June 20, 2021
De parte de Nodo50
201 puntos de vista


Demasiado ricos como para pagar: cero impuestos para los multimillonarios norteamericanos

Roberto Zanini

En 2011, el hombre m谩s rico del mundo no pag贸 un solo d贸lar en impuestos federales: con una fortuna de 18.000 millones de d贸lares, Jeff Bezos reclam贸 una desgravaci贸n de 4.000 d贸lares por sus hijos. Y la consigui贸. En 2018, el segundo hombre m谩s rico del mundo, Elon Musk, pag贸 cero d贸lares en impuestos federales. Y entre 2014 y 2018, el decano mundial de los financieros, Warren Buffett, pag贸 en impuestos federales el 0,98% de los 24.000 milones que acumulaba.

Y no hubo justicia divina que hiciera llover fuego y azufre del cielo. El mi茅rcoles pasado [9 de junio], el FBI y el Internal Revenue Service (IRS), la Hacienda norteamericana, lanzaron sendas investigaciones sobre la sensacional filtraci贸n de datos fiscales publicada por la revista digital ProPublica: 15 a帽os de declaraciones de la renta de los 25 hombres m谩s ricos del pa铆s, que muestran todo lo que han acumulado y lo poco o nada que han pagado.

ProPublica no es una peque帽a organizaci贸n ben茅fica dirigida por idealistas. Se trata de una publicaci贸n digital dura de pelar que ha ganado cuatro premios Pulitzer en la 煤ltima d茅cada, editada desde 2007 por una entidad sin 谩nimo de lucro creada por Herbert and Marion Sandlers, marido y mujer de Nueva York, que vendieron el banco que pose铆an y crearon su innovadora redacci贸n all谩 por 2007.

ProPublica no revel贸 su fuente, declarando tan solo que 鈥渞ecibi贸 una recopilaci贸n de datos sin procesar鈥. Pero su prestigio, as铆 como el meticuloso trabajo realizado con los datos durante meses, ha llevado a cualquier otro medio global de noticias a tomar los datos al pie de la letra.

La Casa Blanca declar贸 que la publicaci贸n de los datos fiscales era 鈥渋legal鈥, mientras el resto del mundo le铆a los documentos con asombro. En los cuatro a帽os de 2014 a 2018, los 25 mayores multimillonarios norteamericanos vieron incrementarse sus fortunas en 401.000 millones de d贸lares, y durante ese periodo pagaron 13.600 millones de d贸lares en impuestos federales.

驴Parece una cifra grande? Es una broma: una tasa del 3,4%. Menos de una cuarta parte de la tasa impositiva media pagada por las familias norteamericanas, que ganan en torno a 65.000 d贸lares al a帽o y pagan un 14 % en impuestos. Y es todo legal. La exclusiva de las declaraciones de la renta de ProPublica llega en un momento sensible, cuando el nuevo presidente electo, Biden, est谩 hablando de subir los impuestos a los ricos. Pero Biden quiere subir la tasa impositiva a las grandes fortunas del 37% al 39%. El problema es que los poseedores de grandes fortunas no est谩n pagando un 37%, o un 3,7% siquiera. Est谩n pagando solo un 3,4%…es decir, si es que pagan algo. Porque lo que hace furor entre los derrochadores de Norteam茅rica es no pagar nada en absoluto. 

Jeff Bezos (Amazon) no pag贸 nada en absoluto ni en 2007 ni en 2011, y en 2021, despu茅s de bloquear la sindicaci贸n de sus empleados, Amazon est谩 solicitando fondos p煤blicos. Elon Musk (Tesla) no pag贸 nada en 2018. En cuatro a帽os, el gran maestro de los especuladores, Warren Buffett (Berkshire Hathaway), pag贸 un 0,98%. George Soros no pag贸 nada en impuestos en 2016, 2017 y 2018.

El antiguo alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg (Bloomberg LP Group) pag贸 1,30% en impuestos de los 10.000 millones que gan贸 en 2018. Todav铆a hay m谩s datos por revelar, promete ProPublica. A finales de 2018, los 25 multimillonarios bajo la lupa valen todos juntos 1.1 billones de d贸lares. Su riqueza es equivalente a la del conjunto de 14,3 millones de norteamericanos corrientes.  

