February 24, 2021
De parte de Briega
290 puntos de vista


A continuaci贸n retrato y entrevista a algunas de las personas que han sido retenidas contra su voluntad en estos centros, s贸lo por su condici贸n de indocumentados.

Mamadou Blade

Senegal. 30 d铆as en el CIE

“Yo les dije que no estaba bien, que me mandaran al m茅dico, que no pod铆a comer, que no pod铆a dormir, que no pod铆a hacer nada. Estuve mucho tiempo pidiendo que me llevaran al hospital pero no quer铆an.”  Mamadou hoy ya est谩 en un hospital, concretamente en el 煤nico centro m茅dico de Catalu帽a especializado en tratar la tuberculosis. 鈥淵o pienso que la causa de la enfermedad es el CIE, porque yo antes no tos铆a, pero cuando llegu茅 all铆 todo empez贸鈥.

Hace 10 a帽os que Mamadou abandon贸 el trabajo agr铆cola en su Senegal natal, en busca de su hermano que vive en Espa帽a. “La entrada fue un poco dif铆cil porque pasamos dos d铆as en el mar. La patera donde est谩bamos estaba toda estropeada, la polic铆a nos rescat贸 a todos. Si no, a煤n estar铆amos all铆鈥. Mamadou pis贸 suelo espa帽ol por primera vez en Fuerteventura y posteriormente fue trasladado a Andaluc铆a, donde fue liberado. Su experiencia en el campo le permiti贸 encadenar varios trabajos agr铆colas durante a帽os pero en 2012 se encontr贸 sin opciones en el sur y decidi贸 moverse a un piso en Lleida, cerca de su hermano. 鈥淰inieron a la casa donde viv铆amos siete personas y detuvieron a todos los que no ten铆amos papeles鈥. Fue el 25 de marzo del 2014.

Los s铆ntomas de Mamadou empezaron tras 10 d铆as de encierro en el CIE de la Zona Franca de Barcelona. Ten铆a fr铆o, no pod铆a comer. Ten铆a fiebre y hab铆a perdido las fuerzas. 鈥淵o cog铆 esto all铆 dentro, antes no estaba enfermo. Un d铆a tos铆 y saqu茅 sangre. Baj茅 para buscar si hab铆a enfermera pero era domingo, y no hab铆a nadie鈥. Hasta los 30 d铆as de encierro no fue trasladado al Hospital Clinic. Dio positivo en una de las enfermedades m谩s antiguas que afectan al ser humano: tuberculosis. En ese momento se le otorg贸 la libertad.

Mamadou lleva tres meses de tratamiento y, en el mejor de los casos, le faltan otros tres. 鈥淵o de momento estoy aqu铆 para curarme, esta es la idea que tengo. En el centro hay gente que lleva uno o dos a帽os, yo no s茅 cuanto tiempo voy a pasar aqu铆”.


Marisol

Guinea Ecuatorial. 33 d铆as en el CIE

Marisol no se llama Marisol. Ha elegido el nombre de una de sus hijas para este relato, que empieza el d铆a que su marido muri贸, all谩 en su pa铆s.

鈥淰ine para buscar la vida de mis hijos, porque me quede viuda. Tengo 4 hijos, uno de ellos esta enfermo, no habla, no anda. Est谩 invalido (…) Yo quer铆a traer a mi hijo enfermo para que le puedan hacer tratamiento aqu铆, porque en mi pa铆s no hay buenos m茅dicos鈥

En 2007 Mari Sol hab铆a conseguido juntar el dinero suficiente para comprar un billete de avi贸n y un visado de tres meses a Espa帽a, donde vive una hermana de su madre. Viaj贸 sola, dejando a sus hijos atr谩s. Durante los siguientes 3 a帽os fue capaz de evitar los controles policiales hasta que un d铆a de junio de 2010 fue arrestada. Se dirig铆a a un curso de formaci贸n para mujeres migrantes.

