaci贸n del tercer trimestre de 2021 puso en tensi贸n a las cadenas de suministro y los sistemas de transporte internacional de mercanc铆as. La preferencia de los consumidores por los bienes duraderos, sobre los servicios (que no pod铆an usar por los persistentes confinamientos), se expres贸 en la expansi贸n desenfrenada de la compra a distancia y la entrega domiciliaria, as铆 como en el colapso de los sistemas de transporte, que hab铆an dejado de efectuar inversiones necesarias para su funcionamiento a la escala previa a la pandemia por la situaci贸n de par谩lisis de la econom铆a. El hecho de que los traders fueran ajenos a estos problemas, y enviaran sus 贸rdenes de compra sin tenerlos en cuenta, y de que los operarios del transporte (camioneros, estibadores鈥) empezaran a agitarse por los bajos salarios y la presi贸n de haber trabajado hasta en los momentos m谩s duros de la pandemia, profundiz贸 este proceso.

Adem谩s, el inicio de la recuperaci贸n, y la retirada de inversiones durante la pandemia, trajo tambi茅n consigo una situaci贸n de cuello de botella en el suministro de determinadas materias primas y componentes industriales, como los semiconductores. Este proceso se ha visto enormemente agravado por el inicio de la guerra de Ucrania. Materias primas esenciales, como las energ茅ticas (petr贸leo y gas), alimentos (trigo y ma铆z) y metales y gases nobles (como el ne贸n) han subido aceleradamente de precio ante la escasez que han impuesto las sanciones y la paralizaci贸n de la capacidad productiva ucraniana.

Ucrania era el proveedor principal de gas ne贸n para la econom铆a global (con un 70 % de la producci贸n mundial). El ne贸n es utilizado en los procesos de fabricaci贸n de semiconductores y chips, Adem谩s, Ucrania tiene, tambi茅n, en su territorio, uno de los mayores yacimientos de litio en Europa, aunque no estaba en explotaci贸n cuando se inici贸 el conflicto. Ucrania y Rusia acumulan el 30 % de las exportaciones globales de trigo y ma铆z, y el 60 % de las de aceite de girasol.  Rusia es el tercer productor de petr贸leo del mundo, el cuarto de aluminio y el tercero de oro, as铆 como el principal suministrador de gas de la Uni贸n Europea.

Por otro lado, la situaci贸n creada por el conflicto b茅lico se ha visto agravada por los nuevos confinamientos decretados en la Rep煤blica Popular China. La reaparici贸n de la Covid-19 en el pa铆s ha provocado el cierre de Shangh谩i, una ciudad de 26 millones de habitantes, y la paralizaci贸n de su industria y sus infraestructuras de exportaci贸n. Tambi茅n, se ha impuesto la paralizaci贸n de Shenzen, la gran 谩rea industrial especializada en ensamblaje y dise帽o de productos tecnol贸gicos, de la que dependen muchas grandes empresas trasnacionales. Cerca del 40 % de las ciudades chinas han decretado una forma u otra de confinamiento en las 煤ltimas semanas. El taller del mundo ha dejado de exportar gran parte de los componentes que necesita la econom铆a global para su funcionamiento normal.

Esta persistente obturaci贸n del sistema sangu铆neo de la econom铆a capitalista tiene efectos sobre la capacidad productiva. Las paralizaciones de plantas industriales, por falta de materias primas y componentes, se suceden aceleradamente. Un informe reciente de Caixabank indica que 鈥渆l entorno global limita la reactivaci贸n de la industria manufacturera espa帽ola鈥. Se ha disparado del 2 % al 25 % el monto de empresas industriales radicadas en Espa帽a con problemas para producir por falta de materiales. En Europa, las cosas est谩n mucho peor: el 54 % de las empresas de la Eurozona, y el 89 % de las alemanas informan de problemas en el funcionamiento provocados por la escasez. El sector m谩s afectado es la automoci贸n, donde el 65 % de las compa帽铆as radicadas en Espa帽a han tenido problemas derivados de 鈥渓os grandes retrasos en el env铆o de piezas met谩licas y la escasez de semiconductores鈥. La abrupta subida de los precios de la energ铆a profundiza a煤n m谩s este proceso: la industria auxiliar de la construcci贸n espa帽ola muestra una ca铆da del 46 % de su resultado econ贸mico por el aumento del precio de la electricidad, y la industria del metal, del 45 %.