El desmantelamiento de los sistemas fiscales 鈥渒eynesianos鈥 que tuvo lugar en los a帽os 80 y 90, y la noci贸n de que los mercados ser铆an m谩s eficientes que los estados en la redistribuci贸n de recursos, ha llevado a este extraordinario resultado. El problema es que el IRS, que tiene 80.000 empleados, sigue persiguiendo la renta y deja la riqueza sin tocar.

Pero esta riqueza es la que otorga a los superricos su renta. No se ha descubierto un solo delito entre los indignantes de datos de ProPublica, s贸lo el resultado de d茅cadas de leyes fiscales favorables a la opulencia. En abril, los economistas Emmanuel Saez y Gabriel Zucman calcularon e hicieron p煤blico el hecho de que la inmensa riqueza de Norteam茅rica libre de impuestos se estimaba en un total de 2,7 billones de d贸lares. Y una vez m谩s, tampoco hubo ni fuego ni azufre que cayeran de los cielos.

Anteriormente, el pasado abril, la revista Forbes, nada menos, analiz贸 55 empresas norteamericanas de envergadura que no hab铆an pagado un solo d贸lar en impuestos federales el a帽o anterior, gracias a la ley de recorte de impuestos ratificada por Donald Trump. Entre ellas se contaba la 茅lite del pa铆s: Nike, FedEx, el gigante alimentario Archer Daniels Midlands, el gigante de la television por cable Dish Network, el gigante del 鈥渟oftware鈥 Salesforce, etc. All谩 por 2003, cuando George W. Bush aprob贸 los primeros recortes de impuestos a los ricos, fue el mismo Warren Buffett 鈥 por aquel entonces con unos briosos 73 a帽os de edad 鈥 el que se manifesto contrario a esas medidas, escribi贸 un feroz editorial en el Washington Post contra los 鈥渋mpuestos vud煤鈥 y pidi贸 que se subieran las tasas impositivas a los ricos. Il manifesto fue el 煤nico diario de Europa que reprodujo ese art铆culo. Pero no pas贸 nada. Y el viejo Warren se hart贸 y acab贸 aprovech谩ndose de los recortes de impuestos: se lo dejar谩 todo a causas ben茅ficas cuando se muera, afirma.

Y aqu铆 es donde encontramos otro problema: aparte de unos pocos politicos progresistas, los 煤nicos que de verdad luchan por gravar fiscalmente a los ricos son otras personas ricas. Especialmente activo se muestra el grupo de los Millonarios Patri贸ticos, un grupo de gente enormemente opulenta fundado por Morris Pearl, antiguo ejecutivo del gigantesco fondo BlackRock (el mayor inversor privado del mundo), y la abogada de empresa Erica Payne. Pearl y Payne escribieron Tax the Rich [Impuestos a los ricos], una verdadera biblia de todos los trucos que emplean los opulentos para eludir a los recaudadores de impuestos. Por ejemplo, sacar enormes pr茅stamos asegurados por las acciones que poseen, y gastar e invertir esos fondos (libres de impuestos), mientras se mantiene el principal a salvo; organizar campa帽as ben茅ficas cuyo principal beneficiario es el organizador, o invertir en obras de arte cuyo valor aumenta o decrece bas谩ndose en criterios fantasiosos.

Los Millonarios Patri贸ticos 鈥 hace falta disponer de 1 mill贸n de d贸lares en efectivo para poder sumarse al grupo 鈥攄ifunden el conocimiento del libro, organizan actos, presionan a los medios y a los politicos y ponen por doquier carteles con los rostros de Bezos o de Musk y la frase: 鈥淭ax me if you can鈥 [鈥淗azme pagar impuestos, si es que puedes鈥漖. Su propuesta estrella es la 鈥渞egla Buffett鈥, esa misma propuesta de impuestos m谩s elevados que hab铆a pedido el viejo megamultimillonario Warren鈥 que nunca se aplic贸 a si mismo.

Porque una cosa es innegable: los impuestos sobre la renta son f谩ciles, pero los impuestos a la riqueza son, en t茅rminos t茅cnicos, una pesadilla. La Hacienda norteamericana hace mucho que tir贸 la toalla. Pero hay que porfiar, antes de que llegue un levantamiento popular global y obligue a los superricos a huir a las remotas islas en las que han almacenado su dinero.

il manifesto, 12 de junio de 2021

Que los 鈥減eces gordos鈥 pagaran sus impuestos dar铆a impulso a la democracia

Nicholas Shaxson

En junio de 2016, mientras investigaba para un art铆culo de la revista Vanity Fair, le pregunt茅 a Donald Trump si recurr铆a a para铆sos fiscales para eludir impuestos. 鈥淵o s茅 mucho de para铆sos fiscales, pero no los utilizo鈥, me dijo. 鈥淗ay mayor incentivo, de muchas maneras, en dejar tu dinero en los Estados Unidos鈥.