鈥淓ran las diez de la ma帽ana cuando baje del autob煤s, en una bocacalle que esta aqu铆 cerca, all铆 los polic铆as me cogieron, me preguntaron por los documentos y les dije que no tengo nada (..) Al d铆a siguiente me llevaron a Madrid, yo sola, no sab铆a que me iban a hacer all铆. Despu茅s de tres d铆as (en el pabell贸n para mujeres del CIE de Aluche) me llevaron al aeropuerto para que subiera al avi贸n. Les dije que no iba a subir al avi贸n, desde que he venido aqu铆 yo no he hecho nada malo, yo he venido a buscar la vida de mis hijos, no puedo irme as铆鈥︹

Marisol sufri贸 un ataque de ansiedad. Se desmoron贸 a las puertas del avi贸n y en ese estado fue imposible deportarla a Guinea Ecuatorial. Los polic铆as la devolvieron al CIE a la espera de un nuevo vuelo.

鈥淓staba con un mont贸n de mujeres de diferentes pa铆ses. Me dijeron que maltrataban a la gente en el aeropuerto, yo he tenido suerte que no me han tocado ni nada, pero yo vi tres mujeres da帽adas. Me contaron que les estaban pegando all铆 en el aeropuerto. Hasta hab铆a una mujer brasile帽a que estaba embarazada de dos meses y tuvo aborto鈥.

Aunque el recuerdo de los hechos produce lagrimas en la narradora, no deja de hablar. “Mi paisana tambi茅n. Tenia un ni帽o de 4 a帽os aqu铆 y les dijeron que aun que tenga un hijo espa帽ol tienes que ir a tu pa铆s directamente, no importa. Le pegaron en el aeropuerto tambi茅n. La segunda vez que se la llevaron la ataron con cuerdas y se la llevaron en avi贸n, as铆鈥.

Marisol pas贸 30 d铆as m谩s en Aluche. 30 d铆as esperando a que la subieran de nuevo a un avi贸n, pero eso nunca ocurri贸. 鈥淣o me avisaron, yo estaba en el sal贸n en el momento del desayuno, me dijeron coge tus cosas vamos, me abren la puerta y me dijeron vete鈥.

A帽os despu茅s, Marisol ha conseguido regularizar sus papeles. 鈥淪olo quiero trabajar y ayudar a mis hijos que puedan estudiar, y a mi hijo que esta enfermo tiene que venir aqu铆.  Pero para traer un familiar necesitas contrato de trabajo y de vivienda. Esta complicado…鈥.

Ion Starescu

Rumania. 56 d铆as en el CIE

Ion era vigilante de seguridad en Rumania, un oficio que lo convirti贸 en un hombre rudo. Vino hace ocho a帽os. Trabajando en la construcci贸n en Madrid se gana mucho m谩s que como custodio en Buz膬u, su ciudad natal, pero al  poco tiempo se quedo sin trabajo y en la calle. Pens贸 en regresar pero su pareja, una inmigrante peruana con problemas de salud, le hizo quedarse. Actualmente vive en un descampado a cambio de vigilarlo.

Durante la conversaci贸n su novia le llama en varias ocasiones, tiene miedo de que sea demasiado sincero. Ion esta amenazado. “Vino el jefe de la polic铆a y me dijo -pi茅nsate en hablar al peri贸dico o a otra cosa porque tu puedes morir en cualquier momento, sabemos donde vives-. No pasa nada, nadie tiene dos vidas, por dios”. A Ion lo detuvieron volviendo de un comedor social, era el 29 de abril de 2014 y lo encerraron en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid. “Es m谩s como una c谩rcel de Guatemala, por dios, traen un perro y un perro no come . Entr茅 con 84 y mira como estoy ahora, 60 kilos peso, en dos meses.”

A Ion le notificaron cinco veces orden de expulsi贸n. Cuenta como en dos ocasiones le subieron a un vuelo comercial que se dirig铆a a Rumania. Iba maniatado y escoltado por cuatro agentes, pero encontr贸 la manera de impedir su deportaci贸n. “Les ped铆 que quer铆a hablar con el comandante de el avi贸n. Yo tengo la familia aqu铆, yo no quiero viajar a Rumania, le dije. -No pasa nada, en cinco minutos eres libre,  yo soy el comandante y el avi贸n es m铆o-“. Repetidamente, los polic铆as golpearon a Ion en las costillas pidi茅ndole que hablara en castellano, pero el piloto del avi贸n solo hablaba rumano. Los pasajeros estaban asustados. Asegura que en el furg贸n de vuelta los golpes se repitieron, siempre en el cuerpo. Nunca en la cara.

