November 19, 2022
De parte de Radio Zapote
62 puntos de vista

La luz del sol brilla sobre los tres ata煤des mientras son llevados a la monta帽a. Las flores de cempas煤chil est谩n colocadas en sus marcos de madera y el humo del copal persiste en el aire, limpiando los esp铆ritus de nuestros hermanos y compa帽eros ca铆dos.

Apenas unos d铆as antes las comunidades del Consejo Ind铆gena y Popular de Guerrero 鈥 Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) celebraban el d铆a de los muertos, conmemorando a los que vinieron antes y a los que dieron la vida en la lucha.

Los cuerpos y esp铆ritus de tres compa帽eros m谩s, Ad谩n Linares Silverio, Mois茅s Cuapipistenco y Guillermo Hilario Morales, se han sumado a los m谩s de 40 miembros de sus comunidades que han sido asesinados en esta despiadada lucha en defensa de sus territorios y vidas contra las empresas mineras transnacionales y los grupos narcoparamilitares.

El s谩bado 5 de noviembre de 2022, Ad谩n, Guillermo y Mois茅s salieron de los territorios liberados del CIPOG-EZ hacia Chilapa de 脕lvarez, la cabecera municipal, para comprar repuestos para uno de sus veh铆culos. A las 14.30 horas fueron detenidos por la polic铆a municipal, que les pregunt贸 sus nombres. Poco despu茅s, empezaron a ser seguidos por una moto, que los intercept贸 cuando sal铆an de Chilapa, de vuelta a la seguridad de sus comunidades. A las 21:30 horas sus cuerpos fueron encontrados muertos en el pueblo de Xochimilco, Chilapa, acribillados a balazos.

Ad谩n, Mois茅s y Guillermo eran l铆deres comunitarios nahuas y miembros del CIPOG-EZ, un concejo formado por 24 comunidades ind铆genas que han estado defendiendo sus territorios contra las empresas mineras transnacionales y los grupos narcoparamilitares como 鈥楲os Ardillos鈥 en la regi贸n de la Monta帽a Baja de Guerrero, M茅xico.

鈥淗oy que velamos a nuestros muertos la rabia nos inunda, porque eran compa帽eros importantes de nuestra organizaci贸n, de esos que trabajan al doble, de esos que no dorm铆an en d铆as cuando las balas de los Ardillos pasaban encima de nuestras cabezas e iban al frente a resistirlos para salvar la vida de nuestras comunidades. Pero no s贸lo conoc铆an esa forma de resistir, tambi茅n se involucraron en la parte pol铆tica, eran promotores Regionales del CIPOG-EZ, comprometidos con los talleres de autonom铆a, comunidad, territorio y derechos de los pueblos, comprometidos con la instalaci贸n de las Radios para Organizar la Lucha por la Autonom铆a, en resumen, representaban al coraz贸n colectivo del CIPOG-EZ.鈥 comparti贸 el CIPOG-EZ en un comunicado tras los asesinatos.

Es necesario destacar aqu铆 el car谩cter totalmente pol铆tico de su asesinato. Los tres estaban trabajando en un proyecto reciente, lanzado por el CIPOG-EZ, para crear tres radios comunitarias en sus territorios, llamado Radios Organizando la Lucha por la Autonom铆a (R-OLA). Este proyecto permitir谩 a la organizaci贸n difundir educaci贸n pol铆tica y basada en los derechos humanos, que fortalecer谩 la capacidad de las comunidades para defender sus territorios legalmente y organizativamente. Estos meses se han estado realizando talleres con miembros de la comunidad de todas las edades.

Las radios tambi茅n fortalecer谩n su organizaci贸n, trabajando por la construcci贸n de la paz en sus comunidades. El fortalecimiento del tejido social fue un problema para estos grupos narco-paramilitares, pero el CIPOG-EZ tambi茅n afirma que hay ra铆ces m谩s profundas y siniestras detr谩s de la constante violencia que enfrentan en sus territorios.

El CIPOG-EZ afirma que ven que 鈥渉ay una cadena de complicidades, se masacra a las comunidades, tal como si se quisiera tomar nuestro territorio y para lograr esto fuera necesario exterminar a quienes lo habitamos鈥. Afirman que Los Ardillos trabajan como un brazo armado del gobierno y de las empresas mineras transnacionales, que asesinan y desplazan a comunidades enteras para que sus tierras sean luego concesionadas a empresas mineras. Hay periodistas locales que han informado de hallazgos similares.

En julio, escrib铆 un art铆culo sobre el CIPOG-EZ y la fuerza de su organizaci贸n. En 茅l citaba uno de los comunicados del CIPOG-EZ en el que se nombraba a Jes煤s Pl谩cido Galindo, Isa铆as Posotempa Silverio, Ad谩n Linares Silverio, Benjam铆n S谩nchez Hern谩ndez, y a las familias de los desaparecidos Pablo Hilario y Samuel Hern谩ndez, diciendo que estaban en el punto de mira de Los Ardillos y que responsabilizaban al gobierno mexicano de cualquier cosa que les ocurriera. Cuatro meses despu茅s, Ad谩n Linares y Guillermo Hilario, el hermano de Pablo Hilario, est谩n siendo enterrados mientras su comunidad observa con dolor.