Puede que sus colegas multimillonarios se r铆an por lo bajo, porque esto lo saben tambi茅n, despu茅s de d茅cadas de ataques de los intereses especiales al sistema fiscal norteamericano. Su meta, tal como dijo una vez Bill Archer, congresista republicano de Tejas, ha consistido en 鈥渁rrancar sus ra铆ces y tirarlas para que no puedan volver a crecer鈥.

La semana pasada, la entidad de periodismo de investigaci贸n ProPublica hizo p煤blicas nuevas y escandalosas pruebas de lo f谩cil que les resulta a los multimillonarios de los EE.UU. eludir el pago de impuestos. Recurriendo a historiales de declaraciones de la renta, informaba de que Jeff Bezos, de Amazon, el editor Michael Bloomberg, el 鈥渟aqueador empresarial鈥 Carl Icahn, el fundador de Tesla, Elon Musk, y el inversor financiero George Soros pagaron todos cero d贸lares en impuestos federales en algunos a帽os. Entre 2014 y 2018, los 25 norteamericanos m谩s ricos, muchos de ellos monopolistas, vieron c贸mo su riqueza aumentaba en m谩s de 400.000 mil millones de d贸lares, mientras pagaban impuestos por valor del 3,4% de eso. Entretanto, los asalariados medios cuarentones de los EE.UU. ve铆an c贸mo su riqueza aumentaba en 65.000 d贸lares鈥 pagaban 62.000 en impuestos.

驴C贸mo hacen los multimillonarios para librarse?

Una respuestas ser铆an las las lagunas legales. Los asesores fiscales de Trump recurrieron a los abundantes agujeros de las leyes inmobiliarias y a ardides como poner cabras en un campo de golf de Nueva Jersey para poder cumplir los requisitos de desgravaci贸n aplicables a terrenos de granjas. Otro truco consiste en tomar un activo cuidadosamente preparado cuyo valor actual es casi nulo, moverlo a una cuenta de jubilaci贸n libre de impuestos justo por debajo del l铆mite de aportaci贸n a la cuenta 鈥 como meterlo 鈥減or el ojo de una aguja鈥, en palabras del propietario de la South Dakota Trust Company, Pierce McDowell 鈥 y luego pulsar un interruptor financiero y ver c贸mo explota su valor, libre de impuestos, una vez se encuentra a salvo en la cuenta.

Hay muchas otras. Pero la laguna de verdad grande es esta. Los simples mortales pagan impuestos sobre su salario. Los multimillonarios evitan los s贸rdidos salarios o incluso la renta. Por el contrario, son poseedores de activos que incrementan su valor, y esa alza, esas 鈥済anancias no realizadas鈥, eluden los impuestos. Esos 25 norteamericanos m谩s ricos pose铆an 1,1 billones de d贸lares de riqueza en 2018 鈥 el equivalente de la riqueza de 14,3 millones de norteamericanos medios 鈥 pero pagaron solamente 1,900 millones de impuestos federales personales. Los 14,3 millones de 鈥渉umildes gentes鈥 pagaron 143.000 millones de d贸lares, o sea, 75 veces m谩s.

En Gran Breta帽a, la situaci贸n es semejante. Los multimillonarios poseen activos, en lugar de conseguir ingresos, y generalmente no pagan impuestos cuando esos activos incrementan su valor.

Tenemos muchas otras lagunas. Aqu铆, los multimillonarios brit谩nicos pueden superar a sus colegas norteamericanos de varias maneras. La m谩s rara es a buen seguro la arcaica regla del 鈥渘on-dom鈥 [鈥渘o domiciliado鈥漖, herencia del imperio, por la que los opulentos residentes del Reino Unido que pueden sostener que su 鈥渄omicilio鈥 se encuentra en otra parte pagan s贸lo los impuestos propios de sus ingresos 鈥渄erivados鈥 dentro del Reino unido o que se traen al pa铆s (de modo que procuran con buen cuidado asegurarse de que cualquier ingreso permanezca fuera).