Este escenario impone un alza clara de la inflaci贸n en las principales econom铆as mundiales. Se trata de un shock de oferta, que poco tiene que ver con la vulgata econ贸mica neoliberal que afirma que la inflaci贸n la crean los bancos centrales cuando inundan de gasto p煤blico la econom铆a. En palabras del economista espa帽ol Juan Laborda; 鈥渓a liberalizaci贸n y desregulaci贸n aplicadas a los mercados derivados de materias primas; as铆 como la concentraci贸n empresarial en las cadenas de suministro, y su explicaci贸n de los cuellos de botella actuales, consecuencia l贸gica de los procesos de deslocalizaci贸n de la producci贸n, est谩n detr谩s del repunte actual de la inflaci贸n鈥. Es decir, los problemas precitados (disfunciones en la recuperaci贸n, cierre de China y guerra en Ucrania) se ven poderosamente agravados por los procesos previos de financiarizaci贸n de los mercados de materias primas (que permiten la especulaci贸n con ellas mediante derivados y futuros) y los procesos de deslocalizaci贸n laboral (que imponen cadenas de suministro transnacionales que pueden verse cortocircuitadas por los m谩s variados motivos geopol铆ticos, laborales, y hasta sanitarios).

Adem谩s, la obturaci贸n creciente de las cadenas de suministro empieza a mostrar lo que puede provocar la crisis ecol贸gica global en ciernes. La escasez energ茅tica provocada por el tendencial pico de los combustibles f贸siles, unida a la escasez de materias primas producto de la sobreexplotaci贸n de los yacimientos, adem谩s de la reiterada emergencia de nuevas tensiones clim谩ticas (desastres naturales, pandemias, migraciones鈥), va a impactar cada vez de manera m谩s brutal sobre las infraestructuras del transporte de mercanc铆as, los precios del sector y de las materias primas, y los procesos de fabricaci贸n de la industria deslocalizada.

As铆 pues, la situaci贸n muestra numerosas aristas de dif铆cil soluci贸n inmediata. Aunque los cuellos de botella generados por la pandemia y la posterior recuperaci贸n podr铆an ser solucionados a corto plazo, otros problemas importantes quedar谩n sin resolver. La pandemia puede reaparecer, y convertirse en un fen贸meno que provoque confinamientos intermitentes en distintas localizaciones de las cadenas globales de valor. La duraci贸n de la guerra de Ucrania, por su parte, es dif铆cil de prever en estos momentos, y, adem谩s, este conflicto probablemente sea el primer acto de un proceso de d茅cadas de enfrentamientos, b茅licos y econ贸micos, por la hegemon铆a mundial, entre el Occidente que no quiere entrar en su declive final, y los gigantes emergentes como Rusia, China e Ir谩n. Por otra parte, la presi贸n de la crisis ecol贸gica planetaria se ir谩 haciendo cada vez m谩s visible, en la forma de fen贸menos clim谩ticos extremos, grandes migraciones y agotamiento de las materias primas y los combustibles f贸siles.

Ante este escenario, los economistas neoliberales pugnar谩n por reeditar las pol铆ticas de austeridad que impusieron como soluci贸n para la crisis de 2008. Para ellos la inflaci贸n proviene del excesivo gasto p煤blico y del alza de salarios, y la 煤nica soluci贸n es acabar con la expansi贸n cuantitativa de los bancos centrales, subir los tipos de inter茅s, y sujetar las ansias de recuperaci贸n del terreno perdido de la clase obrera. Seg煤n su visi贸n, lo 煤nico que puede evitar una nueva crisis futura de las primas de riesgo, con la consiguiente implosi贸n de la Eurozona, en un contexto de alza brutal de la inflaci贸n y de la deuda p煤blica como el actual, es una nueva vuelta de tuerca de austeridad p煤blica y reformas liberalizadoras.

La 鈥渟oluci贸n鈥 de la austeridad agrav贸 enormemente la crisis de 2008 en Europa, provocando una oleada de descontento y sufrimiento en las clases populares, as铆 como una sustancial degradaci贸n de los servicios p煤blicos que ha provocado grandes dificultades para hacer frente a la pandemia de Covid-19.

Se impone avanzar en la construcci贸n de una Europa totalmente distinta, que practique la solidaridad en lugar de la austeridad; proponga soluciones civilizacionales, justas y aut贸nomas para los conflictos crecientes entre el Sur y el Norte del sistema global; edifique una econom铆a medioambientalmente sostenible; tenga su propia voz soberana en el mundo y conviva en paz con sus vecinos; y relocalice sus capacidades productivas y avance en la gesti贸n colectiva y democr谩tica de la vida econ贸mica.

Porque no conviene olvidar estas palabras de Bartolom茅 de Las Casas, ya en el siglo XVI:
   鈥淪iempre que un hombre libre, y con m谩s raz贸n un pueblo o una comunidad libre, se ven obligados a soportar cierta carga o a pagar cierta deuda y, de manera general, siempre que una acci贸n de este g茅nero pueda ocasionar un perjuicio para muchos, deber谩n ser convocados todos aquellos a quienes el asunto ata帽e, con el fin de su libre consentimiento, de lo contrario ning煤n valor jur铆dico tendr谩 cuanto se haga.鈥

Y el consentimiento implica conocimiento cabal del problema, de lo que se propone y de las alternativas.

Jos茅 Luis Carretero Miramar.




Fuente: Kaosenlared.net