Los asesinatos de Ad谩n, Guillermo y Mois茅s son una clara demostraci贸n de la violencia del sistema, demostrando c贸mo nuestras comunidades est谩n siendo falladas por todos los niveles de la sociedad.

El CIPOG-EZ lleva a帽os denunciando la violencia que azota sus territorios, nombrando expl铆citamente a los que son objeto de ella. Le advirtieron al mundo que Ad谩n ser铆a asesinado y lo fue. Sus palabras y su realidad no fueron destacadas por los medios de comunicaci贸n ni popularizadas ante las masas. Y el mensaje que esto envi贸 a Los Ardillos fue que pod铆an matar con impunidad y con la complicidad del Estado, y nadie levantar铆a ni un dedo.

El silencio de los medios de comunicaci贸n se sinti贸 a煤n m谩s agudo junto con el silencio de las instituciones internacionales de derechos humanos como la Oficina de Defensores de Derechos Humanos de la ONU que tambi茅n fall贸 al CIPOG-EZ. Escrib铆 en el primer art铆culo sobre c贸mo, mientras est谩bamos en Alcozacan, el coraz贸n de los territorios liberados del CIPOG-EZ, la comunidad fue rodeada por veh铆culos llenos de hombres armados de Los Ardillos en lo que parec铆a ser un ataque armado. Durante la noche se enviaron mensajes a grupos de derechos humanos a nivel internacional. Se recibi贸 la respuesta de que un Relator Especial de la ONU podr铆a sacar un comunicado para denunciar p煤blicamente las violaciones realizadas en el territorio.

La esperanza que esto dio se desvaneci贸 r谩pidamente despu茅s de que recibi茅ramos un mensaje en el que se afirmaba que, debido a que las comunidades del CIPOG-EZ est谩n armadas, la ONU no podr铆a emitir una respuesta al respecto. Una vez m谩s, el CIPOG-EZ fue defraudado y se encontr贸 con el silencio y la complicidad. Es importante en esto resaltar el total desconocimiento del contexto de las comunidades, sus derechos legales como pueblos originarios y la violencia de esta 鈥渘arrativa de la no violencia鈥.

En primer lugar hay que aclarar que el CIPOG-EZ no es un grupo armado como tal. Tienen una polic铆a comunitaria ind铆gena llamada el CRAC-PC-PF que est谩 reconocida por el gobierno de Guerrero. De acuerdo con el art铆culo 8 del Convenio 169 de la OIT de la ONU, los pueblos ind铆genas tienen 鈥渆l derecho a conservar sus propias costumbres e instituciones, siempre que 茅stas no sean incompatibles con los derechos fundamentales definidos por el ordenamiento jur铆dico nacional y los derechos humanos internacionales鈥. La CRAC-PC-PF es un ejemplo de este tipo de instituciones. El CIPOG-EZ ha dejado m谩s que claro que no tendr铆an porque portar armas si fueran capaces de sobrevivir sin ellas. Para ellos, la construcci贸n de la paz en sus territorios es la prioridad.

Esta narrativa de la 鈥渘o violencia鈥 no s贸lo ha sido utilizada por las organizaciones de derechos humanos para deslegitimar la organizaci贸n del CIPOG-EZ, sino tambi茅n por el Presidente de M茅xico, Andr茅s Manuel L贸pez Obrador (AMLO), Su negligencia hacia la comunidad y sus necesidades pr谩cticas ha quedado expl铆citamente clara en las 煤ltimas semanas.

15 d铆as antes de que nuestros compa帽eros fueran asesinados el 21 de octubre, miembros del CIPOG-EZ denunciaron ante AMLO la violencia letal que se estaba ejerciendo contra sus l铆deres comunitarios por parte de Los Ardillos, destacando la complicidad de polic铆as municipales y estatales y de miembros del gobierno como el presidente municipal de Chilapa, Aldy Esteban Rom谩n y el servidor p煤blico Bernardo Ortega Jim茅nez.

鈥淟e dijimos que nos estaban matando, le dijimos qui茅nes, con nombres y apellidos, d贸nde y c贸mo. Pero tal como si nada hubiera sido dicho y estuvi茅ramos condenados a repetir la misma historia, a llorar a nuestros muertos y nuestros desaparecidos鈥, comparti贸 el CIPOG-EZ.

Como si predijeran el futuro, ese d铆a le dijeron expl铆citamente a AMLO: 鈥淢uchos de nuestros compa帽eros bajan al municipio a vender sus productos y ya no vuelven鈥. Esto es exactamente lo que les ocurri贸 a Ad谩n, Guillermo y Mois茅s.

Despu茅s de escuchar, desde la seguridad de su camioneta con vidrios polarizados, sobre los 40 compa帽eros del CIPOG-EZ que han sido asesinados en los 煤ltimos a帽os y los 20 que permanecen desaparecidos, la respuesta de AMLO fue repugnante.