La mayor especialidad brit谩nica es, por supuesto, los para铆sos fiscales. Protegemos y nutrimos algunos de los mayores del mundo, de las Islas Caim谩n o las Islas V铆rgenes brit谩nicas a Jersey. Los norteamericanos tambi茅n recurren a para铆sos fiscales, pero figuran de modo bastante m谩s ingente en las estrategias de elusi贸n de impuestos de los multimillonarios brit谩nicos, a menudo en una zona gris legal (la principal estrategia de para铆so fiscal de Trump, seg煤n descubr铆 en mi investigaci贸n, consisti贸 en estacionar m煤ltiples empresas en Delaware, un estado norteamericano que alardea de su enorme discreci贸n y otras caracter铆sticas de baja fiscalidad).

驴Qu茅 se puede hacer? No hay santo remedio, pero unos cuantos brochazos, con las exenciones adecuadas para la 鈥済ente com煤n鈥, ser铆an tremendamente populares y econ贸micamente exitosos.

En primer lugar, abolir la norma del 鈥渘on-dom鈥, como se帽al de que vamos en serio.

A continuaci贸n, reafirmar el impuesto de sociedades, la mayor parte del cual pagan en 煤ltima instancia gente m谩s opulenta. Rishi Sunak [actual ministro de Hacienda del gobierno brit谩nico] reconoci贸 hace poco que los recortes de George Osborne a la tasa del impuesto de sociedades del 28% al 19% no hab铆an conseguido atraer inversiones. Los recortes tampoco hab铆an logrado producir crecimiento, tal como explica Tom Bergin en su nuevo libro, Free Lunch Thinking. Sunak est谩 ahora impulsando al alza los tipos del impuesto de sociedades hasta un 25%; elevemos esto todav铆a m谩s. Entretanto, los l铆deres del G7 acaban de acordar medidas entre las que se cuentan un tipo de impuesto de sociedades de al menos un 15% para afrontar los para铆sos fiscales. El acuerdo del G7 se enfrenta a muchas trabas, deja poco a los pa铆ses libres, pero supone un comienzo decente. Complementemos esto ampliando el impuesto a las transacciones financieras de eficacia probada. En esto hay un nuevo esfuerzo en marcha.

Los impuestos a la riqueza, exitosamente aplicados durante a帽os en todo el mundo, son tambi茅n esenciales. Si alguien posee 1.000 millones de d贸lares en activos (en acciones, monedas de oro, castillos o lo que sea), un simple impuesto anual a la riqueza del 1,5 % (digamos) devenga 15 millones de libras esterlinas anuales. La comisi贸n sobre el Impuesto a la Riqueza estima que un impuesto de un 1 % podr铆a recaudar m谩s de 50.000 millones de libras anuales: el volumen de la financiaci贸n sanitaria extra para la Covid del a帽o pasado. A帽谩dase a la lista el impuesto sobre el valor de la tierra, otro tipo de impuesto a la riqueza.

Igualemos los tipos impositivos. Si grav谩ramos las rentas de la riqueza con el mismo tipo que las rentas del trabajo, podr铆amos recaudar hasta 120.000, millones de libras, cerca del doble de lo que conseguimos del impuesto de sociedades. Conforme ganemos coraje, tendremos que proponernos gravar fiscalmente todas esas ganancias no realizadas, de manera que, si aumenta la riqueza de un multimillonario, pague anualmente impuestos en relaci贸n ello, sea que venda (o 鈥渞ealice鈥) o no los activos. Varios influyentes dem贸cratas de los EE.UU. est谩n hoy presionando precisamente en favor de esto.

En el Reino Unido, como en los EE.UU., la autoridad fiscal ha sido objeto de ataques. Los niveles de dotaci贸n de personal del HMRC [Her Majesty麓s Revenue & Customs], la Hacienda p煤blica brit谩nica, han descendido de 105.000 personas en 2005 a cerca de 60.000 hoy en d铆a. Las estimaciones de la 鈥渂recha fiscal鈥 de impuestos no recaudados var铆an entre 35.000 millones de libras y, m谩s cre铆blemente, unos 90.000 millones de libras al a帽o. Los recaudadores de impuestos compensan muchas veces su salario. Reinvirtamos en el HMRC, y centr茅monos especialmente en gravar fiscalmente a los opulentos y a las multinacionales.