Ion cuenta que despu茅s de las agresiones ni el doctor del centro ni Cruz Roja le quisieron hacer un parte m茅dico. Tambi茅n afirma que recibi贸 golpes dentro del CIE. “Los que m谩s reciben son los de Suram茅rica, reciben mucho m谩s, no s茅 porqu茅”.

“Yo tengo mi pasaporte, yo me voy solo a Rumania, no con violencia, no con golpes, as铆, me voy cuando yo quiero porque soy europeo, hoy estoy aqu铆 y ma帽ana en Francia, o donde quiera”.

Hibra

Senegal. 39 d铆as en el CIE

Hibra es un nombre falso. Este hombre de 34 a帽os siempre usa el nombre de un sobrino suyo cuando habla con desconocidos sobre su historia. “Yo vine aqu铆 para conseguir un futuro mejor para mis hijos, un futuro que yo nunca he tenido, por eso arriesgu茅 mi vida, por ellos. He venido a Espa帽a tres veces: en 2006, 2007 y 2008. Las dos primeras veces no tuve suerte, pero me mandaron al Senegal sin ning煤n problema. En 2008 cuando me pillaron, me juzgaron y me acusaron por ser el capit谩n del barco (la patera). Me condenaron a tres a帽os”. Hidra era pescador en Dakar, y tenia una barcaza.

鈥淓sos tres a帽os yo lo he pagado como se tiene que pagar, porque tampoco hay otra soluci贸n no? Y lo pago dignamente, no he tenido problemas con nadie (鈥) Ahora mismo el mejor amigo que tengo es el capell谩n de la c谩rcel, el mejor amigo que tenemos todos los inmigrantes aqu铆. Yo le llamo ‘viejo Nacho’. Lo poco que ganaba en la c谩rcel 茅l me ayudaba para mandarlo a mi familia”.

Terminada su condena, Hibra fue liberado de la c谩rcel. Vivi贸 y trabaj贸 durante tres a帽os en la localidad de Valeria la Buena (Valladolid) como cuidador de caballos. 鈥淢e gustaba pero no es lo m铆o, pero yo cualquier trabajo intento hacerlo porque a mi en la vida lo que me da felicidad es trabajar y cuidar a mi familia”. El 17 de enero del 2014 Hibra se dirig铆a a Valladolid a comprar alimentos cuando fue detenido por no tener documentaci贸n y trasladado al Centro de Internamiento de Aluche, en Madrid. “El Cie es inhumano. Yo pas茅 tres a帽os en la c谩rcel y un mes y medio en el CIE, si quieren llevarme al CIE prefiero estar el doble de tiempo en la c谩rcel, es lo peor que he visto en mi vida鈥.

鈥淵o lo que me pensaba era grave porque hab铆a un avi贸n el d铆a 13 de febrero para el Senegal. Por eso me cogieron”. ONGs, amigos y funcionarios publicos de Valeria hicieron escritos a su favor para que no lo deportaran. 鈥淧or eso estoy hablando contigo, si no fuera por el apoyo de toda la gente ahora no estar铆a aqu铆. El alcalde de Valeria, la gente de Cubilla de Serrato, el viejo Nacho. La gente que me ayuda est谩n ayudando a los inmigrantes todos los d铆as, pero no se ve鈥. 脡l se salvo, pero, seg煤n Hibra, el 13 de febrero, 34 personas que estaban encerradas en el CIE de Aluche fueron deportadas al Senegal. “Te tienes que portar muy bien muy bien o super bien para que no te peguen (鈥) Yo no tuve problemas, si pides derechos pero no te los dan pues no los pidas, agach茅 la cabeza hasta ahora鈥.

El d铆a que Hibra fue liberado, los vecinos de Valeria la Buena organizaron una fiesta.

Salvador Adolfo Banko

Argentina. 60 d铆as en el CIE

La primera tierra espa帽ola que Salvador pis贸 como hombre libre, fue la cuneta desierta de la carretera C-31, cerca del Prat del Llobregat. Un coche de polic铆a abri贸 la puerta y dej贸 a Salvador, lleno de moratones y casi sin poder andar.