Dijo :鈥淣ada m谩s una cosa les digo con toda sinceridad, eviten la violencia hay formas de luchar, la m谩s eficaz de todas es la no violencia, esa la llev贸 a la pr谩ctica, esa pol铆tica de no violencia, Gandhi, Mandela, Luther King y nos ense帽aron que s铆 se puede de manera pac铆fica cambiar las cosas, no hay que caer en una provocaci贸n, hay que sacarle la vuelta a la provocaci贸n y hay que buscar el cambio por la v铆a pac铆fica y nosotros vamos a seguir actuando as铆 de manera pac铆fica y sin relaciones de complicidad con nadie鈥.

A esto, el CIPOG-EZ respondi贸 valientemente: 鈥渟eguir llamando a la no violencia en un escenario de guerra, sin detener a quienes la generan, sin atacar las causas de la violencia, econ贸micas, pol铆ticas, sociales, culturales, es un absurdo.鈥

Llamar a la paz y al desarme unilateral en un contexto de guerra no genera paz: legitima una masacre.

Para colmo, las instituciones del Gobierno tambi茅n han fallado a las comunidades. Ad谩n Linares estaba incluido en el Mecanismo de Protecci贸n de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretar铆a de Gobernaci贸n de M茅xico, como consecuencia de tres intentos de asesinato anteriores. Este mecanismo ha demostrado una y otra vez ser incapaz de proporcionar protecci贸n a quienes est谩n en alto riesgo de persecuci贸n. Eran conscientes de la situaci贸n en sus comunidades. Tambi茅n sab铆an que Guillermo, el otro compa帽ero asesinado, era hermano de Bartolo Hilario, un l铆der comunitario del CIPOG-EZ que fue asesinado y brutalmente descuartizado en mayo de 2019. Tambi茅n era hermano de Pablo Hilario, desaparecido forzosamente por la polic铆a municipal de Atlixtac en enero de este a帽o.

Pero las fallas no s贸lo provienen de los gobiernos e instituciones, sino tambi茅n como resultado de la contrainsurgencia que emana de las fuerzas reaccionarias de los movimientos sociales que hacen que seamos incapaces de defender a nuestros compa帽eros y sus procesos de manera real. Muchos movimientos no est谩n trabajando en la construcci贸n de poder de manera local, y por lo tanto son incapaces de hacer que las luchas de nuestros pueblos sean relevantes para las masas.

Se les ha ense帽ado a ser fuerzas reaccionarias: a reaccionar ante la muerte y criminalizaci贸n de nuestros defensores con fotos e infograf铆as declarando la solidaridad, pero no a defender sus procesos en vida. Si bien sus acciones pueden aportar visibilidad, la realidad es que no se acerca a la fuerza interconectada que se necesita para defender los procesos de resistencia de nuestras comunidades.

鈥淐uando tocan a uno, tocan a todos鈥 no deber铆a ser una frase que la gente ponga en pancartas en las protestas si no est谩 dispuesta a construir el poder para hacerla cumplir. Cuando hayamos hecho el esfuerzo para que las comunidades de todo el mundo sostengan a otros defensores y l铆deres sociales en la vida, como si fueran suyos, los gobiernos y las empresas sabr谩n que habr谩 repercusiones de las comunidades de todo el mundo si los tocan. Entonces, el poder con el que manifestamos ese tipo de solidaridad ser谩 reconocido como un elemento disuasorio para tocar a esos defensores y a sus comunidades. Para llegar a esta fase, primero tenemos que construir el poder en nuestras comunidades.

Hay ejemplos de procesos que est谩n catalizando esta direcci贸n concreta en la di谩spora como la Revoluci贸n Educativa del Inter-Aprendizaje Activo para Reparaciones Planetarias (PRALER, por sus cifras en ingl茅s), as铆 como los que est谩n consolidando sus esfuerzos de construcci贸n de poder entre las masas como est谩n haciendo con la Plaza Tonatiuh en Sunset Park, Brooklyn. El aspecto m谩s fuerte y esencial de esta fuerza de defensa reside en la interconexi贸n de nuestras comunidades de resistencia de la Mayor铆a Global en todas partes.

Ahora debemos popularizar los nombres de Jes煤s Pl谩cido Galindo, Benjam铆n S谩nchez Hern谩ndez, Prisco Rodr铆guez Morelos, y las familias de Ad谩n, Mois茅s y Guillermo, que actualmente est谩n siendo amenazados por Los Ardillos. Jes煤s Pl谩cido Galindo, un promotor del CIPOG-EZ y del Congreso Nacional Ind铆gena, ha denunciado que en los 煤ltimos d铆as, cada vez que sale de su comunidad, es vigilado y seguido por veh铆culos sospechosos de Los Ardillos y por la polic铆a municipal de Chilapa, con la intenci贸n de intimidarlo a 茅l y a su comunidad.

Para Ad谩n, Mois茅s y Guillermo, y los ni帽os y familias que forman parte del CIPOG-EZ, no perdonaremos ni olvidaremos. Los que luchan por la vida nunca mueren.




Fuente: Radiozapote.org