January 11, 2021
De parte de Socialismo Libertario
56 puntos de vista

Lo que est谩 ocurriendo en los Estados Unidos no tiene precedentes. Un punto de no retorno en la crisis de la ya en pedazos democracia sist茅mica, lo que puede allanar el camino para nuevos peligros incluso en el corto plazo.
Ayer, en uno de los momentos m谩s importantes y solemnes del rito democr谩tico (la ratificaci贸n de la elecci贸n del nuevo presidente), el mundo vio al Congreso de los Estados Unidos ceder ante la irrupci贸n en el edificio de grupos de personas bajo las 贸rdenes del ex presidente Trump que estaban all铆 reunidas de a unos miles. La horda de palurdos que ocup贸 el Capitolio por algunas horas no fue algo que se le fue de las manos al cabecilla de los retr贸grados que todav铆a est谩 en la Casa Blanca: por el contrario, fue preparado e incitado por 茅l, arengando en la manifestaci贸n 鈥淪ave America鈥 de las horas previas con palabras rencorosas y vengativas. Trump es el responsable directo de las acciones de sus partidarios.
Desemboc贸 en una acci贸n torpe pero no por ello menos peligrosa por lo que indica, en tanto expresi贸n de un golpismo democr谩tico fascista-supremacista. Todos atributos pertenecientes al presidente saliente y a sus bases: los rasgos fascistas y org谩nicamente racistas conviven con la reivindicaci贸n de la democracia decadente de la que son parte y de la que se erigen como defensores. Si las urnas no les dan la raz贸n, est谩n dispuestas a tomarla y en cualquier caso jam谩s admitir谩n la derrota. Est谩n convencidos de la superioridad de sus desvalores y extraen fuerza del hecho de que aquellos radican en la historia de los Estados Unidos y en una consistente y aguerrida porci贸n de su sociedad en disgregaci贸n. Esta 煤ltima no coincide, naturalmente, con el conjunto del electorado republicano ni tampoco naci贸 con la presidencia de Trump o desaparecer谩 luego de la misma.
Por una combinaci贸n de factores, que pueden ir de la connivencia a la inutilidad, la reacci贸n de las fuerzas del orden y de la pol铆tica no fue, al principio, ni r谩pida ni contundente frente a la magnitud tambi茅n simb贸lica de los acontecimientos. Incluso el presidente leg铆timamente electo, Joe Biden, le pas贸 la pelota a Trump en su primer discurso, pidi茅ndole un llamado de atenci贸n a su gente pero sin hacer demasiados llamamientos a la propia, la que lo ha votado exactamente contra la altaner铆a de su predecesor.
La situaci贸n no es prometedora ni segura para las personas comunes mejor intencionadas, quienes demostraron con su voto 鈥搃ncluso en las horas inmediatamente precedentes a los acontecimientos, durante las cuales se confirm贸 la mayor铆a dem贸crata en el Senado gracias a su victoria electoral en el estado de Georgia鈥 querer dar vuelta la p谩gina por lo menos respecto a los abominables cuatro a帽os de Trump. Pero en este punto ello no est谩 garantizado en el fondo por las instituciones democr谩ticas. La posibilidad de conquistar el respeto del voto de las mayor铆as y, sobre todo, de defender la vivibilidad, fuera del marco de violencia injuriosa y armada que caracteriza a Trump y a sus secuaces, depender谩 de la radicalizaci贸n y movilizaci贸n de las personas con voluntad de mejoramiento.




Fuente: Socialismolibertario.org