“En julio del 2011 decido venirme para Europa. Tra铆a conmigo 400 gramos de coca铆na y eso fue lo que me encontr贸 la Guardia Civil en el aeropuerto. Cumpl铆 3 a帽os y 4 meses en (la c谩rcel de) Lladoners, Manresa.鈥

El 28 de noviembre del 2014, a sus 44 a帽os, Salvador sali贸 de la c谩rcel.鈥淢e estaba esperando la polic铆a nacional. De ah铆 na’ m谩s, de la puerta de la c谩rcel me llevan al juzgado y bueno, el juez me manda al CIE. Yo le dije al juez -Por favor no me encierre de vuelta!- El juez respondi贸 -Pero no, eso no es una c谩rcel, es un centro de internamiento-“

“Y yo cuando vi el CIE… Yo prefiero hacer 6 meses en la Modelo que 5 d铆as en ese Centro. Eso es para animalitos. La soberbia que tienen los polic铆as, como nos tratan… Como una mierda! Nunca me sent铆 tan mierda como en el CIE.鈥

鈥淵o quer铆a pasar los 60 d铆as, y pensaba que iba a salir antes,  pero el d铆a 60, calculo sobre las 6 de la ma帽ana, me vienen a buscar, sin avisar. Yo pensaba que me iba a la calle.  Ni desayuno ni nada. Vienen los de expulsiones, me atan con unas sogas las manos, tipo bridas. Ni me dijeron que iba a volar, nada nada nada, yo me entero que me expulsan cuando veo el avi贸n.”

鈥淢e llevan en furgoneta (hacia el avi贸n) y all铆 me asust茅 en serio porqu茅 un tipo se subi贸 con una bolsa negra鈥 All铆 me ataron los pies y las rodillas. Eran 4 polic铆as. -Como voy a caminar con esto?- El polic铆a respondi贸: .-si no sub铆s te voy a moler todos los huesos-. Me arrastraron hasta arriba y all铆 me golpearon y empezamos a forcejear鈥 Salvador todav铆a guarda una foto en su m贸vil con un morat贸n que le ocupa todo el muslo.

鈥淕ritando, gritando el piloto apareci贸: -D茅jenlo, no va a volar este muchacho- Entonces all铆 me bajaron y me dieron un par de casta帽azos en la cara, no s茅鈥 de la bronca que no me pudieron subir supongo”.

En ese mismo momento a Salvador le hicieron el acta de libertad y le qued贸 una expulsi贸n de Europa para los pr贸ximos 5 a帽os. La Polic铆a Nacional lo dej贸 en la propia nacional de camino a Barcelona. Salvador se tuvo que espabilar para volver a por sus maletas que ya estaban facturadas y volver a Barcelona. 鈥淓n la carretera me dej贸! Con el pie que no pod铆a andar de lo que me hab铆an pegado y el cuello (amoratado) de lo que me hab铆an ahorcado para que no gritara”.

鈥淣o me avisaron de nada, todo a ultimo momento y como ri茅ndose de la gente. Me ataron como a un animal, como un cerdo me ataron. De all铆 vino mi bronca tambi茅n, si me hubieran hablado bien mejor para todos.  14 horas de avi贸n atado como un gusano, eso no…鈥

Zauhi Mohamed

Argelia. 135 d铆as en el CIE

A Zauhi lo han deportado tres veces y tres veces ha regresado, subido en una patera. Su familia est谩 en Espa帽a. Su mujer, embarazada, y un hijo de cinco a帽os tambi茅n se encuentran en situaci贸n irregular. Viven en la misma ciudad pero Zauhi prefiere no compartir hogar con ellos, por miedo a que los expulsen por su culpa. Sin dinero ni trabajo, este joven Argelino de 27 a帽os vive en el suelo de una min煤scula habitaci贸n prestada por un paisano suyo. Habla como un hombre hundido, cada una de sus palabras transmite tristeza.

La historia de Zauhi empez贸 en 2007 en una playa de la ciudad de Oran llamada el Aai煤n. En esa playa se puede comprar el derecho a jugarte la vida en una patera que navega hasta las costas de Almer铆a por 10.000 linares  (unos 1.000鈧). Zauhi pag贸 la cuota y emprendi贸 el viaje, pero en cuanto toc贸 suelo espa帽ol fue arrestado y trasladado al Centro de Internamiento de Extranjeros de La Pi帽era, en Algeciras.