Por 煤ltimo, por supuesto, hay que ir en serio contra nuestro chanchullo de para铆sos fiscales infestados de delitos. Con ello no s贸lo se apuntalar铆a nuestro sistema fiscal, nuestra econom铆a y nuestra democracia, sino que podr铆a ser ahora mismo nuestro mayor regalo al mundo, cuando la humanidad lucha por superar la pandemia.

The Guardian, 16 de junio de 2021

Summers y Rubin, hip贸critas del a帽o

Robert Kuttner

La semana pasada, nada menos que cinco antiguos secretarios del Tesoro norteamericano, republicanos y dem贸cratas, publicaron un art铆culo de opini贸n conjunto en The New York Times, jaleando el esfuerzo del presidente Biden por recaudar m谩s ingresos tomando medidas en茅rgicas contra los que enga帽an al fisco, aumentando los recursos del Internal Revenue Service (IRS), la Hacienda p煤blica norteamericana.

El art铆culo, escrito por Tim Geithner, Jack Lew, Hank Paulson, Bob Rubin y Larry Summers, llevaba por t铆tulo “Nosotros dirigimos [en su d铆a] el Departamento del Tesoro. As铆 hay que acabar con la evasi贸n fiscal”. El art铆culo se帽alaba que se estima que el gobierno pierde unos 600.000 millones de d贸lares al a帽o en impuestos evadidos ilegalmente que podr铆an ser recaudados gracias a una Hacienda reforzada.

Estupendo argumento. Leyendo el art铆culo, nunca se adivinar铆a que estos canallas presidieron el vaciamiento de Hacienda y de su personal ejecutivo mientras ten铆an poder para hacer lo contrario.

Larry Summers es c茅lebre por escribir art铆culos que implican que sus opiniones mientras estaba en el poder eran lo contrario de lo que fueron en realidad, pero aqu铆 Summers ha vuelto a caer todav铆a m谩s bajo de lo que suele ser su caso. Es algo propio de incautos, porque las cifras est谩n en los archivos p煤blicos.

Con Obama, cuando Summers era responsable m谩ximo de la pol铆tica econ贸mica, se recort贸 cerca de un 20% del presupuesto de Hacienda y su personal de inspecci贸n se redujo en un tercio, a 9.500 auditores, la cifra m谩s exigua desde 1953, cuando la econom铆a era mucho m谩s peque帽a y el c贸digo tributario mucho m谩s sencillo.

El New York Times inform贸 recientemente de que el sector de capital riesgo, ferozmente defendido por Rubin y Summers, no paga en lo esencial impuestos porque es demasiado complejo para Hacienda. El capital riesgo no exist铆a en 1953.

Antes de que Trump la recortara todav铆a m谩s, Hacienda llev贸 a cabo 675.000 auditorias menos en 2017 que en 2010, una ca铆da del 42 %. Durante ese mismo periodo de la presidencia de Obama, las investigaciones de la gente que no lleg贸 a rellenar su declaraci贸n cayeron de 2,3 millones a s贸lo 360,000. (estas estad铆sticas provienen de un trabajo de investigaci贸n de ProPublica, que vale la pena leer en su totalidad).

Supuestamente, fue el Congreso en manos de los republicanos, con su especial animosidad contra Hacienda, el que oblig贸 a los dem贸cratas a esto. Pero esa coartada no vale de nada, porque el presidente tiene que dar su visto bueno al presupuesto y su influencia no es poca cosa en las negociaciones. La misma tendencia a la baja se registr贸 con Clinton.

Evidentemente, proteger a Hacienda era algo con muy baja prioridad para Clinton, Obama y sus secretarios del Tesoro. Era la desregulaci贸n lo que les hac铆a levantarse por las ma帽anas.

Ya desde que Eisenhower avis贸 en su discurso de despedida de la influencia del complejo militar-industrial, los antiguos l铆deres experimentan ocasionalmente conversiones en su lecho de muerte y abrazan medidas pol铆ticas que eran lo contrario de lo que persegu铆an cuando estaban en su cargo.

No nos hace falta que estos tipos se suban al tren de Hacienda, que ya ha salido de la estaci贸n. La conversi贸n de Rubin, Summers y dem谩s a la causa de la ejecuci贸n de las medidas de Hacienda ni siquiera llega a la altura del 鈥渕谩s vale tarde que nunca鈥. Es de una total hipocres铆a, y perfectamente caracter铆stica.

The American Prospect, 15 de junio de 2021




Fuente: Sinpermiso.info