January 11, 2021
De parte de Nodo50
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Mientras la ministra para la Transici贸n Ecol贸gica y el Reto Demogr谩fico, Teresa Ribera, dec铆a que el recibo de la luz y el gas 鈥減uede subir como mucho unos cuantos euros鈥, en el poblado chabolista m谩s grande de Espa帽a, la Ca帽ada real, con 13 grados bajo cero, ninguno de sus 8.628 habitantes tiene calefacci贸n porque desde hace meses tampoco hay luz en ninguna de las 2.539 chabolas. La ministra Ribera dice que es irresponsable crear alarma sobre la subida de la luz en toda Espa帽a. Pero los habitantes de la Ca帽ada Real, adscritos al ayuntamiento de Madrid, se han convertido desde hace un tiempo y sobre todo ahora en una cosa y su contraria, es decir, en responsables e irresponsables de la pobreza que vive una parte nada exigua de Espa帽a.

La batalla espectacular que mantienen el gobierno de Espa帽a y los del ayuntamiento y la comunidad de Madrid es un ejemplo de la insoportable levedad del arte de gobernar. El primero, en manos de PSOE y Unidas Podemos, y los segundos en manos de PP y VOX, han establecido un ruedo ib茅rico de mamporreos medi谩ticos diarios.  Las cerbatanas mutuas se han convertido no solo en el instrumento preferido de hacer pol铆tica, sino la propia justificaci贸n de la existencia de cada cual.

De mientras, en la Ca帽ada Real, la ola siberiana que azota Espa帽a, se vive con una ajenidad como siempre inmaculada a las espurias trifulcas artificiales del poder. No son siquiera el lumpen adscrito a los barrios industriosos depauperados. Son los desamparados en el l铆mite de la posibilidad a la que con una pericia se adhieren como supervivientes en una novela de Jack London.

Porque en este poblado del abismo, cientos de ni帽os acuden a la escuela, hasta hace unos meses, y decenas de ellos terminan sus estudios, hasta hace unos meses.

Para la ministra de Transici贸n Ecol贸gica y el Reto Demogr谩fico, esos 8.628 habitantes hel谩ndose a 13 grados bajo cero, son un inesperado acontecimiento. Pero en tanto que acontecimiento, por m谩s moment谩neo que sea, es mejor ubicarlo o desplazarlo a campo enemigo.

Y es as铆 que cobra todo su sentido las 煤ltimas palabras de la ministra al diario El Pa铆s que disputa con el Bolet铆n Oficial del Estado la voz del gobierno. Dice la ministra: 鈥淟o de la Ca帽ada Real no es un problema de regulaci贸n el茅ctrica sino de servicios sociales鈥. Es decir, de los otros. Pero f铆jense en el lo铆smo de la ministra. Est谩 haciendo un juego de manos callejero. En la nocturnidad de los conceptos pol铆ticos, la ministra navajea el aire espeso y adverso. A la pobreza, a la desigualdad, que tanto tiempo llevan all铆 en la ca帽ada desde los tiempos del Ad谩n metropolitano, con gobiernos de su partido o sus socios, la ministra lo llama 鈥渓o de La Ca帽ada鈥.




Fuente: Revistahincapie.com