Desde esa fecha hasta hoy, Zauhi ha sido arrestado cuatro veces por ser un extranjero indocumentado. Tres de los arrestos terminaron en deportaci贸n. Cada deportaci贸n termin贸 en una patera de vuelta a Almer铆a. Zauhi ha pasado un total de 135 d铆as encerrado en tres Centros de Internamiento de Extranjeros del territorio espa帽ol: Algeciras, Tarifa y Barcelona. Muy a su pesar, Zauhi se ha convertido en un experto en CIEs.

鈥淢al, muy mal, tratan mal, pegan a la gente. No hay servicios dentro del chavolo… la comida fr铆a, no hay nada, la cama de pl谩stico, no hay almohada, no hay manta, el frio… El mes pasado un paisano m铆o fue a ayudar a un marroqu铆 que se iba, eran las cuatro de la ma帽ana, te lo juro, y vino un polic铆a y pum, en la boca, cay贸 el chico con sangre y todo”.

En octubre de 2010, Zauhi particip贸 en una huelga de hambre para protestar por las condiciones de su encierro, una de las muchas que se suceden en los centros. Despu茅s de eso fue deportado por tercera vez.鈥淵o no sabia nada, estaba durmiendo y vinieron: ‘lev谩ntate lev谩ntate, tienes libertad’. Yo pensaba que me dejaban en libertad, dej茅 la ropa all铆 para mis paisanos, y cuando estaba abajo estaba la polic铆a: ‘tienes cacheo, te vas para tu pa铆s”. El ultimo regreso fue el peor, veinte personas se quedaron sin gasolina en una patera de cinco metros de largo. Pasaron siete d铆as en altar mar.

Abdou Sech

Senegal. 53 d铆as en el CIE

Adbou no se llama Abdou. Escogi贸 este nombre para aparecer en el reportaje en recuerdo de un amigo suyo deportado hace poco m谩s de un mes. Esconde su identidad por la orden de expulsi贸n que tiene vigente. Su historia empieza en el 2008 en un hospital de la periferia de Kaolack, Senegal, en el que su madre agonizaba. 鈥淵o no soy el mayor, pero mi madre, cuando mor铆a en el hospital, sus ultimas palabras me las dijo a mi: cuida de tu familia”. Abdou se qued贸 sin padre ni madre y con 6 hermanos “y desde ese d铆a he sacrificado mi vida para venir aqu铆. He hecho 4 d铆as de mar, sin comer, sin beber鈥o he venido con amigos de mi mismo barrio, se han muerto delante m铆o, en la patera mismo. Te mueres, la gente te mira, estas muerto, te cogen, y al agua”.

Hoy, Abdou vive en uno de esos pueblos de la costa mediterr谩nea que los turistas invaden 3 meses al a帽o. El 31 de marzo de este a帽o fue detenido en la estaci贸n de tren del aeropuerto del Prat en Barcelona. Fue entonces cuando supo que ten铆a una orden de expulsi贸n del pa铆s que nunca se le hab铆a notificado. Fue entonces cuando conoci贸 el CIE de la Zona Franca de Barcelona.

鈥淟a comida es鈥 tu sabes que esto no lo vas a comer, mal铆sima. Nunca comer铆a eso en la calle. Y la poli, cuando vienen enfadados, tu tienes que pagar los platos rotos. Yo he iniciado dentro una huelga de hambre. Cuando yo estaba dentro, hab铆a una paisano m铆o (refiri茅ndose a Mamadou Balde), cuando el llevaba cinco d铆as nos empezamos a conocer, hablamos, compartimos tabaco y tal. Yo cada d铆a lo ve铆a peor, se encontraba flojo, cada d铆a mas delgado, tos铆a y le sal铆a sangre.” Una noche, justo antes de entrar en las celdas, Mamadou se desplom贸 delante de todo el mundo. A las pocas horas estaba hospitalizado y diagnosticado con tuberculosis. Al d铆a siguiente, aproximadamente la mitad de personas internas en el CIE de la Zona Franca se plantaron en huelga de hambre para pedir an谩lisis m茅dicos. 鈥淓st谩n jugando con mi vida, yo no lo voy a permitir, yo he entrado sano, si me expulsan me tienen que llevar sano a mi pa铆s, si me sueltan, tambi茅n: me tienen que soltar sano”.

Los huelguistas consiguieron negociar directamente con el director del centro, que aprob贸 una revisi贸n medica para las personas m谩s cercanas a Mamadou. Abdou estuvo entre los seis primeros analizados. Los seis dieron positivo en tuberculosis y se les agend贸 una segunda prueba al cabo de 4 d铆as para confirmar el diagn贸stico. La mayor铆a de estas pruebas nunca se pudo realizar. Cinco de los seis positivos fueron puestos en libertad antes, incluyendo a Abdou. 鈥淢e he encontrado bien. Fui al m茅dico pero a煤n tengo que esperar que me manden la tarjeta del m茅dico de aqu铆鈥.

Antonio Oproiu

Rumania. 54 d铆as en el CIE

Antonio se ha mudado a Valencia. A 茅l le gustaba vivir en Madrid pero las continuas detenciones le han obligado a cambiar de ciudad. Sin trabajo, sin casa, sin familia, sin nada. Su 煤nica posesi贸n es un sof谩 abandonado en un descampado cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

鈥…para buscarme la vida. Vine solo solo, no sab铆a ni el idioma. Solo hola. Hablaba un poco ingles pero el castellano tard茅 casi un a帽o para aprenderlo. Como aqu铆 jugaba el Bar莽a, el Real Madrid, Kaka, Ronaldi帽o en el 2007 me vine a Madrid. Escog铆 as铆, por el f煤tbol. O a Roma o a Madrid”.  Despu茅s lo normal, la historia que muchos inmigrantes relatan en Espa帽a: Trabaj贸 en la construcci贸n hasta que las ofertas de trabajo desaparecieron.

鈥淢e fui a la c谩rcel 6 meses. Creo que era Agosto (de 2011). Cuando la c谩rcel me dio libertad me esperaban dos secretas en la puerta. Cuando sal铆 fuera vinieron los dos chicos: 驴Hola que tal? Tienes que venir con nosotros鈥.  Del Penal de El Dueso en Cantabria al CIE de Aluche, sin un minuto de libertad. 鈥淓stuve 40 d铆as en Aluche y me expulsaron. Con la gente no tuve ning煤n problema pero con la polic铆a s铆. Te empujan, se ponen chulos contigo… Lo que he escuchado yo es que a los malos de las comisarias de Madrid los mandan all铆 como castigo. Si quieres denunciar no hay como, no hay abogado, no hay nada.鈥

鈥淰olv铆 en Agosto (de 2014) otra vez. A las dos semanas de estar en Espa帽a me par贸 la polic铆a en la calle: Hola, documentaci贸n. Me pidieron el pasaporte y me dijeron: ven con nosotros” Con los papeles confiscados, Antonio fue retenido en los calabozos de la comisar铆a hasta que fue trasladado al CIE, donde pas贸 dos semanas. En esta ocasi贸n no fue deportado. Qued贸 libre con aviso de expulsi贸n, una amenaza que no tard贸 en materializarse. En menos de sesenta d铆as Antonio ya estaba de nuevo en un calabozo. Esta vez lo mandaron directamente al aeropuerto para ejecutar la expulsi贸n.

鈥淵o les he dicho desde un principio que soy de Rumania y que no quiero irme m谩s por la fuerza, soy europeo. Si soy malo, metedme en la c谩rcel, no pasa nada, pero sin nada no voy para donde quieras tu. Esta vez no quiero”. La polic铆a respondi贸 a los argumentos de Antonio con  golpes en las costilla y una camisa de fuerza, mientras lo met铆an en un avi贸n. 鈥淟e dije al piloto que no quer铆a subir que no quer铆a ir a Rumania, que ellos me est谩n mandando por la fuerza.鈥  El comandante, m谩xima autoridad en cualquier vuelo, no acept贸 a Antonio de pasajero y la polic铆a tuvo que devolverlo al CIE de Aluche. Luegom de nuevo, en la calle y sin documentaci贸n.

鈥淢ira, no tengo un duro de verdad, yo quiero la libertad y quiero a mi familia. Segundo d铆a que no como. Esto est谩 muy complicado鈥. 

Mohsan

Pakistan. 25 d铆as en el CIE 

Mohsan escogi贸 este nombre porqu茅 es el m谩s querido de sus 6 hermanos, todos ellos residentes en Pakist谩n.  La primera vez que hablamos pidi贸 esconder su identidad por miedo a ser detenido de nuevo. No sirvi贸 de mucho. Pocos meses despu茅s de nuestra entrevista fue deportado.

Cuando ten铆a solo 21 a帽os Mohsan abandon贸 la pobreza en la que hab铆a crecido para iniciar un 茅xodo de un a帽o que empez贸 en Islamabad y termin贸 en Guip煤zcoa. Euskadi a煤n otorga ayudas econ贸micas a personas solas en situaci贸n de desarraigo y eso le hizo decidirse.

A principios del mes de Julio del 2014 Mohsan tuvo una discusi贸n con su pareja en una cafeter铆a. La discusi贸n se encendi贸 y la polic铆a intervino. El joven pakistan铆 fue trasladado a una comisaria cercana donde pas贸 24 horas antes de ser puesto en libertad. Para su sorpresa en la calle le esperaban dos Polic铆as Nacionales vestidos de civil que lo obligaron a irse con lo puesto a la Comisaria General de Extranjer铆a en Donostia. All铆  Mohsan descubri贸 que exist铆a una orden para mandarlo de regreso a Pakist谩n.

Tramitada la expulsi贸n, Mohsan fue trasladado al CIE de Aluche en Madrid.      鈥淢al, ni la comida bien, ni dormir bien, nada. Yo no tengo culpa, yo no he vendido droga, no me han denunciado nunca, nunca, porqu茅 me encierran un mes? (鈥) Una persona, si tiene culpa, la c谩rcel esta bien, pero yo nunca antes hab铆a estado en la c谩rcel, ni nunca denunciado. Aunque yo tenga hambre, no robo鈥

Lejos de su casa, Mohsan no pudo recibir ninguna visita en el CIE. Sus conocidos en Madrid tambi茅n son pakistan铆s y ning煤n de ellos se atrev铆a a acercarse al centro por miedo a ser detenidos. 鈥淣o solo yo lloraba, mucha gente mayor all铆 tambi茅n lloraban. Paquistan铆s, marroqu铆s鈥”. El 28 de Julio de 2014 fue puesto en libertad de nuevo. Una libertad que solo dur贸 hasta el 26 de Noviembre a las 8 de la ma帽ana.

El joven pakistan铆 a煤n dorm铆a en su casa cuando la Polic铆a Nacional lleg贸 a detenerlo. Dos d铆as despu茅s ya estaba en un avi贸n direcci贸n Islamabad con otros 70 pakistan铆s y 140 polic铆as que custodiaban su deportaci贸n. Eso es lo que relata el mismo Mohsan, ahora ya por Skype. 鈥淭odo el mundo lloraba, todo el mundo estaba mal鈥. Es dif铆cil imaginar el ambiente de un vuelo con 70 historias de fracaso todas juntas.

Durante la detenci贸n previa a la deportaci贸n, los conocidos se acercaron a la polic铆a a preguntar por Mohsan. Un agente les respondi贸 鈥淢uy bien, de los mejores鈥. Al parecer no tuvo en cuenta que el joven se corto las dos mu帽ecas en un ultimo intento desesperado para no ser deportado. Ahora Mohsan ense帽a unas largas cicatrices por videoconferencia. Aunque el duro recuerdo de la deportaci贸n sigue muy presente, ya piensa en volver para Europa. En el Punjab no hay futuro para 茅l. 

Eva

Nigeria. 7 d铆as en el CIE

Para contar su historia Eva ha escogido su apodo de trabajo, el apodo que usa cuando se prostituye en la calle. Esta joven Nigeriana de 26 a帽os comparte su vida y su relato con una hija de 5 a帽os.

鈥淰ivimos en la misma casa, en una habitaci贸n. No tengo trabajo, no tengo papeles. Trabajo en la calle, as铆 que si quiero salir a trabajar por la noche se la dejo a alguien, le pago a una persona 60 euros porque no puedo dejarla sola鈥. 鈥滿i beb茅 va a la escuela, tengo que pagar los libros, ropa, y pago el alquiler de la casa del dinero que hago en las calles. A veces no tengo…鈥

鈥淣o tengo familia, mi padre y mi madre est谩n muertos. El sufrimiento era demasiado, tenia que irme. (Cuando sal铆 de Nigeria) estaba embarazada de dos semanas. Primero de todo hay un hombre, le pagu茅 dinero, despu茅s de Nigeria a…. a Lagos, de Lagos a Kano… a varios pa铆ses. A veces us谩bamos un coche grande con m谩s gente, a veces camin谩bamos a medianoche entre los arbustos para que la polic铆a no nos viera, ellos est谩n intentando matar a todo el mundo, no quieren que la gente cruce por su pa铆s. No camin谩bamos por las tardes, sino a medianoche, para cruzar las fronteras. A veces nos qued谩bamos en los bosques por algunos d铆as, cuatro o tres y luego camin谩bamos por las noches otra vez hasta llegar a Marruecos (…) Cuando llegu茅 a Melilla, di a luz. Estaba en la calle sobreviviendo con mi beb茅鈥.

鈥淒e Marruecos a Melilla con un barco, en la noche. Hab铆a mucha gente, unos 160. Era un barco grande. Pagamos a la gente para que nos cruzaran, gente blanca de all铆. Cuando llegamos a Melilla nos iban a deportar, porque ya hay suficientes nigerianos en Melilla dijeron. Cambi茅 mi nombre porque estaban deportando a la gente y yo no quer铆a volver, as铆 que lo cambi茅 y dije que venia de Gambia. Mi Libro de Familia es de Gambia pero mi pasaporte es de Nigeria鈥.

Eva se afinco en Espa帽a y consigui贸 criar a su hija con las limitaciones de vivir en situaci贸n irregular. 5 a帽os despu茅s de llegar, en verano del 2014, fue detenida durante un viaje realizado para conseguir un contrato laboral.

鈥-No tengo papeles, no tengo pasaporte, no tengo ninguna fotocopia-, por eso me cogieron. Les dije que tenia un beb茅 pero dijeron: No, porque el nombre es diferente, el nombre que tengo en el libro de familia es de Gambia pero mi pasaporte es de Nigeria. Por eso me llevaron al CIE de Madrid鈥.

Eva estuvo solamente una semana en el centro. No habl贸 con nadie, no comi贸, no durmi贸. Solo llor贸. Ser devuelta a su pa铆s y dejar sola a su hija de 5 a帽os era un miedo que la devast贸.

鈥淵o no quer铆a hablar con ellos. Estava muy enfadada, porqu茅 dej茅 a mi beb茅, tengo que ir con mi beb茅! No hay llamadas, la polic铆a tiene mi tel茅fono porque ellos dicen que no hay llamadas en ese lugar. Estaba tan enfadada, llorando para poder salir y venir a encontrarme con mi beb茅, que ni siquiera habl茅 con nadie (…) Me dejaron ir pero alguien me ayud贸. Un abogado, alguna gente鈥.

Ese alguien que ayudo a Eva fueron Caritas y Pueblos Unidos, dos de las muchas organizaciones de la sociedad civil movilizadas para defender los derechos de los inmigrantes dentro y fuera de los CIEs.

Es dif铆cil de entender el porqu茅, pero cuando Eva sali贸 en libertad su hija de 5 a帽os se encontraba en comisaria. 鈥淢i amiga dijo que cuando llev贸 a mi beb茅 a la comisar铆a, se sent贸 y ellos se llevaron a adentro, yo estaba en el bus viniendo para casa. No puedo ir a preguntar porque no tengo papeles. Mi amiga, la que llev贸 a mi beb茅 tampoco tiene papeles.鈥 Ni ella ni las organizaciones sociales que le apoyan han entendido el porque de este echo. Finalmente, madre e hija se reencontraron 10 d铆as despu茅s.

鈥淓n el futuro me gustar铆a tener un trabajo distinto, porque este trabajo es muy dif铆cil, andar por las calles de noche. A veces no hay nadie, solamente pasa la polic铆a… Pero si tengo papeles, si pudiera hacer otro trabajo, lo har铆a. Estoy intentando obtener mis papeles pero sin pasaporte no puedo hacer nada.鈥

 




Fuente: Briega.org